FC Cartagena 0-2 FC Barcelona

El Cartagonova se vistió de gala para recibir al Fútbol Club Barcelona en su visita a la ciudad. El motivo –el amistoso solidario con la finalidad de recaudar fondos para ayudar a las familias afectadas por la gota fría que azotaba a la Región el pasado mes de septiembre- no era ni mucho menos el que le hubiera gustado a los 14.000 espectadores -aproximadamente- que llenaron las gradas. Las camisetas blanquinegras y azulgranas tiñeron un estadio que se volcó para ver y para agradecer su presencia a uno de los mejores equipos del mundo.
Porque lejos de todo lo que rodea al equipo dirigido por Ernesto Valverde, lo más importante del partido era sin duda el carácter solidario del mismo. Como aseguraba durante las últimas semanas y reiteraba antes de la comida de directivas el presidente del Cartagena Paco Belmonte, el Barça «se volcó desde el primer momento y ha puesto todas las facilidades posibles. Lo que pretendemos es que el partido sea una fiesta del fútbol».
Y vaya si lo fue. Seguramente no a nivel deportivo, porque el encuentro no se puede decir que fuera ni mucho menos brillante. Con un Barça a medio gas que salió de inicio con los seis futbolistas del primer equipo que viajaron (Piqué, Dembèlè, Sergi Roberto, Neto, Junior Firpo y Carles Aleñá) y con un Cartagena que comenzó con varios titulares (Andújar, Fucile, Verza y Elady) y algunos de los menos habituales, las ocasiones en la primera parte brillaron por su ausencia.
A pesar de que el Cartagena salió muy intenso y con mucho ímpetu en los primeros minutos, enseguida fue el Barça el que se hizo con el dominio del balón. Un dominio que en muy pocas ocasiones se tradujo en oportunidades claras de gol. Solo un mano a mano de Dembèlè y una volea de Carles Aleñá, resueltos de forma impecable por Esteve –que fue el más destacado de los albinegros, dicho sea de paso- pusieron en apuro al conjunto de Gustavo Munúa. El Cartagena, por su parte, tuvo la más clara en botas de Siafa tras una gran jugada de Rodrigo por la derecha. El delantero del filial había entrado sustituyendo a Elady, que se marchó lesionado a la media hora de juego. Pocos minutos después iba a ser Gerard Piqué el que, entre los aplausos del Cartagonova, se marchaba al banquillo.
Ya en la segunda parte, con los dos equipos plagados de jugadores del filial, el Barça decidió el encuentro con dos acciones aisladas. Primero con un disparo de Carles Pérez desde dentro del área con la pierna zurda ante el que nada pudo hacer Esteve. Después, a pocos minutos del final, con una gran combinación que terminó rematando a placer Marqués.
No obstante, durante la segunda mitad lo más destacado estuvo en la grada. Los espectadores se encargaron de poner el picante que faltaba sobre el césped. Fueron continuos los cánticos hacia el equipo, se encendieron las linternas de los móviles y se hizo 'la ola' en repetidas ocasiones. Se pudieron escuchar incluso cánticos de 'auxilio' hacia el Mar Menor, aprovechando la presencia en el palco del presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras. Junto a él, la alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón, y la vicealcaldesa, Noelia Arroyo. Un palco en el que no solo se pudo ver a personalidades del mundo de la política. También estuvieron presentes, como no podía ser de otro modo, las directivas de ambos equipos, encabezada la del Barça por el presidente, Josep María Bertomeu, y Éric Abidal, secretario técnico del fútbol profesional y ex jugador del primer equipo. «Es un orgullo para nosotros poder venir en representación del Fútbol Club Barcelona a poner nuestro granito de arena y ayudar a todas esas familias que lo pasaron tan mal hace unas semanas. Esperamos que salgan pronto adelante. Para eso estamos aquí», aseguraba el presidente de la entidad azulgrana en las horas previas al encuentro.
La cara amarga del partido se presentó en forma de lesión. Además de las bajas con las que contaba el técnico uruguayo, se sumó un nombre más a la lista. Elady, que se marchó lesionado en la primera parte está prácticamente descartado para el encuentro del domingo en Talavera, y se espera que esté ausente más encuentros.
La Opinión

