FC Cartagena 1-0 Sanluqueño Atl.

Triunfo importantísimo del FC Cartagena frente al Sanluqueño en el Cartagonova. En un encuentro marcado por las numerosas bajas del cuadro albinegro, los locales consiguieron la victoria después de cuatro jornadas sin ganar. Lo hicieron con el primer gol en todo este periodo de sequía que ha durado un mes, obra de Chiki de cabeza en el minuto 90. El triunfo pone a los cartageneros con 43 puntos en la séptima posición momentáneamente a la espera del resto de la jornada. 

El partido, sin dominador pero con clara ventaja para el Cartagena, se pudo resolver mucho antes con hasta cinco ocasiones claras de gol y otros dos tantos anulados por fuera de juego. Yanis Rahmani erró tres opciones imperdonables en la primera parte, Kevin y Chiki estrellaron el balón en la madera y una doble ocasión detenida por Rubén Domínguez negó el gol hasta el tramo final. El Sanluqueño, que trabajó bien el partido con sus armas, se fue de vacío del Cartagonova y pierde más opciones en la lucha por la permanencia.

No fue bueno el inicio de partido del Cartagena. De hecho, en la primera posesión se iban a ver las carencias de un equipo que acusó la baja de Pablo de Blasis -sancionado por cinco amarillas- en el control del juego. El sustituto del argentino, Pablo Larrea, perdió el balón en la primera jugada y permitió la primera llegada visitante. La mala cesión atrás le pudo costar más caro al cuadro portuario.

Fue sintomática esa primera acción de lo que iba a ser el fútbol cartagenerista sin su faro de guía. A chispazos, inconstante y peligroso en ambas áreas. Así, se intercambiaron momentos de buen juego con sustos en defensa. No es menos cierto que a los cinco minutos tuvo que adelantarse el Cartagena tras una buena combinación en campo contrario que terminó con el centro atrás de Kevin Sánchez y el remate de Yanis Rahmani en el segundo palo, completamente sólo y con el portero descolocado, que erró el extremo. Sería la primera de tres ocasiones inmejorables que se fueron al limbo.

Durante muchos minutos, el conjunto albinegro sufrió ante la presión del Sanluqueño y no supo quitarse de encima su insistencia en los duelos. El pelotazo fue la única vía para tomar aire, pero arriba eran pocas las veces en las que Kevin, Chiki o Yanis se quedaban el balón. Atrás, la evidente falta de ritmo de Aridane, que debutó con el cuadro albinegro, comprometía a un Rubén Serrano que tuvo que corregir constantemente.

A los veinte minutos, las sensaciones albinegras no eran nada buenas, pero a falta de claridad y elaboración, reaccionó el equipo con intensidad en ataque para generar las ocasiones. Vivió entonces el Cartagonova un ‘déjà vu’. De nuevo Kevin la sirvió en bandeja para Rahmani y de nuevo el balón terminó en el mismo lugar. Demasiado cruzado. No fue tan clara, ya que después del control le encimaron tres defensores. 

También se unió al ataque el centrocampista Edgar Alcañiz, que cubrió a la perfección el lateral diestro ante la doble baja de Perejón y Jurado. En una clara acción de ataque, se precipitó Alcañiz cuando tenía mejores opciones. No obstante, no fue la más clara para el Cartagena. Esa llegó minutos después, antes de la media hora, cuando Rahmani cuerpeó al último defensor y aprovechó un balón largo para plantarse sólo ante el portero. Tanto lo pensó que la volvió a cruzar demasiado con toda la portería para él. 

No se podía creer que el balón no hubiera terminado dentro en ninguna de las tres ocasiones para el extremo. Pero la historia no acabaría ahí. Kevin Sánchez también sufrió la ‘maldición’ de cara a portería al estrellar un espuelazo contra la madera.

Tan mal vio a su equipo Pedro Mateos que realizó una doble sustitución cuando apenas había transcurrido media hora. Mejoró algo el equipo visitante en la defensa, pero también se pudo ir ganando el Cartagena al descanso con un chutazo de Chiki que rozó con los dedos Domínguez para enviarla de nuevo al palo. 

A la vuelta de vestuarios parecía que iba a terminar la maldición. Introdujo el Cartagena el balón al fondo de las mallas, pero en posición antirreglamentaria. Fue Yanis el que aprovechó otro envío largo para conducir hasta el área y definir por debajo de las piernas de Domínguez. No fue válido tras la buena jugada.

Incredulidad y desesperación
Se convirtió el choque en un correcalles en el que nadie puso calma. Se atropelló el equipo de Íñigo Vélez y perdió muchos minutos en los que, en otro momento de la temporada, habría actuado de otra forma. Pero la ansiedad y la necesidad de marcar hicieron peor al Cartagena. Tras la hora de juego, una doble ocasión de Chiki y Yanis encumbró a Rubén Domínguez con una doble parada. La sensación de incredulidad se convirtió en desesperación. 

