Sporting Gijón 1-0 FC Cartagena

Segunda derrota consecutiva del FC Cartagena. Esta vez en El Molinón contra el Real Sporting por un único gol que deja sin sumar a los albinegros en la trigésimo quinta jornada de LaLiga Hypermotion. El cuadro cartagenero se plantó en Gijón con una apuesta conservadora que funcionó hasta que un grave error de Raúl Lizoaín permitió la ventaja local pasada la media hora de encuentro. En la segunda parte y tras la intervención de Calero con los cambios, el equipo mejoró e incluso encerró a su rival en el área, pero no encontró la claridad para hacer el empate. Jairo tuvo una de las mejores del partido y Fontán a punto estuvo de encontrar el gol en el 93. La derrota mantiene al Cartagena con 39 puntos, 4 por encima del descenso y a la espera de los resultados de la jornada. 

El encuentro entre rojiblancos y albinegros comenzó con mucha calma. Aunque fue el Cartagena el primero que intentó estirarse con balones muy lejanos al área, no hubo a penas presencia ofensiva por parte de ninguno de los dos conjuntos durante los minutos iniciales. La posesión cambió de un bando al otro, pero las defensas y los porteros vivieron el principio del choque con tranquilidad.

El equipo de Calero trató de salir por su costado derecho con Diego Moreno y Luis Muñoz, pero su posición, demasiado atrasada, dejaba demasiados metros por delante sin apoyo. Fue la propia disposición del equipo la que fue cediendo cada vez más espacio a su rival, a la que se sumó la presión sportinguista confiada por un poco imponente Cartagena. Así llegó el primer susto de los locales, que llegaron al área por la derecha con una gran conducción de Gaspar Campos y un centro atrás que no consiguió rematar Mario González en el primer palo.

En ese contexto, se complicó la salida controlada del balón del Cartagena y los centrales comenzaron a buscar apoyos en largo, lo que restó más porcentaje de posesión a los cartageneros mientras Darío Poveda desaparecía entre la zaga rival. Pasado el primer cuarto de hora, Mario González realizó el primer disparo a puerta del partido rematando en el centro del área un servicio de Gaspar perfecto en una jugada ensayada de córner. La presencia del Real Sporting en el área cartagenerista era cada vez mayor.

Lo intentaba una y otra vez el Sporting merodeando el área para encontrar un hueco en la bien plantada defensa visitante. Encontró uno Gaspar Campos, el mejor del primer tiempo, cayendo a banda izquierda y recibiendo dentro del área, pero su centro raso fue rechazado. Sólo en el ecuador del primer acto pudo asomarse el Cartagena al área rival con una gran combinación entre Moreno y Calero por derecha. Se marchó de dos el lateral, encontró al hoy extremo en el vértice del área grande y éste llegó a línea de fondo, pero su intento de centro terminó en las manos de Rubén Yáñez, quien intervino por primera vez. 

En la siguiente jugada robó el Cartagena arriba, pero desaprovechó una ocasión de peligro con ventaja. Durante el mejor tramo cartagenero, Calero volvió a pisar área amagando con el tiro en la frontal hasta que decidió chutar, pero midió mal con su pierna mala y golpeó al aire. 

Pasado el arrebato de los de Calero, volvió a controlar el juego el Sporting y mejoró hacia la media hora. En un balón muy largo desde campo contrario tuvo que salir del área Lizoaín para cortar la jugada y en la siguiente volvió a crear peligro Campos con una internada que terminó con centro a las manos del meta. No obstante, la insistencia terminaría con premio por culpa de un fallo grosero de Raúl Lizoaín.

Controlaba el balón el cuadro de Miguel Ángel Ramírez, encontró lejos del área a Nacho Martín y el centrocampista la puso al área para la entrada en carrera de Mario. El punta ganó la posición a Moreno y remató picado con fuerza en el corazón del área. Aunque su testarazo fue dirigido al centro de la portería, Lizoaín no acertó a blocar tras el bote y dejó pasar la pelota al fondo de su portería para el 1 a 0.

Con ese marcador se marchó el partido al descanso, irónicamente, gracias a Raúl, quien evitó el segundo de los locales al parar un disparo de Gaspar que ya se colaba en la última ocasión de la primera parte. El poste se alió con el portero justo antes de iniciar el camino a los vestuarios.

En la reanudación, el guion del partido continuó igual y a los pocos minutos la volvió a tener el Sporting con un cabezazo al larguero de Mario. La situación llevó al técnico cartagenerista a realizar un triple cambio con el que variar el rumbo del partido: Real, Ortuño y Narváez entraron para sustituir a Muñoz, Poveda y Gonzalo Verdú. Surtieron efecto, pues tuvo el equipo sus mejores minutos a continuación.

