FC Cartagena 2-0 S. Fernando CD

El Cartagena apeló a la paciencia para poder ganar su noveno partido de la temporada y cuarto consecutivo en el Cartagonova, ante un San Fernando que le disputaba la tercera posición y que con la derrota se baja de los cuatro primeros puestos de promoción por el ascenso.
El conjunto cartagenero necesitó de una hora de partido para que el balón entrara en la portería contraria y además gracias a un gol en propia puerta de Diego Simón. Con el resultado a favor, el bloque albinegro tuvo un partido bien distinto al que le había puesto sobre el césped el oponente y Santi Jara -que ya suma cinco tantos esta temporada-, anotó el segundo y definitivo gol con el que finalizó el encuentro.
Lo cierto es que a los albinegros el San Fernando nunca le puso las cosas fáciles hasta que se abrió el marcador. Los de José Manuel Pérez Herrera estuvieron muy sobrios en defensa y no otorgaban ni un milímetro en las marcas, por lo que cada balón era una disputa a cara de perro, independientemente del lugar del campo donde estuviera el esférico.
El San Fernando ofreció una buena primera parte, defensivamente hablando y en la segunda acabó pagando el esfuerzo efectuado en la primera, para ir bajando la intensidad y dándole opciones a un Cartagena que se fue creciendo y que incluso pudo haber logrado un resultado algo más abultado.
A los de Gustavo el ambiente frío y húmedo previo al encuentro parecía haberles afectado. Saltaron al campo demasiado aletargados y se encontraron con un San Fernando que había colocado dos líneas de cuatro a la hora de defender muy juntas, tanto que apenas el equipo albinegro conseguía traspasar un balón entre medias.
El conjunto cartagenerista no podía poner en práctica su fútbol rápido de banda y llegada porque sus carriles no tenían espacio por el que subir. El centro del campo andaba algo falto de efectivos y el conjunto andaluz lograba maniatar a Cordero mientras que Julio Gracia no tomaba el protagonismo que sus compañeros necesitaban de él.
Así las cosas, al equipo local le llegaban desde la grada los silbidos de una afición que se desesperaba por los errores en el pase, las llegadas cómodas del rival y la complacencia que a veces se podía ver sobre el terreno de juego de determinados jugadores.
La realidad era que el bloque visitante estaba interpretando muy bien su papel y sabía cómo el Cartagena no podía hacerles daño. Andaba bastante cómodo en ese guion, con mucha presencia de jugadores en las inmediaciones de área local, anticipación en el balón y búsqueda de la meta local.
El partido andaba por un camino nada cómodo para el Cartagena, que tuvo contadas opciones de ver portería. La primera fue de Julio Gracia con un balón cedido dentro del área por Aketxe. El chut del joven jugador andaluz se fue alto.
Solo se sentía cómodo el Cartagena cuando era capaz de mover rápido el esférico, fruto de un robo y de una contra. Así fue cuando puso en aprietos a la zaga del San Fernando. Todo llegaba desde el carril izquierdo. Aketxe mandaba alto un buen servició desde esa banda en el minuto 39 y en el 45 una combinación entre Cordero y Julio Gracia acabó con un remate de este último flojo, a las manos de Rubén Gálvez.
El equipo visitante lo intentó con un libre directo que ajustó Carri en el 21 y un disparo de Bruno Herrero desde la frontal del área que detuvo sin demasiados problemas Joao Costa.
El Cartagena no había logrado meter el dedo en el ojo del San Fernando, que se marchaba a los vestuarios con los deberes hechos, al menos defensivamente, y con el acierto de saber dónde podía hacer daño cuando tenía el balón en los pies. El Cartagena había observado que si no era capaz de dar velocidad al balón, sus opciones de crear peligro eran prácticamente nulas.
En la segunda parte el bloque albinegro no cejó en su empeño de sacar el balón controlado y buscar las alternativas, sobre todo desde los costados. El San Fernando, conforme pasaban los minutos, iba decreciendo en intensidad y anticipación. En la primera había hecho un gran desgaste y en esta segunda ya notaba en las piernas de los jugadores esta situación.
No obstante, el San Fernando lo intentó con un cabezazo de Colo, que se marchó alto, y un gol anulado por una falta previa de un atacante sobre la defensa albinegra.
Acto seguido llegó el primer gol del equipo de Munúa. En una acción de saque de esquina, Santi Jara recibe en corto y dentro del área da un servicio al segundo palo. Allí nadie llega del Cartagena, por lo que el lateral izquierdo Diego Simón tiene la oportunidad para despejar sin problemas. Pero se genera él solo el inconveniente. Baja el cuerpo para despejar con la cabeza, pero lo convierte en un testarazo a la portería que supone el punto de inflexión del encuentro. Hasta ese momento el San Fernando había sido capaz de mantenerse firme de medio campo hacia atrás, evitar interferencias y exasperar a los albinegros por una y otra banda.
Todo cambiaba con el 1-0 del Cartagena. El entrenador visitante metía a un atacante más, Bakari, para fijar a los centrales dada la corpulencia del nuevo jugador en entrar en el campo.
Munúa también movió ficha e introdujo a Elady primero y a Fito Miranda a continuación. El segundo intervino de forma directa en el segundo tanto, ya que en el primer balón por el que luchó, logró robárselo a un defensor y encarar a portería para cedérselo a Santi Jara, que venía por la derecha. El almanseño, que tiene un gran disparo, mandó la pelota al poste contrario, lejos del alcance del portero Rubén Gálvez, que se estiró todo lo que pudo para ver cómo finalmente el esférico era gol.
El Cartagena había logrado un segundo tanto que le daba más tranquilidad para jugar los últimos diez minutos de partido. El San Fernando, tan ordenado en defensa como endeble en ataque, se esmeró por llegar a las bravas a la portería defendida por Joao Costa, pero sus incursiones eran minimizadas por los albinegros.
Los jugadores de Munúa no bajaron entonces la intensidad y en cada acción trataban de evitar que el San Fernando tuviera la oportunidad de centrar al área o llegar al borde de la misma para enganchar un disparo.
Rubén Cruz, que saltó por Aketxe, vio cómo el colegiado le anuló un gol en fuera de juego, pero en una acción minutos después, también anulada por fuera de juego, el goleador acabó metiendo el balón. Mala suerte para Cruz, que tiene un gran instinto goleador, pero al que le toca ahora esperar desde el banquillo su oportunidad.

