Marbella FC 0-0 FC Cartagena

El FC Cartagena se llevó un punto de su visita a Marbella, en un partido que parecía encarrilado para que los de Munúa cosecharan un triunfo que les hubiera llevado a la primera posición. Pero, con la victoria del Badajoz, se quedan empatados con 17 puntos y peor goal average, después de jugar desde el minuto 22 con un futbolista más. El planeamiento de David Cubillo convirtió el encuentro en una encerrona, y, pese a la superioridad numérica, al Cartagena le costaba desplegar su fútbol y llegar al área contraria con continuidad. La expulsión de Carlos David a un cuarto de hora de la conclusión igualaba las fuerzas y los albinegros apretaron hasta el final ante un rival atrincherado, que cuando salía de la cueva también creaba su peligro, y que supo manejar los distintos tramos del encuentro.
Saltaba al césped un Cartagena con un once de circunstancias, porque continúa el técnico uruguayo con su política de rotaciones. Hoy sin Carrasquilla, convocado con la selección panameña, sin Markel Etxeberría, sin Manu Viana, sin Lucas de Vega y una vez más sin Santi Jara, el Cartagena formaba con una alineación bastante atrevida y con algunas pinceladas a las que Munúa no nos tiene acostumbrados: dos puntas, Caballero y Jovanovic, escoltados por William de Camargo (segunda titularidad seguida para el joven del filial) y Elady. En la medular, debutaba por fin José Ángel Jurado, tras un mes y medio a la espera del 'transfer' que se hizo eterno. Por tanto, cambiaba por completo el centro del campo de la semana pasada, porque esta vez eran Verza y Quim Araujo los que esperaban desde el banco.
Estaba incómodo el Cartagena en el inicio de partido, ante un Marbella muy trabajado tácticamente, que jugaba ante su afición, y que les dejaba muy pocos espacios para que penetraran en la defensa. En ataque, más tímidos, pero aún así los de David Cubillo gozaron de algún que otro acercamiento, como en un disparo del venezolano Yaimil, un poco centrado, que obligó a intervenir por vez primera a Marc Martínez.
El escenario de partido cambio alrededor de la mitad del primer tiempo. En una jugada infantil, el extremo Mustafá se autoexpulsaba y dejaba al Marbella con uno menos. La jugada venía precedida de una leve provocación, y Mustafá picó en el anzuelo. Una agresión, una cartulina roja y a enfilar el camino de la caseta.
El duelo se embarulló en los minutos posteriores, con demasiadas faltas y entradas al límite del reglamente. El colegiado quiso cortarlo de raíz, mostrando cartulinas amarillas para uno y para otro lado.
A pesar de jugar con uno más, el juego albinegro era demasiado horizontal. Cordero era el único que buscaba algo más de verticalidad en el juego, aunque, cierto es, con poca precisión y poco éxito. El Marbella, replegado ahora en un sistema 4-4-1 con Manel Martínez (ex del Lorca) como única referencia, cerraba muy bien los espacios, aunque a medida que pasaban los minutos iba cediendo metros, aunque a la circulación albinegra le faltaba velocidad y claridad. Los dos arietes del Cartagena no veían la pelota, porque estaban muy fijos, facilitando la marca de la pareja de centrales del Marbella.
Lo vio Munúa y al descanso retiró a uno de ellos, al serbio Jovanovic, para que entrara 'El Mago' Araujo. Era justo lo que necesitaba el cuadro albinegro, un hombre que recibiera entre la línea defensiva y la medular, para enlazar con el punta y con los jugadores de banda, por donde no transitaba en absoluto el juego.
La entrada del barcelonés le dio otro aire al Cartagena, que es un equipo muy distinto con Araujo y otro sin Araujo Nada más salir, le anularon un gol, tras un pase sensacional de Elady Zorrilla. El jienense era otro en la segunda parte, mucho más participativo, más rápido, regateando y llegando a la línea de fondo. En el otro lado, William de Camargo andaba un poco perdido, no le salían las cosas como en anteriores jornadas. Era carne de cambio, y a la hora de juego le sustituyó Jesús Carrillo.
Munúa terminó de mover el banquillo con la entrada de Verza. Se iba José Ángel Jurado, que tenía tarjeta, y que había estado correcto, sin más. Eso sí, su orden táctico permitió ver una versión más ofensiva de Cordero, que jugaba más suelto y se acercaba más a la zona decisiva del campo.

