FC Cartagena 1-4 UD Ibiza

A las doce de mediodía comenzó el primer partido en casa de 2026 para el FC Cartagena.También el primero para Alejandro Arribas como presidente de pleno derecho en el palco del Estadio Municipal Cartagonova. Ninguna de las dos circunstancias fue motivación suficiente para cambiar la dinámica de un equipo que cae en picado desde inicios de noviembre. Que ha tenido repuntes como las victorias frente al Teruel, Betis Deportivo o Torremolinos, pero que a todas luces expresa desde hace tiempo un fútbol mediocre y falto de calidad, actitud y determinación para luchar por el objetivo que se marcó a principio de temporada.

Pidió Javi Rey el apoyo de su afición, por aquello del horario y la fuerza que aporta a los jugadores. No se produjo ni una cosa ni la otra. Ni acudió la parroquia albinegra a la llamada de su entrenador, ya que apenas se superaron los 4.000 aficionados de los más de 6.000 abonados, ni apoyó al equipo. El respetuoso minuto de silencio guardado por la memoria del exalbinegro Fernando Martín y por el abonado Lázaro Luis Sánchez Campillo antes del inicio del choque se extendió al resto del partido. Poco o nada acompañó la afición al equipo. Tampoco le dieron motivos los jugadores.

Tuvo un espejismo el cuadro cartagenerista en los primeros minutos del partido, pero pronto se desvaneció. Y tampoco es que se viera forzado por el rival. Un rival que había ganado un partido desde octubre, que se encontraba en plena crisis de juego y resultados y que despidió esta misma semana a cuatro nombres importantes de la plantilla. Cualquier evento negativo habría deshecho al Ibiza, en cambio, el Cartagena le dio alas. Le dio campo y metros para correr.

Así se fue echando atrás el equipo local y adelante el visitante. Y la calidad del Ibiza comenzó a aparecer. Esa sobre la que avisaba precisamente Rey en la previa. Bebé comenzó a encontrar espacios y líneas de pase hacia el área. Encontró a Davo, pero le cogió a contrapié el primer balón de la tarde y erró la oportunidad sobre la línea del área pequeña. No volvería a desaprovechar un acercamiento y le dio el día al Cartagena.

Sorprendió la aparición de Ander Martín en el once, así como la continuidad de Marc Jurado en detrimento de un Dani Perejón que parecía haberse hecho con el sitio. No obstante, el lateral derecho fue el mejor de los albinegros. El único que se salvó de la quema. Sus subidas por banda fueron el mejor argumento de ataque y de sus pies nació lo único positivo en clave local. Por contra, el extremo volvió a decepcionar. Apenas creó peligro y fue sustituido al descanso evidenciando el error del técnico con su elección en el equipo.

El resto de los elegidos es lo mejor que tiene Javi Rey. Ahí está también la clave del bajón de rendimiento. No tiene fondo de armario el Cartagena y depende del momento de forma que atraviesan sus jugadores diferenciales. Los Luismi, Kevin, Larrea o Chiki no están para nada y eso se ve reflejado inevitablemente en el rendimiento general. 

Susto sin consecuencias
Por si las malas sensaciones no estuvieran siendo suficiente, Luismi Redondo, la esperanza de este Cartagena que languidece, dio el susto cuando obligó a detener el partido por un dolor en la rodilla. Si con su presencia no le da al Cartagena para ganar, sin él podría olvidarse el cuadro portuario de cualquier opción. Sin embargo, pudo continuar tras abandonar por unos segundos el rectángulo de juego.

El Cartagena estaba peor y lo que se barruntaba en el Cartagonova acabó ocurriendo. La segunda vez que se acercó el cuadro ibicenco terminaría marcando el primero en una jugada marcada por la pasividad defensiva local.

Disparó Davo desde lejos y palmeó a un costado Iván Martínez. En la segunda jugada centró Bebé para José Albert, que entró en carrera y se topó con el pie del meta albinegro. El rechace cayó a Del Olmo, que le pegó contra el cuerpo de Rubén Serrano, pero el rebote fue franco para el disparo de Davo, que no perdonó y batió la portería cartagenera, donde se agolpaban jugadores y portero. Primero dentro y merecido.

