Villareal CF B 4-1 FC Cartagena

Sorprendente actuación del Fútbol Club Cartagena en Villarreal. Sorpendente para mal. Viajaba el cuadro portuario a Castellón para presentar su candidatura a la parte alta de la tabla del grupo 2 de Primera RFEF y se volvió con un correctivo durísimo que resta ilusión al buen inicio de temporada (4-1). El Villarreal B pasó por encima del Cartagena. Lo preocupante -o no- es que hubo más demérito albinegro que mérito amarillo. Volvieron los errores defensivos, el desorden y la falta de concentración que ya parecían olvidados desde la pretemporada.

Iba avisado el conjunto portuario del potencial ofensivo de su rival y de su fútbol de posesión. Intentó contrarrestarlo con atrevimiento y ataque desde el principio, pero se metió en una trampa: dejó espacios atras que provocaron desajustes y facilidades. Así recibió los cuatro goles: los mismos que había recibido en los ocho partidos anteriores. Segunda prueba a las aspiraciones albinegras que acaba con derrota tras la del Zaragoza. Segunda decantada por sus propios errores cuando más concentración se requiere.

El objetivo era arrebatarle la segunda posición al Villarreal B y no pudo el Cartagena con la presión que generaba la cita. Desde el principio se posicionó mal y dio demasiadas facilidades en defensa a un equipo con alto potencial ofensivo. Encajó en un mal repliegue defensivo en el 18 y, aunque respondió a la media hora con el tercer tanto de Marcos Moreno en dos partidos, la segunda parte fue una calamidad.

Tras la lesión de Toni Villa a los 33 minutos, el equipo se quedó sin presencia en campo contrario. Aunque quiso ir a por el 1 a 2, otro contragolpe provocó el 2 a 1 que ‘mató’ a los albinegros en el 53. De nuevo falló Jean Jules cerrando tras un balón parado con la colaboración de Imanol Baz. Tras una hora, el partido parecía sentenciado. Más aún con el 3 a 1 de Fofana ante la pasividad albinegra. El 4 a 1 en el descuento fue la puntilla de un partido muy mal competido.

Atrevimiento sin control 
El encuentro en el Mini Estadi comenzó frenético. En los primeros instantes ya quiso el Cartagena instalarse en campo rival y amenazar el área contraria. Agarró el balón y mostró atrevimiento a pesar de su condición de visitante. Aunque pisó la zona de castigo el cuadro cartagenero, no logró finalizar jugadas con peligro y lo pagó al contragolpe, donde más peligro genera el conjunto dirigido por el exfutbolista David Albelda. 

A los diez minutos tiró de orgullo el Villarreal B y le arrebató la pelota al Cartagena. Es la insignia del filial amarillo y clave del partido en la que tanto insistió Íñigo Vélez. Con la posesión controlada comenzó a generar peligro por la banda diestra el equipo local. Adrián Corral y Dacosta se vieron superados y fallaron las ayudas. A pesar de ello, la primera ocasión de gol fue para el Cartagena.

Primer golpe
Una gran jugada de Jean Jules, que encontró la pared de espuela de Dacosta y filtró al área para Marcos Moreno casi termina en gol. Lo evitó Kinareikin con una mano abajo. A la siguiente remató alto Moreno a centro de De Blasis. No obstante, el equipo se mostraba desordenado y permitió el tanto amarillo a los 18 minutos.

Botó varios saques de esquina el Villarreal B y Adri Corral salvó el tanto en boca de gol cuando Facundo Viveros ya remataba a puerta vacía después de un desajuste de saque de esquina. En la siguiente llegó el primer tanto. La perdió en la medular el Cartagena, se desordenó con la subida de Arnau Forés por banda diestra y dos pases al primer toque dentro del área encontraron el hueco para que Barattucci pusiera el 1 a 0. La basculación del centro del campo fue horrible y la defensa llegó tarde a cerrar.

Una de cal y otra de arena
El alto ritmo de partido beneficiaba al filial y el Cartagena supo verlo. Tras el tanto, mantuvo la sangre fría, bajó revoluciones a pesar de que ello pareciera contraproducente y mejoró. Poco a poco, volvió a combinar en campo rival y a merodear el área contraria. Le seguía costando finalizar, pero en su primer disparo a puerta encontró el gol. Un gran centro de Marc Jurado al punto de penalti encontró el desmarque en carrera de Marcos Moreno, quien dirigió el cabezazo a la escuadra más alejada, superando por alto al portero para hacer el 1 a 1 a la media hora.

Con el empate llegó la peor noticia del partido: la lesión de Toni Villa. Tras un esfuerzo en un uno contra uno, el ilorcitano se echó mano a la parte posterior del muslo y pidió el cambio. Richarte le sustituyó, pero el equipo perdió mucha presencia en campo rival. Dacosta y Ribeiro intentaron asociarse, pero no volvió a tener argumentos sólidos el Cartagena para pelear el partido.

Desaparición en la segunda
Antes del descanso, De Blasis rozó la escuadra de falta directa. Fue la última ocasión de gol albinegra. Tras el paso por los vestuarios, el equipo se cayó. Volvió con intención de ir adelante, pero esa misma intención le condenó. Dejó espacios atrás en una jugada a balón parado y recibió el 2 a 1 a la contra en una acción que ha sufrido por enésima vez esta temporada. Facu Viveros ajustició a Lucho con una vaselina tras el tropiezo entre Imanol Baz y Jean Jules en el cierre.

Con un Cartagena inerte sobre el campo llegó el tercero, de Fofana. De nuevo por la banda de Corral y con apenas dos pases, el Villarreal se plantó en el área. Imanol Baz midió demasiado al delantero y sucumbió al recorte. Le pegó Fofana con la diestra por encima de la cabeza de Lucho con potencia para hacer el 3 a 1. Lo más sorprendente fue la pasividad cartagenerista en la jugada. 