Consiguió el Cartagena encerrar en su área al rival y Jairo casi encuentra el empate recibiendo de Calero en el área pequeña. Su centrochut no encontró a Ortuño en boca de gol por centímetros. También Musto se probó desde lejos y un saque de esquina directo a punto estuvo de superar a Yañez por debajo de las piernas.

El tramo final del partido dejó los últimos intentos cartageneros con prisa, pero con orden y equilibrio. De nuevo Ortuño no alcanzó un buen centro vertical de Iván Calero y Ayllón no pudo rematar un balón raso de Solà al área chica. La mejor la tuvo José Fontán en el 93 tras peinar un servicio bombeado de Narváez casi de espaldas. La pelota superó al meta rival por arriba, pero se marchó rozando el poste derecho para desesperación cartagenera. También detuvo Yañez un último balón en dirección a su portería y rematado por su propio compañero.

Al término de los seis minutos de añadido, el colegiado señaló el final del partido y confirmó la segunda derrota consecutiva del Cartagena que le deja a expensas de los resultados de la zona baja. Se mantiene a cuatro puntos del descenso con un partido más que sus rivales.

La Opinión

FC Cartagena 0-2 R Valladolid

La buena puesta en escena y el gran trabajo de los albinegros contra el Real Valladolid se esfumó en la primera mitad tras dos errores que significaron los dos goles blanquivioletas. Raúl Lizoaín permitió el remate a puerta vacía de Víctor Meseguer (min. 20) tras rechazar un balón al centro del área pequeña y la zaga dejó sólo a César Tárrega para hacer el segundo (min. 37) después de un error en las marcas a balón parado. Pierde el Cartagena su fortaleza en casa, su imbatibilidad de las últimas jornadas y tres puntos importantes. Se mantiene en décimo sexta posición, pero el descenso se acerca a cinco puntos.

El pitído inicial de González Francés dio paso a un partido que comenzó con calma y con el control del FC Cartagena en los primeros minutos. Los albinegros agarraron el balón con confianza para intentar elaborar jugadas de ataque. Probó primero con pase corto y buscó después balones directos a Darío Poveda y Jairo Izquierdo que no surtieron el efecto deseado. Tras los primeros instantes de partido, el balón se movió alternativamente en posesión de ambos conjuntos sin disparos a puerta ni ocasiones de peligro real durante el primer cuarto de hora. Sólo Escudero hizo contener la respiración al Cartagonova con un centro raso desde la izquierda al que no llegó Mamadou Sylla por centímetros.

A pesar de la aparente calma, el Valladolid hizo valer la enorme calidad de su plantilla convirtiendo una jugada sin peligro en el 0 a 1: cogieron los pucelanos al Cartagena mal posicionado, Sylla recibió en la medular y se giró hacia la banda izquierda para sacar de posición a Pedro Alcalá, que hizo falta sobre el senegalés. El colegiado dio la ley de la ventaja y el conjunto blanquivioleta la aprovechó a la perfección. Stipe Biuk, principal arma del Valladolid, recibió cerca del vértice del área grande, recortó y golpeó con violencia. Raúl Lizoaín no blocó la pelota y permitió un rechace al centro del área, donde el murciano Víctor Meseguer no perdonó. Sólo tuvo que empujarla para hacer el primero ante el grave fallo del portero.

Remando contracorriente
Con el marcador en contra desde el minuto 20, el Cartagena intentó reaccionar, pero recibió un segundo aviso tres minutos después. Salió a la contra el equipo de Pezzolano, Iván Sánchez recibió en la derecha y sirvió un centro cerrado sobre la entrada en carrera de Sylla. El delantero la picó de cabeza al centro de la portería, para fortuna de los albinegros, sin peligro. 

Se calmaron las aguas y el Cartagena consiguió instalarse en campo contrario sobre los 25 minutos de juego. Andy fue el pilar de la elaboración albinegra y Jairo puso la electricidad para romper líneas tras cambiar de banda con Muñoz y regresar a la izquierda. A la media hora de partido tenían los cartageneros sus mejores minutos de fútbol con una presión efectiva que ahogaba al Valladolid y una mayor participación de Darío Poveda. Incluso tuvieron el empate en botas de Luis Muñoz, pero Escudero rebañó el balón cuando el malagueño se plantaba sólo frente a Masip en una jugada no exenta de polémica.

El partido tenía preparado un segundo revés para los locales cuando más cerca parecían las tablas. Una falta lateral botada por Monchu puso el 0 a 2 después de un remate perfecto de César Tárrega. El central entró desde el segundo palo hacia el centro del área y conectó un testarazo libre de marca ante una defensa muy permisiva. Su cabezazo picado al palo largo sorprendió a Lizoaín, que tampoco estuvo ágil en la jugada del segundo gol.

