Sanluqueño Atl. 3-1 FC Cartagena

Resbalón del FC Cartagena en El Palmar ante el Sanluqueño en un mal partido de los de Munúa. La derrota supone el primer tropiezo serio desde hace trece jornadas y pone un poco más apretada la clasificación si sus perseguidores son capaces de ganar hoy sus respectivos encuentros.
El equipo albinegro se sintió incómodo en todo momento, sobre todo en una primera parte en la que adoleció de intensidad. Es incomprensible esa flojedad que mostró un Cartagena que nos tiene acostumbrados a adaptarse bien casi siempre al guion que le impongan en cualquier campo. La laxitud le provocó encajar ante un rival de menor enjundia -gol de Güiza- e ir siempre a remolque en el marcador. El tanto en propia puerta de José en el 58 no mejoró las cosas para un Cartagena que nunca dio síntomas de poder llevarse el partido. Encima, acabó con la expulsión de Joao Costa en una desafortunada acción en el saque de un balón.
Muy mal los albinegros de inicio. El Sanluqueño apretó la salida del equipo cartagenerista, algo normal jugando en casa y ante un equipo que no gusta de sortear el balón. Esto generó que nadie fuera capaz de poner el balón en el suelo.
El equipo local ganaba siempre los duelos individuales, se anteponía con rapidez entre el balón y el atacante y no permitía que el medio campo del Cartagena oliese la pelota. Como en alguna otra oportunidad esta temporada, los jugadores que necesitan tener el balón para generar peligro estaban desaparecidos.
Al jugar tan atrás, Vitolo andaba más en labores defensivas y Cordero no podía tener el balón en transición.
A pesar del escasísimo control que tenía el equipo con el balón en los pies, el Sanluqueño no inquietaba casi nada a Joao Costa. Dani Güiza era el encargado de agitar el encuentro con sus balones parados y alguna que otra carrera buscando el esférico, pero un empate sin goles no le perjudicaba, de momento, a los albinegros a la espera de que ese ímpetu inicial de los locales fuera diluyéndose.
Sin embargo, una falta lateral lanzada por Dani Güiza en el minuto 23 condenó al Cartagena con un fútbol mucho más impreciso y nervioso. El exinternacional español lanzó al área y su balón salió envenenado al tocar en la espalda de Moyita. El esférico se fue al segundo palo, donde Joao Costa, a pesar de su estirada, nada pudo hacer para evitar que entrara al fondo de las mallas.
El gol, lejos de espolear a los cartageneristas, les dejó aturdidos y sin saber muy bien cómo se había llegado a esa situación. Todo lo contrario es lo que le estaba sucediendo al Sanluqueño, que cogió impulso tras el tanto y siguió insistiendo con intensidad y fuerza en cada balón dividido.
El Cartagena no se acercaba ni por casualidad a la portería defendida por Javi Jiménez y se dedicó a mandar balones en largo para solucionar los problemas atrás y buscar a Aketxe para que inventara.
El equipo local lo intentó con lanzamientos a balón parado y primero fue Nando Quesada quien a la media hora buscó la portería con un gran lanzamiento de libre directo que hace intervenir a Joao Costa.
En la segunda parte, el Cartagena salió algo más despierto. Tomó más iniciativa y llegó con relativa comodidad. Y es que no había que hacer demasiado, en el momento en el que el Sanluqueño bajó la intensidad, para darse cuenta de que los gaditanos tienen muchas lagunas defensivas.
Antes de cumplirse el primer cuarto de hora Elady consiguió zafarse de su oponente en la banda izquierda y mandó un balón al área, que tocó José para mandar en propia puerta para desgracia de los locales.
Pese a eso, a los albinegros les faltó en todo momento más fluidez, más dominio y, sobre todo más llegada al área. Seguían quizá con una marcha menos de la que son capaces de ofrecer, por lo que se palpaba la superioridad pero ellos no la plasmaban sobre el césped con la contundencia de otras ocasiones.
Munúa dio entrada a Rubén Cruz y a Fito Miranda para buscar más peso en las acciones ofensivas.
Si todos esperaban el segundo del Cartagena, lo que nos encontramos fue un clamoroso error al saque de fondo de Joao Costa. Envió demasiado corto, los centrales no estaban atentos -quizá esperaban el esférico más largo-, lo que aprovechó un atacante local para ceder el balón a David Toro, que encaró a Joao Costa. Éste salió a la desesperada e hizo falta fuera del área. El colegiado le enseñó la roja. Salió Mario Fernández, que no pudo hacer nada en el libre directo de Toro, que acabó en el fondo de la red. Un minuto antes, Munúa había quitado a Rubén para meter al portero -solo 13 minutos estuvo en el campo el sevillano-.
Con el Cartagena lanzado a por el empate, el Sanluqueño lo cogió en una contra, que acabó con un penalti cometido por Jesús Álvaro y convertido por Mawi, para terminar de dar la puntilla a los albinegros.
Borrón del Cartagena en El Palmar en un partido para olvidar, por la falta de actitud y de intensidad de los de Munúa.