Entraron Willy Chatiliez y Alejandro Fidalgo, dos jugadores con pocas opciones con Vélez, tratando de reactivar al equipo que bajó la intensidad por el cansancio. Cuando faltaban diez minutos para el pitido final, Chiki saboreó de nuevo la sensación de enviar el balón a la red, pero de nuevo fue interrumpida la celebración. Posición adelantada del delantero tras el golpeo de Chatiliez que repelió el meta a sus pies.

Aleluya
Quemó todas las naves Vélez y puso a Ortuño en el lugar de Kevin. Sin orden ni concierto, el Cartagena debía ganar como fuera. Y llegó, quizás, de la forma más inesperada. A balón parado, en el último minuto reglamentario, centró Nacho Martínez de córner y remató el más pequeño dentro del área. Chiki -de ahí su nombre- cabeceó en el primer palo para superar a Domínguez por vez primera de forma válida. El portero, que a punto estuvo de sacarla, la palmeó por detrás de la línea.

Añadió cinco Jorge Tárraga, que no tuvo una tarde relajada, y señaló el final para alivio de la parroquia albinegra sin mayores sobresaltos. Triunfo vital para mantener vivas las esperanzas de promoción y para cambiar la cara a un equipo negado de cara a portería. Con el gol, vuelve la sonrisa al Cartagonova.

La Opinión

Atl. Madrid B 2-0 FC Cartagena

Dolorosa derrota del FC Cartagena frente al Atlético Madrileño en el Centro Deportivo de Alcalá de Henares. Dolorosa por la forma, con dos goles en el descuento, y por el significado. Pierde el cuadro portuario una gran oportunidad de recortar distancias a la zona de play off frente a un rival directo. Además, pierde el Cartagena para la próxima jornada a Marc Jurado por expulsión y a Pablo de Blasis por acumulación de tarjetas.

Un ordenado y ambicioso partido del conjunto portuario se queda sin premio contra un Atlético Madrileño que fue mejor en la parcela ofensiva. La generación de ocasiones y la puntería volvieron a marcar un encuentro de los albinegros que agonizaba con el 0 a 0. En una de las últimas jugadas, Cubo encontró el gol y ya con el tiempo cumplido llegó el penalti, cometido por Imanol Baz, que puso el segundo tanto rojiblanco. Con 40 puntos, el Cartagena se queda décimo en la tabla a 4 puntos del quinto puesto que mantiene el Villarreal B.

Comenzó el choque el Alcalá de Henares y el FC Cartagena trató de dominar desde el inicio. El planteamiento del entrenador, con la clara intención de romper la sequía goleadora, se dejó notar en los primeros compases con una presión muy adelantada e intensidad en las jugadas de ataque.

Pronto se supo que iba a ser un partido cerrado. El Cartagena mantenía la posesión, pero no era capaz de generar peligro. Cuando intentó responder el cuadro rojiblanco sufrió el mismo escenario. No obstante, después de los primeros veinte minutos de juego, los de Fernando Torres adelantaron líneas y comenzaron a elaborar jugadas que poco a poco desharían la solidez defensiva cartagenera.

Se mantuvo el Cartagena ordenado y a la contra tuvo la más clara del primer tiempo. Chiki estuvo a punto de aprovechar un envío directo desde la zaga en un desentendimiento entre central y portero, pero terminó deteniendo Mario de Luis. Los roles se establecieron definitivamente y al Cartagena le tocó sufrir cerca de su área desde la media hora hasta el descanso. 

Salvó Lucho García un mano a mano con Rafa Llorente, que dejó en la estacada a un Imanol Baz que anduvo descolocado. Entonces, las ocasiones llegaban por minutos y de nuevo Llorente disparó fuera desde lejos. El siguiente fue Iker Luque, que se revolvió dentro del área para pegarle al centro. Más intención llevó el tiro de Bellotti tras el tacón de Luque. La sacó Lucho de la escuadra.

No salía el Cartagena de su campo, pero el esfuerzo ofensivo también pasó factura a los rojiblancos, que terminaron el primer tiempo sin gran sensación de peligro. En el balance global, fue mejor el equipo de Torres durante los primeros 45 minutos. A la vuelta de vestuarios cambió el partido.

El peso del partido volvió a manos albinegras en la reanudación con un Kevin Sánchez que entró por Benito Ramírez y agitó el avispero. Merodeó el área rival el conjunto cartagenerista y las tuvieron Chiki y Luismi, pero ambos estrellaron sus disparos contra la zaga. La más clara del partido y en la que pudo cambiar el partido la tuvo en sus botas Rubén Serrano. 

Una gran jugada ensayada que viene poniendo en práctica el Cartagena algunas jornadas terminó con el centro al segundo palo sobre la entrada del central. Serrano llegó al área pequeña y remató con el interior un balón que superó por alto a la defensa y le cayó en la bota izquierda, pero su remate en un escorzo envió el balón al larguero cuando lo tenía todo para marcar.

El que perdona lo paga
No llegó el tanto en el mejor momento del Cartagena y volvieron a cambiar las tornas de este intercambio de golpes que fue el encuentro. Lucho García volvió a salvar el gol con un paradón abajo a disparo de Luque. Respiró aliviado Nacho Martínez, que dejó pasar un balón a su espalda. 