La doble ventaja no atenazó al Cartagena, que volvió a generar peligro en el tramo final de la primera mitad: Poveda convirtió un balón largo en una de las mejores ocasiones de su equipo con un giro que le consiguió mucho espacio hasta la portería. Cuando alcanzó la frontal, el punta bombeó a Iván Calero en la izquierda, quien controló y disparó sin demasiada colocación. Masip repelió el mejor intento albinegro y la zaga despejó definitivamente.

Tendría una más hasta la marcha a vestuarios el Cartagena, pero la volvió a desaprovechar. Poveda robó con peligro en campo rival y provocó un tres contra tres, pero Jairo frustró la ocasión con un pase de rabona que terminó en las manos de Masip. 

El partido, que había ido de menos a más, regresó de vestuarios con la misma intensidad con la que se marchó. Julián Calero introdujo a Arnau Ortiz por Alarcón para cambiar el decorado y obtuvo resultado con la verticalidad del catalán, pero tampoco así pudo el cuadro local recortar distancias. Precisamente el extremo la tuvo en dos jugadas consecutivas, una por cada banda, que le sirvieron dos pases francos para el golpeo. El primero lo envió por encima del larguero y el segundo lo estrelló con un defensor.

Apostó entonces Calero por Ortuño y Narváez para aumentar la ofensiva y el tramo final de partido tuvo la iniciativa albinegra. Dio un importante paso adelante el Cartagena y obligó al Valladolid a achicar agua en su área, pero no pudo derribar el muro pucelano. Ortuño fue el mejor en los últimos minutos.

La derrota deja al Cartagena en decimosexta posición con 39 puntos, cinco por encima del Alcorcón con un partido más que los alfareros

La Opinión

CD Leganés 0-0 FC Cartagena

Empate sin goles en el Municipal de Butarque entre el CD Leganés y el FC Cartagena. Resultado insuficiente para el líder de LaLiga Hypermotion, pero muy positivo para el cuadro albinegro en su búsqueda de la permanencia. Los de Julián Calero realizan un completo partido en defensa y a punto están de llevarse los tres puntos con dos ocasiones de Andy y Musto que repelió la madera. Consigue detener en seco el conjunto portuario a un Leganés que va lanzado a por el título de Segunda y gana moral para los complicados encuentros que tiene por delante durante el próximo mes. 

Dio comienzo el encuentro con un ambiente frío en Leganés que intentaron calentar los aficionados albinegros desde la zona visitante de la grada. En el césped, la calma fue la tónica dominante en los primeros instantes, además de la iniciativa del cuadro local que no intimidó al Cartagena. El Leganés fue el primero en acercarse a portería y el primero en disparar a puerta con un cabezazo de Jorge Sáenz a las manos de Raúl Lizoaín, pero no infundó miedo en las filas cartageneras pese a la presión inicial.

Los pepineros mantuvieron más cuota de balón en el primer tramo y volcaron sus ataques por la banda derecha con un Juan Cruz inspirado en el extremo, pero la organizada defensa albinegra mantuvo la balanza equilibrada. Las pérdidas blanquiazules las aprovechó el Cartagena combinando con velocidad y buscando el campo contrario de manera muy vertical. Jairo, muy activo, fue el argumento principal para romper las líneas contrarias.

Así se instaló momentáneamente en campo rival el equipo de Julián Calero. El balón largo sirvió para alejar al contrario de su territorio y el buen criterio en la combinación le permitió tomar oxígeno. No obstante, le costó horrores al Cartagena generar peligro. En tres cuartos de campo se chocó el cuadro portuario con una sólida zaga que aisló por completo a Darío Poveda y lo desconectó de sus compañeros.

El partido atravesó un tramo de bloqueo y las defensas se impusieron a los ataques. Por un lado, Darío se desesperó sin balón y por otro Miguel se entretuvo más con los encontronazos al corte de los zagueros que con ocasiones de peligro. Aún así, ambos equipos iban a tener una clara oportunidad para adelantarse en el marcador alrededor de la media hora de juego.

La primera alternativa estuvo en las manos de los locales cuando, en una falta ensayada al borde del área, Raba habilitó a Miguel superando la barrera con un pase lateral. El delantero la tuvo con todo de cara frente a Lizoaín, pero el portero se impuso ante el golpeo al palo corto desbaratando la ocasión con el pie abajo. La respuesta llegó en botas de Andy, quien combinó con una pared en saque de esquina para recibir cerca del vértice del área grande. Le pegó el granadino con el interior de su pie izquierdo buscando la escuadra más alejada y la encontró, pero con la mala suerte de que la madera repelió el fuerte disparo mientras Diego Conde hacía la estatua.

Este tramo fue con dos ocasiones casi seguidas lo más destacado del primer acto. El último cuarto de hora dejó un fútbol muy estancado y con poco ritmo debido a las interrupciones por faltas. Únicamente Iván Calero probó suerte con un golpeo directo de falta muy escorado que Conde despejó en el primer palo.