La derrota es un accidente del líder, que necesita demostrar de nuevo que los dos últimos tropiezos son, solamente, un pequeño bache.
La Opinión

FC Cartagena 0-0 Sevilla Atl.

El FC Cartagena se encontró ayer en casa un muro demasiado alto para saltar y fue incapaz de dar el brinco para llevarse los tres puntos. La visita del Sevilla Atlético deja un empate sin goles entre un equipo que llevó la iniciativa, el de Munúa, y otro que sabía de la exigencia de jugar ante un líder en plena forma, por lo que había que cuidar muy bien todos los frentes, para evitar la derrota, a base de orden, seriedad y trabajo.
Es el segundo empate de los de Gustavo Munúa en casa esta segunda vuelta -la primera vez fue ante el Recreativo-, lo que ha provocado que si bien la distancia con el segundo se haya aumentado -ahora es de seis puntos-, el equipo que ahora persigue al Cartagena es un Recreativo que ha podido recortar puntos gracias a su victoria en esta jornada frente al Almería B.
Decía el entrenador cartagenerista al término del choque que lo intentaron de todas las maneras y formas posibles y que solo les faltó el gol. Pero la realidad también dice que en la primera parte, el Cartagena no encontraba la chispa, la velocidad, las aperturas en banda o los pases interiores para poner en apuros al portero sevillista. Fueron pocas y de escaso calibre las ocasiones que tuvo el conjunto local en esos primeros cuarenta y cinco minutos. En la segunda parte, con un Sevilla Atlético más castigado, el bloque cartagenerista fue más dominador y llegador, pero no encontró el hueco por donde meter la cuchara para anotar su tanto.
Munúa apostó de nuevo por Vitolo y Cordero en medio campo y Julio Gracia por delante. Moyita ocupaba el carril derecho, como siempre, al igual que Elady lo hacía en el otro costado.
El fútbol que practicaba el Cartagena era de un ritmo cansino y lento. Movía el esférico a través de sus centrales de un lado a otro buscando las triangulaciones, los espacios o los pases filtrados. Sin embargo, Moyita andaba demasiado caído a banda y estaba bien sujeto, lo mismo que ocurría con Jesús Álvaro y Elady en la izquierda.
Gracia no encontró la conexión nunca y andaba demasiado retrasado con el balón en los pies, lo que suponía estar muy lejos de las situaciones reales de peligro. Moyita no terminaba de funcionar en su carril y con dos jugadores en medio campo como Vitolo y Cordero al equipo le faltaba más verticalidad, probablemente a través de acciones individuales que no terminaban de cuajar.
Un par de disparos de Aketxe, bien defendido por la pareja de centrales, fueron las únicas ocasiones por las que el FC Cartagena merodeó con cierto peligro el área visitante. Moyita lo intentó a los 27 minutos con un pase atrás en una de las mejores acciones de la primera parte, pero el portero se adelantó rápido antes de que el esférico encontrara rematador.
El Sevilla Atlético guardaba la ropa, pero salía con algún latigazo como el saque de esquina lanzado por Pejiño que a punto estuvo de entrar directamente a la portería de Joao en el minuto 30, o una gran oportunidad del mismo futbolista que disparó desde la frontal un duro chut que se fue ajustado al palo, pero fuera.