Con la victoria el Cartagena se consolida tercero, a cuatro puntos del UCAM Murcia, segundo, y a siete del Melilla, actual líder.
La Opinión

CD El Ejido 1-0 FC Cartagena

El Cartagena sufría un baño de humildad en El Ejido tras caer derrotado por 1-0 en uno de los peores encuentros que ha disputado a domicilio. El gol de Samu Corral le bastó al bloque local para amarrar los tres puntos, ya que el conjunto entrenado por Gustavo Munúa no se encontró en ningún momento cómodo visto cómo se estaba desarrollando el encuentro.
El equipo albinegro no tuvo su día. El entrenador aducía que el mal estado del terreno de juego fue de nuevo un hándicap para que sus jugadores pudieran jugar a lo que saben. Por eso, este Cartagena no fue demasiado fiel a su fútbol y tuvo que apostar con el paso de los minutos por un juego más vertical. Olvidó el toque y los pases filtrados para decidirse por balones más rápidos al área, que tampoco supusieron la mejor alternativa para llevarse la victoria.
El entrenador cartagenerista alineó un equipo similar al de la semana anterior, pero El Ejido mostró que tiene perfectamente aprendida la fórmula para sacar el mayor rédito posible a los partidos jugados en casa y apenas ofreció fisuras en defensa.
Si a eso le añadimos que el Cartagena sí que tuvo un error importante a la hora de defender la jugada del tanto recibido, hace que la partida la dominara el bloque local cuando el marcador estaba a su favor, con más comodidad de lo que nadie podría esperar.
Saltó al campo el equipo de Munúa falto de concentración y las dos primeras llegadas fueron de los locales. Joao Costa estuvo atento y evitó dos sustos muy rápidos que a punto estuvieron de convertirse en los primeros tantos locales.
El Cartagena, tras este mal trago inicial, fue tomando el control del partido. Se encontraba con el balón, pero le era muy difícil madurar sus acciones, encarar y centrar u ofrecerse entre líneas. Nunca ofreció sensación de peligro real, ya que los disparos de los jugadores siempre eran desde fuera del área.
El estado del terreno de juego se convertía en un enemigo para los cartageneristas, que basan su fútbol en las triangulaciones, desdobles y pases interiores.
El equipo visitante, conforme iban pasando los minutos, se dejaba hacer y la defensa albinegra no sufría ni mucho menos las llegadas de los almerienses, después de esos dos sustos iniciales. Sin embargo, a falta de ocho minutos para el descanso, Samu Corral adelantaba a los suyos. Encontró en el área un balón bien centrado desde la derecha para anticiparse a los dos centrales y enganchar un testarazo, que colocó lejos del alcance de Joao Costa. El portero albinegro no pudo hacer nada para evitar el tanto.
Hasta ese momento la vocación ofensiva del Cartagena se había basado en llegadas por las bandas sin demasiado peligro, en los disparos de Aketxe, en dos ocasiones, y de Santi Jara, desde fuera del área, y sin apenas peligro.
Tocaba espabilar y eso intentó hasta el final de la primera parte, pero se notaba que la plantilla tenía el día torcido y todo lo bueno que les sucedió en el encuentro anterior les había abandonado ahora.
Tras el descanso, El Ejido estuvo a punto de hacer el segundo y de nuevo Joao Costa fue el mejor de los suyos, al evitar, sacando la manopla, que los locales hicieran gol. Sergio Jiménez tocaba de cabeza y el balón se iba ajustando al palo, hasta que el guardameta albinegro lo evitó con una mano que mandó el balón a línea de fondo.
El técnico albinegro, viendo que no encontraba soluciones, decidió dar entrada a Rubén Cruz por un Julio Gracia muy deslucido en la tarde de ayer. El entrenador apostaba por dos hombres de ataque, fijar a los centrales y buscar el balón al área para ver si sonaba la flauta.
