SD Eibar 1-0 FC Cartagena

Después de lograr la salvación con tres jornadas de antelación, corría el riesgo el Fútbol Club Cartagena de perder la tensión competitiva y eso es lo que le pasó ayer en Ipurua frente al Eibar. Contra un equipo que se jugaba el ascenso directo, el conjunto albinegro se vio sorprendido en los primeros minutos por el ímpetu y la necesidad armera. Así, en el primer córner del encuentro, la zaga cartagenera perdió las marcas y permitió el gol en contra apenas a los diez minutos, obra de Stoichkov tras una prolongación de Arbilla en el primer palo. 

Sufrió mucho el conjunto visitante en el primer tramo y fue mejorando progresivamente. Aumentó el nivel defensivo para ganar duelos y cuota de balón, pero no estuvo nada fino en ataque. No generó a penas el Cartagena más que cuatro disparos desviados y uno a puerta en todo el partido, un bagaje insuficiente para pelear por la victoria. 

Sorprendidos al inicio
Las modificaciones de Calero para cambiar el rendimiento de su equipo no aportaron lo que se esperaba, aún así, se mantuvieron ordenadas las filas cartageneras buscando su oportunidad con calma. La calma que le ofrece al Cartagena saberse salvado y que se puede permitir tras su hazaña de este año.

El Cartagena saltó al césped de Ipurua dispuesto a competir de tú a tú al Eibar, pero pronto se dejó notar el mayor nivel de intensidad de los locales, que tenían mucho más en juego que los visitantes. La velocidad de combinación del cuadro de Joseba Etxeberria dio rédito en ataque, aunque el tanto que abrió el marcador llegó a balón parado. Con una falta lejana avisó el conjunto armero y en un córner se adelantó el Eibar a los diez minutos de partido.

La puso en juego Mario Soriano en corto para Aketxe, quien envió un gran balón al primer palo. Allí la atacó en carrera Arbilla para rematar a portería, sin embargo, su testarazo no cogió la dirección que deseaba. En el segundo palo esperaba Stoichkov para remachar sin oposición a puerta vacía con el interior de su pie derecho y, aunque el linier y el colegiado señalaron fuera de juego en primera instancia, el VAR intervino para corregir su decisión: Luis Muñoz habilitaba al delantero y el 1 a 0 subía al marcador. 

Minutos de confusión 
Tras la validez del tanto armero, el Cartagena atravesó unos minutos de confusión. Al cuarto de hora, un error en salida de balón permitió a Soriano conectar con Stoichkov sólo en la frontal del área. El punta condujo unos metros y le pegó antes de la llegada de Alcalá, pero se resbaló en la acción y su golpeo salió desviado por suerte para el cuadro albinegro.

No había pasado un minuto cuando, de nuevo Stoichkov como hombre más activo del partido, generó otra ocasión abriéndose a la izquierda y centrando para Sergio León, que golpeó al palo sin portero. Aunque la acción fue invalidada, la balanza se inclinaba cada vez más hacia el lado local. Los primeros veinte minutos fueron un monólogo azulgrana.

La contra, el antídoto 
Comenzó a controlar el Cartagena las llegadas de su rival a partir de entonces y las aprovechó para salir a la contra. En una de ellas, Luis Muñoz recibió cerca del área por el centro para pegar con fuerza a portería. El primer disparo albinegro, demasiado centrado, no supuso peligro alguno para Luca Zidane. Mejoró la combinación del equipo de Julián Calero durante unos minutos y, aunque volvió a dominar la posesión el Eibar las contras fueron un buen argumento.

Iván Calero fue el mejor del Cartagena con salidas potentes desde atrás y Raúl Lizoain tuvo que tapar la última ocasión de Sergio León desde muy cerca. Con calma sobre el terreno de juego se alcanzó el descanso. No obstante, la segunda mitad comenzó con un ritmo endiablado.

Muñoz casi encuentra el empate con un centro que se envenenó y que Zidane tuvo que sacar de la escuadra. Poco después, Konrad recibió en el vértice del área y golpeó cruzado con violencia para encontrar la parada de Raúl. En el córner, los locales cerca estuvieron de marcar el segundo tras una serie de rebotes dentro del área, pero la contra cartagenera fue aún más peligrosa: Luis Muñoz condujo en el 2 para 1, abrió a Alarcón y el centrocampista finalizó mal una buena jugada disparando desviado ante Zidane.

Cambios insuficientes
Para aprovechar la inercia del encuentro, Calero dio entrada a Mikel Rico, Arnau Ortiz y Darío Poveda, pero no tuvieron la suficiente influencia como cambiar el rumbo del encuentro. Se instaló durante tramos intermitentes en campo rival, pero no pudo el Cartagena generar las ocasiones como para empatar el encuentro desde su fútbol.

Pareció conformarse el Eibar con el resultado mientras el Cartagena se mostraba incapaz de acumular hombres en el área, también a pesar de la entrada de Narváez al partido. Por el otro lado, Konrad puso la velocidad para dar salida a los suyos.

Poco a poco fue muriendo el encuentro y los de Calero aprovecharon su condición de salvados para mantener la calma y apurar sus opciones en el descuento. Por contra, los nervios del Eibar permitieron algunas jugadas cartageneras cerca del área, pero su buen nivel defensivo tapó todos los huecos. Tras cuatro minutos de añadido, el colegiado señaló el final y el Cartagena volvió a perder después de una racha de cuatro victorias consecutivas. Se mantienen los albinegros en décimo tercera posición a falta de lo que consiga el Albacete frente al Villarreal B hoy.