Pasado el tiempo de descanso, el FC Cartagena fue ganando presencia y protagonismo en el área del Sevilla Atlético. Los jóvenes jugadores del equipo hispalense iban retrocediendo poco a poco sus posiciones. Las piernas ya no estaban tan frescas como en la primera parte, por lo que el entrenador mandó defender juntos y ordenados para evitar un gol que supusiera tirar por la borda el trabajo hecho hasta ese momento.
Con dos líneas juntas formadas por nueve jugadores, el conjunto visitante se defendía de los ataques del Cartagena. Buscaban de una banda a otra. Elady y Álvaro cada vez estaban más tiempo en el borde del área rival y Gracia hacía lo mismo cuando buscaba a alguien al borde del área.
Elady lo intentaba cada vez que tenía el balón en los pies. No se lo pensaba demasiado el goleador cartagenerista, que en el minuto 50 probó suerte con un chut raso y ajustado que se marchó fuera.
En el minuto 57 un balón que entre chut y rebotes acaba muerto en los pies de Moyita se convierte en la ocasión más clara para los locales. El jugador albinegro quiere finalizar rápido para evitar el robo de un defensa, pero lo hace mal. Remata alto cuando tenía ante sí toda la portería para él solo.
Él mismo lo intentó en el 59 con otro chut, pero esta vez desde fuera del área que se fue también alto.
El bloque local empezaba a someter al oponente al que tenía perfectamente controlado. Evitaba la salida a la contra de los sevillistas, pero cuando le tocaba encontrar la mejor fórmula para meter gol no era capaz de acertar.
El preparador decidió a media hora para el final que había que mover el banquillo y quitó a un jugador de medio campo para dar entrada a Fito, futbolista con llegada y gol. El sustituido fue Cordero, ayer algo gris durante los 60 minutos que estuvo sobre el terreno de juego. No le gustó mucho al sustituido la decisión pues se le vio algo alterado cuando llegó al banquillo.
Fito metió algo más de pulso a su equipo y en una contra lo intentó con una finta hacia adentro y disparo con la zurda al palo opuesto. El chut se marchó fuera.
Luego fue Julio Gracia el que probó suerte con un libre directo flojo, que detuvo sin dificultad el cancerbero visitante antes de que el último cuarto de hora se jugase prácticamente en su totalidad en el campo del Sevilla Atlético.
Los de casa metieron atrás a los andaluces. Un balón centrado para encontrar un rematador o una pelota suelta que toca alguien para adentro también empezaban a convertirse en las opciones más claras para llevarse la victoria.
Elady volvía a probar suerte desde fuera sin éxito. Jesús Álvaro y Orfila buscaban la superioridad por banda que encontraban, pero sus centros tampoco tenían un rematador ante la nube de jugadores sevillistas que se encargaban de limpiar todo lo que pasaba por su sitio.
Rubén Cruz y Cristo Martín fueron los dos últimos recursos de Munúa para salvar este escollo. El primero tuvo en el 86 una buena oportunidad para hacer el 1-0, al ir a cabecear un balón colgado al área pequeña. Su cabezazo fue al centro y flojo y el portero la paró sin problemas.
Moyita lo intentó otra vez más en el tiempo añadido y la última fue para Cristo Martín. Encontró un balón suelto en el borde del área y ante tanto tráfico delante suyo optó por pegarle colocado para asegurar la dirección del chut. Pero iba demasiado floja para sorprender al cancerbero, que detuvo unos segundos antes de que el colegiado pitara el final del partido.