Tras un minuto de descuento finalizó la primera mitad y la reanudación trajo a un Leganés más dominador, obligado por el resultado insuficiente. No obstante, se encontró con un Cartagena muy competitivo. Cayó lesionado Gonzalo Verdú a los diez minutos de segunda parte y Calero aprovechó para modificar el esquema: mandó a Iván a la izquierda, introdujo a Diego Moreno a la derecha y Fontán cogió el hueco del central. Así mejoraron los de la ciudad trimilenaria y también con la entrada de Ortuño y Rico por Poveda y Muñoz.

En el tramo final, las fuerzas se equilibraron y ambas escuadras tuvieron alternativas. Incluso por momentos adoptó el Leganés el rol contragolpeador albinegro y el Cartagena hizo lo propio con el aspecto más dominador de los pepineros. En ese contexto llegó la más clara para los cartageneristas, que a punto estuvo de darles el partido: tras una jugada larga, Damián Musto golpeó a portería desde lejos con violencia para superar por alto a Diego Conde. Nuevamente, la fortuna se alió con los locales y el balón golpeó en la cruceta. Ortuño erró su definición al recoger el rechace en un mano a mano con el portero.

Los últimos coletazos del partido dejaron arreones blanquiazules a la desesperada que el Cartagena controló sin problemas y, tras cinco minutos de descuento, el colegiado Saúl Ais Reig señaló el final del encuentro. Los cartageneristas alcanzan los 39 puntos y se colocan a siete del descenso en décimo quinta posición a falta de completarse la jornada.

La Opinión

FC Cartagena 1-0 FC Andorra

Victoria del FC Cartagena sobre el Andorra por la mínima que otorga a los albinegros su décimo triunfo de la temporada. El de hoy, con un sabor especial: ganan los albinegros a un rival directo por la permanencia, igualan el golaveraje particular y suman tres puntos de oro en una jornada propicia. Con 38 unidades, se alejan a siete puntos del descenso tras la derrota in extremis del Villarreal B (31) y a falta de lo que haga el Albacete (31), equipo que marca la zona roja.

El tanto de José Fontán al borde del descanso con un remate de cabeza inapelable fue suficiente para superar al cuadro de Eder Sarabia a pesar de su iniciativa. Los andorranos fueron mejores en la segunda parte obligados por el marcador, pero no encontraron el camino al gol ante una defensa muy ordenada. El Cartagena pudo sentenciar, pero no estuvo acertado y terminó sufriendo, aunque con mucha valentía.

El encuentro comenzó muy animado. Ya en el primer minuto ambos equipos se acercaron a la portería contraria con una primera jugada peligrosa del Andorra que cortó Luis Muñoz y una contra del FC Cartagena que avisó a los visitantes. En el saque de esquina de esa acción pudo adelantarse el cuadro portuario con una de las mejores ocasiones de la primera parte. Musto cabeceó cruzado en el primer palo y Nico Ratti tuvo que sacar la mano para salvar el gol sobre la línea.

Otro contragolpe de los locales dejó claras sus intenciones con un Darío Povedaque bajó a recibir para lanzar a Narváez en el extremo. En esa llegada al área surgió la primera polémica tras la caída de Muñoz en el área en la que no apreció nada González Esteban. A través de la velocidad cogió el Cartagena la iniciativa del partido y se permitió atacar también con más calma. En una buena combinación, Alarcón plantó sólo a Luis Muñoz, pero la jugada fue sancionada como fuera de juego Además, el centrocampista erró en su definición. 

Antes de llegar al décimo minuto de juego, el cuadro albinegro era dueño del partido y con su buena presión en campo contrario ahogó la salida del Andorra. Cuando los visitantes lograban pasar esa línea de batalla, el orden atrás desactivó cualquier intento. La tercera salida en velocidad a punto estuvo de generar un mano a mano de no ser por la falta de Pastor sobre Narváez, que se marchaba sólo. El colegiado sólo mostró amarilla en una acción dudosa.

Después del primer cuarto de hora perdió el Cartagena la iniciativa, pero no el control. Cedió el balón a los de Eder Sarabia y se replegó en su campo para mantener la pelota muy lejos de su portería. No hacían daño los andorranos con ataque estático y una lenta circulación de balón y cambiaron de estrategia: el plan 'B' fue la verticalidad que rompió el encuentro durante un largo tramo.

Entonces sí perdieron los albinegros el control del juego. Pampín comenzó a mostrarse cada vez con más asiduidad por la izquierda y Pombo merodeó el área con peligro. A la media hora de partido, el nuevo plan casi da resultado a Sarabia cuando una doble ocasión obligó a Raúl Lizoaín a salvar a los suyos: Pombo chutó con violencia desde el vértice del área grande y un extraño del balón sorprendió al meta, que rectificó para mandar la pelota al travesaño. En el rechace, Pampín volvió a disparar desviado y Scheidler la tocó en dirección a portería. Raúl, bien colocado, la detuvo sobre la línea.

