FC Cartagena 4-0 CD Don Benito

En el Cartagena, cada pieza parece funcionar como si de un reloj suizo se tratara. El equipo albinegro goleó a un débil CD Don Benito y se mantiene, por tercera semana consecutiva, en lo más alto de la tabla clasificatoria. Solo el UCAM Murcia, que derrotó al Granada B, es capaz de aguantar este ritmo altísimo que ha puesto el bloque albinegro en el Grupo IV de Segunda B.
Las seis victorias consecutivas de los pupilos de Gustavo Munúa hacen de este FC Cartagena un rival casi intratable, que gana y convence en cada partido. El estado de forma parece infranqueable y no hay rival que se le resista ni dentro ni fuera de casa.
Desde el pasado 2 de diciembre, cuando cayó en casa del CD El Ejido, el FC Cartagena no ha hecho más que ganar partido tras partido y además sin encajar un solo gol. Munúa supera cada jornada un récord más. En esta oportunidad ha sido su portero, Joao Costa, el que ha alcanzado la friolera de 593 minutos sin recibir un tanto, por delante de otros como Trujillo, Víctor Ibáñez, que también alcanzaron cifras parecidas pero inferiores a las del portugués.
El bloque cartagenerista camina con paso firme por la categoría, con una solvencia y seguridad fuera de toda duda. Ya se disiparon hace muchas jornadas aquellas prisas y precipitaciones iniciales, que han dado paso a un fútbol sostenido por el toque y la efectividad. Basta ver que con 38 tantos es el segundo equipo más goleador -tras el Racing de Santander-, igualado al Athletic B.
Con los cuatro que anotó frente al Don Benito es la cuarta goleada de la temporada en casa -Almería, Sanluqueño, Ibiza y Don Benito- y además Munúa tiene en Elady un auténtico referente con la portería como punto de mira. El jienense ha anotado en las últimas cinco jornadas seis goles y alcanza ya los nueve tantos esta campaña. El centrocampista está en un momento óptimo y su equipo está sacando todo el provecho posible de su racha.
Tras dos semanas consecutivas jugando a domicilio, el equipo regresaba a casa y debutaba ante su afición en este 2019. La victoria ante el RB Linense hace dos jornadas le dio pie a asaltar un liderato que ha sabido mantener en su visita al Granada B y en casa frente al rival extremeño. El UCAM Murcia mantiene el aliento en el cogote de los albinegros, pero éstos no parece que se pongan nerviosos por este escaso margen de un punto entre ambos oponentes.
Ante el CD Don Benito, el Cartagena fue capaz de encarrilar el encuentro muy pronto, tanto como a los cuatro minutos de juego. La conexión entre Julio Gracia y Elady Zorrilla volvía a funcionar a la perfección y un pase del primero servía para que el segundo se plantara solo delante de Sebas Gil, que nada pudo hacer para evitar el remate y el tanto del goleador cartagenerista.
Solo fue el principio. Estaba claro que con la forma de afrontar los partidos de este Cartagena, el trabajo se le iba a acumular al cancerbero del Don Benito. Elady pudo hacer el segundo en el minuto seis, en otra acción con los mismos protagonistas, pero mal finalizada por el jugador albinegro. Luego lo intentó desde lejos con un disparo flojo. También probó Cordero, pero su disparo fue a las manos de Sebas Gil.
Munúa apostó por Vitolo adelantado a los cuatro defensores, mientras que Cordero ganaba espacio en los tres cuartos de campo y Julio Gracia era el último pasador.
El Don Benito tuvo su ocasión para haber puesto el empate en el minuto 19 con un balón en largo que recogía David Agudo, pero su remate, claro, se marchó muy cruzado. Por contra, en el minuto 20 una acción de ataque perfectamente ejecutada supuso el 2-0. Julio Gracia inició la acción con un balón interior a Elady. Éste vio la llegada por el carril derecho de Moyita y Aketxe dejó pasar el balón para llevarse con él al defensor. Moyita mandó el esférico arriba, imposible para Sebas Gil. El Cartagena lo estaba haciendo todo bien ante un oponente que apenas ofrecía resistencia.
No había discusión posible ante un equipo que ofrecía un nivel muy superior al de su oponente, antepenúltimo clasificado y con unos números paupérrimos fuera de su campo.
El arranque de la segunda parte fue similar incluso a la de la primera. En el minuto 51, con solo seis tras la reanudación, Elady volvía a anotar -seis goles consecutivos en las últimas cinco jornadas-. Un saque de esquina botado por Julio Gracia, que peinaba Moisés al área, era enviado a la red por el goleador de la noche, de cabeza.
A falta de 40 minutos para finalizar el encuentro, éste ya se había finiquitado. Más aún cuando Santi Jara, que acababa de salir al campo, hizo el cuarto en el minuto 59 de partido, gracias a una contra iniciada por él. Cedió el balón a un lado, donde esperaba Cordero. Ya en la línea de fondo, éste mandaba atrás para que el almanseño solo se limitase a empujar el balón al fondo de las mallas.
Aketxe, que ayer no tuvo la oportunidad de ver portería, sí que pudo hacer el quinto en el 63, cuando se encaminó a la meta y ante la salida del cancerbero, mandó el balón demasiado alto.
Los albinegros habían hecho todo el trabajo en la primera hora de partido. Quedaron treinta minutos que no tuvieron ninguna historia. El Cartagena bajó el nivel de exigencia, se limitó a dejar pasar el tiempo y el Don Benito se mostraba incapaz de poner en el más mínimo apuro a Joao Costa.