Todo de cara hasta la expulsión

Se sentía más cómodo el Cartagena, pero recibió un serio aviso de parte del Marbella. Combinaron en la banda derecha entre Álex Bernal y Samu Delgado, que la puso al primer palo para que Manel se anticipara a los centrales, para con un leve toque enviarla por encima de la portería. Al susto respondieron los de Munúa con otra ocasión clarísima, ésta en las botas de Araujo. El centro desde la derecha lo peinó Caballero y el balón le cayó al barcelonés perfecto para enganchar la volea. Pero le pegó mal, mordida, y el portero no tuvo problemas para atraparla.
El partido pintaba más que bien para los albinegros, que con veinte minutos por delante tenían al Marbella contra las cuerdas, conteniendo las embestidas como podía con un futbolista menos, y con el cansancio acechando después de muchos minutos corriendo detrás de la pelota. Elady tuvo una ocasión triple, que no supo resolver, pese a que cada cual parecía más clara que la anterior, antes de que el balón le cayera a Caballero, que tampoco convirtió en el área.
Y en un instante, la ventaja numérica del Cartagena se esfumó, por un empujón de Carlos David. Tenía ya cartulina amarilla, y se ganó la segunda en una acción impropia de un hombre de su experiencia.
Durante unos minutos, el Marbella, ya sin el lastre de jugar con uno menos durante una hora de juego, y con el público a su favor, soñó con la victoria y cogió la batuta del encuentro. Ahora con Samu Delgado y el velocísimo Paulo Vitor en el frente ofensivo, los locales amenazaban bastante más. Y a balón parado tuvieron una opción bastante clara de adelantarse en el marcador, ya en la recta final del encuentro.
Pero en los últimos instantes era el Cartagena el que de nuevo llegaba una y otra vez al área rival, sobre todo por bandas. Una mano salvadora del guardameta Wilfred evitó que los albinegros se llevaran los tres puntos, en un córner rematado de cabeza por Pablo Caballero. El argentino aún tendría una última, tras un centro de Forniés, pero no consiguió un remate limpio, con su marcador muy pegado a él imposibilitándole el giro y el espacio.

Al iniciarse la segunda parte, el Cartagena ya sabía que el San Fernando, intratable líder en las primeras jornadas, había perdido contra el Cádiz B. Durante varios minutos les valió el empate para colocarse en la primera posición cuando transcurren ocho jornadas de liga. Pero el Badajoz finalmente sacó adelante su partido para colocarse con 17 puntos e impedir que los de Munúa sean líderes en solitario. Así pues, los albinegros regresan a casa con un punto que es mejor que nada, pero conscientes de que el partido lo tenían de cara y de que no son capaces de dar mucho más de lo demostrado en Marbella.
La Opinión