Calero: "Nos ha faltado ese punto que te da estar jugándote cosas"
El entrenador del FC Cartagena, Julián Calero, atendió a los medios de comunicación tras el encuentro en Ipurúa. El entrenador defendió el buen nivel de los suyos a pesar de no tener nada en juego. «No se puede faltar el respeto al fútbol porque, más allá del resultado, el espíritu de equipo se pierde. Hemos sido dignos de la competición, hemos estado más o menos acertados, pero lo hemos intentado y eso dignifica a mis jugadores», afirmó.

Por otro lado, Julián también fue crítico con su equipo. «Ha habido cosas que nos han lastrado, como el inicio. Ellos han entrado fuertes porque se jugaban mucho y sabíamos que iban a entrar fuertes. Hemos intentado contenerlo, pero no hemos sido capaces de cerrar bien», comentó.

«A partir del minuto veinte se ha igualado el partido y las hemos tenido, pero nos ha faltado un poco de agresividad, finura o acierto», expresó el entrenador de Parla.

La segunda parte y los minutos finales dejaronn al técnico con ganas de más. «El empate no habría sido injusto. Podría haberse dado cualquier resultado porque ellos han dado un paso atrás para resguardar el tesoro que tenían y nosotros nos hemos metido en campo rival. Nos ha faltado ese punto que te da la competitividad de estar jugándote cosas», reiteró. «Me voy jodido porque no me gusta perder. No me juego nada, pero no me gusta e intento trasladar ese sentimiento a mis jugadores», añadió.

Calero también criticó el criterio arbitral para mostrar amarillas a sus jugadores. «Me parece injusto que lleváramos cuatro amarillas en veinticinco minutos con lo que eso condiciona. En la segunda parte he tenido que quitar a jugadores con amarilla como Ortuño o Tomás>>, manifesto.

Por último, Julián expresó que quiere «cerrar este capítulo lo mejor posible y siendo lo más dignos posible», concluyó el entrenador del FC Cartagena.

La Opinión

FC Cartagena 2-0 CD Tenerife

Milagro. 1. Hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino. 2. La salvación del Fútbol Club Cartagena en la temporada 2023-24. El diccionario de la parroquia cartagenera ha adquirido una nueva acepción para rememorar durante años venideros lo que logró su equipo con la victoria de ayer sobre el Tenerife. Un milagro es lo que necesitaba el conjunto albinegro a mitad de temporada y un milagro es lo que ha acabado realizando para continuar un año más en el fútbol profesional tras una campaña ilógica. Ironías del fútbol, el FC Cartagena selló ayer la salvación matemática tras una temporada agónica con el partido más fácil de todo el curso.

Fue fácil porque el Cartagena lo hizo fácil. A los seis minutos ya encarriló Ortuño el triunfo rematando a la media vuelta un centro de Jairo. Nunca se sintió amenazado el equipo de Calero. Al borde del descanso, Ortuño hizo el segundo en su cuenta particular y en el partido para poner punto y final a una campaña tortuosa. Un martirio que comenzó en agosto, se fue suavizando gracias a la resurrección del equipo y terminó ayer con el pitido final de Moreno Aragón. El FC Cartagena está por fin salvado.

El inicio de partido del Cartagena fue absolutamente arrollador. Desde el primer minuto se instalaron los albinegros en campo contrario y se volcaron sobre el Tenerife con la incorporación de Calero por la derecha y Fontán por la izquierda. No en vano, fue Iván el primero en amenazar recibiendo en línea de fondo antes de sufrir una fuerte entrada de Mellot. El defensa cedido por el Celta también estuvo bien en la combinación.

Ambos laterales fueron claves para realizar una presión alta que ahogaba al rival y tras un despeje forzado llegó el tanto cartagenero con su primer disparo a portería. La puso en juego Fontán desde el costado y cambió de banda Jairo para recibir en la izquierda. El tinerfeño se marchó de dos y puso un centro a media altura que Ortuño no desaprovechó. Habiendo superado la altura del balón, frenó para controlar de espaldas estirando su pierna izquierda y le pegó de volea con la diestra mientras giraba. El disparo ajustado al palo largo fue imposible para Juan Soriano, que no hizo siquiera el intento por desviar la pelota. 

Tras el gol de los cartageneros, el rimo del partido aminoró. Esta circunstancia benefició a los visitantes, que tomaron aire tras unos primeros minutos de intensa presión y pudieron llegar al área albinegra con centros de Nacho Martínez desde el costado zurdo. En uno de ellos, Enric Gallego casi ve portería ganando la posición a un Pedro Alcalá demasiado blando y disparando al palo largo con mucho peligro.

En el periodo central de la primera parte, el Tenerife se hizo con la posesión y el Cartagena no encontró el camino para salir de su campo. Kiko Olivas tuvo que cortar en el último momento un remate de Gallego en buena posición. No obstante, cuando lo peor lo pasaban los locales, volvieron a manejar los tiempos para controlar el intento de reacción tinerfeña, a quien le costó horrores finalizar jugadas con peligro.

Cuando todo indicaba un tramo final del primer acto tranquilo, el decorado cambió en una jugada sin aparente peligro por la intervención del VAR. Tras una jugada de ataque frustrada de los albinegros, Jeremy Mellot trató de despejar después de un bote muy alto a la misma vez que Alcalá atacó la pelota de cabeza. El visitante golpeó el balón, pero también la cabeza del capitán cartagenero. A pesar de que Moreno Aragón no lo vio en directo, el VAR le llamó a revisar la acción y el colegiado terminó señalando la pena máxima. Alfredo Ortuño dobló la ventaja del Cartagena definiendo a la izquierda y engañando a Soriano. 