Esta semana el equipo cartagenerista vuelve a jugar en casa. Lo hará el domingo a partir de las cinco ante un Recreativo de Huelva que llega en un gran estado de forma -cuatro victorias consecutivas- y que se ha metido entre los cuatro primeros clasificados.
La Opinión

Granada CF B 0-2 FC Cartagena

Se podría decir que el FC Cartagena atraviesa el momento más dulce de la temporada, porque la victoria que cosechó ayer ante el Granada B lo mantiene en lo más alto de la clasificación y porque acumula cinco victorias de forma consecutiva.
Pero es que el conjunto liderado por Gustavo Munúa ha logrado ir evolucionando poco a poco, para convertirse en un equipo con una voracidad insaciable, que le hace ser el conjunto más en forma de todos contra los que se enfrenta. Además, este FC Cartagena se ha convertido en un especialista a la hora de interpretar las diferentes circunstancias que debe afrontar a lo largo de un partido. Es paciente cuando debe y es ambicioso cuanto toca. De ahí que se haya adaptado de forma camaleónica a cada oponente con el que se enfrenta a domicilio y en su haber sume 24 puntos de los 42 que tiene en su casillero en los enfrentamientos lejos de casa.
Si la semana pasada derribó el muro del RB Linense que no había perdido aún en su campo, en esta ocasión ha sacado petróleo de un terreno de juego en el que el oponente se atrincheró casi de forma literal en su campo en la primera parte para impedir a los de Munúa penetrar por dentro o por fuera.
En esta situación, el Cartagena supo esperar su momento, aguantó con maestría y martilleó cuando tocó.
Destaca cada vez que puede el técnico uruguayo esa faceta de su equipo y la de ayer volvía a ser una buena prueba de que, en estas condiciones, pocos puntos deberían escapársele al Cartagena esta temporada.
Hay que añadir que hay dos jugadores actualmente que se encuentran en estado de forma fantástico y han dado un paso al frente para que su equipo sobresalga del resto: se trata de Julio Gracia y de Elady.
El primero ha encontrado por fin un hueco en este equipo. A pesar de la irregularidad que puede haber ofrecido, el jovencísimo centrocampista ha ganado en personalidad en este grupo y ayer volvía a ver portería. Si la semana pasada fue el encargado de asistir a Elady, para que el jienense anotara el tanto ante la Balona, en esta oportunidad es su compañero el que le brindaba la oportunidad, con un buen pase, para hacer gol en la Ciudad Deportiva granadina.
Elady, por su parte, estuvo excelso. Es, sin lugar a dudas, el mejor partido que ha hecho vestido de albinegro. Actuó ayer con una solvencia y madurez fuera de toda duda y a pesar de necesitar más tiempo que otros para alcanzar su nivel, ahora es un futbolista de goles y puntos para el Cartagena, crucial en el liderato de este equipo. Suma siete tantos, es el máximo goleador del plantel y ha anotado en las cuatro últimas jornadas -Marbella, Talavera, Linense y Granada B-.
Munúa no podría prever un Granada B tan defensivo como el que observó nada más comenzar el partido. Los andaluces acumulaban tres derrotas consecutivas, por lo que su entrenador decidió meter más gente por detrás -cinco jugadores en defensa-, e impedir el juego filtrado de jugadores como Jara, Gracia o Moyita.
Poca presión en la salida del balón y jugadores apostados de medio campo hacia atrás, lo que no facilitó en nada las cosas para los de Cartagena. El juego se volvía en un frontón pero el equipo visitante no podía penetrar ante este sistema defensivo bien propuesto, al menos en la primera parte.
El Granada B se acercaba a las inmediaciones de Joao Costa -ayer inédito hasta el minuto 92- solo en lanzamientos a balón parado. La defensa del Cartagena mostró de nuevo una contundencia a prueba de bombas. Ha encajado cuatro goles en los últimos doce partidos; o lo que es lo mismo, un gol cada cuatro enfrentamientos.
Luis Mata, que volvía a ser el relevo del lesionado Jesús Álvaro, ofreció un gran nivel y Ramírez regresó a su costado derecho en sustitución de Orfila. Ambos, al igual que Moisés y Ayala, rozaron la perfección.
Elady enseñó las garras en la primera parte en una bonita acción por el costado izquierdo. Se marchó de todos los defensores con calidad y cedió el balón a Santi Jara. El almanseño llegaba como una exhalación al área granadina, pero metió el pie demasiado abajo y el balón se marchó alto.
El bloque visitante dominaba sin tener que hacer mucho esfuerzo, pero le faltaba dar el susto, como hizo Jara.
Tras el descanso, el Granada B apretó al comienzo y empezó a deshilacharse conforme pasaban los minutos. El Cartagena olió la sangre y se fue a por el encuentro. Embotelló al oponente en su área, que ya ni siquiera intentaba salir a la presión, y buscaba con asiduidad la portería de Lejárraga.
Elady era el hombre del partido y para él estaban destinados todos los honores. Volvía a hacer otra magnífica jugada dentro del área del Granada B. Se marchó de tres oponentes, pero cruzó demasiado el balón. En la siguiente acción, con una buena combinación con Moyita, fue el portero el que desbarató la ocasión.
Pero en el 77 Elady remató al fondo de las mallas un balón sacado desde el córner y puso la primera piedra de la victoria. Luego, en el minuto 88, asistió a Julio Gracia con un pase a la carrera que éste culminó con un gran disparo cruzado.