FC Cartagena 2-0 Algeciras CF

El Cartagena quería el mes redondo. Buscaban las jornadas invicto que le llevasen a seguir persiguiendo a un San Fernando que perdía y se dejaba dar caza. Y lo consiguió.
Con William como principal novedad en el once y Jurado, por fin, en la convocatoria, se iniciaba un partido en el que se pudo ver desde el comienzo que no iba a ser una prueba fácil para los de Gustavo Munúa. El Algeciras, recién ascendido, juega muy bien al fútbol. Lo demostró frente al Murcia, dejó buen sabor de boca contra el Yeclano y, en los primeros minutos en el Municipal Cartagonova, evidenció que todas esas buenas sensaciones no eran fruto de la casualidad.
Porque, tras el arranque del encuentro, el cuadro de Emilio Fajardo salió a jugar de tú a tú al Cartagena. Con combinaciones rápidas, alta intensidad y no sacrificando en ningún momento su seña de identidad, el equipo visitante realizó unos primeros minutos en los que dejó patente que venía al feudo albinegro a buscar los tres puntos.
La primera gran ocasión del partido fue por mediación de William. Estrenaba titularidad con la casaca cartagenerista y sus ganas de agradar se notaron desde el principio. Con un disparo al larguero a los once minutos del inicio levantó a una grada sedienta de otra nueva victoria. Dos regates más en los primeros minutos y alguna asistencia que no terminó en buen puerto pero cuya intención era endiablada, se ganó a la afición y se llevó el premio a futbolista destacado del primer acto. El jugador cedido por el Leganés venía para estar a caballo entre el primer equipo y el filial, pero con los 15 minutos que jugó frente al Cádiz B y con el encuentro de ayer, está pidiendo a gritos un hueco en el plantel principal. Su partido llevó a hacer más amena la espera de Santi Jara.
Pero no fue el único destacado porque, otra vez Carrasquilla, volvió a agradar por su capacidad de dar juego y sus incansables presiones. Una de ellas estuvo a punto de tener premio. Corría el minuto 39 cuando el panameño insistió en que un balón cerca del córner derecho era suyo. Y lo fue. Robó la cartera a la defensa algecireña y su centro, preciso, fue rematado por un Jovanovic que no tuvo puntería suficiente, rozando el palo su testarazo.
Dos minutos antes, Elady, completamente solo al borde del área pequeña, disparaba más con el corazón que con la razón y su tiro se marchaba por encima del larguero. El jienense no tuvo su mejor actuación en los primeros 45 minutos.
En el tramo final del primer acto, el Cartagena se vino arriba. Disfrutó de las mejores ocasiones e hizo rugir a los que decidieron asistir al Municipal Cartagonova.
Por su parte, el Algeciras, de más a menos, olvidó su gran fútbol cuando empezó a pensar más en parar el reloj y sacar de quicio a los albinegros que centrarse en sacar un buen botín por su juego.
La defensa local, como siempre, volvió a hacer de la portería defendida por Marc Martínez un objetivo casi inalcanzable y Verza, le dio al centro del campo el equilibrio necesario entre líneas. Por su parte, Quim Araujo no estuvo tan activo como encuentros anteriores pero es un futbolista con magia, y eso se notaba en que, cada vez que enganchaba el balón, la sensación de peligro era evidente.
En la segunda parte, el cuadro local fue absoluto dominador. Los de Fajardo se diluyeron en el encuentro y solo podían ver, impotentes, como los albinegros desplegaban un gran fútbol. A los cinco minutos, William probó a Lopito pero el guardameta despejó el esférico. El extremo brasileño era sustituido en la recta final del encuentro bajo una sonora ovación.
Pero antes, llegaron los goles. En el minuto 58, Munúa leyó bien la jugada. Percibió que por arriba podían hacer daño a un visitante que, cada instante que pasaba, se encerraba más en su propio campo. Por ello, optó por darle salida desde el banquillo a Caballero en puesto de Jovanovic. Y acertó. Solo le bastaron 10 minutos en el terreno de juego para rematar un buen saque de esquina botado desde la izquierda para, con la cabeza, adelantar a su equipo.
Tras el tanto, el control local aún fue más evidente. El Cartagena jugaba tranquilo, sin sufrir, síntoma de tres puntos casi garantizados.
Pero los de Munúa querían más. Un gol era una renta demasiado pobre e insuficiente para cantar victoria.
En el minuto 78, un Elady mucho más activo en la segunda mitad, caía al borde del área y el colegiado pitaba falta. Sin pensar, Verza enganchaba la pelota. Era la falta ideal para cualquier lanzador, centrada y a escasos tres metros del borde del área. Y el mediocentro no falló. Marcó un auténtico golazo por la mismísima escuadra que dejaba a Lopito como espectador de lujo de un bello lanzamiento.
Por lo tanto, tres puntos para los cartageneristas que sirven para igualar en lo más alto de la tabla al San Fernando, que pinchaba 1-2 frente al Sevilla Atlético. Dieciséis puntos llevan ambos conjuntos, liderando la tabla en un duelo que se aventura frenético.
La mala noticia del encuentro fue la lesión de Markel Etxeberría, que se tenía que retirar del terreno de juego lesionado. Su lugar lo ocupaba Fucile, que tuvo unos minutos muy contundentes, al mismo nivel que mostró el resto de la línea defensiva. Ya van cuatro jornadas las que lleva el Cartagena sin encajar, y sin perder.
La Opinión

RB LInense 0-1 FC Cartagena

Gustavo Munúa quería un equipo con oficio que no fallara en partidos como este. En el Municipal de La Línea de la Concepción, un campo incomodísimo, con el césped irregular, de dimensiones pequeñas y con un rival que te lleva a su terreno, a librar una batalla en la que nadie mueve el balón con paciencia y en la que todo el peligro se crea a base de balonazos, juego vertical e intensidad altísima. Y a pesar de eso, y de una primera media hora que no pintaba nada bien, una descoordinación entre el guardameta y el central del equipo rival permitieron al Cartagena adelantarse en el marcador y cambiar el guión.
El equipo de Munúa enlaza ya tres victorias consecutivas, las tres ante equipos gaditanos (Atlético Sanluqueño, Cádiz B y Balompédica Linense). El cuarto, es el rival de la semana que viene, el Algeciras. Y el quinto es el San Fernando, el único equipo que, transcurridas seis jornadas de competición, supera al Cartagena en la tabla.
El autor del gol visitante era además la principal sorpresa en la alineación: el serbio Djordje Jovanovic, hasta ahora relegado a un papel secundario, entraba en el once inicial sustituyendo a un Pablo Caballero que había sido titular en los cinco partidos de liga. El argentino se estrenó con gol en la primera jornada, pero desde entonces le había costado ver puerta, y también entrar en juego.
El atacante balcánico era la referencia arriba, escoltado en los costados por Rodrigo Sanz y por un discreto Elady Zorrilla. En Cartagena se quedaron Miguel Ángel Cordero y Manu Viana, imprescindibles en lo que va de temporada. También Santi Jara, Álex Martín y José Ángel Jurado, como en semanas anteriores.
La primera media hora no presagiaba nada bueno para el cuadro cartagenerista. La Balona, a base de balones largos y centros laterales, pisaba más el área rival que el equipo de Munúa. En el centro del campo, tejían una tela de araña que no permitía a los albinegros avanzar. En el ataque, Quim Araujo, Elady y Jovanovic apenas intervenían, y enlazar tres pases seguidos era prácticamente una quimera.
Solo se contabilizó un disparo a puerta en el primer tiempo: un tiro del delantero Dopi, que detuvo con una buena estirada Marc Martínez.
Pasados los treinta minutos de juego, el Cartagena empezó a salir de la cueva. Elady, en una acción en solitario, fue esquivando rivales, con ruleta incluida, hasta plantarse en el área rival y soltar un tiro que taponó la defensa.
Araujo y Carrasquilla, más sueltos que al inicio, se van afianzando en el centro del campo por delante de un pivote solitario, que esta vez era Verza.
Pasaron los equipos por el descanso sin novedades en el marcador. Se esperaba un partido largo, táctico, y difícil de romper. Pero el camino se allanó por un fallo de la zaga local, una descoordinación de esas que cuestan puntos. Era un balón largo, con ventaja para el central Carrasco, que se confió y espero la salida del guardameta, protegiendo el esférico. Pero Jovanovic, que las pelea todas, estuvo más rápido y más listo, y metió la bota para arrebatarle la pelota y anotar un gol que a la postre sería definitivo.