No pasó prácticamente nada más hasta el último minuto de partido. Vélez dosificó fuerzas y dio entrada a Nacho Martínez, Rubén Serrano, Dani Perejón y Marcelo pensando ya en el encuentro de Copa del Rey del miércoles. En el 94 llegó el cuarto del filial amarillo por mediación de Bonafé. 

Duro correctivo cuando luchaba el Cartagena por los primeros puestos de la clasificación. Se mantiene por tanto el cuadro albinegro quinto con 15 puntos y puede abandonar el play off. El miércoles volverá a la carga para asegurar el pase a los treintaidosavos de final de la Copa del Rey frente a la Minera.

Lo mejor: el tercer gol de Marcos Moreno 
Tras su primer y segundo tanto de la temporada la semana pasada, Marcos Moreno vuelve a ver portería. Se ha destapado de cara al gol y se ha convertido en la única referencia goleadora del momento.

Lo peor: la falta de concentración 
El FC Cartagena compitió y se pudo llevar el partido frente al Villarreal B hasta que falló en su concentración. Las ayudas y los repliegues requieren del orden de todo el equipo, lo que faltó.

La Opinión

FC Cartagena 3-0 CE Europa

Triunfo incontestable del FC Cartagena frente al Europa (3-0) en el Cartagonova. Tercera victoria de los de Íñigo Vélez en un tramo de cuatro encuentros en trece días. De Blasis abrió el marcador a los doce minutos en respuesta a un buen inicio de los visitantes y el cuadro portuario controló el encuentro a su antojo durante los noventa minutos. Tras el descanso, Marcos Moreno marcó su primer tanto con la albinegra y el segundo apenas unos segundos más tarde. Los albinegros se colocan en segunda posición con 15 puntos a falta de lo que dicte el resto de la jornada.

Inicio movido
No defraudó el arranque del partido entre dos equipos atrevidos que buscan jugar al ataque. Con el saque inicial, el Europa se instaló en campo rival y el Cartagena no se amedrentó. Eso llevó a un primer cuarto de hora movido con ocasiones para los dos conjuntos en los que salió victorioso el cuadro portuario.

Ya a los cinco minutos la tuvo el conjunto visitante. En un cambio de banda para el carrilero, Enol Coto mostró los dientes por la derecha y su pase atrás lo remató Mascaró demasiado cruzado. El balón salió rozando el poste en el primer acercamiento del partido. El equipo de Íñigo Vélez también presentó sus armas con verticalidad y creó dos situaciones seguidas. Un centro raso de Toni Villa no encontró remate, pero sí el segundo de Ribeiro: Dacosta la envió por encima del larguero.

A los diez minutos pudo adelantarse el Europa y perdonó. Por la izquierda, Flavio Ribeiro se marchó con facilidad de Perejón -quien entró al once por Jurado- y la puso al corazón del área. Entró Mascaró libre de marca y con toda la portería para él, pero se lanzó para rematar con el interior de la pierna derecha y no conectó un buen remate. La mandó alta para la suerte del Cartagena y el enfado de Lucho García, que exigió más atención.

Sólo dos minutos después, el conjunto local hizo pagar su clemencia al Europa. En un momento descontrolado del partido, el Cartagena llegó por el carril zurdo y Dacosta jugó atrás para Nacho. Al primer toque, el lateral la puso templada sobre la posición de Toni Villa, en el segundo palo. El extremo, emparejado con un defensor, saltó para disputar el balón, pero fue Pablo de Blasis el que se llevó el gato al agua. Entró con potencia el argentino y remató a la escuadra para sorprender a Nil Ruiz haciendo el 1 a 0 en el 12 de la primera mitad. 

Ante el aviso del cuarto árbitro, Expósito Jaramillo revisó el tanto por el cuerpeo de Villa sobre Flavio Ribeiro, pero no apreció nada punible. El tanto subió al marcador y dio la ventaja a los albinegros.

Tras el tanto, siguió mejor el Cartagena. Se mostró cómodo con y sin balón, estuvo ordenado en todas sus líneas y siempre tuvo claro su plan de partido. Ocupó los espacios con criterio y tuvo un punto más de intensidad en los duelos. Así, desconectó del partido al conjunto escapulado, que dispuso de su primer saque de esquina a la media hora de juego. Las líneas rivales, muy separadas, no consiguieron continuidad en el juego y los de Vélez adoptaron un rol contragolpeador que les permitió incluso descansar sobre el césped.

Esperó el Cartagena en su campo por momentos para salir con velocidad ante las pérdidas rivales. Sin embargo, no tuvo la precisión necesaria para hacer más daño. Tampoco ayudó el maltrecho césped del Cartagonova, con grandes desperfectos desde el primer minuto. Sólo Villa finalizó con peligro una jugada tras controlar un balón despejado en el área. Le pegó de empeine por encima del travesaño. 

En el tramo final del primer acto adelantó líneas el conjunto catalán, pero no inquietó a Lucho. Mascaró y Teto pisaron área tímidamente y Álex Cano remató de cabeza un centro peligroso, pero se estorbó con un compañero. Se marchó el Europa con la sensación de haber merecido el empate, con más llegadas y disparos, pero sin contundencia en sus ocasiones.

Ambos entrenadores vieron bien a sus equipos y no realizaron cambios al descanso. Luis Blanco pretendió dar continuidad a esas sensaciones del final de la primera parte y Vélez no vio peligrar su ventaja. Acertó el entrenador local y se equivocó el visitante. Porque en menos de diez minutos llegaron dos goles albinegros más.