El Cartagena ganó por convicción y calidad y cada jornada ofrece más crédito para que el ascenso pueda ser este año un hecho.
LaOpinión

RB Linense 0-1 FC Cartagena

El FC Cartagena se ha convertido en Campeón de Invierno gracias a la victoria en casa de la RB Linense con el tanto de Elady en el minuto 9 de partidoEl bloque dirigido por Gustavo Munúa ha remontado una distancia enorme respecto de Melilla y UCAM Murcia, para erigirse como nuevo líder del Grupo IV de Segunda B.
El triunfo en casa del equipo de la Línea de la Concepción se fraguó en la primera parte. Elady volvía a cobrar protagonismo para rematar a la red un pase interior filtrado por Julio Gracia.
Tras el gol, el equipo cartagenero pudo incluso hacer el segundo tanto con un gran disparo desde fuera del área de Moyita, pero el chut se fue al palo.
Julio Gracia se estaba convirtiendo en una pesadilla para la defensa del equipo andaluz y en otra acción del joven jugador el Cartagena gozaba de la tercera oportunidad clara del encuentro. En el minuto 15 se marchaba de cuantos rivales le llegaron para encarar al portero, pero un defensa interceptaba el balón en el momento del chut.
La RB Linense, que no había perdido hasta el momento en casa, se mostraba incapaz de ofrecer la más mínima oposición y sus acercamientos eran lejanos y sin apenas peligro. La defensa albinegra estuvo firme y seria en todo momento. Especialmente en la segunda parte, cuando el conjunto local apretó más porque necesitaba empatar cuanto antes.
Los de Jordi Roger tenían que tomar el control del partido, pero lo hacían mostrando la inseguridad de un equipo que no está acostumbrado a tener el balón demasiado tiempo. Los cartageneristas bajaron el pie del acelerador de medio campo hacia arriba y decidieron apostarse más en tareas defensivas. Moisés y Sergio Ayala fueron cruciales en este trabajo más ingrato pero tan efectivo.
El bloque local tuvo la gran ocasión para empatar el encuentro en el minuto 68. Kibamba remataba un balón lanzado desde la línea de fondo y Joao Costa sacaba con una fantástica intervención, evitando el gol.
Aún así, los de Munúa tuvieron también alguna oportunidad para hacer el segundo. Sergio Ayala lo intentó en una acción personal en la que llegó hasta la cocina. Su disparo raso lo repelía el portero local.
En los últimos minutos Munúa decidió dar entrada a un defensa más. Moisés se marchó lesionado y Antonio López lo sustituyó. Luego llegó el cambio de Óscar Ramírez, por lo que el Cartagena apostó por cinco jugadores atrás.