Un poco más tarde fue Elady el que entró al campo por Fito Miranda. Munúa buscaba a la desesperada opciones que reactivaran al equipo. No encontraba el camino. El Ejido había decidido replegarse poco a poco, ya que veía que el Cartagena no era capaz de hacer daño de ninguna de las maneras. Se atrincheró bien atrás, buscando solo el contragolpe como recurso para apuntillar al conjunto visitante.
Santi Jara fue quizá el hombre que más protagonismo tuvo en la segunda parte. Desde la banda derecha y con incursiones en la línea de tres cuartos, el almanseño lo intentó todo, pero tampoco le salía nada.
Rubén Cruz tuvo una oportunidad para hacer el empate en el minuto 67. Recogía un balón en profundidad desde la izquierda y a la media vuelta mandaba un zurdazo que se marchó fuera, algo cruzado.
Luego fue Óscar Ramírez quien, en el minuto 74, con un chut con su pierna derecha lo intentó también desde lejos, al aprovechar un rebote. El portero despejó de puños.
La más clara para los visitantes fue la que tuvo Vitolo en el minuto 77. Llegó con el balón controlado al área y combinó con Rubén Cruz. Aprovechó el poco espacio que le dejaba el defensor para chutar. El esférico tocó en un defensa y se elevó superando al portero, pero no bajó del todo y acabó impactando en el larguero para infortunio de los albinegros.
El equipo se volcó definitivamente para buscar un balón rebotado o un error defensivo que diera la oportunidad de embocar la pelota, pero en esta ocasión no tuvo la suerte de su lado y lo único que se llevó fue el fin a la buena racha de resultados.
Esta derrota les hace bajar de esa nube de optimismo que estaba impregnando a todos y que los jugadores tengan una semana difícil en la que deberán tratar de revisar los errores. Y es que este próximo domingo, a partir de las seis de la tarde, tienen un dificilísimo encuentro en el Cartagonova.

Les espera un San Fernando que ocupa la cuarta posición pero empatado a puntos con los albinegros y que viene de ganar al Don Benito.
La Opinión

FC Cartagena 6-0 UD Ibiza

El FC Cartagena atropelló al Ibiza con un espectacular 6-0 y demuestra que ha cogido velocidad de crucero y que sigue firme en su camino de alcanzar la primera posición de la clasificación.
El conjunto albinegro superó de principio a fin a un oponente que se convirtió en una marioneta en manos del Cartagena y no pudo más que claudicar ante el fútbol arrollador del bloque dirigido por Gustavo Munúa.
Si bien es cierto que a los locales les costó algo coger el ritmo y entonarse, una vez que cayó el primer tanto en el minuto 36, todo fue coser y cantar para las huestes locales, que no dejaron ni un atisbo de duda de quién iba a llevarse los tres puntos. Así, desde el minuto 36 hasta el 72, el Cartagena ha anotado los seis goles. Es decir: un gol cada seis minutos en este margen estrecho de encuentro.
La victoria no hace más que confirmar las buenas sensaciones que ha ido ofreciendo el equipo poco a poco hasta encaramarse a uno de los puestos que da derecho a disputar la fase de ascenso. El Cartagena ha logrado en casa ya hasta tres goleadas -Almería B, Sanluqueño e Ibiza-. Si borramos ese desastroso arranque inicial, podemos aseverar que los de Munúa llevan velocidad de crucero y empiezan a ofrecer lo que pueden ser capaces de hacer esta temporada.
Pero para explicar lo sucedido, primero hay que explicar que aunque no se puede decir que el Ibiza fuera un equipo pegajoso, al Cartagena le costó mucho filtrar los pases en la línea de tres cuartos durante la primera media hora de partido. Aketxe salía continuamente a ofrecerse, pero tan lejos del área que al bloque albinegro le costaba demasiado hacer daño.
Lo intentó Moyita con alguna arrancada marcando la diagonal desde la banda izquierda y también Ramírez, sumándose al ataque desde la derecha, pero el equipo local no tenía la soltura para generar peligro.
El conjunto de Palop tampoco había dado muestras de tener argumentos palpables para provocar algún apuro en defensa.