Hasta el final del encuentro, todo el juego fue rojiblanco, aunque no parecía suficiente la creación de ocasiones para deshacer el empate. Llegaron los cambios y Vélez dio entrada a algunos de los jugadores con menos minutos desde que llegó. Edgar Alcañiz y Pablo Larrea entre ellos.

Cuestión de fe
Cuando todo invitaba a pensar en el cuarto empate a cero consecutivo del Cartagena, una jugada marcó el destino del choque. Un pelotazo albinegro a campo rival comprometió a Puric en el control como último hombre, pero Alfredo Ortuño, que apenas llevaba diez minutos en el terreno de juego, no tuvo fe para presionar la acción que le pudo plantar solo delante del portero. De ahí nació el gol que dio los tres puntos al cuadro madrileño.

Combinó el filial atlético hasta llegar al área. Un centro al segundo palo, una dejada a la frontal del área pequeña y un remate en segunda instancia de Cubo hicieron el 1 a 0. El delantero rojiblanco, que había entrado desde el banquillo, sí tuvo fe para buscar ese balón y conectó la volea para fusilar a Lucho. El portero colombiano pudo con todas, excepto con esa. 

Tampoco pudo con el disparo de Llorente desde los once metros después del penalti cometido por Imanol Baz con el tiempo cumplido. Se lanzó a la desesperada el equipo albinegro a por el empate y una contra lo remató.

La primera derrota de Íñigo Vélez y también la primera del Cartagena en seis jornadas frena las aspiraciones de promoción. Restan nueve jornadas y el play off está a solo cuatro puntos, pero la competencia es feroz.

La Opinión

FC Cartagena 0-0 CD Teruel

No supo el Cartagena hacer gol al Teruel. Gran parte de culpa la tuvo Rubén Gálvez, que fue el mejor del partido con cuatro paradas de gran mérito que salvaron a su equipo. El conjunto de Íñigo Vélez fue bastante mejor que su rival en todas las facetas del juego, pero desperdició sus ocasiones y se tuvo que conformar con un punto en su tercer empate a cero consecutivo.

Rubén Serrano marcó en posición antirreglamentaria en la primera parte y también lo hizo Joseda Menargues en la única ocasión del Teruel en el segundo tiempo, pero también fue anulado a buen criterio. Los segundos 45 minutos fueron un asedio albinegro y sólo la madera, el portero y la mala puntería separaron al Cartagena de la victoria.

Lo intentó todo el Cartagena, pero no pudo hacer el gol que le diera los tres puntos. Tercer empate a cero consecutivo del cuadro de Íñigo Vélez, que no logra dar ese golpe en la mesa del play off. Se queda momentáneamente el conjunto albinegro octavo con 40 puntos, sigue a 2 del play off, pero puede alejarse según se den los resultados esta jornada.

Fue mucho mejor el Cartagena en los primeros compases del partido. Tanto, que pudo adelantarse hasta en dos ocasiones muy claras para hacer gol. La primera fue para De Blasis tras una gran jugada colectiva que le plantó sólo ante Rubén Gálvez y la segunda la tuvo Yanis Rahmani en un balón directo a la espalda de la defensa. En ambas se hizo grande el meta turolense para evitar el 1 a 0 que pudo poner a favor el partido desde muy pronto.

A pesar de que no llegó el gol, el Cartagena continuó siendo dueño y señor del partido en la primera parte. El Teruel se ordenó en su campo y bajó el ritmo de llegadas, pero el equipo albinegro lo intentó por ambos costados para tratar de agitar el árbol en busca de los espacios que sí había dejado antes el cuadro visitante.

Agotada la primera media hora de partido apenas se había visto al Teruel en campo rival y así continuó siendo muchos minutos. El Cartagena asfixiaba al contrario en su campo y apretó de nuevo los dientes en busca del gol. Dio un paso adelante Chiki, que lo intentó desde fuera del área y desde dentro sin éxito en dos ocasiones seguidas en el 35.

En fuera de juego
Se barruntaba el tanto del cuadro portuario y un minuto después llegó. Una jugada ensayada de córner terminó con el balón en las mallas visitantes. Por desgracia, fue anulado a buen criterio del colegiado. Jugaron en corto de Blasis y Nacho, centró el argentino al primer palo y Luismi entró para peinar hacia atrás. En el segundo palo apareció Rubén Serrano para fusilar a Gálvez casi sobre la línea, pero en posición antirreglamentaria tras el toque de su compañero. 

A cinco minutos del descanso comenzó a despertar el Teruel y cogió por sorpresa al Cartagena. Lo hizo al contragolpe aprovechando lo volcado que se encontraba el cuadro portuario con la velocidad de Merencio y Sergio Moreno por las bandas. Jurado tuvo que cortar un avance del primero ya casi en el área pequeña y en el añadido remató el segundo un córner peligroso que a punto estuvo de poner el 0 a 1. 