Minuto de oro
En el primer minuto de la segunda parte pudo marcar Villa tras recoger un balón muerto en el área. La estrelló en la escuadra tras el desvío de un defensor en boca de gol. En esa misma jugada, pidió Íñigo Vélez la revisión por un posible penalti sobre Marcos Moreno que no fue concedido. Siguió insistiendo el Cartagena y lo encontró en el 52: saque de esquina jugado en corto, combinación entre Nacho, Dacosta y Ribeiro y el delantero centró con rosca al segundo palo para la entrada de Marcos Moreno.

Se quitó el peso del primer gol el delantero manchego con el 2 a 0. Entró en carrera sin marca y voleó con firmeza. Celebró con rabia su primer tanto con la albinegra. Lo que no se imaginaba era que, en la jugada posterior al saque de centro volvería a marcar con una diferencia de apenas unos segundos.

Jugó atrás el Europa, abatido por el segundo tanto, y recibió el tercero. Presionó sobre el pasador Ribeiro y sobre el receptor Marcos Moreno. El receptor era el meta Nil Ruiz fuera de posición. Le robó la cartera, controló el balón rebotado con la cabeza y corrió para evitar el despeje de un defensor. Metió la punta de la bota ya dentro del área para confirmar el tanto y el premio al trabajo duro.

Quiso más el cuadro portuario, pero no amplió su buena ventaja. Poco después del 3 a 0 la tuvo Nacho tras un pase filtrado al área y también Ribeiro de espuela antes del carrusel de cambios en los dos equipos, que no cambiaron nada en el partido. En el Cartagena entraron Benito Ramírez, Richarte, Marcelo y Clavería para dar descanso a Ibán Ribeiro, Dacosta, Marcos Moreno y Toni Villa. En los minutos finales se marchó ovacionado De Blasis, autor del primer tanto, por un Abdel Lah que volvió tras cinco semanas lesionado.

Sin nada más reseñable hasta el final, el Cartagena se llevó una victoria importante para continuar con las buenas sensaciones y colocarse segundo en la tabla, con 15 puntos. Suma tres victorias y un empate en los últimos cuatro encuentros, que se han dado en cuestión de trece días.

La Opinión

Antequera CF 1-1 FC Cartagena

Partidazo de ocasiones el vivido en El Maulí entre el Antequera y el FC Cartagena. No hubo tanto fútbol ni tanto control de las situaciones, pero sí muchas jugadas de ataque y oportunidades de gol claras. El cuadro portuario no materializó su gran inicio y terminó recibiendo el 'gol psicológico' en el 45, acusando cansancio. Los cambios sentaron bien al equipo y un Nacho reconvertido a extremo puso el empate en el 73. En los últimos minutos, Toni Villa estrelló el balón en el poste y Agüero hizo lo propio en el larguero. Pudo ser para cualquiera y no se lo llevó ninguno. Empate justo con el que firma el Cartagena un 7 de 9 su semana de tres partidos.

Entró mucho mejor en el partido el FC Cartagena. Primero se hizo con la posesión del balón y tanteó a su rival. La movió con calma, pero con criterio, y así descubrió los espacios para hacer daño a su rival en los primeros compases del partido. Raúl Dacosta fue el más incisivo en la primera mitad mientras que Marcelo hizo el trabajo ‘sucio’ aguantando balones y Ribeiro apareció a chispazos.

La primera, a los cinco minutos, estuvo a punto de adelantar al Cartagena. Recibió Dacosta cerca del área escorado a la izquierda, recortó hacia dentro amagando con el disparo y, cuando encontró una posición óptima, chutó con el interior al palo largo. La ajustó tanto que se acabó estrellando con la madera en la más clara del primer acto. El meta ya estaba vencido.

Lo mejor del inicio albinegro fue la recuperación tras pérdida. Tras esa primera ocasión, tuvo otra doble oportunidad sin dejar respirar a su rival. Ibán Ribeiro controló en el área y golpeó contra Dani Alcover con un disparo demasiado centrado y Marc Jurado volvió a internarse para pegarle demasiado flojo a las manos del meta.

Había comenzado mucho mejor el equipo de Vélez y el Antequera se vio sorprendido en su propio campo. El capitán Luismi tiró tímidamente de los suyos hacia delante con dos disparos lejanos. Uno a las manos de Lucho y otro alto. La clave de los primeros minutos la tuvo Jean Jules: bien colocado y recuperando toda clase de balones para no dejar crecer a los malagueños e impulsar a los suyos hacia delante. La caída del equipo también tuvo que ver con su desconexión del partido.

La primera media hora fue toda albinegra. Dacosta sirvió un centro al que Marcelo no llegó por los pelos y generó otra ocasión él sólo que taponó la zaga. El gol pudo llegar de no ser por el paradón de Dani Alcover. El extremo volvió a conducir con peligro en su jugada típica, pero esta vez definió al palo corto: sacó la mano fuerte el meta y salvó el tanto.

Caída antes del descanso
Fue la última de los cartageneros. A la media hora, el cansancio se dejó notar y el Antequera comenzó a crecer. El primero en avisar fue Moha Bassele cuando adelantó líneas el conjunto andaluz: le pegó de volea al palo y la pelota casi entra tras rebotar en la espalda de Lucho. También perdonó Adrià Gené a centro de falta. Se quedó sólo detrás del punto de penalti, pero no impactó una volea que tenía rezando a Lucho García.

Se podía oler el tanto de los locales y así fue. Después de un contragolpe ventajoso mal finalizado por Gené se redimiría el extremo en el 45. Perdió la pelota el Cartagena en el área contraria y salió a la contra el Antequera con un balón largo al costado derecho. Moi Parra controló, condujo y buscó a Gené en la frontal. Tuvo tiempo el extremo de pararla, mirar al palo largo y golpear con calma para ponerla lejos del alcance de Lucho en el 1 a 0. 