El entrenador cartagenero decidió poner por delante de su medio campo a Julio Gracia y al joven futbolista sevillano le costó entrar en el partido, probablemente la falta de ritmo del equipo no facilitaba las cosas.
Hasta que se cumplió la media hora, el Cartagena no fue capaz de demostrar lo que podía hacer en el siguiente tercio del encuentro.
Avisó Aketxe con un cabezazo que se acercó pegado al palo de la portería de Álex en una gran combinación iniciada por Vitolo, en la que Ramírez colocó el balón y el atacante vasco remató fuera.
A los locales les costaba menos ensanchar el campo, desdoblarse por las bandas y buscar acciones con el delantero albinegro como punto de referencia.
Así llegó el primer tanto, con el que el Cartagena abría la lata. Un balón al atacante, que bajó hasta la línea central para recibir y actuar como pivote originó la acción de gol.La pared del delantero con Jesús Álvaro supuso que el lateral tuviera todo el carril para él solo. Corrió y centró al segundo palo, donde esperaba Santi Jara, uno de los grandes protagonistas de la jornada. El almanseño controló y cuando parecía que se había dilatado mucho en esa acción, encontró un soberbio derechazo que impactó en el larguero antes de colarse.
Ese fue el comienzo de un Cartagena que ya no dio tregua al oponente, un Ibiza que en cada golpe recibido se hundía un poco más. Tres minutos más tarde llegó el segundo tanto, con un error defensivo que aprovechó Aketxe para aproximarse al área y, con la zaga descolocada, cedió a Jesús Álvaro para hacer el segundo. El tándem entre el canario y el vasco funcionó ayer a las mil maravillas. El defensa hacía su segundo gol de la temporada.
Tras el descanso, el Ibiza no tuvo más remedio que tratar de meter una marcha más a ese fútbol insulso y decepcionante que había mostrado en los primeros cuarenta y cinco minutos. Pero ayer era el día del Cartagena. Moyita recibió desde la derecha y tras un primer rechace, recogió el balón y de fuerte disparo batía a Álex para sumar el tercer tanto de los cartageneristas en la mañana de ayer.
Ahí se acabó toda la oposición de los ibicencos. El tercero fue su sentencia. Palop había introducido a Cristian y García nada más arrancar la segunda parte para dotar a su ataque de más velocidad, pero la evidencia dictaba que cualquier solución iba a resultar baldía.
En el minuto 57 volvía a aparecer la conexión Aketxe y Álvaro. Arrancó de un gran pase de Ayala desde la zona defensiva. El balón llegó perfectamente al defensor, quien volvía a adelantarse a un Grima que no tuvo su día. El zaguero albinegro llegó hasta línea de fondo y solo tuvo que esperar que Aketxe se posicionara para mandarle el balón y que éste lo embocara.
La afición disfrutaba como nunca, pero no estaba todo dicho. Solo siete minutos más tarde era Rubén Cruz, quien había saltado unos minutos antes, el que remataba de cabeza un buen servicio desde saque de esquina de Jara. El atacante sevillano se unía entonces a la fiesta.
Santi Jara, que había abierto la goleada, la cerró con un magnífico disparo desde la frontal del área y dejó listo el 6-0 inolvidable e histórico de este Cartagena.
La Opinión