El Cartagena se va a encontrar aún unas cuantas situaciones similares en las cinco jornadas que le quedan por jugar en su casa. Los rivales se defienden bien y a los albinegros les cuesta mucho más encontrar la grieta por la que llevarse los tres puntos.
La Opinión

UD Melilla 1-2 FC Cartagena

El FC Cartagena ganó con remontada en casa del Melilla, gracias a los dos tantos de Elady, que sigue en racha, y suma tres puntos importantísimos ante un oponente que era un rival directo en la lucha por el liderato. Lo de este equipo esta temporada es para enmarcar, porque nunca antes en todas las temporadas que lleva en la categoría había alcanzado los 59 puntos disputadas las 27 jornadas y había ofrecido, como lo está haciendo hasta el momento, tanta solvencia lejos de su campo.
Gustavo Munúa ha conseguido a base de buen fútbol, pero, sobre todo, de triunfos, que las expectativas de este FC Cartagena sean tan buenas o más que las de la pasada campaña o las de la anterior. El conjunto albinegro acumula más puntos lejos de casa que en el Cartagonova, algo inaudito para un bloque que ofrece una fiabilidad y personalidad fuera de duda.
Ya ha sido capaz de navegar a contracorriente en un par de ocasiones esta campaña y remontar en ambas. Ayer, en el Álvarez Claro, el equipo de Munúa enseñó al Melilla que es el gran favorito para alzarse con la primera posición a once jornadas para la conclusión de la temporada.
Elady está tocado por el dedo divino del gol. Suma quince tantos esta campaña. Nunca antes en su trayectoria deportiva había alcanzado tal cantidad de goles en una sola temporada, pero es que además, desde la jornada decimoséptima hasta la actual -un total de once-, el jugador natural de La Puerta del Segura ha anotado doce goles -tres dobletes-, uno de ellos ayer en casa del equipo melillense. Es el jienense un jugador que ha aportado muchos puntos a este líder indiscutible desde la jornada decimonovena, que lleva camino de batir todos los registros en su historial en la categoría.
Hay que recordar, dicho sea de paso, que nunca antes el FC Cartagena había sido capaz de doblegar al Melilla en su campo. En total eran ya once los enfrentamientos entre ambos contrincantes en el Álvarez Claro, que se habían saldado con siete victorias para el equipo norteafricano y cuatro empates. Los albinegros se quitan un peso de encima, otro más, como los que también se quitaron en La Línea de la Concepción, en Marbella o en Nueva Condomina esta misma temporada.
Pero la victoria en Melilla no fue nada fácil. El Cartagena tuvo que remontar un marcador adverso fruto de un tanto de Héber Pena en el minuto 39. En ocho minutos en la segunda parte, la conexión Moyita-Elady funcionó a la perfección y los de Munúa daban la vuelta al electrónico y evitaban, por otro lado, que el empuje melillense se saldara con un empate.
Munúa varió poco su esquema sobre el terreno de juego. Solo Pedro Orfila se convertía en novedad en este once. Julio Gracia y Vitolo regresaban tras su sanción y Santi Jara se quedó en el banquillo.
La primera parte tuvo escaso atractivo porque el Melilla apretó bien, tanto que impedía que el Cartagena pudiera tocar con precisión en dos o tres ocasiones consecutivas. Además, los de Luis Carrión apostaron por la dureza en el uno contra uno. De esta forma no había más continuidad que la que permitía el Melilla y eso reducía la capacidad de combinación de los albinegros hasta la nada.
Elady avisó en los primeros minutos con un disparo en la frontal del área que salió rozando el poste derecho de la meta de Dani Barrio, pero poco más se puede destacar de este equipo en la primera parte. Aketxe se dejó caer a una banda e intentó un pase interior a Elady, que no pudo llegar para mandar adentro el balón.
El juego brillaba por su ausencia, el árbitro era demasiado permisivo con la dureza demostrada por los melillenses y los locales trataban de sacar punta al fútbol vertical que pretendían, con Traoré como pivote anclado arriba.
Si a eso le añadimos que el terreno de juego presentaba un estado muy malo, podemos explicar que el fútbol desplegado por unos y otros brillara por su ausencia.
Aún así, Menudo, el mejor jugador del Melilla sin lugar a dudas, tiraba de su equipo en los peores momentos, daba sentido a cada acción ofensiva y era el que podía poner en aprietos a la defensa albinegra. Suya fue la jugada que originó el tanto del Melilla.
El sevillano robó el balón en medio campo, sorteó a los centrocampistas y encaró en el borde del área. Ahí cedió el balón a Traoré, que se deshizo de Jesús Álvaro para tocar con la punta del pie al segundo palo. Héber Pena esperaba allí para mandar el balón al fondo de las mallas.
El equipo local encontraba el premio con una acción mal defendida por el Cartagena, pero circunstancial, ya que los de Munúa apenas estaban dejando resquicios donde pasar a los locales.
Los albinegros estaban constreñidos por la buena defensa del Melilla. Elady era defendido con apoyos cuando tocaba el balón y Moyita no tenía protagonismo porque al Cartagena no le duraba demasiado el balón en los pies.
Pero en la segunda parte todo fue cambiando. El Cartagena conseguía soltarse de esta presión pegajosa del Melilla y empezó a generar su habitual fútbol de control y pase para hacerse más habitual su presencia en el área local.
Además, Moyita tenía más protagonismo, una buena noticia para los albinegros, que sometían al Melilla como no lo habían podido hacer hasta ese momento.
En el minuto 60 Jesús Álvaro mandó al palo un pase desde la derecha de Moyita. Un minuto más tarde era el mismo Moyita el que servía un pase interior a Elady que se deshizo del defensor y cruzó ante la salida del portero. Siete minutos más tarde de nuevo los mismos protagonistas y el mismo desenlace. Elady se fue por velocidad camino del portero, lo sorteó y tocó con su derecha a la portería.
El Cartagena encontró premio por fin a su fútbol y supo aguantar a un Melilla que funcionaba ya por impulsos, pero era incapaz de reaccionar.