Asedio en la segunda mitad 
Con la rebelión turolense terminó el primer tiempo, pero a la vuelta de vestuarios regresó mejor otra vez el Cartagena. Todo el fútbol era albinegro y las ocasiones comenzaron a aparecer. Chiki dejó sólo a Luismi delante de Gálvez tras recuperar un balón sobre la línea de fondo, pero el mediapunta la envió por encima del larguero con todo a favor. Antes de la media hora, De Blasis estrelló un testarazo en el palo que también mereció subir al marcador.

Mejoró el Cartagena aún más en su combinación y, resultado de ello, las ocasiones fueron cada vez más claras. A la hora de partido entraron Kevin Sánchez y Willy Chatiliez con diferente suerte. El primero se adhirió bien al ritmo del partido y el segundo ingresó con el pie cambiado. Todos sus intentos fueron en vano y el balón terminó siempre en los pies del rival.

En los últimos veinte minutos comenzó el bombardeo al área del Teruel y en uno de ellos volvió a salvar Gálvez un gol cantado. Chiki, que entró solo al segundo palo, remató con fuerza en el área chica y el portero se lanzó para tapar el gol sobre la línea. Para tratar de sacar el máximo de los envíos al área entró Ortuño por Chiki, que peleó contra la zaga y tocó todos los balones con la cabeza, pero no consiguió su propósito. 

Contra todo pronóstico, a punto estuvo de dar la sorpresa el Teruel con el segundo gol anulado del partido. En su único disparo a portería de la segunda parte, Joseda Menargues finalizó un contraataque con un disparo fuerte que superó a Lucho García, pero su pared con Sergio Moreno fue en fuera de juego.

Las fuerzas fueron decayendo y, aunque lo intentó el Cartagena hasta el último aliento, no hubo manera de superar la férrea defensa turolense. Tras seis minutos de añadido llegó el pitido final que celebraron los visitantes y lamentaron los locales. La oportunidad de dar un golpe en la mesa del play off se desvanece.

La Opinión

Tarazona SD 0-0 FC Cartagena

Íñigo Vélez se marchó de Tarazona con sensaciones positivas pese al empate sin goles. El técnico del Cartagena reconoció la dificultad del escenario y puso en valor la capacidad de su equipo para competir en un partido marcado por el juego directo y las segundas jugadas.

“Veníamos con la intención de ganar, pero sabíamos las estadísticas que tiene este equipo aquí. Es muy complicado ganar y al final te tienes que amoldar a ese contexto”, explicó el entrenador, que felicitó a sus futbolistas por la actitud mostrada durante todo el encuentro.

El técnico destacó especialmente la capacidad de su equipo para adaptarse a un partido muy distinto a lo que suele proponer el Cartagena. “Hay mucha segunda jugada, mucho duelo, mucho balón al área y hasta que no estás dentro no eres consciente de todo eso”, señaló. Aun así, considera que su equipo supo competir e incluso tuvo opciones para llevarse los tres puntos.

“Incluso sabiendo sufrir ese tipo de balones frontales, creo que hemos tenido ocasiones para ganar. No sé si hubiese sido justo, pero el equipo ha entendido perfectamente el partido que íbamos a tener”, afirmó. 

Otro de los aspectos que quiso resaltar Vélez fue la solidez defensiva de su equipo, que sigue acumulando porterías a cero desde su llegada. “Portería a cero significa más posibilidades de ganar. Si defendemos bien, arriba tenemos mucha calidad y muchas variantes”, explicó.

El técnico también valoró la competencia dentro de la plantilla y la profundidad de su equipo, especialmente en la parcela ofensiva. “Tengo muchos jugadores que pueden jugar de inicio y también dar un gran rendimiento saliendo desde el banquillo. Eso es muy importante para mantener al equipo competitivo”, concluyó.

La Opinión

FC Cartagena 0-0 CE Sabadell

Le ha cambiado mucho la vida al Fútbol Club Cartagena en cosa de dos semanas. No han sido únicamente los resultados positivos. Tampoco los diez puntos que ha acumulado de los últimos doce posibles ni haberse metido de lleno en el play off después de estar a un punto del descenso hace justo un mes en una de las ligas más igualadas y competitivas del mundo. Es algo que va más allá, que está en el juego y en las sensaciones. En el objetivo, la ambición y el hambre de un equipo que todo el mundo dio por muerto y que ha revivido con Íñigo Vélez.

Se quita mérito el entrenador vasco cada vez que se pone delante de un micrófono. Dice que son los jugadores los que se lo han ganado y que él se ha limitado a poner «orden» y «estructura» en un grupo que tenía la calidad suficiente para seguir creyendo en el objetivo. Y lo cierto es que ha aportado orden y equilibrio a un Cartagena que había estado jugando a merced del rival durante la primera mitad del campeonato. Ganaba cuando le dejaban y perdía cuando tenía que perder porque era lo normal en palabras del anterior entrenador, Javi Rey.