Tras cinco minutos de añadido en una primera parte con varias interrupciones, el encuentro llegó al descanso con la sólida ventaja local y el segundo acto continuó en la línea del primero. El Cartagena regresó al terreno de juego con una marcha más y el Tenerife, que realizó cambios para cambiar su rendimiento, lo hizo adormecido. No obstante, la precipitación cartagenera no le permitió llegar. 

Álvaro Jiménez, quien entró desde el banquillo, fue la única amenaza chicharrera con varios disparos que se marcharon por muy poco. En uno de ellos intervino Lizoain con un paradón. Más allá de eso, no tuvo el Tenerife argumentos para pelear el partido en ningún momento. Durante los primeros minutos del segundo tiempo lo intentó el conjunto de Asier Garitano con llegadas de Corredera o Enric Gallego, quien cerca estuvo de recortar distancias en un córner. Apuraba sus opciones de play off el Tenerife, pero se terminaron apagando sobre el minuto 70 de partido. 

Completamente superados por un Cartagena coral, el ‘Tete’ desistió. La entrada de Mikel Rico, Poveda, Juan Carlos Real y Arnau Ortiz sentó bien al cuadro local, que se mantuvo ordenado ante cualquier atisbo de reacción. La grada disfrutó con los suyos en los últimos minutos, sabiendo que el objetivo de la salvación estaba prácticamente cumplido, con olas y olés ante las combinaciones de los jugadores.

El pitido final del colegiado confirmó la presencia del FC Cartagena en Segunda División una temporada más . La comunión del equipo y la grada fue absoluta, con vítores y cánticos para jugadores y cuerpo técnico, gran parte de ellos para Julián Calero como el gran artífice del milagro. 

Julián Calero: "Esto es más que un ascenso, la felicidad es indescriptible"
El técnico del FC Cartagena, Julián Calero, atendió a los medios de comunicación en medio de la fiesta albinegra por la salvación. "Matemáticamente ya nos pueden sacar de la ecuación porque el Cartagena no va a bajar este año. Ahora sí que es un momento alegre y muy bonito", dijo rememorando sus primeras palabras como entrenador albinegro.

"Para mí esto ha sido más que algún ascenso por la dificultad que ha tenido. Cambiar la dinámica negativa del equipo es brutal. Estoy igual que si hubiera ganado una liga o conseguido un ascenso. La felicidad es indescriptible", añadió emocionado.

Calero no se quiso dejar a nadie sin agradecer su trabajo. "Sólo tengo palabras de agradecimiento para todos: staff, cuerpo técnico, fisios, utilleros, médicos, nutricionista, delegado. Ha sido muy bonito y una alegría inmensa", explicó. También a sus jugadores con un ligero protagonismo para Ortuño. "Alfredo ha trabajado muchísimo y que haya hecho estos dos goles es bonito para él, pero yo pienso en el equipo", reiteró el preparador. 

Sobre el encuentro, Julián valoró la competitividad de los suyos. "Hemos competido bien con lo que pedía el partido. Son un muy buen equipo, pero había ganado el Oviedo y lo tenían más difícil. Hemos intentado cerrarlo hoy porque ir a Eibar o al campo del Espanyol era complicado", manifestó sobre la permanencia matemática.

En cuanto a la afición, Calero afirmó que "la gente ha estado espectacular desde el primer minuto donde yo quería que estuvieran: en el campo. Nos ayudan, nos empujan y nos han echado una mano tremenda", admitió.

Por último, el entrenador envió un mensaje a los "satélites" del club. "La fiesta del final hace afición y une al club con la ciudad. Hemos unido a todos los estamentos y este es el resultado. Ya sabe todo el mundo el camino", concluyó.

La Opinión

FC Cartagena 1-0 AD Alcorcón

El FC Cartagena se ve en Segunda División un año más tras vencer al Alcorcón de manera agónica en el Municipal Cartagonova. Un solitario gol de Jairo decidió un partido gris en el que los nervios se dejaron notar en forma de imprecisiones por parte de ambos conjuntos. Los albinegros fueron mejores en la primera parte y se pusieron por delante, mientras que los alfareros mejoraron en la segunda, pero de manera insuficiente. La madera terminó salvando al Cartagena en el último suspiro y el pitido final liberó la tensión de una temporada de muchas emociones. 

Con el triunfo, el Cartagena se sitúa en décimo tercera posición con 48 puntos y pone mucha tierra de por medio con el descenso. Supera a un rival directo, a quien también gana el golaveraje particular, y aprovecha las derrotas de Villarreal B (39), Huesca (42) y Mirandés (44). La jornada no significa la permanencia matemática, pero sí virtual de un Cartagena que está a un paso de obrar el milagro. 

El calor de la grada, con tifo incluido en los minutos previos al comienzo del partido, no se trasladó al césped en el tramo inicial. Tras un primer arreón que terminó siendo un espejismo, el ímpetu albinegro se desinfló para firmar un primer tiempo muy lento y espeso. Las faltas e interrupciones fueron culpables del poco ritmo del encuentro en sus primeras fases, en las que las ocasiones brillaron por su ausencia.

Frenó también ese ímpetu el cuadro visitante. Un Alcorcón que quiso instalarse en campo rival por su banda derecha con Jacobo y Marciano en punta. Lo consiguió con juego directo, pero el cuadro cartagenero se hizo dueño de la posesión para evitar jugadas rápidas que pusieran en peligro el marcador.

Llegada la media hora de partido, la única creación ofensiva del partido fue una tímida incursión del Cartagena, que combinó en las inmediaciones del área para perder la pelota en los últimos metros. Momento también en el que el choque subió de revoluciones en un tono agresivo tras varias disputas y discusiones sobre el césped. También lo intentó el cuadro local a través de una jugada ensayada de falta que finalizó Luis Muñoz con un tiro muy desviado.