La victoria es un subidón de moral, otro más, para las aspiraciones albinegras.
La Opinión

FC Cartagena 3-1 Atl. Malagueño

El FC Cartagena acumula una nueva victoria en su casillero y ya van 17 esta temporada, en lo que está siendo un año a pedir de boca para el equipo y para su afición.
El triunfo logrado en el Cartagonova fue ante el colista, un Malagueño que si bien solo ha conseguido ganar cuatro partidos en toda la temporada, sí que llegó a enredar al todopoderoso conjunto de Munúa en la primera parte.
El tanto de Aketxe en el minuto 5 adormiló a los albinegros, que fueron dominados y sometidos por un oponente alegre, rápido y sorprendente en las contras. El empate antes del descanso dejaba rostros de preocupación entre la parroquia local, pero los tantos de Fito Miranda en el minuto 52 y de Elady a un cuarto de hora para el final ponían de nuevo las cosas en su sitio.
Munúa tiene acostumbrado a todos a ligeras modificaciones en el once inicial, motivadas siempre por algún percance -lesión y sanción- y también por su apuesta de rotar a la plantilla. Por estos motivos volvían al once inicial Moyita -ha estado tres semanas de baja por lesión-, Santi Jara, Pedro Orfila y Fito Miranda.
El técnico no pudo contar con Julio Gracia ni con Vitolo en el centro del campo, por lo que la presencia de Fito no era tanto una sorpresa sino una oportunidad.
Además, Cristo Martín entraba por vez primera esta temporada en una convocatoria, después de obtener hace un mes y medio el alta tras la lesión en el tendón de Aquiles. El jugador saltó al campo en la segunda parte con una espectacular ovación del público, que premiaba su tesón y su esfuerzo para volver a jugar tras la grave lesión padecida en mayo del año pasado.
El empate ante el Almería B la pasada semana no hacía otra cosa que no fuera que el Cartagena saliera espoleado tras ese pinchazo para intentan enmendar el error y no perder la más mínima ventaja respecto de sus perseguidores.
De ahí que poco tardara en caer el primer tanto, obra de Aketxe.El delantero mandó al fondo de la red un buen servicio de Elady, quien recibía un globo que pinchó en el área y, ante la llegada del delantero vasco, cedía para que éste hiciera el 1-0.
El tempranero tanto no supo digerirlo bien del todo el FC Cartagena, que se encontró con un Malagueño con buen trato de balón, dominio y anticipación. Los de Munúa funcionaban sin sintonía, con una marcha de menos y con serios despistes de medio campo hacia atrás.
Hasta en dos oportunidades sacaron el balón bajo los palos los albinegros tras sendos remates de los atacantes malaguistas.Cordero evitó el empate en el minuto 14 y Moisés hizo lo propio en el minuto 18. Munúa reconoció a la conclusión del choque que su equipo andaba algo frío en la primera parte. Les faltaba continuidad y no eran capaces de salir con comodidad de su campo.
El delantero visitante David Grande puso la cabeza para rematar un balón que se marchó alto por poco en el minuto 22.
Una buena combinación entre Fito, Aketxe y Elady estuvo a punto de convertirla en gol este último, con un disparo que el cancerbero Samu evitó con una gran estirada. El partido estaba a punto de irse al descanso, pero una contra rápida del Atlético Malagueño la convierte en gol Juan Cruz en el 44'. Los cartageneristas reclamaron que la falta en medio campo que hicieron para frenar el ataque se sacó con el esférico en movimiento, pero el árbitro dijo no haber visto nada y el gol subía al casillero.
El bloque dirigido por Sanlúcar se llevaba un premio por su buen fútbol en esta primera parte y los de casa se marchaban a la caseta cabizbajos, mascullando los errores y la manera de evitarlos.
La segunda parte fue bien distinta. Sobre todo porque a los 7 minutos Fito Miranda anotó el 2-1 gracias a un gran zurdazo desde la frontal del área grande. La galopada de Santi Jara desde la derecha ayudó a que su compañero recibiera el esférico en inmejorable posición para practicar el disparo y anotar.
El Cartagena trató entonces de dominar y controlar para evitar más sustos. Y lo hizo muy bien. El Malagueño se empequeñeció. Ya no salía con esa desenvoltura de la primera parte ni tenía el control del juego en medio campo. Los locales durmieron el choque para defender con el balón en los pies.
El 2-1 seguía siendo un marcador peligroso, ya que una acción desafortunada podía poner el empate en el electrónico. Pero faltaba aún el gol de Elady para dejar sentenciado el choque.
El jienense -con trece goles ya en su casillero- anotó el tercero en el minuto 74, al rematar a placer un gran centro botado desde la derecha por Moyita. Marcó sin oposición rival y puso el punto y final al encuentro con un tanto que dejaba al colista hundido y sin capacidad de respuesta.
El delantero Rubén Cruz lo intentó en el minuto 75 con un remate que se marchó alto por poco en lo que podía haber sido una jornada redonda para los delanteros cartageneristas. Elady tuvo un mano a mano con Samu en el 88, pero llegó algo forzado y el cancerbero evitó el cuarto.