Ahora el Cartagena es otro. No acepta roles impuestos. ¿Por qué conformarse con salvar la categoría? ¿Por qué aceptar previamente la derrota ante rivales difíciles? ¿Por qué no puede el Cartagena dominar al líder del grupo?

Vélez ha cambiado la mentalidad del cuadro portuario, que es algo mucho más potente que lo que pueden decir los marcadores, los puntos o la posición en la tabla. Ayer, frente al Sabadell, el Cartagena no ganó, pero transmitió mejores sensaciones que en varias de las victorias de este curso. Mejoró algo la asistencia al Cartagonova, que se cerró con más de 6.500 personas.

Pudo ganar el FC Cartagena. Pudo ganar el Sabadell. Finalmente, albinegros y arlequinados firmaron las tablas en un partido tenso en la zona alta. La primera parte fue para el cuadro visitante y en la segunda mejoró el conjunto local hasta el punto de someter a su rival, el líder del grupo. No obstante, no tuvo la claridad necesaria el equipo de Íñigo Vélez para lograr el gol de la victoria.

Faltó mordiente en ambos equipos, que tuvieron ocasiones para marcar. López-Pinto fue el mejor de los catalanes y De Blasis volvió a soportar el peso del juego albinegro. La polémica llegó en un saque de puerta de Diego Fuoli que Bonaldo recogió con la mano. El colegiado Manuel Camacho se lavó las manos y no hubo opción de revisión.

Con el buen punto, el Cartagena se mantiene en la quinta posición con 38 unidades, a nueve del liderato que mantiene el Sabadell.

Conscientes de la importancia del choque y de los tres puntos en juego, ambos equipos se respetaron en el primer tramo de partido. Quizás demasiado. Mucha batalla en el centro del campo, alternancia en la posesión y pocos acercamientos al área. El primero lo puso el Sabadell con un tímido centro que despejó sin problemas la zaga albinegra. Contestó Dani Perejón con un disparo que bloqueó con el cuerpo un defensor pasados los primeros cinco minutos.

Enseguida se establecieron los roles de ambos conjuntos. El Cartagena quiso el balón y lo tuvo y el Sabadell prefirió esperar para salir a la contra. Lo hizo mejor el cuadro visitante. Mientras que los albinegros no encontraban la forma de generar peligro, los arlequinados le tomaron el pulso al partido en velocidad. Fornés comenzó a llegar por el costado diestro en asociación con Javi López-Pinto, quien fue la mayor amenaza de los catalanes en la primera mitad.

Creció el Cartagena en campo contrario gracias al criterio de Pablo de Blasis. No obstante, no hubo conexión con el ataque formado por Yanis, Chiki y Kevin. Ante ese escenario, el Sabadell continuó acercándose. Antes de la media hora tuvo dos buenas jugadas para poner el primer gol con dos centros que sobrepasaron a los centrales. En el primero, López-Pinto no contactó bien el balón tras el bote en el área pequeña. En el segundo, Fornés cabeceó por encima del larguero en la mejor del primer acto.

Tras los serios avisos visitantes lo intentó sin suerte el Cartagena. Chiki remató por vez primera desviado de cabeza y segundos después lo hizo contra un defensor. No obstante, fue muy insuficiente para inquietar siquiera a Diego Fuoli. Terminó la primera parte atacando el Sabadell y, sin añadido, llegó el descanso con el reflejo en el marcador de lo visto sobre el césped. 

La segunda mitad fue una historia diferente. Los locales pusieron todo el juego, mientras que el Sabadell retrasó cada vez más sus líneas. Yanis disparó a puerta por primera vez en el partido y Perejón siguió pisando área. Sin premio, Íñigo Vélez realizó cambios para repartir los minutos de una semana muy exigente. Entraron Chatiliez y Marc Jurado por Luismi y Perejón y fue entonces cuando tuvo la ocasión más clara el Cartagena. 

Centró el lateral recién ingresado, remató Rahmani a la media vuelta y el paradón de Fuoli lo recogió Kevin para volver a pegarle a portería, pero se rehizo el portero y la volvió a sacar. Poco después sucedió la jugada polémica. Sacó Fuoli de portería y Bonaldo la paró con la mano dentro del área para volver a colocarla. El árbitro, Manuel Camacho, se desentendió y apremió a los jugadores visitantes para poner el balón en juego. No permitió la revisión.

Pese a sentirse perjudicados, los albinegros continuaron mejor hasta el final del partido. Entró Ortuño para aprovechar el bombardeo al área rival, pero no fue capaz el Cartagena de generar jugadas claras de gol. Tras diez minutos de añadido terminó el encuentro con un Cartagena que sometió al Sabadell, pero que no encontró el tanto del triunfo.

La mentalidad del equipo
El Cartagena demostró actitud para ir a por la victoria pese a que no llegó el tanto. Su convicción asfixió al Sabadell en su área durante los últimos minutos a riesgo de exponerse atrás.

Los fallos en las marcas defensivas 
Los albinegros volvieron a pecar en las marcas defensivas dentro del área. Varios centros al corazón del área pudieron suponer el tanto visitante, que no llegó por errores del rival.