El 0 a 1 fue un jarro de agua fría para el Cartagena, que lejos de reaccionar, siguió empeorando. La situación trajo los primeros pitos al equipo desde la grada buscando un cambio, pero se mantuvieron dormidos los hombres de Javi Rey, que pudieron recibir el tercero y el cuarto de haber estado más acertado el Ibiza.

Ligero despertar albinegro
A la media hora tuvo un ligero despertar el Cartagena que le sirvió para empatar el choque con una acción brillante. Marc Jurado subió la banda para centrar a media altura. Ortuño, que falló en un mano a mano minutos antes, controló en carrera y definió ante el portero con un buen disparo que puso el 1 a 1. Parecía que el gol significaría la remontada, pero fue todo lo contrario. 

No pasaron ni cinco minutos hasta que volvió a encajar. De nuevo por su poca contundencia en área propia. La defensa dio espacio a Bebé en la frontal y su disparo lo sacó el portero con una buena estirada, pero volvió a dejar el balón muerto en el área. Davo no tuvo más que empujarla ante la pasividad de Imanol Baz para hacer el 1 a 2 antes del descanso.

En los cinco minutos restantes, y el largo añadido por una primera parte muy accidentada, el Ibiza pudo ampliar su ventaja. Del Olmo disparó rozando la escuadra. José Albert remató sólo un córner en el primer palo y Bebé casi encuentra el hueco por el palo corto. De milagro se marchó el choque al descanso con un único gol de ventaja para los visitantes.

Lo normal era la goleada de los ibicencos y esta llegó en la segunda mitad. No se hicieron esperar los goles ante un Cartagena que no reaccionó tras el descanso. En el 57 llegó el tercero que, prácticamente, sentenció el encuentro. Bebé se internó en el área y encontró la carrera de Fran Castillo, que recibió sólo y definió arriba para el 1 a 3. Ni los cambios ni el paso atrás del Ibiza fueron suficientes para recortar distancias. 

Tuvo algunas ocasiones a balón parado el cuadro portuario, pero otra desconexión en defensa provocó el cuarto y definitivo. De penalti tras la infracción de Rubén Serrano. El delantero definió a la perfección para sentenciar el partido con el 1 a 4.

Sin reacción, con bronca y desfile de los aficionados albinegros se llegó al final de un partido desastroso del Cartagena. Unos primeros minutos buenos y el gol del empate fueron lo único que ofreció el cuadro portuario en su primer partido de 2026 en casa ante un rival que sólo había ganado un partido desde octubre. Termina la primera vuelta el Cartagena con 27 puntos. 

Javi Rey: "Me equivoqué en las decisiones y en el plan de partido"
El entrenador del FC Cartagena compareció ante los medios tras el encuentro de su equipo frente a la UD Ibiza para valorar lo visto sobre el terreno de juego. El técnico se mostró «triste por el partido que hicimos» y admitió la inferioridad de los suyos. «Hemos sido inferiores en los 90 minutos. La imagen no es buena y asumo el cien por cien del resultado y de la imagen», expresó. «Es un momento complicado por la manera de perder», añadió más tarde. 

En una valoración más profunda, el entrenador señaló la forma de encajar los goles. «Me equivoqué en las decisiones del plan de partido. El primer gol hay una pasividad tras tres intervenciones de Iván. El segundo se da tras una transición y pasividad...o hemos realizado nuestro juego, nos faltaron piernas y profundidad», indicó como los motivos de la derrota. 

Quiere ver la derrota Javi Rey como un «accidente» que no refleja el estado del equipo. «Vamos a ser optimistas y pensar ha sido un accidente. Es un pequeño lunar en la trayectoria del equipo. Vamos a corregir lo que hemos hecho mal, aunque entiendo el enfado de la afición y delante de tu gente es difícil de digerir», comentó.

Por último, el gallego expresó que el equipo no ha cumplido sus expectativas de puntuación y que tendrá que mejorar en la segunda vuelta. «El objetivo era terminar con 30. Es una liga muy igualada y cuesta ganar cada partido. Tenemos que hacer mejor puntuación en la segunda vuelta», concluyó.

La Opinión

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