El bloque dirigido por Gustavo Munúa suma 56 puntos en la jornada 26ª y es líder indiscutible de la categoría por séptima semana consecutiva. En las últimas ocho jornadas que ha disputado en el Cartagonova ha ganado siete encuentros y empatado solamente uno. Suma una vuelta entera sin perder en casa.
La Opinión

FC Cartagena 1-3 CSKA Moscú

El FC Cartagena caía derrotado por 1-3 en la tarde de ayer ante el CSKA Moscú, -equipo que ha participado esta temporada en la Liga de Campeones en el Grupo 7 junto al Real Madrid- en el encuentro amistoso que se disputaba en beneficio de la Asociación de Clubes de Fútbol Base (AFCT).
El dinero recaudado en las taquillas por la venta de las localidades iba destinado a sufragar parte de los gastos que tiene esta asociación que engloba a cerca de 7.000 jóvenes futbolistas de Cartagena y Comarca. Alrededor de 4.500 espectadores acudieron al recinto deportivo cartagenero, un auténtico éxito de público para los organizadores.
El club albinegro mantiene un acuerdo de colaboración con la AFCT mediante el cual cada temporada disputa un enfrentamiento amistoso en el Cartagonova para recaudar dinero. En esta oportunidad, y por segunda ocasión, el equipo ruso se brindó a hacer de oponente al conjunto entrenado por Gustavo Munúa.
El choque sirvió para que el técnico diera minutos a muchos de los jugadores que esta temporada están teniendo menos protagonismo. Se pudo ver sobre el césped del Cartagonova a Cristo Martín, que volvía a los entrenamientos del equipo hace unas pocas semanas tras de estar parado ocho meses por una grave lesión.

Además, el Cartagena aprovechó el descanso para que todos los jugadores de la cantera fueran presentados ante la afición.
La Opinión