Tras la ocasión fallida a balón parado llegó el tanto cartagenero. Tan inesperado como poco elaborado, aunque también desde la jugada a balón parado. Iván Calero puso la pelota en juego desde la banda con un saque largo dirigido al balcón del área desde la derecha, Alarcón se apresuró para recibir haciendo saltar con él a un central que erró en su despeje dejando tras de sí un hueco a la espalda y el balón suelto. Lo aprovechó el más listo de la clase, un Jairo que agarró la pelota, ganó la posición perfecta con dos toques y definió a la cepa del palo con un disparo cruzado perfecto que hizo el 1 a 0. 

Después del gol no hubo ni reacción alfarera ni subidón albinegro. El encuentro volvió a su cauce tranquilo hasta que llegó el final del primer acto pasados los tres minutos de descuento que decretó Alejandro Quintero González.

En la segunda mitad, el FC Cartagena fue también el primero en protagonizar los acercamientos con una contra muy bien dirigida por Luis Muñoz y finalizada de forma imprecisa por Tomás Alarcón. Recibió en la frontal el chileno, pero su mal control no le dejó otra alternativa que golpear de volea. El balón mordido terminó en las manos de Jesús Ruiz. Pasados los primeros minutos del segundo acto, Mehdi Nafti reaccionó dando entrada a Emmanuel Addai, quien revolucionó la ofensiva visitante.

Con el ghanés sobre el terreno de juego mejoró el Alcorcón en el tramo central del segundo tiempo, pero fue incapaz de finalizar con peligro. El propio Addai remató desde lejos fuera en su primera intervención y Jacobo buscó suerte con un golpeo de 30 metros que cayó sobre el travesaño albinegro. Lizoain palmeó para evitar el tanto. Un remate muy alto de Chiki fue de lo último que generó el Alcorcón en ese apretón.

Para cortar la mejora amarilla, Calero introdujo un triple cambio. Se marcharon Jairo, Musto y Ortuño por Diego Moreno, Mikel Rico y Poveda. Así se recuperó el equipo, también gracias a las incorporaciones de Iván Calero al ataque por el costado diestro. Un tramo repleto de imprecisiones por parte de ambos equipos dio paso a la etapa final, en la que Narváez cerca estuvo de sentenciar con una doble ocasión que detuvo el meta contrario y en la que el Alcorcón a punto estuvo de empatar.

El Cartagena se defendió hasta con seis hombres tras la entrada de Verdú, pero el nuevo esquema descompuso el orden defensivo. En ese contexto, el cuadro madrileño se echó encima del área de Lizoain, pero sus errores en los metros finales le impidieron generar más peligro. Ya en el descuento, Addai recortó a su par en la izquierda y sirvió un centro perfecto que cayó en el área pequeña, donde Óscar Rivas ganó la espalda de la zaga para rematar completamente solo ante Raúl. El Cartagonova contuvo la respiración. Por suerte para los albinegros, la escuadra repelió el testarazo y la última jugada del partido, también a la espalda, fue desaprovechada por Jacobo.

Con los tres puntos en el bolsillo y tras el pitido final, la parroquia albinegra celebró una victoria que es casi definitiva para lograr la salvación. La grada entonó el 'Calero quédate' y el técnico parleño rompió a llorar en un desahogo por la complicada temporada que se ha vivido en la rambla de Benipila. El Cartagena se ve en Segunda División. Está a sólo un paso que puede dar en las últimas cuatro jornadas.

La Opinión

Levante UD 0-1 FC Cartagena

La salvación del Cartagena sería épica o no sería. Lo sucedido ayer en el Ciudad de Valencia correspondió a la temporada albinegra. Ante un rival que persigue el play off, fuera de casa y con el fuego bajo los pies, el Cartagena firmó un auténtico partidazo para ganar tres puntos cruciales en la pelea por la salvación. No dominó el partido el cuadro portuario, pero jugó siempre a lo que quiso. Controló a su rival en todo momento y le hizo daño al contragolpe. Sólo la poca contundencia que caracteriza a este equipo libró al Levante de una goleada. El Cartagena cerró el centro del campo y desarboló a los de Felipe Miñambres, pero erró en la toma de decisiones con ventaja.

A la hora de partido apareció Ortuño para cocinar un gol de autor. Recibió de espaldas en su campo, oxigenó la jugada y esperó el balón en el segundo palo. Tras el caramelo de centro de Iván Calero, no perdonó para el 0 a 1. Aunque todo el trabajo se pudo ir por la borda en el último suspiro tras un error de Lizoain, la justicia del VAR intervino para devolver la victoria a manos cartageneras. Tres puntos con un final de infarto que ponen aún más épica a la épica temporada del Fútbol Club Cartagena y que le ponen a un paso de la permanencia.

El partido comenzó con ritmo y los dos equipos se mostraron seguros de su plan desde el inicio. El Levante golpeó primero con un balón a la espalda de la defensa que bajó Brugui dentro del área y cedió atrás con la cabeza para la llegada de segunda línea del exalbinegro Sergio Lozano. El extremo golpeó con violencia sobre la frontal, pero no encontró portería por muy poco.

Al siguiente minuto llegó la segunda ocasión y esta fue aún mejor para el cuadro granota. Un saque de puerta de Raúl Lizoain se convirtió en opción de gol para los rivales cuando un cabeceo en la medular devolvió el balón al área cartagenera. Brugui desperdició la jugada con un mal pase.