Rctv.Granada 0-1 FC Cartagena

Treinta años después de la caída en Berlín del muro que dividió Europa en dos, otra muralla se ha levantado al sureste de España y nadie parece capaz de derribarla. Y es la muralla del FC Cartagena, el equipo que ya lleva nueve jornadas sin perder y sin recibir ni un solo gol. En Granada, ante un filial necesitado por su situación en la tabla, los de Munúa se pusieron el mono de trabajo para alargar la racha y sacar adelante otro partido en el que pocos lucieron. Pero al final, pita el árbitro y otros tres puntos se añaden al zurrón del Cartagena. Y ya van 27.
El marcador refleja un solitario tanto de Djordje Jovanovic al cuarto de hora de juego. El serbio, novedad obligada en el once, solo pudo disputar 45 minutos. Al descanso se marchó lesionado, al igual que los otros dos cambios realizados por el Cartagena. Esa es, pues, la nota negativa del encuentro, y la asignatura pendiente para esta semana, pues no está claro cuántos de los 'tocados' van a llegar para el partido del próximo domingo contra el Talavera.
Se vio esta mañana de domingo un encuentro dividido en dos mitades. En la primera, por momentos, al Cartagena le tocó contener para luego proponer. En la segunda, contando los minutos a favor de los albinegros, fue cuestión de replegar, cerrar espacios, y salir como balas en busca de una renta más amplia, que al final no hizo falta.
Salvo la ausencia de Pablo Caballero por lesión, Munúa salía con su once de gala, el que más le convence, el formado por Marc Martínez en portería; Fucile, Andújar, Carlos David y Forniés en defensa; Cordero y Carrasquilla en el doble pivote; Quim Araujo de enganche; William y Elady en las bandas; y Jovanovic como único punta.
El Recreativo Granada, situado en puestos de decenso pero con la moral alta por su victoria la jornada anterior, empezó el partido voluntarioso. En los primeros instantes dejaron claro que iban a por el partido, que necesitaban los puntos, y Pepe, nada más pitar el árbitro, y Fran Serrano, con un cabezazo levemente desviado, tuvieron opciones para adelantar a los suyos.
De lo más destacado de los nazaríes era el mediocentro Viedma, el que mueve al equipo, el que lanza todo el balón parado y el que llega permanentemente al área.
El Cartagena iba variando el ritmo del partido, a su estilo, con combinaciones rápidas y con arrancadas por las bandas. Y para arrancada la de William. El brasileño, jugador revelación de lo que va de temporada, tiene un cambio de ritmo espectacular, y un 'dribling' que es pura samba. Metió la directa por la derecha y tuvieron que frenarle con falta a centímetros del área. Si le dejan dar un paso más, o se cuela hasta la cocina, o la jugada acaba en penalti. Pero el árbitro señaló la falta fuera, en una posición que la convertía en una especie de 'penalti-córner' de hockey sobre hierba que desencadenó el primer y único gol del encuentro.
Jovanovic, poderoso por arriba, se elevó para cabecear el centro desde el área pequeña e introducir la pelota en la portería. El remate era demasiado cercano como para que el georgiano Rachvelli, guardameta del Recreativo Granada, pudiese reaccionar.
Más allá de que Andújar pudo ampliar la renta de cabeza justo después del 0-1, los locales encajaron bien el golpe. Llegaron minutos de sufrimiento albinegro, y de alguna jugada controvertida. Pedían penalti los nazaríes de Andújar por mano en el interior del área, pero el balón le golpeaba antes en el cuerpo y le rebotaba, y la normativa atestigua que eso no es penalti en ningún caso.
Las malas noticias llegaron en forma de lesión. De la serie de bajas, Carrasquilla fue el primero en caer. Ausencia sensible la del panameño, totalmente afianzado en la titularidad tras un inicio de competición sobresaliente. Por suerte, el Cartagena dispone de fondo de armario magnífico para estas situaciones y le sustituyó José Ángel Jurado.
El partido entró en una fase algo turbio, con acciones fuera de tono. Elady recibió un pisotón, y el filial del Granada soltó más de una patada a destiempo.
En el minuto 40, el conjunto local tuvo la más clara, en una jugada embarullada que, tras un rechace y un mal entendimiento entre Forniés y Marc, le cayó a Rubén, que estaba un poco escorado pero en posición franca. Su tiro rebotó en la madera.
En el descanso se marchó el goleador, Jovanovic, que había tenido molestias en el primer tiempo. Así pues, el FC Cartagena jugó la segunda mitad sin delantero centro, pero tampoco le hizo falta. Elady se colocó como hombre más adelantado, aunque Rodrigo también irrumpía desde la banda. El jienense, en su versión más desequilibrante, era el que más se atrevía de los albinegros. Regateaba, trazaba diagonales, buscaba el disparo... Lo hacía todo, aunque en alguna ocasión pecó de individualista. Por el otro costado, William era otra amenaza, así que el Recreativo Granada sabía que si se volcaba en ataque era muy probable que recibiera el segundo gol a la contra. Los de Munúa estaban en su salsa. Con el resultado a favor, se antojaba complicado que los tres puntos se escaparan.
Como al principio, el Recreativo Granada regresó de los vestuarios con la intención de meterle otro ritmo al partido, pero no le hicieron ni cosquillas a la defensa del Cartagena. Ordenadísimos, y siempre con un hombre pegado al receptor del balón, los albinegros neutralizaron cada acercamiento del equipo local.
Salvo un par de jugadas individuales de Elady, al que le faltó encontrar portería, poco pasó en la segunda mitad. El de La Puerta de Seguro tuvo un disparo que se le escapó alto tras regatear a dos defensores. Le faltaba afinar la puntería para hacer su gol.
Por momentos, los albinegros se defendían con la pelota, con un centro del campo que ya era totalmente diferente al del inicio con la entrada de Verza por Cordero (el tercer lesionado). El problema es que Munúa no pudo introducir ninguna variante en la segunda parte porque todos los cambios eran obligados, pero aún así el centro del campo no se desordenó. Quim Araujo venía a recibir y a desahogar al equipo, en una labor esencial dado el guión de partido.
David Tenorio, técnico del filial del Granada, se lanzó a por todas. Quitó a los dos centrales para meter dos delanteros, pero ni por esas. De poco sirve acumular atacantes si el balón no les llega en situaciones de remate. Además, uno de los jugadores que había entrado en el segundo acto, el delantero Caio, se lesionó en los minutos finales, con las tres sustituciones ya completadas, así que los locales tuvieron que acabar el partido con uno menos sobre el césped.
Moral no les faltaba. En los cinco de añadido, soñaron con que el empate les llegara a balón parado. Hasta el guardameta Rachvelli subió a rematar un córner y una falta frontal, pero no culminaron ni una ni otra acción porque los lanzamientos se quedaron cortos.