UD Almeria B 2-2 FC Cartagena

Decíamos en la previa del Almería B-FC Cartagena que todo lo que no fuera ganar en el estadio Juegos del Mediterráneo sería un fracaso. El empate a dos goles se puede considerar, en parte, de esta manera viendo el resultado final. El equipo dirigido por Munúa no fue ese que ha ofrecido la imagen solvente y seria de otras jornadas a domicilio y las circunstancias que tuvo que padecer a lo largo de los 90 minutos lastraron la capacidad del líder de la categoría.
Elady anotó por partida doble -ya suma 12 tantos-, pero sus goles no fueron suficientes ante un Almería B que se envalentonó al jugar desde el minuto 10 con un futbolista más por la expulsión de Vitolo y que se creció también en los instantes finales ante el gol en propia puerta de Moisés, que ponía el 2-2 en el marcador.
El resultado, lejos de ser un hándicap, supone mantenerse en la primera posición con cinco puntos de ventaja sobre el segundo clasificado. Y es que, a excepción del UCAM Murcia, el resto de oponentes y perseguidores acabaron empatando o perdiendo sus respectivos compromisos.
El preparador albinegro ofreció un once inicial muy distinto al de la semana anterior. Luis Mata ocupó el lateral izquierdo por Jesús Álvaro; Moisés y Sergio Ayala volvían al eje de la defensa; Cordero recuperaba la titularidad, al igual que Aketxe, e Igor Paim mandó a Santi Jara al banquillo.
El entrenador consideró que hay jugadores que están teniendo poco protagonismo y que han aprovechado los minutos dados, por lo que había que premiarlos con la titularidad. Además, futbolistas con muchos minutos en las piernas, como Jara, podían tener más tiempo de descanso.
Sin embargo, todo se dinamitó cuando a los diez minutos el colegiado decidió mandar al vestuario a Vitolo por lo que consideró, según refleja el acta: 'Una patada a un adversario no estando el balón en juego'. El balón fue lanzado de saque de esquina, el portero Joao Costa efectuó una magnífica intervención evitando el tanto, pero el colegiado pitó fuera de juego a instancias de su auxiliar. A continuación, se acercó a Vitolo y le amonestó con la roja.
Como el partido ya estaba detenido, la falta de Vitolo se considera posterior al fuera de juego, por lo que el mal menor fue que el Cartagena se quedó con un hombre menos, pero sin pena máxima sancionada dentro del área.
No obstante, dejar al Cartagena sin su pivote por antonomasia esta temporada como es Vitolo es como cerrarle la puerta al centro del campo. La marcha de Vitolo la acabó resintiendo un equipo que no terminó nunca de cogerle el aire al encuentro.
El disgusto de la expulsión lo olvidó rápidamente Elady, quien recogía el balón desde la izquierda, bordeaba todo el área grande hasta que encontró el hueco para mandar un perfecto derechazo cruzado, lejos del alcance de Jero. Habían pasado solo dos minutos de la roja a Vitolo y el Cartagena había sido capaz de ponerse por delante en el marcador.
La hazaña se podía alcanzar, pero eran muchos los minutos por delante. El Almería B trató de estirar líneas, aunque no se sentía cómodo de ninguna manera. Javi Moreno lo intentó en alguna oportunidad por su banda derecha, pero los delanteros no encontraban los espacios para ver portería.
Quien tampoco lo tenía muy claro era Munúa, que a los 26 minutos decidía retirar del terreno de juego a Igor Paim para dar más consistencia al centro del campo con Santi Jara.
Aketxe lo intentó con un cabezazo claro en una falta botada por el propio Jara, pero su testarazo se marchó muy alto.
Cinco minutos más tarde, en el minuto 40, el Almería B empataba el partido con un gol de Cristian Herrera. La jugada se generó en la izquierda, con llegada hasta la línea de fondo y centro al área. El delantero Alberto Toril tocó de cabeza para que su compañero Cristian Herrera hiciera el empate.
Claro error en la marca de los defensas, algo a lo que no nos tienen acostumbrados esta temporada.
La alegría local duró dos minutos, ya que en una jugada en la que Aketxe cae a banda, aguanta bien al central, levanta la cabeza y manda al segundo palo, donde esperaba Elady para anotar el 1-2. Buena acción del delantero vasco, al que hay que atribuirle todo el mérito del segundo gol del Cartagena.
Tras el paso por el vestuario, el Almería B salió más incisivo y el Cartagena dio un paso atrás, más replegado y a la búsqueda de una salida a la contra. Por eso, Jesús Álvaro sustituía a Aketxe en el 55' .
Pero al Cartagena se le ponían mejor las cosas con la expulsión del lateral Navas -doble amarilla- a la hora de partido.
Esa situación le debería haber ayudado a asentarse, dominar y apuntillar el partido.
Por contra, otra acción al área, con balón tocado de cabeza dentro del área pequeña supuso el empate. Moisés llega antes que el delantero y toca sutilmente con la bota, para mandar, desafortunadamente, el balón a la red.
A 24 minutos para el final, el encuentro se convertía en un correcalles. Lozano mandó el esférico al larguero en el 77' y Julio Gracia se encontró con el poste y el portero, que evitaron el 2-3 en el 81'.

El empate sabe a poco, pero fue un mal menor a tenor de las particularidades de este partido.
La Opinión