R Murcia 1-2 FC Cartagena

El FC Cartagena ha conseguido la victoria en el feudo de su eterno rival, el Real Murcia, en un encuentro intenso, con claras ocasiones para uno y otro bando y que se llevó el que más acierto tuvo (1-2).
El conjunto grana se puso por delante muy pronto, con el gol de Aquino de penalti, pero en la segunda parte el Cartagena no tuvo más remedio que dar un paso adelante. Se aprovechó, además, del bajón físico de un Real Murcia que había dado todo durante los 45 primeros minutos y no dejó casi nada para la segunda parte. Los goles de Fito Miranda y Santi Jara suponen tres puntos en Nueva Condomina, en la que el Cartagena no ganaba desde hace nueve años.
El primer tiempo el Real Murcia fue dueño y señor del partido, con claras ocasiones casi desde el comienzo. Aquino se convertia en la gran pesadilla de la defensa albinegra. Un cabezazo suyo en los primeros instantes estuvo a punto de convertirse en el primer gol, pero Ayala lo evitaba bajo palos. Los mismos protagonistas actuaron en el primer tanto del partido. Aquino recoge un balón llovido del cielo y se posiciona bien para encarar a Joao Costa. Ayala llega desde atrás, le agarra por el hombro y el atacante grana caía. El colegiado no tuvo duda. Era el propio Aquino el que hacía el primer tanto antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora de partido.
Pero los locales querían más. Aprovechaban la velocidad de Aquino y Josema para llegar con mucho peligro al área de Costa. El equipo local estaba mejor en todos los sentidos. Defendía bien el ataque posicional del Cartagena y llegaba con más hombres y más peligro al área del bloque albinegro. Ocasiones como el balón al palo de Héber Pena antes del tanto o el disparo cruzado peligrosísimo de Armando que se marchaba fuera por poco.
El Cartagena supo aguantar el chaparrón que le estaba cayendo encima para marcharse al vestuario con una desventaja mínima en el marcador. En la segunda parte si bien el equipo grana fue el que más protagonismo cobró en los primeros instantes, con un gran cabezazo de Aquino que sacaba con apuros Costa, el Cartagena se fue haciendo con el partido. Se posicionó mejor en el campo. Dio más consistencia a su centro del campo y llegó con más jugadores al ataque.
Cordero tuvo hasta las tres primeras oportunidades para empatar. Un disparo lejano, un cabezazo envenenado y un remate alto eran los prolegómenos de lo que se avecinaba. El entrenador albinegro daba entrada a Julio Gracia y el Cartagena ganaba en verticalidad, sobre todo desde su banda izquierda. Providencial era la entrada de Fito Miranda en el último cuarto de hora. Protagonista en el primer gol albinegro, gracias al remate dentro del área tras servicio de Jesús Álvaro. El Cartagena encontraba el premio a su insistencia a once minutos del final del encuentro. El colegiado fue abucheado porque el Murcia jugaba en inferioridad numérica y no dejó entrar al futbolista. El Cartagena estaba con un hombre más cuando anotó Fito Miranda, lo que levantó las iras de la afición grana.
El bloque dirigido por Munúa aprovechó que el Real Murcia estaba KO para poner el segundo. La acción del segundo gol llegó desde la banda izquierda. En esta ocasión era Moyita el que se iba de su par para mandar el balón dentro el área y Santi Jara mandar el esférico al fondo de las mallas. El Cartagena culminaba la remontada con el tanto del exmurcianista.


El partido no dio para más en esos ocho últimos minutos y el Cartagena se llevaba un derbi muy entretenido, con alternativas en el marcador y disputado de principio a fin.
La Opinón