Así pues, los tres puntos viajan a Cartagena. El equipo se mantiene como líder intratable del grupo IV, y empieza a dar una sensación de solidez que deja pocas esperanzas a los rivales. Con la de ayer, son nueve jornadas sin perder (siete victorias y dos empates) y nueve sin recibir un solo gol. El muro albinegro sigue en pie.

FC Cartagena 0-0 San Fernando CF

El Fútbol Club Cartagena tenía la oportunidad de salir más líder del encuentro frente al San Fernando, que venía como segundo clasificado. Después de ver el partido y todas las oportunidades de las que dispuso el conjunto de Gustavo Munúa pocos creerían que finalmente terminaría sin goles en el casillero del Cartagena. Y es que no fueron precisamente pocas las ocasiones que tuvo, especialmente en botas de un Pablo Caballero que se encontraría con la madera tres veces.
Con la novedad en el once de Manu Viana –que dejó en el banquillo a Elady- y las vueltas de Cordero y Fucile, el conjunto albinegro dejó muy claras sus intenciones desde el principio del partido.
Tanto en el juego como en las ocasiones pasaron por encima a un San Fernando que –a excepción de una llegada en los primeros minutos- apenas pisó campo contrario. Sin embargo, suyo fue el primer disparo de la primera mitad, aunque Marc Martínez no tuvo que emplearse a fondo para detenerlo. Después de unos minutos en los que los albinegros tuvieron varias aproximaciones sin peligro empezó la pelea de Caballero con los palos. El delantero argentino aprovechó un balón en largo de Fucile, se anticipó a Lolo Guerrero y su disparo se estrelló en el palo de la portería de Rubén Gálvez.
Varios minutos después iba a ser protagonista el central del San Fernando. Una buena acción de Manu Viana por la izquierda terminaba con el disparo del valenciano estrellándose en la mano del zaguero, pero el colegiado no consideró que fuese penalti. Tanto los jugadores como el banquillo del Cartagena protestaron con vehemencia una acción por la que el segundo entrenador albinegro terminó viendo la cartulina amarilla.
El San Fernando, que apenas había pisado el campo del Cartagena comenzó a carburar y a incomodar a la defensa albinegra. Una gran acción por la banda izquierda terminaba con el remate de Jorge García desde el punto de penalti que despejó Marc Martínez cuando quedaba poco para el descanso. Sin embargo, tuvo tiempo el Cartagena para crear peligro. Primero con el segundo remate de Caballero al palo. El delantero no conseguía dirigir a puerta el centro de Viana desde la izquierda cuando lo tenía todo a favor. Después, Quim Araujo se encontraba con el guardameta visitante en su disparo desde fuera del área.
En la segunda parte la tónica fue muy similar. No obstante, el conjunto de Munúa se encontró con el contratiempo de la lesión de Manu Viana, que nada más arrancar el segundo tiempo, mandaba el balón fuera, se dejaba caer sobre el terreno de juego y se llevaba la mano a su muslo izquierdo. Después de ser atendido por los médicos del Cartagena era sustituido por Elady. También desde el banquillo salió el manchego Santi Jara. Después de recaer de la lesión que arrastraba desde finales de la temporada pasada en el partido, reaparecía dos meses después de la primera jornada de liga en la que tuvo algunos minutos. El Cartagena no cambió el guión y fue en busca de un gol que a punto estuvo de lograrlo. Y de nuevo lo iba a tener en botas de Caballero. El argentino enganchaba con la pierna izquierda un balón muerto dentro del área y en esta ocasión el balón se estrellaba en el travesaño.
Con la entradas de Jovanovic -que entró sustituyendo a Caballero- y que se unía a las de Santi Jara y Elady, Munúa dejaba claro que el empate no entraba en sus planes. Y precisamente fueron estos quienes iban a tener las últimas oportunidades del encuentro. Elady, en una jugada marca de la casa, se marchaba desde la banda izquierda hacia el centro y buscó el disparo desde la frontal, pero se marchó por encima de la portería. Después, Jovanovic no atinó a rematar un centro desde la derecha. Finalmente, reparto de puntos en el Cartagonova a pesar del que el Cartagena lo hizo todo para ganar. El conjunto albinegro sigue como líder, pero con tres puntos de ventaja después de que en Badajoz ganar en Don Benito y adelantara a los isleños. Otro dato a resaltar es la imbatibilidad de Marc Martínez, que superaba el récord de minutos sin encajar gol que hasta entonces ostentaba Joao Costa.
Después de dos meses sin vestirse de corto con el Cartagena, Santi Jara volvió a sentirse futbolista. El de Almansa se lesionó en el último encuentro de la temporada pasada en Ponferrada en el que el Cartagena perdía las opciones de ascenso por tercer año consecuitivo. Todo una pretemporada en la que estuvo al margen del grupo y su reaparición en la primera jornada de liga ante el Badajoz hacían presagiar que iba a estar disponible para el técnico uruguayo. Sin embargo, solo quince minutos después de saltar al terreno de juego volvía a sentir molestias en el mismo sitio que le tuvo apartado.