Después de los dos avisos levantinistas, el Cartagena respondió a la contra aprovechando la velocidad de Jairo. Ese fue el mejor argumento albinegro durante el primer tramo de partido, en el que los locales dominaron la posesión. Así condujo Luis Muñoz otra contra peligrosa en la que se perdió la ventaja, pero que pudo finalizar Andy con un disparo alto.

Las llegadas visitantes cambiaron la dinámica del partido. El Cartagena adelantó mucho su defensa y se asentó durante un tramo en campo rival. Incluso llegó a batir la meta de Andrés Fernández, pero la jugada fue invalidada por un fuera de juego milimétrico. Alfredo Ortuño aprovechó un pase largo de Alcalá desde la zaga para imponerse a los centrales y disparar de volea en plancha. Por desgracia, el linier indicó la posición adelantada y el VAR corroboró el acierto.

En los últimos minutos de la primera parte volvió el control local, aunque sólamente pudo finalizar jugada en dos ocasiones sin demasiado peligro antes de la marcha a vestuarios. La segunda mitad comenzó con un mejor Cartagena. Se plantó bien el cuadro de Julián Calero en su campo y cerró el centro para desarticular al Levante. Así volvió a llegar al área contraria al contragolpe tras recuperación, pero el partido se convirtió en un correcalles por la poca contundencia albinegra y la calidad granota.

Antes de la hora de partido, Luis Muñoz se quedó sólo en buena posición tras la enésima desconexión levantinista, pero su tiro lejano lo repelió Andrés con una gran estirada. No salió el balón de fondo y un pelotazo de la zaga se convirtió en una jugada granota con el partido totalmente roto. Brugui la bajó del cielo, recortó a Kiko Olivas y le pegó al palo largo. Su intento salió rozando.

No había centro del campo y esa circunstancia benefició al Cartagena, que generó peligro hasta que logró el gol. Ortuño recibió de espaldas en campo propio volcado sobre la izquierda y la aguantó para dar salida a los suyos una vez más. Aclaró la jugada apoyándose con Muñoz en el centro y este abrió para Calero al primer toque. El lateral condujo, contemporizó y dio tiempo a que Ortuño se colocase en el segundo palo. Allí la puso con música para el remate picado y cruzado del yeclano, que subió el 0 a 1 al marcador del Ciudad de Valencia pasada la hora de juego. 

Julián Calero reaccionó al gol de su equipo con cambios para renovar la sangre y entraron Poveda, Narváez y Mikel Rico por el goleador Ortuño, un desfondado Jairo y un extasiado Luis Muñoz. Dio en el clavo el técnico, ya que controló la posible reacción granota y continuó pisando campo rival.

La entrada de Dani Gómez generó cierto peligro, sobre todo, cuando recogió un balón al fondo del campo y se internó en el área para finalizar sin ángulo. Raúl estuvo firme bajo palos. El último cuarto de hora, como era de esperar y obligado por las circunstancias, fue de dominio local. También logró batir la portería cartagenera en fuera de juego en botas de Bouldini y Calero contestó nuevamente desde la banda para frenar el ímpetu. Verdú y Moreno entraron por Olivas y Andy.

Un intercambio de golpes en el tramo final precedió al colofón del choque. En el último minuto de la prórroga, Alarcón falló un mano a mano clarísimo frente al meta contrario para sentenciar el partido y, en la última jugada, de córner, marcó el Levante en gol que suponía el empate. Centró Carlos Álvarez, Lizoain erró en su salida al primer palo y tras, una serie de rebotes, Bouldini terminó introduciendo el balón en la portería. El fútbol había vuelto a golpear al Cartagena y los dos puntos volaban de la ciudad trimilenaria, pero, cuando nadie lo esperaba, el VAR intervino para hacer justicia: Álex Muñoz había golpeado con su brazo el balón que terminó empujando su compañero, por lo que la jugada estaba invalidada.

Anulado el tanto y sin tiempo para más, la victoria volvió a manos del Cartagena, que se lleva del Ciudad de Valencia tres puntos de oro. El triunfo le coloca en decimocuarta posición con 45 puntos, seis por encima del descenso.

Julián Calero: "Si competimos así es difícil que pasen cosas malas"
El entrenador del FC Cartagena, Julián Calero, compareció en la sala de prensa del Ciudad de Valencia para analizar el choque y la victoria de su equipo frente al Levante. «El partido ha sido muy bueno en líneas generales. Hemos sido solidarios, hemos contraatacado, hemos tenido pausa y tranquilidad», comentó sobre su equipo en primera instancia. «Si le pongo un pero es que podríamos haber hecho más daño. En la última jugada nos podíamos haber llevado un sopetón gordo», comentó sobre la poca contundencia de los suyos.

No obstante, reiteró en gran trabajo sobre el césped. «Estoy contento con el equipo porque ha hecho un trabajo extraordinario. Sabíamos a qué campo veníamos y quién era el rival, sabíamos lo que necesitábamos hacer, un partido completísimo. Fuera de casa ha sido el partido más completo que hemos hecho», manifestó. 

También puso Calero sobre la mesa una queja. «En el gol de Ortuño de la primera parte he visto las líneas y no veo fuera de juego por ningún lado», expresó. 

A pesar de la victoria, no quiere dar por conseguido el objetivo y es cauto el técnico parleño. «Esto es fútbol y si te despistas o tienes un mal partido, te expulsan, te quedas tres partidos sin ganar y estás otra vez ahogado. Hay que tener mucho cuidado. Estamos más cerca, y compitiendo así es más difícil que pasen cosas malas», admitió. «Todavía nos quedan cinco finales. El domingo viene el Alcorcón a jugárselo todo y esto continúa», añadió.