Entendió Calero el problema, pidió calma a los suyos y entonces cambiaron las tornas. Los albinegros, quienes se sienten cómodos en las contras, frenaron el ritmo del partido para volver a controlarlo. Así llevó el balón al campo de los pirenaicos durante más tiempo y con más criterio y así llegó el gol cinco minutos antes del descanso: sirvió en corto Calero un saque de esquina desde la izquierda y Andy Rodríguez centró de primeras. En el primer palo, José Fontán ganó el salto a Pampín para enviarla al fondo de la red con un cabezazo imperial que puso el 1 a 0.

Aunque trató de reaccionar el cuadro tricolor, no tuvo tiempo y el encuentro se marchó a vestuarios con la ventaja local. Tras el descanso, el segundo tiempo comenzó con calma, pero poco a poco se fue convirtiendo en un monólogo absoluto del Andorra.

Obligado por el marcador adverso y la situación clasificatoria, el equipo de Sarabia se echó encima del Cartagena. Primero con centros previsibles que no significaron un gran problema y después con una importante presencia en campo rival. El paso adelante de la defensa andorrana dejó espacios atrás que los albinegros intentaron aprovechar con balones al hueco sin éxito.

Equilibró el Andorra su ataque y fue mucho mejor hasta el final del partido teniendo varias opciones para conseguir el empate. En el 55 tuvo Iker Benito la mejor del partido cuando recibió libre de marca un centro raso en el segundo palo y falló su disparo con Raúl Lizoaín fuera de posición.

La mejora tricolor trajo los cambios de Calero para contener la avalancha. Jairo entró por Narváez y Mikel Rico por Alarcón. Más tarde, Diego Moreno sustituyó a Luis Muñoz y desplazó a Jairo al extremo, ocupándose el navarro de parar en el costado diestro a un revolucionado Álex Calvo. Entre tanto, la zaga cerró filas y Lizoaín despejó de puños todo aquello que superó a sus centrales.

Pombo fue el mejor de los pirenaicos en un tramo final en el que lo intentaron a la desesperada y en el que el Cartagena pudo 'matar' con la entrada de Ortuño, quien golpeó el larguero en un remate dentro del área. Terminó el cuadro de Julián Calero presionando la salida de su rival con valentía y celebrando con el público cada acción defensiva para asegurar la victoria final.

La Opinión

CD Eldense 0-0 FC Cartagena

Afirmó Julián Calero en la previa del encuentro contra el Eldense que no quería un equipo «mediocre» y, sin embargo, fue lo que obtuvo en el Pepico Amat. Se podía intuir cuando el club anunció la alineación inicial: doble lateral con Diego Moreno e Iván Calero, cuatro centrocampistas y Darío Poveda como único delantero.

En ese contexto, las contras fueron el único argumento cartagenero. Funcionaron bien hasta que se acabó la gasolina con las enormes carreras de sesenta metros y en la segunda mitad ya no quedó gasolina para nada. Los cambios no alteraron nada y el rival también se conformó con el punto.

Las mejores ocasiones llegaron en botas de Darío Poveda, inspirado en el juego y negado en el área, mientras que la zaga realizó un gran partido controlando todo lo que propuso el cuadro azulgrana. Empate para sumar 35 puntos, alejarse a cinco del descenso y poco más. 

Tanteó el equipo local la estructura del Cartagena con los primeros acercamientos del partido. Lo hizo por la banda derecha con un activo Toni Abad y el apoyo de Jesús Clemente. Precisamente entre los dos generaron la primera ocasión cuando el lateral centró para el extremo, libre de marca en el primer palo. El remate, por suerte, fue manso a las manos de Raúl Lizoaín.

No se asustó el conjunto albinegro y se quitó el dominio inicial conun balón al larguero que bien pudo suponer el primer tanto del partido a los cinco minutos. Salió en la primera de sus numerosas contras el Cartagena por la derecha y Calero sirvió un centro largo que peinó un defensor. En la banda contraria, Luis Muñoz controló el cuero, levantó la cabeza y encontró con un pase raso a Darío Poveda, quien acomodó el cuerpo para golpear al palo largo con el interior de su pie derecho. El travesaño evitó el gol.

Se repitió la historia al siguiente minuto cuando los azulgranas quisieron dar otro paso adelante y el cuadro albinegro le enseñó su mejor arma con otra contra. En dos pases, los cartageneros salieron de la presión a una velocidad vertiginosa, no obstante, esta vez terminaría en nada la jugada. Replegó el equipo alicantino y Musto lo intentó con un zapatazo desde lejos que se marchó alto por poco. 

No se había llegado al décimo minuto y la intensidad fue la tónica dominante en cada acción. Antes de cumplirse el primer cuarto de hora, el Deportivo se hizo fuerte nuevamente en su costado diestro gracias a otra llegada de Abad que remató demasiado picado Chapela. La acumulación de hombres de amarillo -tercera indumentaria cartagenera- en la zona central del campo permitió las llegadas eldenses por banda, aunque no generaron excesivo peligro gracias al orden de la zaga en el área.

