U.D. Almeria 0-0 F.C. Cartagena
El Almería ofreció una continuación corregida y aumentada del segundo tiempo realizado en Villarreal y, en uno de los peores partidos que se recuerdan en el Estadio Mediterráneo, cedió dos puntos a un Cartagena inoperante. Almería y Cartagena ofrecieron una primera parte infumable.
El equipo local, que era el que estaba obligado a llevar la iniciativa, se encontró con una sala de máquinas gripada con dos jugadores, como Verza y Corona, que no solo no supieron mover a los suyos, sino que imprimeron al juego un ritmo tan lento que los visitantes vieron como los minutos pasaban sin que su portería fuera inquietada.
Cualquier parecido entre un equipo en cabeza de la tabla de la Segunda División y el Almería era una coincidencia. En todo el primer periodo solo hubo dos acciones de peligro por parte de los locales y en dos jugadas aisladas protagonizadas por Vidal.
La primera fue con un centro medido que fue rematado por Ulloa y la segunda con un disparo del extremo al exterior de la red. Además, en el minuto 16, se reclamó un penalti por unas claras manos de Abraham Paz dentro del área.
El Cartagena, por el contrario, no desmereció al equipo local, por lo que sobre el terreno de juego la diferencia clasificatoria no existió. Los cartageneros movieron mejor el balón que los locales, imprimieron más velocidad a su juego y llegaron con mejor criterio al área de Esteban.
Pero demostraron que, de cara a gol, andas muy perdidos, ya que solamente, a balón parado, inquietaron la portería rojiblanca. Lo mejor que ocurrió es que el partido llegara al tiempo de descanso para que Lucas Alcaraz imprimiera al equipo el carácter del que había carecido en el primer tiempo.
En la reanudación, espejismo rojiblanco. En el minuto 4 se reclama una mano en el área visitante, en el minuto siete, Ulloa no llega por muy poco a un centro de Aarón a puerta vacía y poco más tarde, Aleix Vidal lanza junto al palo en la que fue la mejor ocasión en la segunda mitad.
Pero poco a poco el partido volvió a los mismos derroteros de la primera mitad. Unos y otros dieron una auténtica lección de como aburrir a una afición desesperada y solo hubo que esperar a la finalización del partido se consolidara. El desconcierto rojiblanco fue mayor en el banquilo que en el campo, ya que con el 0-0 Lucas Alcaraz realizó dos cambios en los últimos cinco minutos del choque. Hubo pitos para el técnico al final.

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