El bloque cartagenerista estuvo sereno, actuó con contundencia ante las oleadas de la RB Linense y se llevó los tres puntos en esta cancha tan complicada.
La Opinión

FC Cartagena 1-0 CF Talavera

El Cartagena se marcha de vacaciones a un punto del primer y del segundo clasificado y después de volver a ganar en casa, en esta ocasión ante el Talavera por 1-0.
Elady, por segunda semana consecutiva, ve portería y ayuda a que su equipo sume una nueva victoria, la sexta en siete jornadas y la quinta consecutiva en el estadio Cartagonova.
La renta fue exigua y aunque el partido fue malo, el bloque entrenado por Gustavo Munúa tuvo al menos seis ocasiones muy claras para anotar y solo vio portería en una de ellas. Aketxe, ya en el tiempo añadido, pudo hacer el segundo de penalti, pero su lanzamiento se marchó al poste.
Tan fría como la tarde estuvo el Cartagena en la primera parte. Le costó mucho mover el balón de un lado a otro. Era Cordero quien se metía por medio de sus compañeros en defensa para sacar el esférico, pero sus opciones se diluían en medio campo. A los albinegros les faltaba movilidad, rapidez y provocar situaciones de dos contra uno para habilitar espacios y llegar con cierta fluidez al ataque.
Munúa decidió alinear a Rui Moreira por un Vitolo convalenciente tras ser operado de la nariz y el portugués estuvo tan incómodo como el resto de sus compañeros. Poco presente, nada participativo y demasiado lento con el balón en los pies, facilitaba mucho el trabajo de un Talavera que no sufría demasiado las acometidas locales.
Julio Gracia tampoco era ese futbolista que en ocasiones de desatascar, se va con facilidad del rival, y a Elady, uno de los más activos de la tarde, apenas le llegaba el balón.
El ataque lo lideraba un Rubén Cruz demasiado desasistido y algo frío en la ejecución. Se llevó más de un reproche del público por esa falta de definición que ofreció en los pases, controles o remates a portería.
El Cartagena no daba con la fórmula y de ahí que el partido fuera aburrido en la primera parte, escasísimo de ocasiones y susceptible de perjudicar más que beneficiar a los locales. A pesar de la monotonía que se plasmaba sobre el césped del Cartagonova, el equipo local llegó en tres ocasiones con claridad al marco de Gianni. La primera la protagonizó Elady con una galopada desde la izquierda y pase final a Rubén Cruz, que tuvo mucho tiempo para acomodar el cuerpo, pero su chut se marchó directamente al cuerpo del guardameta talaverano. Transcurría el minuto 18 de partido y hubo que esperar otros 18 minutos para que el Cartagena pusiera el 'uy' en las gradas. Fue el central Antonio López -ayer el titular por Moisés-, quien, de un testarazo, mandó picado a portería el balón, pero un defensa sacó bajo palos lo que parecía el primer tanto de los cartageneristas.
Antes del descanso, cuando el partido se consumía en los minutos de prolongación, una bonita combinación iniciada por Rubén Cruz y que tuvo como protagonistas a Jara y Elady se convertía en el primer y, a la postre, único tanto de los locales.
El almanseño triangulaba con Elady y dejaba con su último pase el esférico al jiensense, que ante la salida del portero disparó con la punta del pie raso y pegado al palo, lejos del meta visitante.
El equipo albinegro había hecho poco, lo justo quizá para marcharse a los vestuarios con el marcador a favor ante un oponente que tuvo en un remate fuera de Laerte en el minuto 39 la oportunidad más clara en los primeros 45 minutos.
En la segunda parte, el Cartagena tuvo los mismos problemas en defensa, es decir, pocos. Solo un despiste, un error claro o un rebote podía poner a los de Fran Alcoy en el partido.
Nandi tuvo la que fue la mejor ocasión de su equipo a balón parado con un cabezazo ajustado al palo que Joao Costa sacó perfectamente con la man0pla. El portero portugués ha aportado una seguridad a prueba de bombas a la portería del Cartagena y se ha ganado el favor de la afición. Lleva cuatro goles encajados en diez jornadas y dos de ellos son de penalti.
A los de blanquinegro se les estaba haciendo demasiado largo el partido. Probablemente el esprint que han experimentado desde la quinta jornada y las vacaciones a la vuelta de la esquina les hicieron estar algo más espesos que de costumbre y no conseguían afinar como suelen hacer en casa esta temporada.
Rubén Cruz tuvo antes de marcharse a la caseta la oportunidad para redimirse de un partido tosco, con un remate dentro del área tras rechace del cancerbero, que finalmente se marchó fuera, a saque de esquina. El chut había sido de Julio Gracia, que también encaró en esta segunda parte el camino de los vestuarios.
El público celebró con júbilo la vuelta de Aketxe a un cuarto de hora para la conclusión del encuentro. El vasco gozó de la penúltima oportunidad de poner a los suyos con el 2-0 en el marcador. Lanzó un penalti cometido sobre Santi Jara en el tiempo añadido, pero el goleador ajustó tanto al palo que éste repelió el esférico para infortunio del albinegro.
La pena máxima llegó gracias a una nueva acción del manchego desde la derecha. Recogió un balón largo con el Talavera volcado en el ataque albinegro y se fue del defensa, que no tuvo más remedio que sujetarlo de la camiseta. Santi Jara acaba en estado de gracia este 2018, en un gran estado físico y mostrando un nivel que hace un poco más grande a su equipo.
El bloque talaverano se desesperaba con lanzamientos arriba buscando a Laerte. El atacante estuvo a punto de dar el susto cuando se encontró que Joao Costa se resbalaba al tratar de recortar. El cancerbero reaccionó rápido, pero metió el miedo en el cuerpo a todos por su osadía.
En el último tramo Munúa había dado la oportunidad de su regreso a Queijeiro, que se lesionó en el primer partido del Liga.Jugó 12 minutos y a punto estuvo de anotar con un remate ajustado al palo que mandó a córner Gianni.