Tras un corte providencial de Gonzalo Verdú en el área para evitar el avance de Soberón, el partido entró en una dinámica más calmada y las ocasiones de peligro disminuyeron. Las interrupciones por falta influyeron. Hasta la media hora de juego no se vio el siguiente intento cuando David Timor finalizó desde fuera del área una larga jugada de su equipo. Se marchó desviado.

Recuperó el Cartagena las sensaciones gracias a un inspirado Darío Poveda. Recibió en su campo de espaldas y propició una nueva ocasión en velocidad cediendo de espuela para la carrera de Diego Moreno. El lateral corrió la banda, centró para Luis Muñoz sin marca en el segundo palo y el centrocampista, sin opción de remate, la dejó con la espalda para Poveda, que llegó al área en segunda línea para rematar muy desviado tras el bote pronto. 

El tramo final del primer acto se embarró debido a una fea acción de Clemente sobre Fontán. Delantero y defensa protagonizaron varios roces durante el partido hasta que el local presionó un despeje del albinegro con la plancha por delante. La entrada generó una tangana que se replicó en los banquillos, pero no fue a más. A pesar del dominio del balón de los locales en el descuento de cuatro minutos, nada se movió hasta llegar al descanso.

La segunda parte empezó nuevamente con mucha calma y una ocasión de Andy de falta directa en el primer minuto fue la única de un largo tramo. El golpeo bien dirigido lo atrapó Aceves sin problemas. El partido se encalló en la medular hasta que, pasada la hora de juego, un grave error de Diego Moreno casi cuesta el gol en contra. El lateral despejó hacia el centro del campo un balón dividido y propició sin querer un pase en profundidad para Toni Abad. El propio Diego replegó en velocidad para bloquear el disparo.

Un fuerte chut de David Timor de volea fue la última acción de ataque antes del triple cambio en el Cartagena. Entraron para cambiar el decorado Arnau Ortiz, Mikel Rico y Alfredo Ortuño por Diego Moreno, Alarcón y Darío Poveda. También lo hizo minutos más tarde Arnau Solà por Kiko Olivas, quien se marchó con molestias.

No varió el partido con los cambios de Julián Calero, tampoco con las variaciones de Fernando Estévez. El tramo final llevó el uy a la grada en dos ocasiones cuando Ortuño golpeó el larguero de cabeza en una jugada invalidada y también cuando Timor golpeó desde el centro del campo a portería con buena dirección y potencia. Ninguna cambió el resultado en el electrónico y tampoco las últimas acometidas azulgradas, bien controladas por la zaga albinegra durante un tenso final de partido.

Arnau Solà, Verdú y Lizoaín fueron protagonistas en las últimas jugadas de ataque local deteniendo sus intentos para mantener el empate. El pitido final de Cordero Vega certificó las tablas entre dos equipos muy igualados. Con la igualada, el Cartagena suma un punto más y se mantiene décimo séptimo con 35 unidades. Cinco por encima del descenso a la espera de lo que suceda en el resto de la jornada.

La Opinión

FC Cartagena 2-1 Racing Ferrol

El FC Cartagena vuelve a ganar tres semanas después y lo hace a lo grande: superando a un rival con una fuerte trayectoria esta temporada y remontando el encuentro. Aunque comenzó mejor el partido el equipo local, el Racing de Ferrol encontró el gol en un desajuste defensivo a la contra que finalizó Óscar Pinchi en el 11. Unos minutos después, el Cartagena se recuperó y puso el empate gracias a un cabezazo de Darío Poveda pasada la media hora. Al comienzo de la segunda, aprovechó su inercia el Cartagena y un imparable Poveda asistió a Luis Muñoz, quien hizo el gol de la victoria con una bella vaselina. Con 34 puntos, el FC Cartagena se aleja a cuatro del descenso a falta de completarse la jornada.

El FC Cartagena fue mejor en el inicio del partido. Los locales se hicieron con el control del juego y supieron instalarse en campo contrario con mucha intención ofensiva. Así, los primeros acercamientos tuvieron tintes albinegros y el terreno de juego parecía inclinarse sobre la meta de Ander Cantero. Jairo generó problemas a la zaga gallega por la derecha y Arnau Ortiz lo intentó por la izquierda con un centro raso tras varios regates que la defensa despejó bien.

Los de Julián Calero ahogaban a su rival y la pelota no salía del territorio visitante por su buena presión, sin embargo, un desajuste dio al traste con el buen trabajo. Recuperó el Racing de Ferrol ccon un Cartragena volcado y en apenas tres toques se puso por delante en el marcador con el 0 a 1 en el minuto 11. Arnau Ortiz perdió la pelota en la medular en fase ofensiva y el rival cambió de ritmo para aprovechar los espacios.