No hubo tiempo para más en el primer acto y el Cartagena se fue a vestuarios para reflexionar. Le sirvió el descanso a Vélez para introducir cambios. Entraron Toni Villa y Dani Perejón por un fatigado Marc Jurado y un Ibán Ribeiro que tampoco encontró hoy sus jugadas. Quiso ser incisivo en la reanudación, pero no le duró mucho la efervescencia y Nacho Martínez sustituyó a Dacosta en el extremo zurdo, al igual que en el derbi.

Se salvó el Cartagena del 2 a 0 gracias a un colosal Lucho bajo palos. Los saques de esquina siguen siendo una asignatura pendiente. Hasta en dos ocasiones detuvo el meta el gol sobre la línea.

Revolución Nacho
Estaba algo mejor el Antequera hasta que Toni Villa y Nacho comenzaron a conectar ya con Marcos Moreno sobre el terreno de juego a la hora de partido. Las combinaciones empezaron a ser más claras y, tras una gran jugada por la izquierda, Nacho Martínez aprovechó el despeje de la zaga para controlar, amagar con el disparo y ponerla después ajustada al palo. Tanto, que también golpeó en la madera antes de entrar para hacer el 1 a 1 en el 74. 

Con quince minutos por delante, pasó de todo. También entró De Blasis y Toni estrelló en el palo la jugada del 1 a 2. El argentino rozó la escuadra con otro disparo mientras que el Antequera siguió perdonando de córner. Destiny no conectó el golpeo en el área pequeña e Iván Pérez casi marca de chilena. La más clara fue la de Agüero, que se plantó ante Lucho y le pegó arriba. Tocó el portero para enviarla al larguero en el 93.

Al final se firmaron las tablas, que no dejaron contento a ningún equipo. No obstante, también supuso un alivio el pitido final porque ambos pudieron perder. El Cartagena suma 7 de los últimos 9 puntos y se queda en puestos de play off con una buena dinámica y 12 puntos. El Antequera es séptimo con 10.

La Opinión

FC Cartagena 1-0 R Murcia

Cuando el reloj marcaba el minuto 90, el derbi de la polémica iba destinado a convertirse en el derbi de la paz. Ni el FC Cartagena había aprovechado su arreón en la segunda parte; ni el Real Murcia había sacado a pasear su pegada en sus mejores instantes en la primera parte. Con el 0-0 sin moverse del marcador, daba la sensación de que unos y otros iban a salir ilesos del partido más esperado. Pero lo que no ocurrió en los 90 minutos sucedió en los quince minutos extras que alargó el colegiado. Y en ese cuarto de hora, ganó el que quiso ganar. Porque si el FC Cartagena se llevó la victoria fue porque el equipo albinegro lo intentó hasta el final. Todo lo contrario sucedió en el bando murcianista. Se conformaban los de Guilló con el punto que tenían asegurado en el Cartagonova, y lo pagaron muy caro. Había parado Dani Jiménez cualquier intento de los locales, pero no lo pudo hacer en el 98, cuando Imanol Baz puso un gol que marcaba prácticamente con el alma, un gol que desató la locura en un estadio que siempre creyó y que acabó siendo también decisivo. 

 Acabó siendo un central el gran protagonista del derbi, pero hasta que Baz marcó, los protagonistas eran los porteros. Porque Lucho García había rescatado a los suyos en la primera parte; y porque Dani Jiménez fue el mejor de los murcianistas. Solo el conformismo de los de Guilló impidió que las paradas del veterano guardameta volvieran a significar puntos.

Falta de claridad; falta de pegada 
Acabó la primera parte con el FC Cartagena lamentando su falta de claridad. Se fue al descanso con el Real Murcia lamentando su falta de pegada. Pero, durante los 45 minutos iniciales, ambos equipos tuvieron ocasiones para marcharse a la pausa con ventaja en el marcador. Fueron mejores los granas, o por lo menos tuvieron las ideas más claras, sin embargo, en el Cartagonova falló la que hasta ahora había sido su seña de identidad. No supo aprovechar sus ocasiones y tampoco tuvo paciencia dentro del área. Más intermitente se comportó el equipo de Íñigo Vélez, con demasiadas imprecisiones al principio, echando de menos a jugadores como Dacosta y lamentando la falta de inspiración de Toni Villa en ese comienzo del derbi, pero, aun así, fue capaz de exigir a Dani Jiménez. Porque tanto el meta grana como Lucho García en la otra portería se convirtieron en pequeños protagonistas de una primera parte menos atractiva de lo esperado.

Si algo dejaron claros los primeros minutos fueron los nervios de unos y otros. Aunque el Real Murcia fue capaz de disimularlo mejor. En el minuto 4 ya había logrado forzar un córner y en el 7 tuvo una doble clara ocasión, salvada en ambos casos por Lucho García. Se la sacaba el portero albinegro primero a Joel Jorquera y luego era capaz de reincorporarse para salvar un buen remate de Flakus.

Mientras que el Real Murcia se encontraba más cómodo, intentando hacer daño sobre todo por la banda de Jorge Mier, al FC Cartagena le costaba un mundo poder saltar la barrera del centro del campo. Encontró el conjunto de Íñigo Vélez un poco de oxígeno en un momento de inspiración de Dacosta. Se colaba el extremo prácticamente hasta la cocina, sorprendiendo a toda la defensa murcianista, y logrando que el balón llegara hasta un Marcos Moreno que tuvo la primera para los de casa (21). Si Lucho había evitado el gol grana, Dani Jiménez apareció para que el 1-0 no subiera al marcador.

Por desgracia para el FC Cartagena, lo de Dacosta fue un espejismo. Sin protagonismo del atacante de Ourense, los albinegros tuvieron que mirar a la otra banda, donde Marc Jurado y Toni Villa intentaban inquietar, a la vez que Marcos Moreno se peleaba con toda la defensa grana.