Volvió el entrenador al tema ofensivo para explicar los errores de los suyos en el último tramo del campo. «Tenemos jugadores de talento, pero hay días que estás más acertado en los últimos metros y otros menos. Ese sector es muy personal y ahí tienen que decidir los jugadores. A veces deciden mejor y otras peor», defendió el preparador madrileño para concluir su intervención en el Ciudad de Valencia.

La Opinión

FC Cartagena 2-0 R Oviedo

Vuelve a ganar el Cartagena después de dos derrotas consecutivas y vuelve a hacerlo en casa. Aprovechó, eso sí, la superioridad numérica durante toda la segunda mitad generada por la expulsión de Homenchenko por doble amarilla en el 45. Fue mejor durante todo el partido el equipo de Julián Calero, pero encontró el gol en el segundo acto después de tener dificultades para generar peligro en el primero.

Andy abrió la lata en el 56 rematando un balón suelto tras una parada del meta rival y Jairo hizo el segundo tres minutos después. Sólo tuvo que controlar el ritmo del partido en el tramo final el Cartagena para llevarse tres puntos de oro cuatro jornadas después. Con 42 puntos, los albinegros salen del descenso al que habían caído con los resultados del fin de semana y se alejan a tres unidades.

Comenzó muy tranquilo el encuentro en el Cartagonova y así se mantuvo durante toda una primera mitad casi sin ocasiones claras de gol. El primero en merodear el área contraria fue el Cartagena, que jugó mucho más tiempo en campo rival, cuando Alcalá prolongó una jugada en el segundo palo. El remate final no llegó por poco tras varios toques en el área. Contestó el Oviedo con una conducción de Sebas Moyano que finalizó con un golpeo cruzado desviado desde la frontal antes de llegar al décimo minuto de partido. 

Adoptó el FC Cartagena una posición muy adelantada sorprendiendo a los carbayones. Una táctica que surtió efecto. Cortó durante un tiempo el juego del Oviedo y robó varios balones arriba, incluso a punto estuvo Ortuño de quitarle la pelota a Leo Román, meta contrario, en un despiste. No obstante, se amoldó el cuadro de Luis Carrión a la propuesta cartagenera y se quitó el dominio con juego directo: Colombatto encontró a Alemao desde su campo para firmar una de las mejores oportunidades del primer acto, pero el punta lo desaprovechó tras colarse entre Kiko Olivas y Fontán y controlar a la perfección con el muslo. Le pegó muy alto frente a Raúl Lizoaín. 

Copió entonces el Cartagena el modelo del rival y con balones largos a Ortuño se instaló en la mitad contraria. El yeclano jugó a la perfección de espaldas para dar salida a los suyos. Así llegaron varias jugadas sin finalización y una peligrosa falta al borde del área que Alcalá estrelló en la defensa. La volvió a tener el Oviedo en una jugada enredada en el área en la que Lizoaín no ofreció seguridad por alto, pero que terminó despejando Ortuño.

A partir de entonces, a penas en el minuto 20, no hubo más ocasiones claras. Sin embargo, se jugó mucho más en la mitad ovetense. El Cartagena intentó colgar centros que sólo llegaron a buen puerto en un mal remate de Kiko Olivas y los visitantes probaron con juego directo. Moyano repitió la jugada de los primeros minutos sin éxito y en los últimos minutos mejoraron ligeramente los de Carrión. No obstante, justo antes del descuento cambiaría el panorama con la expulsión por doble amarilla de Homenchenko, quien impactó a Jairo tratando de despejar un balón a media altura. Dudó De la Fuente Ramos, pero terminó expulsando al centrocampista.

Un disparo muy lejano de Andy en una falta indirecta y un centro de Calero al que no llegó Ortuño fueron los últimos coletazos de una primera mitad sin demasiada pólvora en los ataques. La segunda, condicionada por el chaparrón que se desató en el descanso, dispuso a un voluntarioso Oviedo pese a la inferioridad numérica y a un Cartagena decidido a por la victoria.

Cuatro minutos después de la reanudación casi marca Alarcón con un gran disparo desde el semicírculo al que respondió Leo Román con una gran estirada. En el córner tiró de estrategia el conjunto de Julián Calero para encontrar a Luis Muñoz en buena posición, quien no logró dirigir su remate a portería. El Cartagena comenzó a oler sangre y no tardó en aprovechar la superioridad marcando su primer gol en cuatro jornadas.

Se movió bien el equipo alrededor del área carbayona sobre el 56 y Calero sirvió un centro perfecto al primer palo para Ortuño. El delantero conectó un gran remate marcando los tiempos y enviando el balón picado al palo largo, donde apareció el palmeo de Román. Sin embargo, la parada dejó la pelota suelta para Andy, quien entró sólo y remató sin oposición para abrir el marcador con el 1 a 0. 

Muy poco tardaron los albinegros en doblar su ventaja ante un Oviedo que quedó aturdido con el primer golpe: un desentendimiento de la zaga cedió un balón templado a Luis Muñoz con el equipo fuera de lugar y el centrocampista encontró de cabeza a Jairo al espacio. El canario ganó la carrera a los defensores y definió a un lado en el mano a mano para poner el 2 a 0 en el marcador. 

Tras el segundo tanto continuó mejor el cuadro portuario y no permitió la respuesta contraria. Los cambios de Mikel Rico por Musto y Narváez por Luis Muñoz dieron oxígeno al equipo y Poveda hizo lo propio por Ortuño en el ataque. En el tramo final, controló a la perfección el ritmo del partido el conjunto de la trimilenaria con posesiones más largas y moviendo a los visitantes por todo el campo. Incluso perdonaron Narváez, Arnau Ortiz, Darío Poveda y Diego Moreno el tercero.