Doble lateral derecho

El cuadro local, entrenado por Jordi Roger, se quedó muy tocado, y más aún Carrasco, el responsable del error. El Cartagena tuvo un tramo de control en el que avanzó las líneas y buscó la sentencia, conscientes de que si llegaban al final con la ventaja mínima se podía sufrir. En el Linense los hombres a vigilar eran el delantero Dopi, siempre incordiando en la primera parte y más apagado en la segunda, y el extremo Moussa, que le complicó muchísimo la vida a un Fucile demasiado lento. Llevaba tarjeta desde la primera parte, y claramente necesitaba ayuda para parar las internadas de Moussa.
Munúa anduvo hábil para ver que el peligro estaba por esa banda, y le echó un cable a Fucile. Al campo salió Markel Etxeberría por Rodrigo Sanz. Así pues, jugaron la última media hora con dos laterales en esa banda, taponando esa vía y obligando a La Balona a buscar otras alternativas.
Con el partido a favor, creció exponencialmente el rendimiento de Carrasquilla. El panameño lleva ya tres jornadas como titular y va camino de convertirse en la revelación de la temporada. De momento, nadie le mueve del once titular. En sus botas estuvo el gol de la sentencia. Además de llevar la manija del encuentro, se atrevió con dos disparos casi seguidos que obligaron al guardameta Javi Montoya a firmar dos auténticos paradones: primero, tras un tiro colocado del panameño al que respondió con una mano firme, y luego con una palomita para detener al vuelo el zambombazo del '18' del Cartagena desde 35 metros de distancia.
Se llegó al tramo final con el partido abierto. Munúa refrescó el equipo con Caballero, para que peleara lo que pudiera en la delantera, pero era momento para saber sufrir. La Balona, a base de empuje pero sin fútbol, obligó al Cartagena a defender en su área un par de acciones a balón parado. Contuvieron las embestidas Marc Martínez, muy seguro bajo palos, y la defensa, cuyos números son espectaculares: 2 goles en 6 partidos, el equipo que menos tantos recibe de todo el grupo IV.

Y, desde luego, también es el mejor equipo lejos de su estadio, con unos extraordinarios 9 puntos de 9 posibles. En total, son ya 13 puntos que aúpan al cuadro albinegro a la segunda posición, a solo 3 del sorprendente líder, el San Fernando.
La Opinión