Intercambio de golpes
El partido se convirtió en un intercambio de golpes pese a que en el juego el Real Murcia mostraba más intenciones. Se encontraba Flakus otra vez con Lucho en el 33 y dos minutos después se repetía escenario en la otra área. Remataba Marcos Moreno y paraba Dani Jiménez. Se animaba el partido en esos diez minutos finales, sobre todo de cara a puerta. Enviaba fuera Ribeiro una gran opción de los albinegros y golpeaba arriba Óscar Gil en un ataque de los murcianistas. Tampoco vio puerta Toni Villa, obligando a otra parada al guardameta visitante, y solo un minuto después Jorge Mier, en una situación excepcional, golpeaba más al césped que al balón, aumentando los lamentos de un Real Murcia que en el Cartagonova no encontraba esa pegada de la que presume.

Dani Jiménez, una y otra vez
El ida y vuelta se acrecentó en la segunda parte, una segunda parte en la que el FC Cartagena no supo aprovechar su momento de arrebato. Le confirmó nada más reanudarse el partido Dani Jiménez a Marcos Moreno que había llegado al Cartagonova para convertirse en su gran pesadilla. La volvió a tener el delantero albinegro, después de un gran pase de Dacosta, y la volvió a sacar el meta grana. No pudo dar continuidad el equipo de Vélez a ese buen inicio, y es que el partido se paró durante más de ocho minutos al tener que ser atendido un aficionado en la grada.

Le sentó bien la pausa al Real Murcia. Que volvió a coger el control. Sin embargo, las ocasiones, en este tramo del encuentro, siguieron llegando por parte de los locales. La envió Dacosta fuera, un Dacosta que empezaba a ser importante; y le regaló un balón maravilloso Toni Villa a Ribeiro. Pero ni en ventaja. Otra vez Dani Jiménez se impuso en el uno contra uno. Salvó el meta grana a los suyos en el 70 y lo volvió a hacer en el 71 en una de las jugadas más completas de los locales.

No era suficiente. El partido seguía lejos de cumplir las expectativas. Y encima, cuando empezaba a animarse, llegaron otras dos pausas, esta vez por revisiones. Mandó el Cartagena al colegiado a la pantalla para revisar un posible penalti por mano de Alberto González. No hubo nada. Como tampoco señaló nada en otra acción inmediata, en la que los murcianistas reclamaron penalti a Joel Jorquera por una falta que se cometió fuera del área y que no fue señalada.

Aprovechaba Sergi Guilló ese pequeño bajón de los suyos para mover el banquillo y reactivar un ataque muy apagado en la segunda parte. Se marchaba Flakus y aparecía Álvaro Giménez; retiraba a Javi Moreno y apostaba por Álvaro Bustos. Solo un minuto necesitó el veterano delantero para tirar a puerta, aunque esta vez apenas exigió a Lucho García. 

 Aguantó un poco más Íñigo Vélez sin hacer movimientos. En el 83 confiaba en Jean Jules y Marcelo, justo en el mismo instante en el que Guilló ponía en liza a Chema Núñez y Álex Meca.

Ya estaba toda la carne en el asador, pero la sensación es que el 0-0 no se movería del marcador. Y es que el derbi del ruido, después de todo lo sucedido en las semanas anteriores, se convirtió en el derbi de la paz, un derbi en el que parecía que granas y albinegros saldrían completamente ilesos.

Condenados al 0-0 hasta que... llegó el tiempo extra
Eso es lo que parecía cuando se llegaba al minuto 90, otra cosa distinta es lo que acabase ocurriendo. Y es que, por todos los parones, el colegiado añadió hasta 15 minutos. Un cuarto de hora en el que podía suceder cualquier cosa. Un cuarto de hora en el que acabaron sucediendo cosas.

Y todo porque mientras que el Real Murcia se conformó inexplicablemente con el 0-0, el FC Cartagena no solo sacó las energías que le habían faltado en algunos tramos, también sacó el alma. Nunca se vino abajo pese a que una vez más se demostró que al equipo le falta gol; siempre quiso más, no temblándole las piernas cuando el reloj avanzaba hasta el final. Y en el 98 llegó el premio. Tuvo que ser un central el que apareciera para conseguir lo imposible, y lo imposible era batir a Dani Jiménez. Fue Imanol Baz el que apareció donde nadie le esperaba para marcar un gol con el alma, un gol que incendió el Cartagonova, un gol que demostró que el Real Murcia, con apenas un centenar de aficionados en el campo, era vencido en el césped y en la grada.

No se conformó el FC Cartagena. Quiso muchísimo más el equipo albinegro. Ganaron en el descuento, pero no necesitaron más, solo en quince minutos fueron capaces de sonrojar a un Real Murcia conformista, muy lejano a lo prometido por Sergi Guilló, un Sergi Guilló que vuelve a ver cómo le pintan la cara en otro examen importante.

La Opinión

FC Cartagena 4-1 Águilas FC

El FC Cartagena se lleva con contundencia el primer derbi de la temporada, frente al Águilas en el Cartagonova (4-1). Los de Íñigo Vélez iniciaron el partido con algunas dudas, pero encarrilaron el encuentro gracias a un penalti por mano provocado y anotado por Ibán Ribeiro al cuarto de hora. Ocho minutos más tarde, Toni Villa hizo su primer gol de la temporada aprovechando un rechace del portero ante una permisiva defensa costera. Antes del descanso el partido se volvió loco con otro gol albinegro de penalti, provocado y convertido por Dacosta; el segundo de Toni Villa a centro de Nacho Martínez; y la réplica costera, también desde los once metros por mediación de Josema Raigal.

Fijado el 4 a 1, no se movió en la segunda parte. Mejoró el Águilas, pero no lo suficiente. También las tuvo el Cartagena, que eligió muy mal en área contraria. Con este resultado, el Cartagena se queda séptimo con 8 puntos y el Águilas es decimoquinto con 5. Los de Vélez, además, tienen un partido menos que recuperarán este miércoles contra el Real Murcia y podrían situarse en puestos de play off de conseguir una victoria.