Con la victoria, el Cartagena vuelve a salir del descenso tras caer durante el fin de semana y se coloca décimo sexto con 42 puntos, a tres del Albacete, que marca la zona roja con 39.

La Opinión

Sporting Gijón 1-0 FC Cartagena

Segunda derrota consecutiva del FC Cartagena. Esta vez en El Molinón contra el Real Sporting por un único gol que deja sin sumar a los albinegros en la trigésimo quinta jornada de LaLiga Hypermotion. El cuadro cartagenero se plantó en Gijón con una apuesta conservadora que funcionó hasta que un grave error de Raúl Lizoaín permitió la ventaja local pasada la media hora de encuentro. En la segunda parte y tras la intervención de Calero con los cambios, el equipo mejoró e incluso encerró a su rival en el área, pero no encontró la claridad para hacer el empate. Jairo tuvo una de las mejores del partido y Fontán a punto estuvo de encontrar el gol en el 93. La derrota mantiene al Cartagena con 39 puntos, 4 por encima del descenso y a la espera de los resultados de la jornada. 

El encuentro entre rojiblancos y albinegros comenzó con mucha calma. Aunque fue el Cartagena el primero que intentó estirarse con balones muy lejanos al área, no hubo a penas presencia ofensiva por parte de ninguno de los dos conjuntos durante los minutos iniciales. La posesión cambió de un bando al otro, pero las defensas y los porteros vivieron el principio del choque con tranquilidad.

El equipo de Calero trató de salir por su costado derecho con Diego Moreno y Luis Muñoz, pero su posición, demasiado atrasada, dejaba demasiados metros por delante sin apoyo. Fue la propia disposición del equipo la que fue cediendo cada vez más espacio a su rival, a la que se sumó la presión sportinguista confiada por un poco imponente Cartagena. Así llegó el primer susto de los locales, que llegaron al área por la derecha con una gran conducción de Gaspar Campos y un centro atrás que no consiguió rematar Mario González en el primer palo.

En ese contexto, se complicó la salida controlada del balón del Cartagena y los centrales comenzaron a buscar apoyos en largo, lo que restó más porcentaje de posesión a los cartageneros mientras Darío Poveda desaparecía entre la zaga rival. Pasado el primer cuarto de hora, Mario González realizó el primer disparo a puerta del partido rematando en el centro del área un servicio de Gaspar perfecto en una jugada ensayada de córner. La presencia del Real Sporting en el área cartagenerista era cada vez mayor.

Lo intentaba una y otra vez el Sporting merodeando el área para encontrar un hueco en la bien plantada defensa visitante. Encontró uno Gaspar Campos, el mejor del primer tiempo, cayendo a banda izquierda y recibiendo dentro del área, pero su centro raso fue rechazado. Sólo en el ecuador del primer acto pudo asomarse el Cartagena al área rival con una gran combinación entre Moreno y Calero por derecha. Se marchó de dos el lateral, encontró al hoy extremo en el vértice del área grande y éste llegó a línea de fondo, pero su intento de centro terminó en las manos de Rubén Yáñez, quien intervino por primera vez. 

En la siguiente jugada robó el Cartagena arriba, pero desaprovechó una ocasión de peligro con ventaja. Durante el mejor tramo cartagenero, Calero volvió a pisar área amagando con el tiro en la frontal hasta que decidió chutar, pero midió mal con su pierna mala y golpeó al aire. 

Pasado el arrebato de los de Calero, volvió a controlar el juego el Sporting y mejoró hacia la media hora. En un balón muy largo desde campo contrario tuvo que salir del área Lizoaín para cortar la jugada y en la siguiente volvió a crear peligro Campos con una internada que terminó con centro a las manos del meta. No obstante, la insistencia terminaría con premio por culpa de un fallo grosero de Raúl Lizoaín.

Controlaba el balón el cuadro de Miguel Ángel Ramírez, encontró lejos del área a Nacho Martín y el centrocampista la puso al área para la entrada en carrera de Mario. El punta ganó la posición a Moreno y remató picado con fuerza en el corazón del área. Aunque su testarazo fue dirigido al centro de la portería, Lizoaín no acertó a blocar tras el bote y dejó pasar la pelota al fondo de su portería para el 1 a 0.

Con ese marcador se marchó el partido al descanso, irónicamente, gracias a Raúl, quien evitó el segundo de los locales al parar un disparo de Gaspar que ya se colaba en la última ocasión de la primera parte. El poste se alió con el portero justo antes de iniciar el camino a los vestuarios.

En la reanudación, el guion del partido continuó igual y a los pocos minutos la volvió a tener el Sporting con un cabezazo al larguero de Mario. La situación llevó al técnico cartagenerista a realizar un triple cambio con el que variar el rumbo del partido: Real, Ortuño y Narváez entraron para sustituir a Muñoz, Poveda y Gonzalo Verdú. Surtieron efecto, pues tuvo el equipo sus mejores minutos a continuación.

Consiguió el Cartagena encerrar en su área al rival y Jairo casi encuentra el empate recibiendo de Calero en el área pequeña. Su centrochut no encontró a Ortuño en boca de gol por centímetros. También Musto se probó desde lejos y un saque de esquina directo a punto estuvo de superar a Yañez por debajo de las piernas.

El tramo final del partido dejó los últimos intentos cartageneros con prisa, pero con orden y equilibrio. De nuevo Ortuño no alcanzó un buen centro vertical de Iván Calero y Ayllón no pudo rematar un balón raso de Solà al área chica. La mejor la tuvo José Fontán en el 93 tras peinar un servicio bombeado de Narváez casi de espaldas. La pelota superó al meta rival por arriba, pero se marchó rozando el poste derecho para desesperación cartagenera. También detuvo Yañez un último balón en dirección a su portería y rematado por su propio compañero.