FC Cartagena 1-0 CD Badajoz

El FC Cartagena conseguía en el tiempo añadido meterse entre los cuatro primeros clasificados por vez primera esta temporada, gracias al tanto anotado de penalti por Rubén Cruz. El bloque albinegro logró una sufridísima victoria frente al CD Badajoz en un partido flojo de los albinegros, en el que la disposición defensiva del oponente supuso un auténtico quebradero de cabeza para el ataque local.
Elady, que saltó en la segunda parte, se convertía en uno de los grandes protagonistas del encuentro. Evitó el gol de los pacenses al sacar casi bajo palos un disparo de un atacante del Badajoz a la hora del partido y cuando se habían cumplido dos minutos de tiempo añadido fue objeto de penalti, cuando todo hacía prever que el choque se quedaría en empate.
Los tres puntos suponen una auténtica inyección de moral para un equipo y una afición que vivirán con mucha más intensidad si cabe esta semana del derbi y, de paso, mete dos puntos de diferencia al Real Murcia en este singular duelo regional, que se convierte cada temporada en lo más esperado para ambas aficiones.
Muchas novedades propuso el preparador de inicio. La baja obligada en el lateral izquierdo de Jesús Álvaro la cubría Luis Mata, con menos desborde y velocidad que su compañero canario. Cordero se plantó solo en medio campo, ya que Munúa decidió poner a Carrillo y Santi Jara como jugadores adelantados al sevillano, lo que supuso que el bloque albinegro no tuviera siempre el control del partido, o al menos no el dominio del mismo al que nos tiene acostumbrados.
Igor Paim en la izquierda fue otra de las novedades en el once. El brasileño, hasta ahora jugador de segundas partes, tenía la obligación de demostrar el porqué de su contratación, ya que los destellos ofrecidos hasta ahora habían convencido poco.
A los albinegros se les resistía el fútbol que han ofrecido en otras ocasiones en casa. El Badajoz no es un equipo que empujara en exceso o que quisiera tomar la iniciativa en el marcador. Apretó la salida del Cartagena en momentos muy puntuales y salió a la contra en esporádicas ocasiones, casi todas ellas sin demasiado peligro, por lo que al Cartagena le tocaba apretar los dientes en un encuentro demasiado atascado y con falta de velocidad en los costados, pases interiores y llegada.
Dominaba pero sin profundidad este Cartagena novedoso, al que el camino se le empinaba cuando tocaba crear. El equipo necesitaba más fútbol interior y fue donde Carrillo ofreció más sensación de peligro. En dos pases interiores, el primero de Moyita y el segundo de Carrillo, fue cuando los locales generaron inestabilidad en la pedregosa defensa visitante.
Ambos balones cayeron en los pies de Rubén Cruz, uno en el costado derecho y otro en el izquierdo. En el primero el delantero cartagenerista tuvo tiempo de armar la pierna y disparar a media altura, pero Kike Royo, bien colocado, mandó con su guante el balón a línea de fondo. En la segunda, tras servicio de Carrillo, el atacante se encontro con la pierna de un defensor, que también envió el esférico a línea de fondo.
Los cartageneristas fueron cogiendo más velocidad en el tramo final de la primera parte, probablemente en los apoyos lograron coger más descolocada a la zaga pacense. El Badajoz colocaba a cinco hombres atrás cuando le tocaba defender y esta barrera se hacía infranqueable para los albinegros.
Poco ofreció el Badajoz de Nafti, más preocupado en los primeros cuarenta y cinco minutos de partido de defenderse bien que de intentar anotar.
En la segunda parte el Cartagena saltó al campo más dormido que el oponente y los de Nafti dieron un paso adelante, buscando más repercusión arriba. A los cuatro minutos Eder lo intentó de volea, pero su disparo se marchó fuera por poco.
La réplica llegó de los pies de Santi Jara en el minuto 54. El atacante albinegro recibió caído a la izquierda de Rubén Cruz. Se deshizo de un rival y mandó el balón al otro lado. Ajustó tanto que el esférico se marchó al palo.
Tres minutos más tarde la oportunidad fue para Moyita. Una gran acción del Cartagena por banda izquierda, con centro de Luis Mata y mal remate de Moyita cuando tuvo tiempo de bajar el balón y colocarlo.
El entrenador había dado entrada a Julio Gracia y a Elady y el Cartagena empezaba a tener más argumentos arriba. Gracia es un jugador con buena visión, que sabe mover el balón de un lado a otro y Elady aprovechó su manejo del balón con los pies y la verticalidad para lanzar al equipo.
No obstante, en el minuto 61 Elady tuvo que achicar agua en la mejor ocasión del Badajoz. Un remate dentro del área de un atacante visitante lo repelía en el último instante el albinegro evitando el gol que parecía cantado.
El Cartagena no lograba encontrar la fórmula para generar más peligro. Tocaba y tocaba de un lado a otro y la afición se desesperaba por la poca verticalidad del equipo.

Pero en el tiempo añadido, Cruz tocaba un balón de cabeza en un salto y Elady logró avanzar hasta dentro del área, donde fue derribado por Mario Gómez. El árbitro pitó penalti; Rubén Cruz cogió la pelota y la puso dentro y la afición se marchó tan contenta y se olvidó de todos los pesares sufridos durante los 90 minutos.
La Opinión