Inicio trabado
Los primeros minutos de partido dibujaron un escenario nada alentador para el aficionado neutral. Nada que ver con lo que fue después el partido. Durante los diez primeros minutos, el balón se enredó en un césped seco -maltratado por los entrenamientos- y en un mar de piernas de dos equipos bien armados en la medular: Ajenjo y Pablo de Blasis por parte local; y los ‘Adris’ en el cuadro costero.

Empezaron más metidos en el partido los dos jugadores blanquiazules -con su segunda equipación, totalmente blanca- y eso sorprendió al Cartagena. La afición desplazada espoleó a los suyos. No se amedrentó la animación local y se vivió un gran ambiente de fútbol en el primer derbi regional de la temporada. 

Los de Adrián Hernández quisieron protagonismo y Usher Lobede afiló el cuchillo por la derecha. Dispuso del primer disparo del partido, que se marchó fuera tras un gran control en la frontal del área. No obstante, ahí se quedó el Águilas en la primera mitad. Despertó el Cartagena y borró al conjunto costero del partido.

Toni Villa cambió el ritmo del encuentro con peligrosas conducciones que desestabilizaron a la zaga aguileña. Cambió de banda para centrar sin rematador por la izquierda y volvió a la derecha para servir otro gran pase dentro del área que nadie aprovechó. A la siguiente jugada se rompió el partido con el primer penalti de la tarde.

El primero de tres penaltis 
Conectaron Toni, Marc Jurado e Ibán Ribeiro -prácticamente en su primera aparición- dentro del área. Este último centró atrás y, tras recibir el rechace de un defensor, le pegó a portería. Se encontró con las manos de Merchán y el colegiado Ignacio de Santiesteban lo tuvo claro. Adrián Hernández pidió la revisión del FVS sin éxito, pese a que el balón golpeó primero en el muslo del defensa. Se mantuvo la decisión y Ribeiro la ajustó para poner el 1 a 0.

Entonces no había hecho tanto el Cartagena para ponerse por delante ni para considerarse superior en el encuentro. Pero el tanto ‘mató’ a los visitantes. Tanto fue así que ocho minutos después marcó el segundo el Cartagena. Una gran jugada del goleador Ibán Ribeiro terminó con disparo fuerte abajo, pero el rechace del meta lo aprovechó Toni Villa, que voleó a bote pronto para ponerla en la escuadra. Fusiló para el 2 a 0 a los 24 minutos marcando su primer gol con la albinegra.

Locura antes del descanso 
Encarriló el partido el cuadro portuario, pero no se quedó ahí. Aprovechando la apatía de los costeros, continuó llegando. Todo el juego fue albinegro desde el segundo. Dacosta se puso creativo por el carril zurdo y empezó a hacer daño a un Johan Terranova que no le podía seguir el ritmo. De hecho, así llegó el tercero. No directamente, pero sí provocando el segundo penalti para los locales.

Rompió Dacosta a Terranova, se metió en el área y recibió la falta del lateral, que zancadilleó con las manos al extremo en su tropiezo. Doble error que condenó -aún más- a los de Hernández. El propio Dacosta engañó a Iván Martínez para hacer el 3 a 0 a los 42 minutos.

El 3 a 0, con dos penaltis de por medio, era ya una cuesta demasiado pronunciada. No se quedó ahí. El Águilas, desdibujado en todas sus líneas, recibió el cuarto dos minutos después: Nacho Martínez se internó, centró al segundo palo bombeado y Toni Villa entró sin marca para ajusticiar a Iván Martínez. Tocó el 4 a 0 en Merchán antes de entrar. 

Por si no había pasado suficiente en el primer acto, antes de la marcha a vestuarios todavía hubo un tercer penalti. Esta vez, el clave visitante. José Mas protagonizó un jugadón en ataque, pisó área, recortó sobre el central y recibió una zancadilla que se convirtió en pena máxima. Marcó Josema Raigal un auténtico golazo desde los once metros para poner el 4 a 1 en el añadido.

Nada en la segunda mitad 
No pudo igualar la segunda parte la sucesión de eventos de la primera. De hecho, no hubo ningún gol más. El ritmo decayó y las ocasiones de gol también. Estuvo mejor el Águilas buscando un tanto que le acercara en el marcador y tuvo tres oportunidades considerables. Adri Heredia le pegó de volea desde dentro del área para toparse con el paradón de Lucho; hizo lo propio Adri Pérez desde lejos con el mismo resultado; y Gonzalo Serrano cabeceó con peligro. Ninguna terminó en gol.

Mientras tanto, el Cartagena desaprovechó oportunidades a la contra con una nefasta toma de decisiones. Siempre en superioridad numérica y siempre precipitado. Benito Ramírez protagonizó este tramo de partido con una evidente falta de ritmo de competición. Sin nada más llegó el final del derbi entre Cartagena y Águilas en el que se impuso la gran efectividad portuaria. Los detalles en las áreas, la contundencia y los penaltis marcaron el partido que se llevó el conjunto de Íñigo Vélez.

La Opinión

R. Zaragoza 1-0 FC Cartagena

Derrota dolorosa del FC Cartagena en el Ibercaja Estadio frente al Real Zaragoza (1-0). Primera del curso que corta la racha invicta de los albinegros. No jugó mal el cuadro cartagenero, las tuvo para marcar, aunque también se salvó en varias ocasiones. Desequilibró la balanza Jean Jules para los zaragocistas: una temeridad del camerunés le mandó a la caseta por roja directa y en la siguiente jugada llegó el gol local. Tras su primera decepción, se queda en mitad de la tabla el Cartagena con 5 puntos tras cuatro jornadas.