Al término de los seis minutos de añadido, el colegiado señaló el final del partido y confirmó la segunda derrota consecutiva del Cartagena que le deja a expensas de los resultados de la zona baja. Se mantiene a cuatro puntos del descenso con un partido más que sus rivales.

La Opinión

FC Cartagena 0-2 R Valladolid

La buena puesta en escena y el gran trabajo de los albinegros contra el Real Valladolid se esfumó en la primera mitad tras dos errores que significaron los dos goles blanquivioletas. Raúl Lizoaín permitió el remate a puerta vacía de Víctor Meseguer (min. 20) tras rechazar un balón al centro del área pequeña y la zaga dejó sólo a César Tárrega para hacer el segundo (min. 37) después de un error en las marcas a balón parado. Pierde el Cartagena su fortaleza en casa, su imbatibilidad de las últimas jornadas y tres puntos importantes. Se mantiene en décimo sexta posición, pero el descenso se acerca a cinco puntos.

El pitído inicial de González Francés dio paso a un partido que comenzó con calma y con el control del FC Cartagena en los primeros minutos. Los albinegros agarraron el balón con confianza para intentar elaborar jugadas de ataque. Probó primero con pase corto y buscó después balones directos a Darío Poveda y Jairo Izquierdo que no surtieron el efecto deseado. Tras los primeros instantes de partido, el balón se movió alternativamente en posesión de ambos conjuntos sin disparos a puerta ni ocasiones de peligro real durante el primer cuarto de hora. Sólo Escudero hizo contener la respiración al Cartagonova con un centro raso desde la izquierda al que no llegó Mamadou Sylla por centímetros.

A pesar de la aparente calma, el Valladolid hizo valer la enorme calidad de su plantilla convirtiendo una jugada sin peligro en el 0 a 1: cogieron los pucelanos al Cartagena mal posicionado, Sylla recibió en la medular y se giró hacia la banda izquierda para sacar de posición a Pedro Alcalá, que hizo falta sobre el senegalés. El colegiado dio la ley de la ventaja y el conjunto blanquivioleta la aprovechó a la perfección. Stipe Biuk, principal arma del Valladolid, recibió cerca del vértice del área grande, recortó y golpeó con violencia. Raúl Lizoaín no blocó la pelota y permitió un rechace al centro del área, donde el murciano Víctor Meseguer no perdonó. Sólo tuvo que empujarla para hacer el primero ante el grave fallo del portero.

Remando contracorriente
Con el marcador en contra desde el minuto 20, el Cartagena intentó reaccionar, pero recibió un segundo aviso tres minutos después. Salió a la contra el equipo de Pezzolano, Iván Sánchez recibió en la derecha y sirvió un centro cerrado sobre la entrada en carrera de Sylla. El delantero la picó de cabeza al centro de la portería, para fortuna de los albinegros, sin peligro. 

Se calmaron las aguas y el Cartagena consiguió instalarse en campo contrario sobre los 25 minutos de juego. Andy fue el pilar de la elaboración albinegra y Jairo puso la electricidad para romper líneas tras cambiar de banda con Muñoz y regresar a la izquierda. A la media hora de partido tenían los cartageneros sus mejores minutos de fútbol con una presión efectiva que ahogaba al Valladolid y una mayor participación de Darío Poveda. Incluso tuvieron el empate en botas de Luis Muñoz, pero Escudero rebañó el balón cuando el malagueño se plantaba sólo frente a Masip en una jugada no exenta de polémica.

El partido tenía preparado un segundo revés para los locales cuando más cerca parecían las tablas. Una falta lateral botada por Monchu puso el 0 a 2 después de un remate perfecto de César Tárrega. El central entró desde el segundo palo hacia el centro del área y conectó un testarazo libre de marca ante una defensa muy permisiva. Su cabezazo picado al palo largo sorprendió a Lizoaín, que tampoco estuvo ágil en la jugada del segundo gol.

La doble ventaja no atenazó al Cartagena, que volvió a generar peligro en el tramo final de la primera mitad: Poveda convirtió un balón largo en una de las mejores ocasiones de su equipo con un giro que le consiguió mucho espacio hasta la portería. Cuando alcanzó la frontal, el punta bombeó a Iván Calero en la izquierda, quien controló y disparó sin demasiada colocación. Masip repelió el mejor intento albinegro y la zaga despejó definitivamente.

Tendría una más hasta la marcha a vestuarios el Cartagena, pero la volvió a desaprovechar. Poveda robó con peligro en campo rival y provocó un tres contra tres, pero Jairo frustró la ocasión con un pase de rabona que terminó en las manos de Masip. 

El partido, que había ido de menos a más, regresó de vestuarios con la misma intensidad con la que se marchó. Julián Calero introdujo a Arnau Ortiz por Alarcón para cambiar el decorado y obtuvo resultado con la verticalidad del catalán, pero tampoco así pudo el cuadro local recortar distancias. Precisamente el extremo la tuvo en dos jugadas consecutivas, una por cada banda, que le sirvieron dos pases francos para el golpeo. El primero lo envió por encima del larguero y el segundo lo estrelló con un defensor.

Apostó entonces Calero por Ortuño y Narváez para aumentar la ofensiva y el tramo final de partido tuvo la iniciativa albinegra. Dio un importante paso adelante el Cartagena y obligó al Valladolid a achicar agua en su área, pero no pudo derribar el muro pucelano. Ortuño fue el mejor en los últimos minutos.

La derrota deja al Cartagena en decimosexta posición con 39 puntos, cinco por encima del Alcorcón con un partido más que los alfareros

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