Dos meses después de ese momento Gustavo Munúa que ya venía avisando en la sala de prensa de la buena evolución de Santi en los entrenamientos, le daba entrada en la convocatoria. Treinta minutos frente al San Fernando que la afición del Cartagena espera que le hagan más cerca de ver la mejor versión de uno de los mejores jugadores de la temporada pasada.
La Opinión

Rctv. Huelva 0-1 FC Cartagena

Victoria trabajadísima la que logró el Cartagena en Huelva ante un Recreativo que llevaba sin perder en casa desde noviembre de 2018 y que tuvo las mejores oportunidades del encuentro. Los de Munúa suman siete partidos consecutivos sin perder, en los que ha logrado seis victorias y un empate. Unos números que le sirven para seguir líder y ponerse a cuatro puntos del San Fernando, que perdió en Córdoba.
El Cartagena, que llegaba al encuentro con varias bajas importantes, salía con lo esperado en el once. Álex Martín ocupaba el puesto de lateral derecho por las bajas de Fucile y Markel Etxeberría, mientras que José Ángel Jurado acompañaba a Carrasquilla en el centro del campo después de la lesión de Verza y la sanción de Cordeo. Además, Carlos David volvía al once inicial tras cumplir la sanción por la expulsión en Marbella.
El Recreativo, por su parte, salía con cuatro exalbinegros de inicio. Alberto Monteagudo alineaba a Óscar Ramírez, Nano, Sergio Jiménez e Isi Ros, y dejaba fuera a Carlos Martínez y Quique Rivero -que era duda durante toda la semana-. Rubén Cruz, que saldría en la segunda parte, esperó su oportunidad desde el banquillo.

De más a menos

El Cartagena, que tenía enfrente un rival que se caracteriza por dominar el balón, entró al partido tratando de tener el control del juego. Lo consiguió durante los primeros minutos, en los que apenas pudo llegar a la portería local. Solo probó fortuna José Ángel Jurado con un disparo desde muy lejos que apenas inquietó a Nauzet.
Sin embargo, desde el minuto diez en adelante, el Recreativo se hizo dueño y señor del balón. Fue en ese momento cuando comenzaron los problemas para el Cartagena. Con un Alberto Quiles -que fue el mejor de la primera parte- muy activo por banda derecha, la defensa albinegra empezó a sufrir. Primero, una buena acción del ex del UCAM Murcia que finalizó con un disparo cruzado puso en apuros a Marc Martínez. Después fue el guardameta del Cartagena el que le iba a dar la oportunidad a los locales. Un error en un saque de puerta, en el que el catalán quiso jugar en corto, dejaba a Gerard Vergé delante de la portería. Una oportunidad que no llegaría a mayores porque el propio Marc iba a desviar el disparo.
El conjunto de Alberto Monteagudo seguía apretando, y la defensa del Cartagena solo podía detener las acometidas locales con faltas. Dos de ellas le costaron las amarillas a Jurado y a Andújar, siendo la de este último la quinta, por lo que cumple ciclo y se pierde el encuentro de la próxima semana ante el San Fernando.
En los últimos minutos, los locales tuvieron dos oportunidades en botas de Nano a balón parado, pero el exalbinegro no logró dirigir ninguno de sus dos disparos a puerta. También el Cartagena pisó el área local con un centro que puso en apuros a la zaga blanquiazul.