Comenzó mandando en el partido el Real Zaragoza, como era de esperar y como adelantó el propio Íñigo Vélez en la previa. Se probó a los dos minutos Iker Vadillo con un fuerte disparo que atrapó Lucho. Declaración de intenciones del cuadro maño. No obstante, no se amedrentó el Cartagena, que presionó muy arriba para buscarle las cosquillas a los de Ibai Gómez. No le permitió Vélez salir con facilidad y el Zaragoza tuvo que cambiar de estrategia.

Le costó salir desde atrás al conjunto local y, cuando lo hizo, la premisa fue clara: cortar el avance con falta. El exalbinegro Óscar Ureña quiso protagonismo y balón en los primeros minutos, pero Marc Jurado lo ató en corto para evitar el peligro. Tan en corto, que vio la primera amarilla del partido a los diez minutos.

El primer aviso serio de los maños llegó tras una pérdida de Toni Villa cerca del área que permitió recuperar a Ademo y pisar área con balón a Rubén Díez, quien más peligro causó en el primer acto. El centrocampista se plantó ante Lucho, pero Luca Lohr molestó lo suficiente para evitar un remate franco. Se la mandó a las manos por suerte para el Cartagena y no sería la última vez que se iba a salvar el cuadro portuario.

Comenzó a volcarse el Zaragoza por la derecha con la calidad de Jaume Jardí. Tras el primer cuarto de hora llegaron las más claras. En la primera, centró el extremo para que Pereira, quien llegó desde atrás sin marca, rematara alto de cabeza. En la siguiente no encontró el gol Díez de milagro tras un pase atrás que se paseó por el área sin remate hasta que le llegó al punto de penalti. Le pegó al palo.

Mejor en la exigencia 
Sobre el ecuador de la primera parte encerró el cuadro local al visitante en su campo y tuvo que cerrar filas el Cartagena. El gol parecía al caer. No obstante, ese mal tramo de partido le sirvió a los de Vélez para encontrar orden defensivo. No llegó el gol local y creció poco a poco el equipo cartagenero.

Lo hizo a la contra. Un aspecto que había sido más amenaza que arma hasta ahora. Comenzó a recuperar balones el Cartagena delante de su área y sacó las bandas para hacer daño. Villa dirigió, Dacosta y Ribeiro corrieron. La tuvo clara Javi Ajenjo en uno de los contragolpes cuando Adrián Corral -hoy titular por primera vez- dobló a Dacosta. El centro al área pequeña lo estrelló Ajenjo contra el portero.

Pudo suponer un punto de inflexión otra contra que terminó con Dacosta cayendo en el área rival. Intentó colarse entre dos defensas con un regate y fue zancadilleado, pero no señaló nada David López. Tampoco lo hizo tras revisar la acción en el FVS a petición de Íñigo Vélez. Jugada gris en la que no apreció suficiente contacto, aunque lo hubo. A pesar de no conseguir el gol ni el penalti, el Cartagena equilibró la balanza del partido e incluso la pudo decantar hacia su lado.

Demasiado perdón 
Perdonó el equipo albinegro y perdonó el Zaragoza en el tramo final del primer tiempo. Luca Lohr se adelantó demasiado a un balón peinado en un córner cuando pudo marcar sin portero. Vadillo recortó a Lucho y se enredó con el balón en los pies cuando lo tenía hecho. Pero la peor fue la de Raúl Dacosta. Se lio en salida el Zaragoza y robó Ribeiro para centrar al segundo palo, donde entró sin marca el extremo. Con siete metros de portería para hacer el gol, la mandó fuera de cabeza.

Jules, protagonista negativo
Volvió el fútbol en la segunda parte -tras solventar los servicios médicos una urgencia en la grada- y el Cartagena regresó mejor. Pero volvió a perdonar. Ribeiro voleó fuera un centro medido de Corral. El conjunto portuario apretaba y atacaba hasta que, tras un córner, Jean Jules tuvo otra desconexión de las que, desafortunadamente, ha acostumbrado a la afición cartagenera. Erró en el golpeo para finalizar jugada y le entregó la pelota a Vadillo, el más rápido del Zaragoza. Para pararlo, se lanzó en plancha a la altura de la rodilla. Llegó tarde. Roja directa. 

El castigo fue doble cuando, tras la falta -en la que ni siquiera se pidió revisión- marcó el Zaragoza. Centró pasado de derechas, recogió Ureña en la izquierda, se marchó de dos y la puso templada para la entrada de cabeza de Jardí, que había merecido el gol por su partido. Todo el trabajo albinegro hasta el momento se perdió en un momento.

Se quedó helado el Cartagena e inmóvil su entrenador, que no realizó cambios para ajustar al equipo tras la roja. Los hizo a la hora de juego, dando entrada a Guti y Perejón por Toni Villa y Jurado con una banda derecha nueva. Después entró Marcos Moreno por Ribeiro.

No pasó nada más, pero tampoco se fue del partido el conjunto albinegro. El esfuerzo con un jugador menos fue loable. Incluso llegó a merodear el área contraria en ocasiones que no se materializaron. Pese a la derrota, los errores individuales y la poca contundencia en ataque, el Cartagena no hizo un mal partido en el Ibercaja Estadio. Esa es la esperanza y la base sobre la que se construye este equipo.

La Opinión

Rayo Majadahonda 1-1 FC Cartagena

Partidazo de juego, ocasiones e intensidad el vivido en el Cerro del Espino entre Rayo Majadahonda y FC Cartagena. Sólo dejó de correr el balón los seis minutos en los que cayó una torre de luz y que obligaron a detener el juego. Se sucedieron las oportunidades de gol, los contragolpes y las buenas jugadas en ambos bandos, aunque los locales fueron más insistentes y los visitantes más irregulares.