El 1-0 supone echar el aliento a Melilla y UCAM Murcia y avisarles de que un despiste más de cualquiera de ellos puede desbancarlos de los dos primeros puestos.
La Opinión

Marbella FC 0-2 FC Cartagena

El FC Cartagena tuvo ayer uno de sus mejores días en el aspecto deportivo, con la victoria en casa del Marbella por dos a cero y por el tropiezo de sus antecesores, Melilla y UCAM Murcia, que pincharon en sus respectivos compromisos ligueros.
El bloque albinegro ha mostrado durante toda la primera vuelta una solvencia a domicilio a prueba de bombas. Solo hubo un lunar con la derrota hace quince días en El Ejido, pero lo demás se puede tildar de sobresaliente. El equipo entrenado por Gustavo Munúa ha puntuado en ocho de los nueve campos donde ha jugado, con cinco victorias y tres empates. Estos 18 puntos suponen más del 50% de los que acumula en estos momentos, que son 33.
El Cartagena ganó ofreciendo capacidad y contundencia y mandó un mensaje a sus oponentes. Es un equipo que ha ido de menos a más y que está dispuesto a dar caza al liderato cuando le llegue la oportunidad.
Ayer, en Marbella, ganó gracias a dos goles que se fraguaron en los primeros cinco minutos de partido. Elady y Aketxe fueron los protagonistas de ambos. En el primero no se había alcanzado el segundo 45 de partido cuando Aketxe recogía un balón en el círculo central, se giraba sobre sí mismo y servía un excelente pase a Elady. El jinenense galopó con velocidad sorteando a un defensa y ante la salida de Wilfred mandó el balón al fondo de las mallas raso y pegado al poste.
No podía empezar mejor el encuentro. La primera acción y el primer gol sin cumplirse el primer minuto de partido. A más de uno cogió despistado el tanto de Elady, pero es que Aketxe estaba ya con la caña preparada para hacer el suyo. Éste llegó cuando no se había cumplido ni el minuto cinco de partido. En la banda derecha se fraguó esta vez. Moyita cedía a Orfila, una de las novedades en el once ayer. El lateral diestro centraba medido a la cabeza del goleador vasco, que se adelantó a los dos defensores para anotar con la testa el segundo gol del Cartagena.
Nadie salía de su asombro, más aún los aficionados del Marbella, que habían visto tirado por tierra todas sus ilusiones de victoria en dos chispazos secos que dejaron helado a más de uno.
El resultado, impropio en un primer cuarto de hora de cualquier partido, supuso que el Marbella tuviera que irse hacia arriba, pero lo hizo de forma atropellada, con lanzamientos largos, buscando a sus hombres altos, especialmente a Montero.
No le valía otra cosa al equipo andaluz que tratar de meter el susto al rival, acortar distancias y activar de nuevo un partido que se había decantado para el Cartagena demasiado pronto.
Sin embargo, los albinegros tuvieron el temple y la madurez suficiente para no achicarse con el juego duro y de choque al que se enfrentaban con los futbolistas locales.
Eso sí, alguien salió mal parado. En este caso fue Vitolo, que recibió un fuerte codazo de Montero en el minuto 12 de partido. Se marchó a ser atendido, pero los facultativos observaron que el canario tenía rotos los huesos de la nariz. Así que Vitolo se marchó al hospital y Cordero, ayer en el banquillo, tuvo que relevarlo al cumplirse el cuarto de hora de partido.
El Marbella no llegaba más que a balón parado, pero además sus intervenciones eran anuladas por fuera de juego, por lo que Joao Costa apenas tuvo que intervenir en la primera parte.
Añón lo intentó en el minuto 28 con un libre directo que detuvo Joao Costa sin dificultad.
Ante la falta de resultados, el Marbella fue bajando el pie del acelerador. El Cartagena, con el paso de los minutos, logró quitarse esa presión que aplicó el Marbella tras los dos goles encajados. Alargó el campo y empezó a jugar algo más cómodo.
Tampoco generó demasiado peligro a Wilfred en la primera parte. Solo un libre directo que tocó la defensa, por parte de Santi Jara, supuso un acercamiento con cierto peligro del equipo albinegro.
En la segunda parte el Cartagena no notó tanto la presión del Marbella en la salida tras los vestuarios. Controló mejor, tocó más el balón y evitó sustos innecesarios.
Elady lo intentó en el minuto 52 con una galopada en solitario que le plantó delante del portero local, pero una bota en el último instante de un defensor evitó el disparo del goleador ayer y el esférico se marchó a línea de fondo.
El técnico marbellí hizo todos sus cambios en el primer cuarto de hora, buscando más hombres arriba con la entrada de N'Diaye por la izquierda y de Juanma por la derecha.
Munúa dio entrada, por su parte a Fito Miranda y Rubén Cruz en la segunda parte.
A falta de veinte minutos para el final del encuentro el equipo local puso cerco a la portería de Joao Costa. No tenía más remedio que buscar de una u otra manera el gol que le pusiera en el partido. Juanma la tuvo en el minuto 71 para acortar distancias. Un balón cedido atrás que enganchó el jugador local para disparar y Joao Costa, siempre atento, atajaba sin dificultad. Añón, por su parte, lo intentó en un par de ocasiones con dos disparos de libre directo desde la frontal del área. El especialista del Marbella no acertó con ninguno.
A poco más de diez minutos para el final lo intentó Julio Gracia con una gran acción individual. Se marchó con solvencia de dos oponentes y encaró al cancerbero. Su duro disparo con la izquierda lo repelía Wilfred en lo que estuvo a punto de ser el tercer tanto del Cartagena.