Efectividad máxima

Viendo lo que se había desarrollado sobre el terreno de juego en la primera parte, nada hacía presagiar que el comienzo de la segunda iba a ser el que fue. Prácticamente en la primera acción de la segunda mitad, Carrasquilla mandaba un gran balón al espacio para que William, que le ganaba la posición por velocidad al defensa, pusiera un pase medido para la llegada de Caballero, que desde dentro del área batía a Nauzet y abría el marcador. El delantero argentino lograba su tercer gol de la temporada, igualando así a Elady como máximo goleador del equipo.
Lejos de venirse abajo, el Recreativo fue en busca del empate nada más encajar el gol. En la siguiente jugada un buen pase de Isi Ros dejaba solo a Chuli, que lograba batir por arriba a Marc Martínez. Sin embargo, el árbitro señalaba fuera de juego y el tanto no subía al marcador. Un gol que sí pudo subir al marcador si Carlos David no hubiera salvado en la misma línea de gol el disparo del de Las Torres de Cotillas. Isi había logrado driblar al arquero albinegro, pero el emeritense evitaba el empate con una acción providencial.
El Cartagena, que supo aguantar el arreón del Recre, pudo ampliar la ventaja en el marcador. Caballero no supo aprovechar el gran centro de Davis Forniés, que después de recoger un balón en zona de tres cuartos y levantar la cabeza, le servía el balón al argentino para empujarla, pero este no conseguía rematar.
En el intercambio de golpes pudo empatar de nuevo el Recre. Chuli -que no tuvo su día- se quedaba solo delante de Marc Martínez tras un gran balón en profundidad, haciéndose grande el catalán para evitar el gol.
En los últimos minutos el Cartagena tiró de una de las facetas del juego que más domina este temporada. El 'otro fútbol' volvió a aliarse con los de Munúa, que consiguieron que apenas se jugara. A pesar de ello, El Decano buscó el gol hasta la última acción del encuentro, en la que incluso Nauzet se sumó al remate. El balón se marchaba por línea de fondo y el Cartagena suma la sexta victoria en los últimos siete partidos dejando la portería a cero en todos ellos.
El Cartagena, que agarraba el liderato la pasada jornada tras ganar al Córdoba, se mantiene en lo más alto de la clasificación y aprovecha la derrota del San Fernando en El Arcángel para aventajar al conjunto isleño en cuatro puntos. De esta forma se asegura seguir líder la próxima jornada aunque el San Fernando lograra la victoria en el Cartagonova.
La Opinión

FC Cartagena 2-0 Cordoba CF

Este equipo se ha acostumbrado a vivir en las alturas y este año no iba a ser menos. Nueve jornadas ha tardado en alcanzar el liderato, y además lo ha hecho con todas las de la ley. Un Cartagena sublime, el mejor que se ha visto esta temporada, liquidó al Córdoba ante su gente en una primera parte para enmarcar, y tiró de oficio, como solo este equipo sabe hacer, para proteger su valiosa renta y dar un paso muy firme en la competición. Ante otro serio aspirante al ascenso, los mejores argumentos del ataque salieron a relucir. En particular, un Carrasquilla al que se le echa de menos cuando cruza el Atlántico, que a base de conducciones elegantes y pases clínicos descosió el entramado defensivo de los cordobesistas.
Y junto a él, un Elady Zorrilla que le debe una cena porque se hartó de recibir pases del panameño. Se hablaba de que no estaba tan fino como el año pasado, y el jienense, a su manera, silenció las críticas con un doblete que ya le pone como el máximo artillero del equipo este curso.
Munúa mantenía su once tipo de las últimas jornadas. Por suerte, porque no tenía reemplazo, Forniés finalmente llegó a tiempo para ocupar el lateral zurdo. A Cordero le tocó descansar, al igual que a Manu Viana, que acaba de salir de lesión, y Munúa prefirió guardarse esa bala para próximos compromisos.
Los primeros 45 de minutos del FC Cartagena fueron de verdadera exhibición. Sobre todo, cuando Carrasquilla campaba a sus anchas y Elady le ganaba permanentemente la espalda a la defensa. -Y así llegó el tanto cartagenerista, en el minuto 27. El panameño recogió el esférico tras un rechace, arrancó con su habitual cambio de ritmo, se coló hasta la concina y colocó un centro raso hacia el segundo palo, donde Elady solo tiene que empujarla. Era el segundo gol de la temporada para él, aunque el tercero no tardaría mucho en llegar.
En el Córdoba, el más peligroso en ataque, y con diferencia, era Owusu. El ghanés, de infausto recuerdo en el Cartagonova, arrancaba continuamente en velocidad para aprovechar el talón de Aquiles del veterano Fucile. Pero solo una vez consiguió disparar, y no anduvo fino. Ya se sabe que la definición no es su punto fuerte.
En el medio, el Córdoba acusaba las bajas, y Xavi Molina e Imanol García se veían totalmente superados por Verza, Carrasquilla y Quim. Por su parte, Miguel De Las Cuevas, el hombre más talentoso del equipo, pasaba desapercibido por el campo.
El Cartagena pudo anotar un segundo gol, con los mismos protagonistas del primero. De nuevo Carrasquilla arrancó por el medio, dejando atrás a los defensores en conducción, y sirvió un balón vertical para Elady, que esta vez se topó con Isaac Becerra.
La última del Cartagena en el primer tiempo la tuvo Forniés, que esquivando defensores se plantó ante el guardameta cordobesista, que esta vez estuvo muy rápido para tapar los huecos y evitar el tanto.