El tanto de Raúl Dacosta en el 34 adelantó al Cartagena tras un auténtico jugadón. El Rayo creyó demasiada penalización para lo que estaba haciendo y decidió empatar en el 40 por mediación de Manín. La segunda parte, sin goles, no fue menos interesante. Perejón chutó a la madera y el Rayo desperdició varias ocasiones para llevarse el partido. Al final, empate y gracias del Cartagena que suma su quinto punto en tres jornadas.

En los primeros minutos se reconocieron los equipos. Sorprendió la ofensiva local que, sin complejos, se echó encima del Cartagena y lo encerró en su campo. Una primera jugada advirtió del peligro y el conjunto albinegro trató de reaccionar. Se conectaron Raúl Dacosta e Ibán Ribeiro y mostró el cuadro portuario sus cartas.

La intensidad del primer cuarto de hora fue tremenda por parte de los dos equipos, no obstante, Dani Perejón no pudo subirse a ese tren que iba a más de cien kilómetros por hora. El lateral que entró por la lesión de Marc Jurado acusó la falta de minutos y el rival lo notó. Volcó el Rayo el juego por la izquierda de su ataque y pronto obtuvo frutos. 

Sobre el minuto nueve Jeremy José, incisivo por la izquierda, regateó y se abrió para disparar con la derecha al palo largo. Lucho García no estuvo bien y rechazó cerca del área pequeña, donde Yoshimura le pegó adentro de la portería. No obstante, Manín incurrió en falta en la búsqueda del rechace sobre Nacho Martínez y el colegiado se percató. Ni siquiera hubo revisión del tanto anulado.

Fue un serio aviso del potencial majariego antes de cumplirse el décimo minuto de juego. Los locales continuaron presionando arriba y ganando duelos. Como consecuencia, Manín cayó en el área en un choque dudoso con Baz. Tuvieron varios en la priemra parte. El antídoto del Cartagena fue darle al Rayo de su propia medicina.

La presión como solución
Comenzó a presionar muy arriba el equipo de Íñigo Vélez y metió en apuros a la zaga contraria, que cometió varios errores cerca del minuto 20. Dio así un paso adelante el cuadro portuario y empezó a entrar mucho más en juego Dacosta con su brillante regate. En la primera que tuvo centró y no encontró rematador, pero continuó intentándolo. 

Otro error dejó sólo a Marcos Moreno en la frontal, pero su remate buscando la escuadra más alejada se marchó arriba. También se pasó de potencia Ribeiro tras otra gran jugada de Dacosta dentro del área. Esta, rozando el larguero. A la siguiente que tuvo Raúl Dacosta no se lo pensó: se la guisó y se la comió. Recibió casi en la línea de fondo, se metió entre dos defensores y perfiló el cuerpo para pegarle ajustada al palo largo, casi sin ángulo. Uno de los goles de la jornada para el 0 a 1 en el 34.

A pesar de adelantarse en el marcador, no se vio nunca del todo cómodo al Cartagena. El centro del campo, compuesto por De Blasis y Clavería, no ganaba duelos ni conseguía el espacio necesario para hacer circular el balón. Ganó la batalla el Rayo Majadahonda y cimentó el empate.

Gran respuesta rayista 
En el 38 salvó Lucho el gol de Manín de cabeza sobre la línea con un paradón. Se mantienen los problemas de córner de un equipo en el que sólo Luca Lohr 'da la talla'. Se podía oler el empate y finalmente llegó. Tras un centro mal despejado por la zaga albinegra, el balón llegó a Manín, que le pegó de volea contra el césped para colarla por la misma escuadra de la meta de Lucho en el 1 a 1 a los 40 minutos.

Álex Guti, que no estuvo demasiado bien, se conectó en una única jugada en la que pudo hacer el segundo en el 45, pero le salió centrado el tiro justo antes del descanso. El silbato del árbitro fue un alivio para los jugadores, en medio de un despliegue físico enorme. Tras quince minutos, las fuerzas estaban repuestas y la intensidad regresó. Pudo hacer el Rayo el segundo gol en una contra de 3 contra 2 tras un córner albinegro. 

Se equivocó Yoshimura en otra superioridad numérica y el Rayo siguió mejor. El Cartagena sólo tuvo a Dacosta como argumento ofensivo con salidas en velocidad que terminaban siempre en falta. De forma puntual, Perejón estuvo a punto de marcar en un balón suelto en la frontal. Le pegó con el alma a la madera. 

Después de una hora de partido, los tres puntos podían caer para cualquier lado. Pero desde entonces hasta el final del partido solo hubo un color. El rojiblanco del Rayo. Jeremy marcó otro golazo que también fue anulado. Esta vez, por fuera de juego tras conectar el extremo con tres compañeros en paredes dentro del área.

Sin brillo y sin luz 
Vélez buscó soluciones con Jean Jules y Ajenjo, quien casi marca en la única clara del Cartagena en la segunda parte. En el 76, tras una ocasión clarísima fallada por Manín, una torre de luz se apagó y el partido tuvo que detenerse durante 6 minutos. No obstante, se reanudó con menos luminosidad tras el consenso del colegiado con los entrenadores y capitanes.

Las tuvo de todos los colores el Rayo. Con centros, disparos, remates de cabeza... Pero se salvó el Cartagena. No llegaron los intentos a llevar el peligro necesario, pese a la insistencia. Entraron Benito Ramírez y Abdel Lah en los últimos minutos sin impacto en el partido.

Pese a la superioridad contraria, el Cartagena nunca se fue del partido y pisó área en el último minuto sin éxito. El final del encuentro confirmó que los albinegros dan un paso atrás con respecto a sus dos primeros partidos. Suma el cuadro portuario su quinto punto en tres jornadas: una victoria y dos empates. Pierde dominancia el equipo de Vélez ante un equipo que sólo había perdido hasta el momento.

La Opinión