Álvaro Giménez se perfiló a la banda derecha para recibir el balón al pie, sacar de posición a Fontán y ponerla sobre la carrera de Iker Losada al espacio. Los movimientos del ataque ferrolano desarmaron la defensa cartagenera, que no basculó bien en la transición y permitió la entrada de dos hombres al área libres de marca. Losada la puso al punto de penalti y Óscar Pinchi sólo tuvo que empujarla -aunque salió beneficiado por el golpeo mordido- para superar a Raúl Lizoaín.

Sento muy mal el tempranero gol en contra al FC Cartagena, que sufrió sus peores minutos tras la reanudación. Iker Losada se probó desde la frontal con un disparo raso que salió rozando el palo y Álvaro Giménez perdonó el segundo tras un maravilloso control dentro del área tras un pase larguísimo de Moi Delgado desde su campo. Recuperó la estabilidad el cuadro cartagenero con una jugada de estrategia que finalizó Calero con un disparo alto y a través de la electricidad de Arnau Ortiz, quien generó dos ocasiones seguidas. Terminó el extremo la segunda con un disparo cruzado que detuvo Ander Cantero.

La rápida mejoría del Cartagena tuvo premio, ya que igualó la contienda tras la media hora de partido. Una larga posesión llegó hasta Iván Calero, adelantado en el costado derecho. En lugar de profundizar con el balón, el lateral se detuvo, levantó la cabeza y sirvió un centro envenenado que botó dentro del área entre el guardameta y la zaga rival. Allí apareció Darío Poveda para rematar muy cerca de Cantero y poner el 1 a 1 en el electrónico. El tanto llegó con algo de suspense, puesto que el portero rival llegó a repeler la pelota, pero el balón sobrepasó claramente la línea de gol. 

Tras el tanto del empate mejoró el Cartagena en sensaciones, pero ninguno de los dos equipos volvió a generar peligro hasta el pitido de Guzmán Mansilla tras los dos minutos de añadido. En la reanudación, la inercia continuó siendo la misma y el cuadro albinegro se echó encima de su rival. Lo hizo con más cautela que en los primeros minutos de la primera parte y por ello el primer acercamiento no llegó hasta el 50 cuando Luis Muñoz casi encuentra el gol en otra jugada ensayada de saque de esquina.

Continuó creciendo el conjunto portuario y Poveda no llegó a un centro peligrosísimo de Jairo por centímetros cuando se encontraba en boca de gol sin oposición. El pase fue demasiado fuerte. Se merecía el gol el equipo local y lo consiguió diez minutos después del comienzo del segundo acto: de nuevo Poveda aprovechó un balón larguísimo de Alcalá desde la defensa para ganar la espalda de Álex Martín -que falló en el despeje- y conducir con metros por delante. La corrección defensiva dejó solo a Luis Muñoz y el delantero vio la entrada del centrocampista a su derecha, le cedió la pelota y el de Málaga hizo el resto. Vaselina perfecta sobre la salida de Cantero para hacer el 2 a 1 con mucha calidad.

Puso muy pronto el partido de su lado el Cartagena y siguió superando al contrario, aunque su adelantada posición fue muy arriesgada por momentos. Calero, que realizó un auténtico partizado, salvó a su equipo bloqueando un disparo de volea de Losada en boca de gol. 

Se rompió el encuentro sobre la hora de juego con un inspirado Cartagena y un contragolpeador Racing. Ambos perdonaron en las áreas. Jairo se equivocó en una conducción en la que no vio la posición desmarcada de Darío Poveda para plantarle sólo ante el meta rival y Cantero repelió un buen tiro de Ortiz en los mejores minutos de los albinegros. No obstante, los blanquiverdes también las tuvieron con varias jugadas a balón parado que hicieron contener la respiración al Cartagonova. 

Para bajarle el ritmo al partido, Julián Calero introdujo a Alarcón y Real por Muñoz y Arnau, pero no lo consiguió. La confianza en ataque generó espacios peligrosos atrás que el Racing atacó, por suerte, sin éxito. También entraron Ortuño por Poveda, Mikel Rico por Andy y Diego Moreno por Jairo Izquierdo.

En el tramo final del encuentro, le entraron las prisas a los visitantes y el Cartagena manejó la situación a la perfección con una sobervia salida de balón y la suficiente solidez defensiva. Sólo n golpeo de Manu Justo en el 90 puso el susto en la grada. Defendió los últimos cuatro minutos de añadido el cuadro de la trimilenaria y evitó que se repitiera la historia de Ferrol.

Con la victoria, el Cartagena se coloca en décimo séptima posición con 34 puntos y se aleja a cuatro unidades de la zona peligrosa a falta de lo que haga el Villarreal B contra el Elche.