Owusu, el peligro del Córdoba

En el segundo tiempo, el Córdoba salió con ímpetu, y gozó de su mejor ocasión en todo el encuentro apenas dos minutos después de la reanudación. Y, como no podía ser de otra manera, salió de las botas de Owusu. De nuevo, encarando desde la izquierda, se hizo hueco para disparar con la diestra y obligó a Marc Martínez a sacar la manopla. El rechace podía haber causado problemas, pero Forniés se anticipó a Zelu y evitó que disparara. A esas alturas de la tarde, Verza se retiraba del terreno de juego echándose la mano al abductor.
A partir de ahí, el Cartagena supo dormir el partido. Pasaban pocas cosas, menos que en la primera parte, y la tela de araña de Munúa seguía funcionando. El casillero de goles sigue como estaba, con solo dos encajados; ninguno en las últimas seis jornadas. Nadie se acerca a esas cifras.
Esperaron a que la ocasión de ampliar la renta llegara por sí sola, y llegó en el minuto 70. El panameño Fidel Escobar se precipitó a la hora de despejar, y Andújar se le anticipó sin que le viera. Así pues, en lugar de golpear al balón, Escobar golpeó la pierna del central cartagenerista, y el colegiado señaló el punto de penalti. Elady, con toda la tranquilidad del mundo, amagando con la 'paradinha', engañó al guardameta y firmó su segundo gol de la tarde.
Con veinte minutos para la conclusión, el partido estaba ya acabado. El Córdoba terminó de tirar la toalla tras la lesión de Xavi Molina, que dejaba a los andaluces con diez porque justo antes habían realizado el tercer cambio.
El único borrón fue la expulsión de Fucile. El uruguayo, que se las tuvo con Owusu durante todo el partido y ya tenía tarjeta por una jugada parecida, le soltó un codazo a la cara cuando ambos pugnaban con el balón. El árbitro lo vio y le mostró la segunda cartulina. Hubo algún brote más de juego sucio, en uno y otro bando, pero el árbitro lo paró echando mano al bolsillo. La semana pasada fue Carlos David el que cometió un error infantil cuando no tocaba, y ayer fue otro veterano el que picó en el anzuelo. Así pues, será baja contra el Recreativo.

Así pues, con la derrota por la mañana del Badajoz en La Condomina, contra el UCAM Murcia, el Cartagena ya es líder en solitario con 20 puntos, con uno de ventaja sobre el San Fernando, que alcanza la segunda posición al ganar 2-0 al Algeciras. Los albinegros, pasito a pasito, van haciendo camino y mejoran sus números respecto al curso pasado. El equipo empieza a funcionar de memoria, sin deleitar tanto como en algunos tramos del curso pasado, pero claramente con mejor efectividad.
La Opinión

Marbella FC 0-0 FC Cartagena

El FC Cartagena se llevó un punto de su visita a Marbella, en un partido que parecía encarrilado para que los de Munúa cosecharan un triunfo que les hubiera llevado a la primera posición. Pero, con la victoria del Badajoz, se quedan empatados con 17 puntos y peor goal average, después de jugar desde el minuto 22 con un futbolista más. El planeamiento de David Cubillo convirtió el encuentro en una encerrona, y, pese a la superioridad numérica, al Cartagena le costaba desplegar su fútbol y llegar al área contraria con continuidad. La expulsión de Carlos David a un cuarto de hora de la conclusión igualaba las fuerzas y los albinegros apretaron hasta el final ante un rival atrincherado, que cuando salía de la cueva también creaba su peligro, y que supo manejar los distintos tramos del encuentro.
Saltaba al césped un Cartagena con un once de circunstancias, porque continúa el técnico uruguayo con su política de rotaciones. Hoy sin Carrasquilla, convocado con la selección panameña, sin Markel Etxeberría, sin Manu Viana, sin Lucas de Vega y una vez más sin Santi Jara, el Cartagena formaba con una alineación bastante atrevida y con algunas pinceladas a las que Munúa no nos tiene acostumbrados: dos puntas, Caballero y Jovanovic, escoltados por William de Camargo (segunda titularidad seguida para el joven del filial) y Elady. En la medular, debutaba por fin José Ángel Jurado, tras un mes y medio a la espera del 'transfer' que se hizo eterno. Por tanto, cambiaba por completo el centro del campo de la semana pasada, porque esta vez eran Verza y Quim Araujo los que esperaban desde el banco.
Estaba incómodo el Cartagena en el inicio de partido, ante un Marbella muy trabajado tácticamente, que jugaba ante su afición, y que les dejaba muy pocos espacios para que penetraran en la defensa. En ataque, más tímidos, pero aún así los de David Cubillo gozaron de algún que otro acercamiento, como en un disparo del venezolano Yaimil, un poco centrado, que obligó a intervenir por vez primera a Marc Martínez.
El escenario de partido cambio alrededor de la mitad del primer tiempo. En una jugada infantil, el extremo Mustafá se autoexpulsaba y dejaba al Marbella con uno menos. La jugada venía precedida de una leve provocación, y Mustafá picó en el anzuelo. Una agresión, una cartulina roja y a enfilar el camino de la caseta.
El duelo se embarulló en los minutos posteriores, con demasiadas faltas y entradas al límite del reglamente. El colegiado quiso cortarlo de raíz, mostrando cartulinas amarillas para uno y para otro lado.
A pesar de jugar con uno más, el juego albinegro era demasiado horizontal. Cordero era el único que buscaba algo más de verticalidad en el juego, aunque, cierto es, con poca precisión y poco éxito. El Marbella, replegado ahora en un sistema 4-4-1 con Manel Martínez (ex del Lorca) como única referencia, cerraba muy bien los espacios, aunque a medida que pasaban los minutos iba cediendo metros, aunque a la circulación albinegra le faltaba velocidad y claridad. Los dos arietes del Cartagena no veían la pelota, porque estaban muy fijos, facilitando la marca de la pareja de centrales del Marbella.
Lo vio Munúa y al descanso retiró a uno de ellos, al serbio Jovanovic, para que entrara 'El Mago' Araujo. Era justo lo que necesitaba el cuadro albinegro, un hombre que recibiera entre la línea defensiva y la medular, para enlazar con el punta y con los jugadores de banda, por donde no transitaba en absoluto el juego.
La entrada del barcelonés le dio otro aire al Cartagena, que es un equipo muy distinto con Araujo y otro sin Araujo Nada más salir, le anularon un gol, tras un pase sensacional de Elady Zorrilla. El jienense era otro en la segunda parte, mucho más participativo, más rápido, regateando y llegando a la línea de fondo. En el otro lado, William de Camargo andaba un poco perdido, no le salían las cosas como en anteriores jornadas. Era carne de cambio, y a la hora de juego le sustituyó Jesús Carrillo.
Munúa terminó de mover el banquillo con la entrada de Verza. Se iba José Ángel Jurado, que tenía tarjeta, y que había estado correcto, sin más. Eso sí, su orden táctico permitió ver una versión más ofensiva de Cordero, que jugaba más suelto y se acercaba más a la zona decisiva del campo.