SD Tarazona-FC Cartagena
El FC Cartagena viaja a Zaragoza para medirse al Tarazona el próximo domingo 8 de marzo a las 16.00 horas de la tarde en el Estadio Municipal de Tarazona.

La Opinión

FC Cartagena 1-0 Sevilla At.

Triunfo de oro del FC Cartagena. Tras una de las etapas más convulsas del club y del equipo, que no ganó durante todo el mes de enero y mitad de febrero, suma una positiva racha el cuadro albinegro para regresar a posiciones de play off. Primera vez que hila tres victorias el equipo del Cartagonova. Lo hace tras vencer al Sevilla Atlético, colista del grupo 2 de Primera RFEF, que planteó un rocoso partido. Aunque el Cartagena fue muy superior, no encontró el camino al gol hasta el último cuarto de hora, cuando un error del portero contrario permitió el tanto de Imanol Baz. Se coloca quinto el Cartagena con 37 puntos después de recuperar su partido aplazado de la vigésimo tercera jornada.

La primera mitad del encuentro fue una alternancia de juego sin goles ni control. Comenzó teniendo la pelota el Sevilla Atlético, elaborando con calma las jugadas, y el Cartagena esperó en su campo para salir con velocidad y juego directo a la contra. Así tuvo sus primeros acercamientos pasados los primeros cinco minutos.

Ortuño se dedicó a bajar del húmedo cielo de Cartagena los envíos largos y a descargar sobre sus compañeros de cara. Yanis, Luismi y Chatiliez intentaron aprovechar los espacios sin éxito.

Puesto a dominar el espacio aéreo, casi encuentra Alfredo Ortuño el primer gol de la noche cabeceando con fuerza un centro de jugada ensayada desde la esquina. La puso en la escuadra después de recular sobre su posición, pero Alberto Flores metió la mano para evitar el tanto.

Sobre el cuarto de hora fue un poco más dueño del balón el FC Cartagena y Dani Perejón comenzó a desplegarse por la banda derecha. Sin embargo, los errores en posesión, sobre todo en salida de pelota desde atrás, no dejaron crecer al equipo en el partido. Por el contrario, comenzó a crecer el filial sevillista con varios disparos seguidos que inquietaron a Lucho, pero que no encontraron portería.

Volvió a recurrir el Cartagena a los envíos largos sobre Ortuño y los pases filtrados ante la adelantada defensa rival. Así se pudo plantar Luismi dos veces sólo contra el portero, pero salió de su portería el meta para desbaratar la ocasión.

A la media hora tuvo una buena ocasión el Cartagena con un disparo de Luismi que sacó Flores y que recogió Chatiliez en el rechace dentro del área. Pudo haber penalti sobre el chileno tras un golpe con un defensor, pero no lo señaló el colegiado y tampoco solicitó la revisión Íñigo Vélez en su debut frente al público del Cartagonova.

No hubo más ocasiones claras de gol en el primer tiempo. Sí hubo una balanza muy desequilibrada en el trato arbitral, desfavorable para el Cartagena. Hizo tres faltas el cuadro albinegro y en las tres vio amarilla. Mientras, el filial hispalense no vio tarjeta pese a cometer faltas.

Con mucho juego en campo rival -incluso en el área- y poco colmillo terminó la primera parte el Cartagena. La segunda la empezó igual. Luismi, Perejón y De Blasis fueron los más activos. Además, el equipo de Vélez asfixió al contrario con una presión más efectiva que en el primer acto. Con todo, no supo poner en aprietos al portero sevillista.

Llegaron los cambios pensando inevitablemente en el choque del próximo domingo contra el Sabadell en casa. Entraron Chiki, Marc Jurado, Larrea y Kevin para dar descanso a Ortuño, Perejón, De Blasis y Chatiliez, a pesar de que los tres primeros estaban poniendo lo mejor en clave albinegra. Poco después, llegó el tanto de la victoria.

No salía de su campo el Sevilla. Chiki entró con el cuchillo entre los dientes y el gol se sentía. Quizás no de la forma en la que llegó, pero sí de la única que fue capaz el Cartagena. En un error clamoroso del meta contrario, Imanol Baz logró el 1 a 0 que dio la victoria a los locales.

Centró una falta lejana Nacho Martínez, el balón, muy bombeado, cayó en el área grande lejos de la portería y Alberto Flores salió ‘a por uvas’. Baz ganó el salto y el portero dejó descubierta su portería. Aunque el gol llegó con suspense por el despeje de un defensa, terminó entrando la pelota que daba los tres puntos al Cartagena.

Desde el tanto, el cuadro local hizo que pasara muy poco en el terreno de juego. No obstante, a punto estuvo de marcar el filial sevillista en la última del partido. Álex Costa generó espacio en la frontal y disparó cruzado. Cuando el balón se colaba, Lucho García sacó la manopla para desviarlo a córner.

Así se llegó al final del partido que deja una lectura muy positiva para el FC Cartagena. Tercera victoria consecutiva, algo que no había logrado hasta ahora, regreso a la zona de play off y cambio total en la dinámica del equipo, que olvida la mala racha que le dejó rozando el descenso.