FC Cartagena 1-0 Cadiz CF B

Al tercer intento, un FC Cartagena que sigue la senda ascendente consiguió la primera victoria en casa. No sin sufrir, como en cada partido de lo que va de temporada, pero los de Munúa encadenan ya dos triunfos consecutivos y se aúpan por primera vez este curso a posiciones de play off. Ante una afición en plena feria, generaron dudas en un inicio de partido apagado, pero a partir de la media hora de juego empujaron al Cádiz B contra su propia portería. Faltaba otra vez el acierto, pero el alivio, en forma de penalti, llegó a ocho minutos de la conclusión. Elady se encargó de encargó de anotarlo y sumar su primer gol de la temporada.
La primera sorpresa, en la alineación. Verza y Elady, dos pesos pesados del vestuario, empezaban en el banquillo. Carrasquilla y Rodrigo convencieron en Sanlúcar, y Munúa les premió con la titularidad. Fucile, Jovanovic, Santi Jara, Lucas de Vega, Álex Martín y José Ángel Jurado se quedaban en la grada, por motivos de todo tipo, y entraban en la convocatoria los canteranos Siafá y William.
Empezó el Cartagena dubitativo, y un tanto indolente, para ir de menos a más a lo largo de la primera parte. Cambiaba Munúa el esquema en la medular: acostumbrado a jugar con un doble pivote (Cordero-Vitolo el curso pasado y Cordero-Verza esta campaña), el lebrijano era ayer el único mediocentro posicional, dando más libertad a Carrasquilla y Quim Araujo para moverse entre líneas.
El filial cadista demostró una vez más que no es el convidado de piedra que algunos esperaban. Antes del primer cuarto de hora, ya avisaron por medio del extremo Javi Navarro, que recortó con el tacón y se perfiló para su zurda, buscando la escuadra contraria, pero no imprimó al balón el efecto suficiente. Con la pizarra, también tuvieron su peligro, con un cabezazo de Seth Vega que no dirigió a puerta.
En el Cartagena solo se veían tímidos acercamientos, sobre todo por los carriles, con Rodrigo y Manu Viana. Carrasquilla era el más participativo a la espalda de los mediocentros, mientras que Cordero estaba demasiado solo para sacar la pelota.
Achuchó el Cartagena en el tramo final del primer tiempo. La ocasión más clara llegaba en el minuto 40 de juego, con un centro de Rodrigo desde la esquina del área. El balón se paseaba por la línea, con dos jugadores locales esperando para rematar en el segundo palo, pero la defensa del Cádiz B consiguió despejar el peligro. De nuevo Rodrigo, muy incisivo en ese tramo de partido, lo probó con una 'croqueta' sensacional y un disparo lejano que tocó ligeramente en un defensor, pero aún así obligó al guardameta Christian, aún frío, a sacar la manopla para despejar a córner.
Empezó la segunda parte con un par de sustos para la afición local. El primero de ellos, porque Carlos David se jugó la segunda cartulina amarilla al propinar un fuerte golpe a Sergio Pérez. El colegiado miró para otro lado, para alivio del central albinegro. Minutos más tarde era el guardameta Marc el que ponía en vilo a la grada con un mal despeje, que acabó en un pase de la muerte de Javi Navarro que cortó Andújar casi sobre la línea de gol.

Elady y Verza, al césped

Necesitaba más vértigo el FC Cartagena y Gustavo Munúa lo buscó en las botas de Elady. Entraban el jienense y Verza, los dos a los que más se echaba en falta en la alineación. No sorprendían los sustitutos, pero sí los sustituidos: un Rodrigo Sanz que había sido de lo mejorcito de la primera parte, y un Cordero que a esas alturas de partido era dueño y señor del centro del campo.
Pero a partir de entonces, el Cartagena le metió otra marcha al partido, y su juego mejoraba a medida que intervenían Quim Araujo y Carrasquilla.
El panameño, que justificó su titularidad con otro partidazo, lo intentó por medio de un disparo seco que detuvo el guardameta Christian. Manu Viana, mucho más incisivo desde que se cambió a la banda diestra, lo probó tras darse una media vuelta y disparar tan forzado como escorado, facilitando la intervención del guardameta Christian, que si hubiera conseguido mantener la puerta a cero se hubiese ido a hombros.
Era un Cádiz B serio, trabajado, que no tiene nada que ver con la inocencia habitual de los filiales. Pocas veces se desajustaron en defensa, y en una de ellas estuvieron a punto de pagarlo carísimo. Elady encontró el pasillo por la zurda, con el bloque visitante demasiado avanzado, y asistió a Quim, que con un leve toquecito, aprovechó el excesivo ímpetu de su marcador para zafarse de él y plantarse ante el portero. Pero Christian, rapidísimo una vez más, se hizo grande para negarle los huecos al mediapunta barcelonés.
Iban en aumento los decibelios del Cartagonova y al Cádiz B se le empezaba a hacer larguísimo el partido. La última bala de Munúa no fue Carrillo, sino William de Camargo, futbolista de banda que llegó cedido desde Leganés a última hora del mercado. Hizo lo que necesitaba el partido: la pidió, encaró, se desmarcó y aguantó la pelota cuando el choque necesitaba pausa.

También la tuvo Pablo Caballero, inadvertido hasta entonces, con un testarazo a centro de Carrasquilla que se estrelló en el larguero Fue el anticipo del momento clave del partido: una mano de Cobo tras un rechace, que además suponía la segunda amarilla, daba a Elady convertir el 1-0 definitivo. El jienense, de vuelta al equipo, tardó una eternidad en disparar, engañando al guardameta y sellando su primer gol de la 2019-2020.
La Opinión

