Atl. Madrid B 2-0 FC Cartagena

Dolorosa derrota del FC Cartagena frente al Atlético Madrileño en el Centro Deportivo de Alcalá de Henares. Dolorosa por la forma, con dos goles en el descuento, y por el significado. Pierde el cuadro portuario una gran oportunidad de recortar distancias a la zona de play off frente a un rival directo. Además, pierde el Cartagena para la próxima jornada a Marc Jurado por expulsión y a Pablo de Blasis por acumulación de tarjetas.

Un ordenado y ambicioso partido del conjunto portuario se queda sin premio contra un Atlético Madrileño que fue mejor en la parcela ofensiva. La generación de ocasiones y la puntería volvieron a marcar un encuentro de los albinegros que agonizaba con el 0 a 0. En una de las últimas jugadas, Cubo encontró el gol y ya con el tiempo cumplido llegó el penalti, cometido por Imanol Baz, que puso el segundo tanto rojiblanco. Con 40 puntos, el Cartagena se queda décimo en la tabla a 4 puntos del quinto puesto que mantiene el Villarreal B.

Comenzó el choque el Alcalá de Henares y el FC Cartagena trató de dominar desde el inicio. El planteamiento del entrenador, con la clara intención de romper la sequía goleadora, se dejó notar en los primeros compases con una presión muy adelantada e intensidad en las jugadas de ataque.

Pronto se supo que iba a ser un partido cerrado. El Cartagena mantenía la posesión, pero no era capaz de generar peligro. Cuando intentó responder el cuadro rojiblanco sufrió el mismo escenario. No obstante, después de los primeros veinte minutos de juego, los de Fernando Torres adelantaron líneas y comenzaron a elaborar jugadas que poco a poco desharían la solidez defensiva cartagenera.

Se mantuvo el Cartagena ordenado y a la contra tuvo la más clara del primer tiempo. Chiki estuvo a punto de aprovechar un envío directo desde la zaga en un desentendimiento entre central y portero, pero terminó deteniendo Mario de Luis. Los roles se establecieron definitivamente y al Cartagena le tocó sufrir cerca de su área desde la media hora hasta el descanso. 

Salvó Lucho García un mano a mano con Rafa Llorente, que dejó en la estacada a un Imanol Baz que anduvo descolocado. Entonces, las ocasiones llegaban por minutos y de nuevo Llorente disparó fuera desde lejos. El siguiente fue Iker Luque, que se revolvió dentro del área para pegarle al centro. Más intención llevó el tiro de Bellotti tras el tacón de Luque. La sacó Lucho de la escuadra.

No salía el Cartagena de su campo, pero el esfuerzo ofensivo también pasó factura a los rojiblancos, que terminaron el primer tiempo sin gran sensación de peligro. En el balance global, fue mejor el equipo de Torres durante los primeros 45 minutos. A la vuelta de vestuarios cambió el partido.

El peso del partido volvió a manos albinegras en la reanudación con un Kevin Sánchez que entró por Benito Ramírez y agitó el avispero. Merodeó el área rival el conjunto cartagenerista y las tuvieron Chiki y Luismi, pero ambos estrellaron sus disparos contra la zaga. La más clara del partido y en la que pudo cambiar el partido la tuvo en sus botas Rubén Serrano. 

Una gran jugada ensayada que viene poniendo en práctica el Cartagena algunas jornadas terminó con el centro al segundo palo sobre la entrada del central. Serrano llegó al área pequeña y remató con el interior un balón que superó por alto a la defensa y le cayó en la bota izquierda, pero su remate en un escorzo envió el balón al larguero cuando lo tenía todo para marcar.

El que perdona lo paga
No llegó el tanto en el mejor momento del Cartagena y volvieron a cambiar las tornas de este intercambio de golpes que fue el encuentro. Lucho García volvió a salvar el gol con un paradón abajo a disparo de Luque. Respiró aliviado Nacho Martínez, que dejó pasar un balón a su espalda. 

Hasta el final del encuentro, todo el juego fue rojiblanco, aunque no parecía suficiente la creación de ocasiones para deshacer el empate. Llegaron los cambios y Vélez dio entrada a algunos de los jugadores con menos minutos desde que llegó. Edgar Alcañiz y Pablo Larrea entre ellos.

Cuestión de fe
Cuando todo invitaba a pensar en el cuarto empate a cero consecutivo del Cartagena, una jugada marcó el destino del choque. Un pelotazo albinegro a campo rival comprometió a Puric en el control como último hombre, pero Alfredo Ortuño, que apenas llevaba diez minutos en el terreno de juego, no tuvo fe para presionar la acción que le pudo plantar solo delante del portero. De ahí nació el gol que dio los tres puntos al cuadro madrileño.

Combinó el filial atlético hasta llegar al área. Un centro al segundo palo, una dejada a la frontal del área pequeña y un remate en segunda instancia de Cubo hicieron el 1 a 0. El delantero rojiblanco, que había entrado desde el banquillo, sí tuvo fe para buscar ese balón y conectó la volea para fusilar a Lucho. El portero colombiano pudo con todas, excepto con esa. 

Tampoco pudo con el disparo de Llorente desde los once metros después del penalti cometido por Imanol Baz con el tiempo cumplido. Se lanzó a la desesperada el equipo albinegro a por el empate y una contra lo remató.

La primera derrota de Íñigo Vélez y también la primera del Cartagena en seis jornadas frena las aspiraciones de promoción. Restan nueve jornadas y el play off está a solo cuatro puntos, pero la competencia es feroz.

La Opinión

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