La Opinión

R Murcia 1-2 FC Cartagena

Tanto Real Murcia como FC Cartagena necesitaban ganar el duelo regional para coger fuerzas en plena crisis. Cinco jornadas sin ganar sumaba el Real Murcia, más animado podría haber estado el conjunto albinegro después de su triunfo ante el Marbella, pero todo lo vivido alrededor del banquillo en esta semana, con Alejandro Arribas firmando una chapuza para la historia, había dinamitado el buen sabor de boca del triunfo anterior. De ahí la importancia de salir vencedores del derbi para unos y otros.

Pues, después del duelo en Nueva Condomina, el chute de energía se lo llevó el FC Cartagena, porque el FC Cartagena ganó de forma merecida a los de Adrián Colunga. Y lo hizo remontando. Porque con Íñigo Vélez estrenándose en el banquillo, los cartageneristas fueron capaces de sacar su mejor versión para reponerse al gol de Joel Jorquera cuando apenas iban tres minutos de juego. Empezó marcando el Real Murcia, pero, mientras el Real Murcia se vino abajo, como viene siendo habitual; el FC Cartagena se lo creyó. Y pasito a pasito, lograba empatar antes del descanso gracias a un gol de Rahmani, para dar la machada en la segunda parte con un tanto de Nil.

Gol a los tres minutos
Llegaba el Real Murcia al derbi en plena sequía goleadora. Llevaban los granas 437 minutos sin marcar un gol. Pero ante el FC Cartagena, el Real Murcia solo necesitó tres minutos para adelantarse en el marcador. A las primeras de cambio su intensidad tuvo recompensa. Salió mejor al campo, asustó a los albinegros con un córner en el minuto 1 y a los tres Joel Jorquera aparecía para batir a Lucho García. No podía empezar mejor el derbi para los de Colunga, no podía empezar peor el duelo regional para el FC Cartagena, un FC Cartagena que seguía sumando golpes después de una semana para olvidar en los despachos.

Pero mientras que cualquier otro equipo sería capaz de hacer valer ese gol en el minuto 3 para llevarse los tres puntos, nadie podía confiar al 100% en el Real Murcia. Y eso fue lo que sucedió. Y es que, aunque los de Colunga se adelantaron en el marcador, analizando el primer tiempo, el FC Cartagena dejó mejores sensaciones con el balón, sensaciones que permitieron a los de Íñigo Pérez meterse en el partido gracias a un tanto de Rahmani en el 39, un tanto que significaba el empate con el que se llegó al descanso. Aunque lo cierto es que el Cartagena tuvo incluso la oportunidad de dar la vuelta al marcador. Si no lo hizo fue por culpa de Piñeiro. El meta grana, tan cuestionado después de su error ante el Alcorcón, se vistió de héroe en el minuto 17 para, con una gran mano, evitar el gol de Chiki. 

Otra vuelta de tuerca al once grana
Si mirábamos los antecedentes, estábamos posiblemente ante el derbi más descafeinado. Con granas y albinegros más cerca del descenso que del play off, el duelo regional se antojaba fundamental para poder sobrevivir. Y pareció entenderlo mejor el Real Murcia, un Real Murcia que comparecía con novedades en su once. Algo que ya se ha convertido en habitual. En esta ocasión, Colunga volvió a recurrir a futbolistas como Isi Gómez y Pedro Benito, aunque las principales novedades fueron la presencia de Alberto González, de vuelta tras superar su lesión, y la inclusión de Antonio David en el medio, un Antonio David inédito durante muchas jornadas. Lo que no cambiaba era la titularidad de Ortuño y la suplencia de Flakus.

No hubo tiempo ni para saber si Colunga había acertado. Y es que a los tres minutos el Real Murcia ya iba por delante en el marcador. Un pase al hueco de Víctor Narro encontraba a Pedro Benito, que tras aprovechar la debilidad de Imanol Baz servía a Joel Jorquera para que el extremo grana batiera a Lucho. No escapó de la foto de la debilidad defensiva de los locales el otro central albinegro, Rubén Serrano.

En solo tres minutos el Real Murcia había conseguido olvidar su sequía goleadora a la vez que echaba un poco más de tierra sobre un FC Cartagena que venía de vivir una semana que desquicia a cualquiera, semana que acabó con Íñigo Vélez en el banquillo, un Íñigo Vélez que debutaba en Nueva Condomina viendo cómo su equipo ya perdía nada más empezar. 

Pero el inicio exitoso del Real Murcia no tuvo nada que ver con lo que ocurrió a continuación. Y es que, conforme pasaban los minutos, el FC Cartagena demostraba tener mucha más identidad sobre el césped que los granas. Mientras los murcianistas decepcionaban una vez más a los suyos, que se tenían que conformar con lo que reflejaba el marcador, los albinegros iban sintiéndose cada vez más cómodos. Les favorecía los numerosos balones perdidos por los de Colunga al intentar iniciar la jugada.

