Fijado el 4 a 1, no se movió en la segunda parte. Mejoró el Águilas, pero no lo suficiente. También las tuvo el Cartagena, que eligió muy mal en área contraria. Con este resultado, el Cartagena se queda séptimo con 8 puntos y el Águilas es decimoquinto con 5. Los de Vélez, además, tienen un partido menos que recuperarán este miércoles contra el Real Murcia y podrían situarse en puestos de play off de conseguir una victoria.
Inicio trabado
Los primeros minutos de partido dibujaron un escenario nada alentador para el aficionado neutral. Nada que ver con lo que fue después el partido. Durante los diez primeros minutos, el balón se enredó en un césped seco -maltratado por los entrenamientos- y en un mar de piernas de dos equipos bien armados en la medular: Ajenjo y Pablo de Blasis por parte local; y los ‘Adris’ en el cuadro costero.
Empezaron más metidos en el partido los dos jugadores blanquiazules -con su segunda equipación, totalmente blanca- y eso sorprendió al Cartagena. La afición desplazada espoleó a los suyos. No se amedrentó la animación local y se vivió un gran ambiente de fútbol en el primer derbi regional de la temporada.
Los de Adrián Hernández quisieron protagonismo y Usher Lobede afiló el cuchillo por la derecha. Dispuso del primer disparo del partido, que se marchó fuera tras un gran control en la frontal del área. No obstante, ahí se quedó el Águilas en la primera mitad. Despertó el Cartagena y borró al conjunto costero del partido.
Toni Villa cambió el ritmo del encuentro con peligrosas conducciones que desestabilizaron a la zaga aguileña. Cambió de banda para centrar sin rematador por la izquierda y volvió a la derecha para servir otro gran pase dentro del área que nadie aprovechó. A la siguiente jugada se rompió el partido con el primer penalti de la tarde.
El primero de tres penaltis
Conectaron Toni, Marc Jurado e Ibán Ribeiro -prácticamente en su primera aparición- dentro del área. Este último centró atrás y, tras recibir el rechace de un defensor, le pegó a portería. Se encontró con las manos de Merchán y el colegiado Ignacio de Santiesteban lo tuvo claro. Adrián Hernández pidió la revisión del FVS sin éxito, pese a que el balón golpeó primero en el muslo del defensa. Se mantuvo la decisión y Ribeiro la ajustó para poner el 1 a 0.
Entonces no había hecho tanto el Cartagena para ponerse por delante ni para considerarse superior en el encuentro. Pero el tanto ‘mató’ a los visitantes. Tanto fue así que ocho minutos después marcó el segundo el Cartagena. Una gran jugada del goleador Ibán Ribeiro terminó con disparo fuerte abajo, pero el rechace del meta lo aprovechó Toni Villa, que voleó a bote pronto para ponerla en la escuadra. Fusiló para el 2 a 0 a los 24 minutos marcando su primer gol con la albinegra.
Locura antes del descanso
Encarriló el partido el cuadro portuario, pero no se quedó ahí. Aprovechando la apatía de los costeros, continuó llegando. Todo el juego fue albinegro desde el segundo. Dacosta se puso creativo por el carril zurdo y empezó a hacer daño a un Johan Terranova que no le podía seguir el ritmo. De hecho, así llegó el tercero. No directamente, pero sí provocando el segundo penalti para los locales.
Rompió Dacosta a Terranova, se metió en el área y recibió la falta del lateral, que zancadilleó con las manos al extremo en su tropiezo. Doble error que condenó -aún más- a los de Hernández. El propio Dacosta engañó a Iván Martínez para hacer el 3 a 0 a los 42 minutos.
El 3 a 0, con dos penaltis de por medio, era ya una cuesta demasiado pronunciada. No se quedó ahí. El Águilas, desdibujado en todas sus líneas, recibió el cuarto dos minutos después: Nacho Martínez se internó, centró al segundo palo bombeado y Toni Villa entró sin marca para ajusticiar a Iván Martínez. Tocó el 4 a 0 en Merchán antes de entrar.
Por si no había pasado suficiente en el primer acto, antes de la marcha a vestuarios todavía hubo un tercer penalti. Esta vez, el clave visitante. José Mas protagonizó un jugadón en ataque, pisó área, recortó sobre el central y recibió una zancadilla que se convirtió en pena máxima. Marcó Josema Raigal un auténtico golazo desde los once metros para poner el 4 a 1 en el añadido.
Nada en la segunda mitad
No pudo igualar la segunda parte la sucesión de eventos de la primera. De hecho, no hubo ningún gol más. El ritmo decayó y las ocasiones de gol también. Estuvo mejor el Águilas buscando un tanto que le acercara en el marcador y tuvo tres oportunidades considerables. Adri Heredia le pegó de volea desde dentro del área para toparse con el paradón de Lucho; hizo lo propio Adri Pérez desde lejos con el mismo resultado; y Gonzalo Serrano cabeceó con peligro. Ninguna terminó en gol.
Mientras tanto, el Cartagena desaprovechó oportunidades a la contra con una nefasta toma de decisiones. Siempre en superioridad numérica y siempre precipitado. Benito Ramírez protagonizó este tramo de partido con una evidente falta de ritmo de competición. Sin nada más llegó el final del derbi entre Cartagena y Águilas en el que se impuso la gran efectividad portuaria. Los detalles en las áreas, la contundencia y los penaltis marcaron el partido que se llevó el conjunto de Íñigo Vélez.
La Opinión
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