Sanluqueño Atl. 0-1 FC Cartagena

Se esperaba un partido difícil, cerrado, cien por cien del estilo de la Segunda B. Y así lo fue, y el Cartagena sufrió para llevarse tres puntos que durante gran parte del partido se veían bastante lejos. Pero cuando peor estaba el conjunto de Munúa y más apretaba el Sanluqueño sobre un verde en pésimas condiciones, apareció el mejor jugador del conjunto albinegro en lo que va de temporada. De nuevo Quim Araujo, de sobresaliente, no solo durante la acción del gol, sino durante todo el partido. Pero fue un taconazo suyo el que rompió la férrea defensa del Sanluqueño para que Viana anotara el solitario gol de la tarde y el Cartagena sume ya seis puntos de seis posibles fuera de casa.
Se presentaban los de Munúa con una larga lista de bajas, lo cual no es novedad. A las esperadas bajas de Santi Jara, Esteve y José Ángel Jurado se unían Elady y Andújar. Rodrigo Sanz jugaba su primer partido como titular, partiendo desde la banda diestra, y el ex del Mirandés dejó buenas sensaciones y un gran número de galopadas, sobre todo durante el primer tiempo, porque luego se fue apagando.
Los primeros sesenta minutos del Sanluqueño no auguraban nada bueno para los cartageneristas. Equipo más que serio, con Abel Gómez dirigiendo desde la banda, y con un rosario de artilleros que le pueden dar la tarde a cualquiera, el conjunto gaditano tenía claro el plan: balones a Álex Geijo, delantero curtido en mil batallas de La Liga y de la Serie A, que se peleaba con los centrales y con los centrocampistas pero que no encontraba premio.
El Cartagena amenazó por medio de un centro de Rodrigo que Quim Araujo no cazó por milímetros, cuando con poner el pie la metía en la portería. El mediapunta barcelonés, ajeno a un tipo de partido que no le beneficiaba, estaba en todas y cada una de las ocasiones visitantes. En un saque de banda colgado al área, buscando a los hombres altos, él fue el más listo, y a la media vuelta se sacó una volea que detuvo Isma Gil tirando de reflejos.
El partido era trabado, con mucho balonazo para evitar rasear sobre un césped que podía dirigir el balón hacia cualquier parte. El campo de El Palmar presentaba algunas 'calvas', un problema que fue a más con el transcurso de los minutos.
En el segundo tiempo, el conjunto local seguía dominando el partido, llegando al área por las bandas y con balones para los delanteros. Pero cuando peor estaba el Cartagena, llegó el gol. Era el minuto 65 de juego, y una jugada que parecía no ir a ninguna parte la transformó Quim Araujo en un mano a mano contra el portero, por medio de un sensacional pase de tacón que recibió Manu Viana para enviarla al larguero y posteriormente al fondo de las mallas.
A la contra, el Cartagena pudo rematar el partido, pero ni Quim Araujo ni Carrasquilla estuvieron finos en una doble ocasión. El panameño intervino en la segunda parte sustituyendo a Verza, y completó una media hora bastante prometedora.

El partido se hace largo

Cuando quedaba un cuarto de hora, Abel Gómez, técnico del Sanluqueño, se jugó el todo por el todo. Se guardaba en la manga el as de Dani Güiza, que se unió en el ataque a Álex Geijo y Darío Guti. Pero la acumulación de delanteros sirvió de poco. El que fuera 'pichichi' de la liga no tuvo su mejor tarde, demasiado impreciso, y el Cartagena tiró de casta para sostener el resultado.

Hubo un posible penalti de Forniés por un empujón en el interior del área pequeña, pero el árbitro miró para otro lado.
A los albinegros se les cortó la respiración con una doble oportunidad en el tramo final que solo detuvo un soberbio Marc Martínez. El meta se hizo grande para detener el disparo de Darío Guti, y luego reaccionó en tiempo récord para taponar la segunda tentativa, esta vez de Álex Geijo. Además, estuvo rapidísimo en cada salida y seguro en los balones aéreos. Él y 'El Mago' Araujo volvieron a ser determinantes para que el Cartagena se vuelva a llevar la victoria a domicilio.
La Opinión

FC Cartagena 0-1 Sevilla Atl.