Todo de cara hasta la expulsión

Se sentía más cómodo el Cartagena, pero recibió un serio aviso de parte del Marbella. Combinaron en la banda derecha entre Álex Bernal y Samu Delgado, que la puso al primer palo para que Manel se anticipara a los centrales, para con un leve toque enviarla por encima de la portería. Al susto respondieron los de Munúa con otra ocasión clarísima, ésta en las botas de Araujo. El centro desde la derecha lo peinó Caballero y el balón le cayó al barcelonés perfecto para enganchar la volea. Pero le pegó mal, mordida, y el portero no tuvo problemas para atraparla.
El partido pintaba más que bien para los albinegros, que con veinte minutos por delante tenían al Marbella contra las cuerdas, conteniendo las embestidas como podía con un futbolista menos, y con el cansancio acechando después de muchos minutos corriendo detrás de la pelota. Elady tuvo una ocasión triple, que no supo resolver, pese a que cada cual parecía más clara que la anterior, antes de que el balón le cayera a Caballero, que tampoco convirtió en el área.
Y en un instante, la ventaja numérica del Cartagena se esfumó, por un empujón de Carlos David. Tenía ya cartulina amarilla, y se ganó la segunda en una acción impropia de un hombre de su experiencia.
Durante unos minutos, el Marbella, ya sin el lastre de jugar con uno menos durante una hora de juego, y con el público a su favor, soñó con la victoria y cogió la batuta del encuentro. Ahora con Samu Delgado y el velocísimo Paulo Vitor en el frente ofensivo, los locales amenazaban bastante más. Y a balón parado tuvieron una opción bastante clara de adelantarse en el marcador, ya en la recta final del encuentro.
Pero en los últimos instantes era el Cartagena el que de nuevo llegaba una y otra vez al área rival, sobre todo por bandas. Una mano salvadora del guardameta Wilfred evitó que los albinegros se llevaran los tres puntos, en un córner rematado de cabeza por Pablo Caballero. El argentino aún tendría una última, tras un centro de Forniés, pero no consiguió un remate limpio, con su marcador muy pegado a él imposibilitándole el giro y el espacio.

Al iniciarse la segunda parte, el Cartagena ya sabía que el San Fernando, intratable líder en las primeras jornadas, había perdido contra el Cádiz B. Durante varios minutos les valió el empate para colocarse en la primera posición cuando transcurren ocho jornadas de liga. Pero el Badajoz finalmente sacó adelante su partido para colocarse con 17 puntos e impedir que los de Munúa sean líderes en solitario. Así pues, los albinegros regresan a casa con un punto que es mejor que nada, pero conscientes de que el partido lo tenían de cara y de que no son capaces de dar mucho más de lo demostrado en Marbella.
La Opinión