La décima victoria de la temporada corrobora que este Cartagena ha cogido velocidad de crucero y quiere más a falta de dos partidos para la conclusión de la primera vuelta del campeonato liguero.
La Opinión

FC Cartagena 2-0 S. Fernando CD

El Cartagena apeló a la paciencia para poder ganar su noveno partido de la temporada y cuarto consecutivo en el Cartagonova, ante un San Fernando que le disputaba la tercera posición y que con la derrota se baja de los cuatro primeros puestos de promoción por el ascenso.
El conjunto cartagenero necesitó de una hora de partido para que el balón entrara en la portería contraria y además gracias a un gol en propia puerta de Diego Simón. Con el resultado a favor, el bloque albinegro tuvo un partido bien distinto al que le había puesto sobre el césped el oponente y Santi Jara -que ya suma cinco tantos esta temporada-, anotó el segundo y definitivo gol con el que finalizó el encuentro.
Lo cierto es que a los albinegros el San Fernando nunca le puso las cosas fáciles hasta que se abrió el marcador. Los de José Manuel Pérez Herrera estuvieron muy sobrios en defensa y no otorgaban ni un milímetro en las marcas, por lo que cada balón era una disputa a cara de perro, independientemente del lugar del campo donde estuviera el esférico.
El San Fernando ofreció una buena primera parte, defensivamente hablando y en la segunda acabó pagando el esfuerzo efectuado en la primera, para ir bajando la intensidad y dándole opciones a un Cartagena que se fue creciendo y que incluso pudo haber logrado un resultado algo más abultado.
A los de Gustavo el ambiente frío y húmedo previo al encuentro parecía haberles afectado. Saltaron al campo demasiado aletargados y se encontraron con un San Fernando que había colocado dos líneas de cuatro a la hora de defender muy juntas, tanto que apenas el equipo albinegro conseguía traspasar un balón entre medias.
El conjunto cartagenerista no podía poner en práctica su fútbol rápido de banda y llegada porque sus carriles no tenían espacio por el que subir. El centro del campo andaba algo falto de efectivos y el conjunto andaluz lograba maniatar a Cordero mientras que Julio Gracia no tomaba el protagonismo que sus compañeros necesitaban de él.
Así las cosas, al equipo local le llegaban desde la grada los silbidos de una afición que se desesperaba por los errores en el pase, las llegadas cómodas del rival y la complacencia que a veces se podía ver sobre el terreno de juego de determinados jugadores.
La realidad era que el bloque visitante estaba interpretando muy bien su papel y sabía cómo el Cartagena no podía hacerles daño. Andaba bastante cómodo en ese guion, con mucha presencia de jugadores en las inmediaciones de área local, anticipación en el balón y búsqueda de la meta local.
El partido andaba por un camino nada cómodo para el Cartagena, que tuvo contadas opciones de ver portería. La primera fue de Julio Gracia con un balón cedido dentro del área por Aketxe. El chut del joven jugador andaluz se fue alto.
Solo se sentía cómodo el Cartagena cuando era capaz de mover rápido el esférico, fruto de un robo y de una contra. Así fue cuando puso en aprietos a la zaga del San Fernando. Todo llegaba desde el carril izquierdo. Aketxe mandaba alto un buen servició desde esa banda en el minuto 39 y en el 45 una combinación entre Cordero y Julio Gracia acabó con un remate de este último flojo, a las manos de Rubén Gálvez.