CF Villanovense 1-1 FC Cartagena

El Cartagena se llevó del Municipal de Villanueva un premio menor tras ver cómo el equipo rival le empataba el encuentro a cinco minutos para la conclusión del choque. El bloque albinegro se las veía ya con los tres puntos en el bolsillo, pero un error fatal de la zaga lo evitó, lo que dejó a los jugadores con cara de circunstancias y al entrenador abatido por el esfuerzo de su equipo.
Y es que el conjunto albinegro había tenido que luchar, también ayer, con las circunstancias sobrevenidas de un lamentable estado del césped que, tal y como criticó el entrenador al término del encuentro, le habían impedido poner en práctica su fútbol.
Julio Gracia adelantó a los cartageneristas cuando se cumplía la hora de partido, pero Pajuelo ponía el 1-1 en el marcador a seis minutos del final.
Aún así, el Cartagena sumaba un punto en su particular escalada hacia los puestos de play off.
El choque entre el Villanovense y el FC Cartagena fue un partido entretenido, sobre todo en la segunda mitad, en la que el conjunto blanquinegro desaprovechó su ventaja inicial tras no cerrar el partido y acabó cediendo el empate a los locales en el tramo final.
En los primeros 45 minutos, ninguno de los dos equipos fue capaz de controlar el partido ni imponer su juego. Gustavo Munúa repitió el once inicial de la victoria ante el Sanluqueño la pasada jornada, pero esta vez no funcionó para llevarse los tres puntosde tierras extremeñas. Mientras que, en el lado local, Julio Cobos se veía obligado a introducir novedades tras una semana cargada de partidos, el último, en Copa del Rey ante el Sevilla.
Tras varios disparos de fogueo, la primera ocasión de peligro fue para el Cartagena tras un centro de Santi Jara desde la derecha, pero la jugada quedó invalidada por fuera de juego de Aketxe. El Villanovense sufrió mucho en estos primeros compases y hasta casi la media hora de juego no se acercó hasta la portería de Joao Costa, con un remate forzado de Xiscu que se marchó fuera por poco.
En el 26, era Tapia el que colgaba un buen balón desde la banda izquierda que Raíllo cabeceaba fuera. Respondía el Cartagena, con una internada de Elady por la izquierda para meter el balón al área, pero su centro se paseó sin encontrar rematado. Minutos después, Elady lo intentaba de nuevo con un centro chut que se marchó también lejos del marco de Isma Gil. No estaba siendo una buena primera mitad.
El Cartagena trataba de sacar el balón jugado desde atrás, mientras los de Julio Cobos insistían en la presión alta, sin éxito, y balones en largo en ataque para buscar a Raíllo.
Como alternativa a eso, Poley probó fortuna antes del descanso con un disparo lejano que se marchó muy desviado. El guion de la segunda mitad iba a ser similar al principio, aunque el primer movimiento de Munúa desde el banquillo iba a cambiar el signo del partido.
La entrada de Julio Gracia en el 57 fue clave, pues sólo dos minutos después el mediocentro sevillano aprovechaba un balón suelto en el área para poner por delante al Cartagenaaún con media hora de partido por disputarse (0-1). En esa media hora, el conjunto visitante pudo asestar el golpe definitivo al Villanovense, pero la falta de acierto acabó costando cara al Cartagena. Primero la tuvo Elady, en el 63, mandando un balón al larguero. Y, cinco minutos después, de nuevo disparaba fuera tras una buena internada.
En el 75, era Jesús Álvaro el que tenía otra ocasión clara para hacer el 0-2 pero sudisparo se marchó a córner tras rozar en un jugador rival. Tras superar esos malos minutos, los de Julio Cobos resucitaron con varias ocasiones.
En el 77, era Xiscu el que montaba la contra bien cortada por la zaga cartagenera y, acto seguido, de nuevo lograban taponar un disparo de Raíllo.
Ya en el 79, Poley buscó sorprender desde el saque de esquina con un gol olímpico que sacó bien de puños Joao Costa. Este arranque ofensivo serón iba a culminar con el gol bien anulado a Carrasco por fuera de juego, pero que era el presagio de lo que ocurriría en el 84, cuando el empuje del Villanovense encontró resultado en un remate de Pajuelo que acabó en el fondo dela red tras rebotar en un jugador del Cartagena en la maraña defensiva que había en el interior del área (1-1).
Sólo quedaban seis minutos por delante, un tiempo en el que los dos equipos tuvieron ocasiones para llevarse el partido. Las más claras para el Cartagena, en el 90 con undisparo a bocajarro de Moyita, ex del Villanovense, que salvó un magistral Isma Gilbajo palos.
La última fue para los locales, en un disparo mordido de Raíllo que atrapó el meta visitante sin problemas para certificar el reparto de puntos.

De esta manera, el bloque entrenado por Munúa se mantiene en la quinta posición en la clasificación, con 18 puntos en su casillero y a uno del cuarto clasificado, que es el Talavera. El Cartagena perdía una ocasión de oro para ponerse a un punto del tercer clasificado y enfilar a los dos primeros clasificados, el Melilla y el UCAM Murcia, que ayer vencían con contundencia a sus dos rivales.
La Opinión