Premio a la insistencia 
Con criterio, con paciencia, combinando, el FC Cartagena fue acercándose al área de Piñeiro. La tuvo Chiki, tras un pase de De Blasis, pero apareció el meta murcianista para, con un paradón, dejar con la miel en los labios a los visitantes (17). Serrano, Ralhmani y Kevin siguieron metiendo un poco de miedo a una afición local que no entendía el paso atrás de los suyos. Y el golpe definitivo para los de Colunga llegó en el 39. En una acción por banda, medio a trompicones, en la que el balón parecía no querer ser acariciado por nadie, Rahmani apareció para golpear prácticamente con el alma, enviando la pelota a la red. 

Acabó el Real Murcia la primera parte como un fantasma. Pero en una cabalgada de Mier, el lateral cae en el forcejeo con Kevin y Colunga pide que se revise al considerar que había penalti. Pero ni el VAR se alió este domingo con el Real Murcia. Por muchas repeticiones que vio el colegiado, la acción no era nada clara, y ante la falta de claridad, el árbitro mantuvo su decisión, dando por terminada una primera parte en la que el marcador reflejaba empate, pero en la que las sensaciones presagiaban que los albinegros estaban en condiciones de plantar su bandera en el césped de Nueva Condomina.

El Cartagena da el gran golpe
Lo peor es que Adrián Colunga tampoco veía nada claro. Lo peor es que no hay partido en el que el técnico del Real Murcia no deshaga su apuesta a las primeras de cambio. Porque, como tantas veces atrás, a la vuelta del descanso los granas aparecían con dos caras nuevas. Flakus entraba al campo por Ortuño y Ekain dejaba fuera a Pedro Benito. Dos cambios que poco tenían que ver con los verdaderos problemas del Real Murcia, un Real Murcia sin ningún juego en el centro del campo. De hecho, solo hay que ver que los cambios no sirvieron de nada. Solo hay que ver que el dominador seguía siendo el FC Cartagena. Solo hay que ver lo que ocurrió en el 53, cuando los albinegros confirmaban la remontada con un gol de Nil después de una acción en la que Luismi Redondo le gana la partida a Óscar Gil.

Le podían salir las cosas mejor o peor al FC Cartagena en Nueva Condomina, pero lo cierto es que los albinegros obtuvieron el premio a su valentía, a no venirse abajo tras el golpe inicial, a tener paciencia e insistir en la portería contraria. Todo lo contrario sucedió en el Real Murcia. Adelantarse en el marcador no dio alas a los de Colunga. Adelantarse en el marcador solo fue un golpe de suerte. Una vez más sin criterio en el centro, sin ideas, con pérdidas constantes, sin ganar las segundas jugadas, y dando demasiadas facilidades atrás, el Real Murcia estaba condenado a irse de vacío.

Ni verse con cero puntos tras el gol de Nil cambió la actitud del Real Murcia. Da igual las vueltas de tuerca que le dé Colunga al equipo, los cambios que haga, porque siempre es lo mismo. Ni una ocasión fue capaz de generar el cuadro murcianista y eso que tras el 2-1 quedaba más de media hora por delante. Una nueva revisión, por un posible penalti de Ekain, ni dio esperanza, porque pocos confiaban en que el colegiado cambiara de opinión. 

Muchas tarjetas azules para hacer intervenir al VAR, pero poco fútbol, y sin fútbol, el Real Murcia es un cero a la izquierda, como se viene viendo, como se confirmó en el derbi. De hecho, el FC Cartagena, que en Nueva Condomina supo interpretar perfectamente cada tramo del partido, pudo incluso marcar un tercero. Fue Piñeiro el que volvió a salvar a los suyos, esta vez enviando a córner un remate de Rubén Serrano. 

Fuera de juego decisivo en el último suspiro
Muy serios en el centro del campo, y muy cómodos atrás, porque el Real Murcia nunca fue capaz de atacar la línea débil de los albinegros, los de Íñigo Vélez supieron defender el 1-2 como si fuera el objeto más deseado. Pero cuando muchos aficionados granas ya habían abandonado incluso el campo y cuando los seguidores albinegros celebraban los tres puntos, llegó una jugada que pudo cambiarlo todo. En una acción a balón parado, cuando el reloj ya marcaba el 96, Flakus batía a Lucho, sin embargo, el gol no subió al marcador. Señaló el asistente fuera de juego y lo confirmó el colegiado tras verlo por la pantalla, una revisión que se hizo eterna, una revisión que no dejaba nada claro de la igualdad, pero una revisión que volvió a caer del lado del FC Cartagena, que se aseguraba la victoria en el gran derbi regional.

Tres puntos que permiten alzar el vuelo a los visitantes, que encadenan dos victorias seguidas y que encuentran calma tras una semana movidita. Sensaciones contrarias las que quedan en el Real Murcia, un Real Murcia que no ha ganado en las últimas seis jornadas, un Real Murcia que se ha borrado del play off, aunque eso no es lo peor. Lo peor es que mira cada vez más cerca la zona de descenso.

La Opinión