FC Cartagena 1-0 FC Jumilla

El FC Jumilla, al igual que hizo el Recreativo hace quince días, no se lo iba a poner fácil al FC Cartagena para ser doblegado. Si en aquella oportunidad el conjunto entrenado por Salmerón arrancó un punto del Cartagonova, en esta oportunidad el tanto de Mauro Lucero, a poco menos de media hora para el final, dio el aire que necesitaba el conjunto albinegro para sumar los tres puntos en casa y ante su afición.
El conjunto jumillano, bien dirigido por Leonel Pontes, apenas dejó al Cartagena que generara peligro. Ya lo explicó su técnico tras el encuentro. No se puede salir en el Cartagonova a tumba abierta, porque puedes ser goleado. Lo mejor era nadar y guardar la ropa. Con dos líneas muy juntas de nueve futbolistas, el bloque del Altiplano defendía con orden y sin apenas dificultades en el área defendida por Simón.
El gol llegó en una jugada embarullada, con un remate de Mauro tras otro rechace anterior, que supuso abrir la escotilla cuando a los de casa les costaba salir a la superficie a tomar oxígeno.
El equipo entrenado por Munúa salió con un once inédito, debido a la lesión de dos de sus centrales y a la sanción del otro. Así pues, Orfila y Josua saltaron de inicio, al igual que lo hizo Fito Miranda. El técnico no convocó a Moyita, que tenía algunos problemas físicos, y prefirió ser prudente y no arriesgar. Cordero, por segunda semana consecutiva, se quedaba en el banquillo y Rubén Cruz saltaba de inicio en puesto de Aketxe.
El bloque visitante ofreció una primera parte de la que no se salió ni un ápice de lo que podía estar estipulado o preparado con anterioridad. Eso sí, tal y como reconocía Pontes, cuando recuperaba el balón, lo perdía con demasiada rapidez, algo que suponía no intimidar apenas al cancerbero luso Joao Costa.
El Jumilla defendía con una zaga a mitad de su campo y una segunda línea por delante, a tan sólo 8 metros. El modelo sobre el campo fundía las propuestas del Cartagena. Es cierto que los albinegros se han acostumbrado a que los oponentes les planteen una forma de jugar en su campo muy parecida, por lo que no se ponen más o menos nerviosos cuando, en este caso el Jumilla, se coloca para defender más que para atacar.
Rubén Cruz a punto estuvo de romper la lata casi a las primeras de cambio, lo que seguro que hubiera cambiado el planteamiento inicial de unos y de otros y el público habría visto otro partido bien distinto. Su testarazo se marchó fuera por poco cuando tan sólo habían transcurrido cinco minutos de partido.
El Jumilla no se acercaba al área local ni a la contra ni en acción elaborada, por lo que tenía que intentarlo en aquellas oportunidades que se le brindaran a balón parado. En este caso, el centrocampista visitante Manu Miquel probó suerte en el minuto 17 con un libre directo que se marchó a la barrera.
Con tanto futbolista metido en poco más de diez metros, era muy difícil que el Cartagena encontrara fútbol combinativo, paredes interiores, acciones para ganar la espalda al oponente y remates en el área. Andaba algo estrujado y, por momentos, maniatado a manos de un Jumilla que se sentía feliz así.
En una acción con salida rápida de balón Santi Jara abría a Óscar Ramírez, que probó suerte con un duro zapatazo con la derecha. El disparo se marchó alto. Luego fue Julio Gracia quien lo intentó con un balón que tras tocar y tocar a unos y otros jugadores, le llegó al sevillano. Controló, dribló y se acomodó el balón para chutar ajustado al palo opuesto al que se encontraba. El esférico salió muy cerca de la portería de Simón, pero se marchó fuera.
Poco más pudo hacer el Cartagena en la primera parte. El oponente había jugado bien sus cartas y debía seguir así y esperar una opción para dar un zarpazo en el Cartagonova.
La mala suerte para Josua Mejías en el minuto 54 fue, al final, un golpe de fortuna para su equipo. El venezolano se marchó lesionado -puede ser en el recto femoral del muslo derecho-, algo que ya padeció en su etapa en el Nástic a principios de temporada y Munúa no tuvo más remedio que dar entrada a Mauro Lucero, un joven jugador del Cartagena B que, a pesar de haber estado en alguna que otra convocatoria, no había tenido la oportunidad de debutar con el primer equipo.
El alicantino fue llegar y triunfar. En el minuto 63 logró poner el 1-0 en el electrónico al mandar al fondo de la red un balón que había salido ya rebotado de un balón botado al área de falta. Con su zurda la envió lejos de Simón y puso a su equipo por delante.
Con este resultado no cabía otra para el Jumilla que dar muchos pasos adelante para contrarrestar el marcador. Bouba, que saltó en el 56 por Óscar Rico, fue el más incisivo de los jumillanos.
En el minuto 73 mandaba un remate, tras saque de esquina, fuera por poco, al tocar un defensor. Tres minutos más tarde, un cabezazo suyo lo repelía Costa en una providencial intervención, aplaudida por el público, que veía cómo el Jumilla podía empatar casi en el tramo final del partido.
Los albinegros aguantaron a pesar de que Santi Jara, también lesionado, tuvo que jugar esos minutos cojo ante la falta de cambios.

Los tres puntos se quedaron en casa y el equipo sigue firme.
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