El equipo visitante lo intentó con un libre directo que ajustó Carri en el 21 y un disparo de Bruno Herrero desde la frontal del área que detuvo sin demasiados problemas Joao Costa.
El Cartagena no había logrado meter el dedo en el ojo del San Fernando, que se marchaba a los vestuarios con los deberes hechos, al menos defensivamente, y con el acierto de saber dónde podía hacer daño cuando tenía el balón en los pies. El Cartagena había observado que si no era capaz de dar velocidad al balón, sus opciones de crear peligro eran prácticamente nulas.
En la segunda parte el bloque albinegro no cejó en su empeño de sacar el balón controlado y buscar las alternativas, sobre todo desde los costados. El San Fernando, conforme pasaban los minutos, iba decreciendo en intensidad y anticipación. En la primera había hecho un gran desgaste y en esta segunda ya notaba en las piernas de los jugadores esta situación.
No obstante, el San Fernando lo intentó con un cabezazo de Colo, que se marchó alto, y un gol anulado por una falta previa de un atacante sobre la defensa albinegra.
Acto seguido llegó el primer gol del equipo de Munúa. En una acción de saque de esquina, Santi Jara recibe en corto y dentro del área da un servicio al segundo palo. Allí nadie llega del Cartagena, por lo que el lateral izquierdo Diego Simón tiene la oportunidad para despejar sin problemas. Pero se genera él solo el inconveniente. Baja el cuerpo para despejar con la cabeza, pero lo convierte en un testarazo a la portería que supone el punto de inflexión del encuentro. Hasta ese momento el San Fernando había sido capaz de mantenerse firme de medio campo hacia atrás, evitar interferencias y exasperar a los albinegros por una y otra banda.
Todo cambiaba con el 1-0 del Cartagena. El entrenador visitante metía a un atacante más, Bakari, para fijar a los centrales dada la corpulencia del nuevo jugador en entrar en el campo.
Munúa también movió ficha e introdujo a Elady primero y a Fito Miranda a continuación. El segundo intervino de forma directa en el segundo tanto, ya que en el primer balón por el que luchó, logró robárselo a un defensor y encarar a portería para cedérselo a Santi Jara, que venía por la derecha. El almanseño, que tiene un gran disparo, mandó la pelota al poste contrario, lejos del alcance del portero Rubén Gálvez, que se estiró todo lo que pudo para ver cómo finalmente el esférico era gol.
El Cartagena había logrado un segundo tanto que le daba más tranquilidad para jugar los últimos diez minutos de partido. El San Fernando, tan ordenado en defensa como endeble en ataque, se esmeró por llegar a las bravas a la portería defendida por Joao Costa, pero sus incursiones eran minimizadas por los albinegros.
Los jugadores de Munúa no bajaron entonces la intensidad y en cada acción trataban de evitar que el San Fernando tuviera la oportunidad de centrar al área o llegar al borde de la misma para enganchar un disparo.
Rubén Cruz, que saltó por Aketxe, vio cómo el colegiado le anuló un gol en fuera de juego, pero en una acción minutos después, también anulada por fuera de juego, el goleador acabó metiendo el balón. Mala suerte para Cruz, que tiene un gran instinto goleador, pero al que le toca ahora esperar desde el banquillo su oportunidad.

Con la victoria el Cartagena se consolida tercero, a cuatro puntos del UCAM Murcia, segundo, y a siete del Melilla, actual líder.
La Opinión