Segundo partido en casa y primera derrota de la temporada. No ha empezado bien el FC Cartagena en el Cartagonova (empate en el debut liguero), no solo porque el nuevo bloque aún no ha alcanzado el nivel físico y combinativo que se espera de ellos, sino, sobre todo, porque las ocasiones que se generan no se traducen en gol. Un buen Elady, que se estrenaba este curso, y un superlativo Quim Araujo no fueron suficientes para doblegar al Sevilla Atlético, que hizo una grandísima primera parte en la que la zaga del FC Cartagena dejó bastantes más dudas que en el primer partido en casa, contra el Badajoz, y que nada más arrancar el partido ya cedió una ocasión clarísima para los rivales.
A la tercera jornada, Munúa ya tiene el equipo más que claro. La línea defensiva empieza a consolidarse, con Fucile aún adaptándose al ritmo de competición, acompañando a Carlos David, Andújar y Forniés. Solo sorprendía la ausencia de Carrillo de la convocatoria y la posición de Manu Viana, cambiado de banda para hacer sitio a Elady en la izquierda. Un Elady que apareció por el Cartagonova por primera vez desde el famoso culebrón de este verano, y que trató, de nuevo, de ganarse el cariño de la grada a base de fútbol.
Pitó el colegiado el inicio y el Cartagena seguía mentalmente en los vestuarios. El Sevilla Atlético trató de sorprender y lo consiguió: a los 20 segundos de partido, ya se plantaron en el punto de penalti. Desde ahí disparo Juanlu, que tenía el gol a placer, pero echó el cuerpo hacia atrás y su envío salió por encima del marco. Toda una declaración de intenciones. El filial sevillista tuvo otro mano a mano que detuvo el colegiado, cometiendo un tremendo error al no permitir la ley de la ventaja tras una falta de los albinegros, justo cuando Pejiño ya se plantaba ante Marc Martínez. El otro peligro era Carlos Álvarez, futbolista aún en edad juvenil que deja unas sensaciones de futbolista de mucho nivel si no se tuerce. A la defensa albinegra la llevaba loca.
Despertaron del letargo con un tiro a la madera de Quim Araujo, recibiendo entre líneas, donde más le gusta, y sacándose un tremendo derechazo. A partir de ahí, el Cartagena empezó a espabilar. Con la posesión de la primera jornada y la profundidad que no se vio aquel día, gozaron de un rosario de ocasiones. El siguiente en mostrar sus credenciales fue Elady, con testarazo elevándose por encima de su marcador con el que bien pudo dejar atrás todo lo ocurrido este verano. El de La Puerta de Segura desequilibró, durante todo el partido, rompió por dentro y por fuera, como a él le gusta, y llegó al área sin encontrar la fortuna, sin tener esa facilidad de cara a gol que le llevó a las cifras astronómicas de la 2018-2019.
Pero el Sevilla Atlético, un equipo con muchos argumentos para no sufrir por mantener la categoría como el curso pasado, también tenía las suyas. Una de ellas, por un error en cadena de los locales: Manu Viana regaló un balón en la medular y Marc Martínez salió más allá de la línea del área. Pejiño consiguió driblarle, pero desde una posición lejana y esquinada, no encontró portería.
Avisó de nuevo Mena, con un golpeo desde el perfil diestro que detuvo Marc. Fue la antesala de un tanto que los visitantes se merecían en ese tramo final del primer tiempo. De nuevo Mena, indescifrable con sus continúas llegadas desde segunda línea, se anticipó a la defensa en el primer palo y mandó su cabezazo a la red.

Cabezazo fuera de Elady

A partir del minuto 60, el Cartagena empujó al Sevilla Atlético contra su portería. Los de Paco Gallardo, que aún no conocían la victoria esta temporada, amenazaban menos en campo contrario que al inicio del partido, pero tiraron del oficio que no se le presupone a un filial para controlar las embestidas del Cartagena.
La más clara del segundo tiempo la tuvo Elady, no en sus botas, sino en su cabeza. Era un lanzamiento de falta lateral de Verza que se iba cerrando hasta que Elady, en la misma boca de gol, golpeó el esférico con la coronilla cual central para despejar el peligro.
El desequilibrio llegaba por el medio con Quim Araujo, claramente el jugador más entonado de lo que llevamos de campeonato. Con otra conducción de las suyas, sentando a los rivales por el carril del '10', se plantó en la frontal antes de disparar raso, un poco flojo, facilitando la acción del guardameta.

Cambios muy ofensivos

Los cambios de Munúa no pudieron ser más ofensivos. El Cartagonova vio debutar a Jovanovic, en sustitución de Verza. Así pues, dos delanteros a los que se les presupone cierta capacidad goleadora, con Elady partiendo desde la izquierda. Toda la pólvora del equipo sobre el césped, con Rodrigo (extremo capaz de actuar de referencia arriba), tirado a la banda derecha. Y ni así llegó el gol. También entró Lucas de Vega para los últimos minutos, sustituyendo a un Fucile que sigue lejos de su mejor estado de forma, y que aporta más en defensa que en ataque.

El Sevilla Atlético despejó todos los balones que llegaron al área, y solo una volea mal dirigida de Quim Araujo y un escorzo de Jovanovic pusieron en peligro a la portería sevillista. El serbio dejó buenos minutos en su debut, demostrando que es un delantero que sabe hacer cosas lejos del área y participar en las acciones combinativas del equipo, además de ser un gran rematador. Al final, 0-1, primera derrota del curso, y además en casa.
La Opinión