La Opinión

Burgos CF 3-0 FC Cartagena

Segunda derrota consecutiva del FC Cartagena. Después de caer frente al Elche en el Cartagonova, esta vez fue el Burgos en El Plantío quien ajustició a un inofensivo cuadro albinegro. El choque, que se retrasó media hora debido al temporal de nieve, comenzó muy frío, pero se fue determinando a favor de los locales en la primera mitad. Tras la media hora, Curro hizo el primero y no hubo reacción cartagenera hasta que recibió el segundo, también de Curro, a veinte minutos del final. Impotente dejó correr los minutos el Cartagena y en el descuento recibió la puntilla con el tercero, de Bermejo, tras un horrible encuentro. 

El inicio del partido fue muy lento y trabado. Con el terreno de juego en condiciones muy complicadas, las imprecisiones fueron constantes y la pelota se movió lejos de las áreas. El cuadro local acaparó más balón en los primeros compases y el Cartagena no fue capaz de combinar en campo contrario casi durante todo el primer tiempo.

No llegó el primer tiro a portería hasta que se alcanzó el cuarto de hora de partido. Tomás Mejías, quien debutó sustituyendo a Raúl Lizoaín, detuvo un débil disparo de Curro, no obstante, esa primera jugada vaticinó un paso adelante del cuadro burgalés. La balanza se fue inclinando hacia el lado local a pesar de un tímido intento cartagenero de reaccionar mediante un disparo lejano de Andy que murió en las manos de José Antonio Caro. 

Antes de llegar al minuto 20, el Burgos pisó el acelerador. Curro volvió a llegar por la izquierda para poner un peligroso centro al corazón del área que Niño cedió para el disparo bloqueado de Appin. En el córner, Arroyo a punto estuvo de conectrar en el segundo palo un balón peinado por Niño que quedó en nada. Tomás Mejías comenzó a aparecer con más asiduidad para palmear un centro que se envenenaba y para desviar una volea de Ojeda dentro del área. 

Se lo merecía más el Burgos por convencimiento y llegó el gol. Álex Sancris inició la jugada desde el costado diestro, condujo en diagonal y abrió para Ojeda en el vértice izquierdo del área grande. Allí se midió el extremo con Kiko Olivas, quien le arrebató la pelota con la mala fortuna de que esta cayó en los pies de Curro, en la frontal. Golpeó a la perfección el blanquinegro para ponerla rasa ajustada al palo contrario y hacer el 1 a 0 en el 35 de partido.

No se conformó el conjunto de Jon Pérez Bolo con el primer gol. Mejías volvió a aparecer para despejar un centro cerrado que le botó justo delante de su posición y tuvo que salvar al equipo antes de la marcha a vestuarios con una intervención providencial: Fontán midió mal el bote del balón en el centro del campo y Appin le ganó la posición. Fer Niño agarró el balón suelto, abrió sobre la carrera de Sancris y este la cambió de banda para la entrada de Ojeda en el segundo palo. A portería vacía disparó Dani, pero Tomás corrigió su posición para sacar el balón con ambas manos sobre la línea de gol.

Así se marchó el partido al descanso y en la reanudación también continuó mejor el Burgos. Niño conectó con los extremos de ambas bandas para generar peligro mientras el ataque albinegro no conseguía generar jugadas de peligro. El cañón de Andy fue el único argumento del Cartagena en otra acción y los cambios de Julián Calero desde la grada no cambiaron en nada a su equipo. Entraron Ortuño por Mikel Rico y Arnau Ortiz por Luis Muñoz sin causar a penas efecto.

En este contexto y a veinte minutos del final logró el Burgos el segundo tanto en otra contra con velocidad. Edu Espiau recibió con ventaja en la izquierda y centró con un pase adelantado a Ander Martín, pero Alcalá cortó el balón despejando hacia la frontal del área. Curro llegó nuevamente para cazar un balón suelto y hacer el segundo del partido y el segundo en su cuenta particular. Batió por arriba a Mejías, que nada pudo hacer ante el fuerte golpeo.

Desde entonces y hasta el final del partido la sensación del Cartagena fue de impotencia. Arnau Ortiz generó algo de movimiento en ataque, pero ni si quiera la roja directa a Jony Montiel cambió el panorama. Contrariamente a lo que se presuponía con un conjunto albinegro necesitado, en los últimos diez minutos y el añadido también fue mejor el Burgos. La perdió el Cartagena volcado en campo contrario y Bermejo recibió en carrera para encarar a Mejías con 40 metros de espacio por delante. El delantero definió con una sublime vaselina que superó al portero para hacer el definitivo 3 a 0.

El FC Cartagena suma su segunda derrota consecutiva, se mantiene en 31 puntos -uno por encima del descenso- y podría volver a la zona roja de ganar el lunes el Alcorcón al Elche. El Burgos, por su parte, se cuela en la zona de promoción con 45 puntos y se queda con la sexta posición.

La Opinión