CD El Ejido 1-0 FC Cartagena

El Cartagena sufría un baño de humildad en El Ejido tras caer derrotado por 1-0 en uno de los peores encuentros que ha disputado a domicilio. El gol de Samu Corral le bastó al bloque local para amarrar los tres puntos, ya que el conjunto entrenado por Gustavo Munúa no se encontró en ningún momento cómodo visto cómo se estaba desarrollando el encuentro.
El equipo albinegro no tuvo su día. El entrenador aducía que el mal estado del terreno de juego fue de nuevo un hándicap para que sus jugadores pudieran jugar a lo que saben. Por eso, este Cartagena no fue demasiado fiel a su fútbol y tuvo que apostar con el paso de los minutos por un juego más vertical. Olvidó el toque y los pases filtrados para decidirse por balones más rápidos al área, que tampoco supusieron la mejor alternativa para llevarse la victoria.
El entrenador cartagenerista alineó un equipo similar al de la semana anterior, pero El Ejido mostró que tiene perfectamente aprendida la fórmula para sacar el mayor rédito posible a los partidos jugados en casa y apenas ofreció fisuras en defensa.
Si a eso le añadimos que el Cartagena sí que tuvo un error importante a la hora de defender la jugada del tanto recibido, hace que la partida la dominara el bloque local cuando el marcador estaba a su favor, con más comodidad de lo que nadie podría esperar.
Saltó al campo el equipo de Munúa falto de concentración y las dos primeras llegadas fueron de los locales. Joao Costa estuvo atento y evitó dos sustos muy rápidos que a punto estuvieron de convertirse en los primeros tantos locales.
El Cartagena, tras este mal trago inicial, fue tomando el control del partido. Se encontraba con el balón, pero le era muy difícil madurar sus acciones, encarar y centrar u ofrecerse entre líneas. Nunca ofreció sensación de peligro real, ya que los disparos de los jugadores siempre eran desde fuera del área.
El estado del terreno de juego se convertía en un enemigo para los cartageneristas, que basan su fútbol en las triangulaciones, desdobles y pases interiores.
El equipo visitante, conforme iban pasando los minutos, se dejaba hacer y la defensa albinegra no sufría ni mucho menos las llegadas de los almerienses, después de esos dos sustos iniciales. Sin embargo, a falta de ocho minutos para el descanso, Samu Corral adelantaba a los suyos. Encontró en el área un balón bien centrado desde la derecha para anticiparse a los dos centrales y enganchar un testarazo, que colocó lejos del alcance de Joao Costa. El portero albinegro no pudo hacer nada para evitar el tanto.
Hasta ese momento la vocación ofensiva del Cartagena se había basado en llegadas por las bandas sin demasiado peligro, en los disparos de Aketxe, en dos ocasiones, y de Santi Jara, desde fuera del área, y sin apenas peligro.
Tocaba espabilar y eso intentó hasta el final de la primera parte, pero se notaba que la plantilla tenía el día torcido y todo lo bueno que les sucedió en el encuentro anterior les había abandonado ahora.
Tras el descanso, El Ejido estuvo a punto de hacer el segundo y de nuevo Joao Costa fue el mejor de los suyos, al evitar, sacando la manopla, que los locales hicieran gol. Sergio Jiménez tocaba de cabeza y el balón se iba ajustando al palo, hasta que el guardameta albinegro lo evitó con una mano que mandó el balón a línea de fondo.
El técnico albinegro, viendo que no encontraba soluciones, decidió dar entrada a Rubén Cruz por un Julio Gracia muy deslucido en la tarde de ayer. El entrenador apostaba por dos hombres de ataque, fijar a los centrales y buscar el balón al área para ver si sonaba la flauta.
Un poco más tarde fue Elady el que entró al campo por Fito Miranda. Munúa buscaba a la desesperada opciones que reactivaran al equipo. No encontraba el camino. El Ejido había decidido replegarse poco a poco, ya que veía que el Cartagena no era capaz de hacer daño de ninguna de las maneras. Se atrincheró bien atrás, buscando solo el contragolpe como recurso para apuntillar al conjunto visitante.
Santi Jara fue quizá el hombre que más protagonismo tuvo en la segunda parte. Desde la banda derecha y con incursiones en la línea de tres cuartos, el almanseño lo intentó todo, pero tampoco le salía nada.
Rubén Cruz tuvo una oportunidad para hacer el empate en el minuto 67. Recogía un balón en profundidad desde la izquierda y a la media vuelta mandaba un zurdazo que se marchó fuera, algo cruzado.
Luego fue Óscar Ramírez quien, en el minuto 74, con un chut con su pierna derecha lo intentó también desde lejos, al aprovechar un rebote. El portero despejó de puños.
La más clara para los visitantes fue la que tuvo Vitolo en el minuto 77. Llegó con el balón controlado al área y combinó con Rubén Cruz. Aprovechó el poco espacio que le dejaba el defensor para chutar. El esférico tocó en un defensa y se elevó superando al portero, pero no bajó del todo y acabó impactando en el larguero para infortunio de los albinegros.
El equipo se volcó definitivamente para buscar un balón rebotado o un error defensivo que diera la oportunidad de embocar la pelota, pero en esta ocasión no tuvo la suerte de su lado y lo único que se llevó fue el fin a la buena racha de resultados.
Esta derrota les hace bajar de esa nube de optimismo que estaba impregnando a todos y que los jugadores tengan una semana difícil en la que deberán tratar de revisar los errores. Y es que este próximo domingo, a partir de las seis de la tarde, tienen un dificilísimo encuentro en el Cartagonova.

Les espera un San Fernando que ocupa la cuarta posición pero empatado a puntos con los albinegros y que viene de ganar al Don Benito.
La Opinión