Don Benito 1-2 FC Cartagena

El FC Cartagena cosechó sus primeros tres puntos en un desplazamiento incómodo a Don Benito, donde el año pasado otro equipo aún en pañales no fue capaz de superar a uno de los conjuntos más humildes de la categoría. Esta vez sí lo hizo, mejorando notablemente su actuación respecto a la primera jornada y dando señales para el optimismo, a pesar de que el Don Benito le sacó los colores y obligó a Marc Martínez a ejercer de salvador para que el cuadro de Munúa no se fuera perdiendo al descanso. Por lo demás, un Caballero imparable cuando el balón vuela por los aires, el desparpajo de Carrillo que recuerda al que ilusionó al Cartagonova hace justo un año, y las primeras pinceladas de magia de Quim Araujo fueron suficientes para que los albinegros se llevaran la victoria.
Se presentaban en cuadro en el Municipal Vicente Sanz, sin Elady (aún sancionado), sin Santi Jara (de nuevo lesionado), sin Carrasquilla (en Panamá con su selección) y sin Álex Martín ni José Ángel Jurado, que no han llegado a tiempo para esta segunda jornada. Tampoco saltó al césped el vasco Markel Etxeberría, titular en la primera jornada en el lateral diestro. Problemas musculares le alejaron de la alineación para que debutara de albinegro el uruguayo Jorge Fucile. El internacional por la celeste estuvo impetuoso en ataque y expeditivo en defensa, las consignas que ha seguido durante toda su carrera, y que ya no va a cambiar a sus 34 primaveras.
Arrancó el Cartagena con la intensidad que requería el escenario, queriendo marcar territorio y demostrar quién es el que lleva años en la zona noble. Pero casi antes de esperarlo se encontró con el gol en una jugada a balón parado. Verza ejecutó un córner con dirección al primer palo, donde Andújar la peinó hacia atrás y en boca de gol, Quim Araujo se encontró con un balón que no podía fallar. Con el dominio de los primeros minutos parecía que el partido iba a ser coser y cantar. El Cartagena, con el bloque bien colocado, dominaba el centro del campo, ya con Verza asentado en el once. El ex de Almería y Levante era, junto a Fucile, la única novedad respecto a la alineación de la semana pasada.
A los veinte minutos ya tuvo que intervenir Marc Martínez. El guardameta, fichado del Recreativo, ya dejó buenas sensaciones contra el Badajoz y ayer dio una lección de seguridad y reflejos. En el primer acercamiento del Don Benito, despejó una volea de Abraham Pozo, que solo presagió lo que estaba por venir.
Después del 'cooling break', para paliar el calor, el Don Benito se quitó los miedos con los que salió al campo y empezó a avasallar el área albinegra a base de centros laterales. No con un fútbol muy académico, pero sí incómodo. Dani López, en el área pequeña, cabeceó un centro desde la banda diestra. El balón iba abajo, ya se cantaba el gol en el Vicente Sanz, pero Marc hizo un escorzo imposible para evitar el tanto. Dos minutos después, no pudo hacer lo mismo. La insistencia tuvo su premio, y en otra jugada aérea, tras un córner, el mediocentro Gonzalo Barroso envió el esférico a la red.

Caballero se estrena

Salió el Cartagena de los vestuarios tambaleándose, igual que antes del pitido del árbitro. Y el gol les sirvió para quitarse un peso de encima. La acción se inició con una larga combinación en el costado izquierdo. Carrillo salió de la presión, la cedió para Manu Viana, que la colgó hacia el segundo palo. Fucile la devolvió al corazón del área donde Caballero envió el esférico a la red imprimiéndole la fuerza necesaria y mostrando su mejor cualidad, el remate de cabeza. El argentino marcaba su primer tanto con la camiseta del Cartagena, y se quitaba así el lastre de una temporada muy pobre en Almería.
Con el marcador a favor, y a pesar de jugar como visitante, el Cartagena mostró su mejor cara. Quim Araujo empezó a moverse como pez en el agua entre líneas, mientras que Carrillo, de nuevo titular, desequilibraba a una defensa que no sabía cómo parar sus conducciones. Después de una temporada claramente de más a menos, el joven mediapunta de Alcantarilla quiere reivindicarse este curso y de momento tiene un rol importante en el equipo. Un zurdazo suyo salió muy cerca del poste, en el que podía haber sido el gol de la tranquilidad.
Hubo un momento de pánico para el Cartagena, cuando el colegiado señaló un libre indirecto en el interior del área por juego peligroso. Por fortuna para los de Munúa, el disparo de Abraham Pozo no cogió portería.
Con el Don Benito buscando el empate, el Cartagena tenía sus oportunidades a la contra. Tuvo una clarísima, en las botas de Manu Viana, que no estuvo lo suficientemente eficaz para solventar la superioridad y su disparo cruzado se escapó lamiendo la madera.
Munúa dio entrada a los 'chavales' para refrescar el equipo. Con Caballero y Verza ya muy cansados, entraron Lucas de Vega, Javi Vera y Siafa para terminar de controlar el partido. Solo por arriba, en acciones a balón parado, el Don Benito conseguía inquietar a la zaga albinegra. Tuvieron su última opción en el tiempo de descuento, a través de un saque de banda que David Agudo fue incapaz de controlar cuando lo tenía todo a favor para anotar el empate.

Ahora el Cartagena, tras un verano más que complicado, se sitúa ya con 4 puntos de 6 posibles, mejorando claramente el arranque de Gustavo Munúa la temporada pasada cuando el uruguayo acababa de aterrizar.
La Opinión