FC Cartagena 3-0 At. Sanluqueño

El segundo triunfo en casa del FC Cartagena llegó con otra goleada al Sanluqueño. El 3-0 del equipo albinegro trae optimismo para la afición cartagenerista, que si bien observa cómo el equipo funciona a la perfección a domicilio, en el Cartagonova le cuesta hasta ahora solventar los encuentros.
No obstante, en esta oportunidad el equipo dirigido por Munúa cuajó un buen partido, en el que dominó de principio a fin y en el que la figura de Aketxe destacó por encima del resto. Un doblete del ariete vasco, el segundo en lo que va de temporada, y otro bello tanto de Julio Gracia sentenciaron a un rival escaso de recursos y errático a la hora de defender las acciones a balón parado.
El equipo cartagenerista no dio opción en ningún momento al oponente. Dominó el partido de principio a fin y salió con un 'chute' de moral que le catapulta a la quinta posición, a un punto del Real Murcia -en puesto de play off- que es cuarto.
Lo que demostró el Sanluqueño es que las acciones a balón parado le cuesta muchísimo defenderlas. El Cartagena generó hasta cuatro oportunidades de gol con balones colgados al área y solo en una de ellas en la primera parte anotó, aunque cualquiera era opción manifiesta para anotar.
El equipo albinegro cogió el balón tal y como nos tiene acostumbrados en la competición cuando juega en casa. En esta ocasión con la ausencia de Vitolo por lesión, el entrenador apostó por meter a dos jugadores por delante de Cordero: Carrillo y Moyita, mientras que Elady regresó a la banda izquierda y Santi Jara se dejaba caer por la derecha. Aketxe fue de nuevo titular y cuajó una excepcional primera parte. Se batió bien con los dos centrales, mandó un balón al palo y anotó un gol.
Aunque el primero en tener la oportunidad de marcar fue Elady cuando en el minuto 7 se encontró un balón perfectamente medido por Óscar Ramírez al centro del área. El jienense lejos de rematar con la cabeza lo intentó con el pecho, pero no llegó y el esférico se marchó a línea de fondo.
El bloque visitante lo intentó cada vez que tenía la posibilidad con balones rápidos a la contra. Mawi fue el jugador que más inquietó a los centrales, pero la defensa estuvo bien situada para evitar cualquier despiste.
Antes de alcanzar los veinte minutos era Aketxe quien mandaba al palo un balón que le llegaba centrado por Santi Jara desde saque de esquina. El vasco entró solo pero el esférico no terminó de ir orientado.
Elady volvía a ser protagonista en el minuto 26 de partido con una ocasión quizá más clara si cabe que la anterior. Se encontró con un balón casi en el área pequeña tras error clamoroso del meta visitante. El delantero albinegro controló, pero quiso ajustar tanto que se marchó el esférico fuera. Se lamentó el futbolista porque ya podía haber puesto por delante a los suyos al menos en dos ocasiones,
Un error de Moyita en el centro del campo propició una contra del Sanluqueño, que acabó con una falta en el borde del área del Cartagena. La acción era peligrosísima y Abel Gómez lanzó el esférico ajustado al palo izquierdo pero fuera.
El que no falló en su segunda clara ocasión fue Aketxe en el minuto 41 en otro centro desde la línea de fondo de Santi Jara y remate, solo, al fondo de las mallas. El Cartagena obtenía, por fin, el premio al buen juego y a las ocasiones que había dispuesto.
Tímida la presión del Sanluqueño en el arranque de la segunda parte. El Cartagena no lograba en los primeros minutos de este periodo terminar de plantar el balón y salir con él controlado, lo que provocaba pérdidas en medio campo o falta de conexión con los jugadores de arriba.
El equipo de Munúa volvía a jugar con fuego, ya que un resultado tan corto hace peligrar la victoria y de eso ya saben los jugadores en su campo.
Falete, entrenador del Sanluqueño, dio entrada a Dani Güiza para que éste aprovechara su experiencia a la hora de encontrar el sitio adecuado para embocarla.
Pero el exinternacional no tuvo tiempo casi de pestañear cuando Aketxe, en una jugada muy parecida a la de la primera parte, mandaba el balón al fondo de las mallas en el minuto 67. De nuevo centro desde saque de esquina de Santi Jara y otra vez la cabeza del delantero albinegro para mandar el esférico a la red.
Con 20 minutos por delante la victoria ya pintaba mucho mejor y el Cartagena no tuvo más problemas a la hora de tocar y hacer más largo el partido.
Nadie era capaz de toser al bloque albinegro y el oponente casi había bajado ya los brazos ante la inoperancia mostrada hasta ese instante. Pero a falta de un cuarto de hora para el final llegó el tercero, obra de Julio Gracia, recién salido al campo. Apertura de Aketxe a la izquierda y el centrocampista dribla, se mete para adentro y cruza al ángulo largo. El cancerbero Diego se estira pero no puede hacer nada para evitar el gol del futbolista cartagenerista.

El 3-0 reflejó fielmente lo que se vio por el maltrecho césped del Cartagonova. El equipo suma tres nuevos puntos y acumula ya cinco victorias en los últimos seis partidos, lo que le hacen auparse hasta la quinta posición, con 17 puntos, a solo uno del Real Murcia, que es cuarto.
La Opinión