FC Cartagena 2-0 Algeciras CF

El Cartagena quería el mes redondo. Buscaban las jornadas invicto que le llevasen a seguir persiguiendo a un San Fernando que perdía y se dejaba dar caza. Y lo consiguió.
Con William como principal novedad en el once y Jurado, por fin, en la convocatoria, se iniciaba un partido en el que se pudo ver desde el comienzo que no iba a ser una prueba fácil para los de Gustavo Munúa. El Algeciras, recién ascendido, juega muy bien al fútbol. Lo demostró frente al Murcia, dejó buen sabor de boca contra el Yeclano y, en los primeros minutos en el Municipal Cartagonova, evidenció que todas esas buenas sensaciones no eran fruto de la casualidad.
Porque, tras el arranque del encuentro, el cuadro de Emilio Fajardo salió a jugar de tú a tú al Cartagena. Con combinaciones rápidas, alta intensidad y no sacrificando en ningún momento su seña de identidad, el equipo visitante realizó unos primeros minutos en los que dejó patente que venía al feudo albinegro a buscar los tres puntos.
La primera gran ocasión del partido fue por mediación de William. Estrenaba titularidad con la casaca cartagenerista y sus ganas de agradar se notaron desde el principio. Con un disparo al larguero a los once minutos del inicio levantó a una grada sedienta de otra nueva victoria. Dos regates más en los primeros minutos y alguna asistencia que no terminó en buen puerto pero cuya intención era endiablada, se ganó a la afición y se llevó el premio a futbolista destacado del primer acto. El jugador cedido por el Leganés venía para estar a caballo entre el primer equipo y el filial, pero con los 15 minutos que jugó frente al Cádiz B y con el encuentro de ayer, está pidiendo a gritos un hueco en el plantel principal. Su partido llevó a hacer más amena la espera de Santi Jara.
Pero no fue el único destacado porque, otra vez Carrasquilla, volvió a agradar por su capacidad de dar juego y sus incansables presiones. Una de ellas estuvo a punto de tener premio. Corría el minuto 39 cuando el panameño insistió en que un balón cerca del córner derecho era suyo. Y lo fue. Robó la cartera a la defensa algecireña y su centro, preciso, fue rematado por un Jovanovic que no tuvo puntería suficiente, rozando el palo su testarazo.
Dos minutos antes, Elady, completamente solo al borde del área pequeña, disparaba más con el corazón que con la razón y su tiro se marchaba por encima del larguero. El jienense no tuvo su mejor actuación en los primeros 45 minutos.
En el tramo final del primer acto, el Cartagena se vino arriba. Disfrutó de las mejores ocasiones e hizo rugir a los que decidieron asistir al Municipal Cartagonova.
Por su parte, el Algeciras, de más a menos, olvidó su gran fútbol cuando empezó a pensar más en parar el reloj y sacar de quicio a los albinegros que centrarse en sacar un buen botín por su juego.
La defensa local, como siempre, volvió a hacer de la portería defendida por Marc Martínez un objetivo casi inalcanzable y Verza, le dio al centro del campo el equilibrio necesario entre líneas. Por su parte, Quim Araujo no estuvo tan activo como encuentros anteriores pero es un futbolista con magia, y eso se notaba en que, cada vez que enganchaba el balón, la sensación de peligro era evidente.
En la segunda parte, el cuadro local fue absoluto dominador. Los de Fajardo se diluyeron en el encuentro y solo podían ver, impotentes, como los albinegros desplegaban un gran fútbol. A los cinco minutos, William probó a Lopito pero el guardameta despejó el esférico. El extremo brasileño era sustituido en la recta final del encuentro bajo una sonora ovación.
Pero antes, llegaron los goles. En el minuto 58, Munúa leyó bien la jugada. Percibió que por arriba podían hacer daño a un visitante que, cada instante que pasaba, se encerraba más en su propio campo. Por ello, optó por darle salida desde el banquillo a Caballero en puesto de Jovanovic. Y acertó. Solo le bastaron 10 minutos en el terreno de juego para rematar un buen saque de esquina botado desde la izquierda para, con la cabeza, adelantar a su equipo.
Tras el tanto, el control local aún fue más evidente. El Cartagena jugaba tranquilo, sin sufrir, síntoma de tres puntos casi garantizados.
Pero los de Munúa querían más. Un gol era una renta demasiado pobre e insuficiente para cantar victoria.
En el minuto 78, un Elady mucho más activo en la segunda mitad, caía al borde del área y el colegiado pitaba falta. Sin pensar, Verza enganchaba la pelota. Era la falta ideal para cualquier lanzador, centrada y a escasos tres metros del borde del área. Y el mediocentro no falló. Marcó un auténtico golazo por la mismísima escuadra que dejaba a Lopito como espectador de lujo de un bello lanzamiento.
Por lo tanto, tres puntos para los cartageneristas que sirven para igualar en lo más alto de la tabla al San Fernando, que pinchaba 1-2 frente al Sevilla Atlético. Dieciséis puntos llevan ambos conjuntos, liderando la tabla en un duelo que se aventura frenético.
La mala noticia del encuentro fue la lesión de Markel Etxeberría, que se tenía que retirar del terreno de juego lesionado. Su lugar lo ocupaba Fucile, que tuvo unos minutos muy contundentes, al mismo nivel que mostró el resto de la línea defensiva. Ya van cuatro jornadas las que lleva el Cartagena sin encajar, y sin perder.
La Opinión