FC Cartagena 4-3 At. Baleares

El guardameta Marc Martínez se convierte en el héroe parando el último lanzamiento después de marcar Verza, Elady Zorrilla, Lucas de Vega y Pablo Caballero
Se hizo de rogar. No fue nada fácil lograrlo, pero ya está aquí. El Fútbol Club Cartagena es equipo de Segunda División. La victoria ante el Atlético Baleares en los penaltis le da a los albinegros el tan ansiado y merecido premio del ascenso once años después del último y ocho temporadas después de volver al pozo de la Segunda B. Las lágrimas de tristeza de Barclona, Majadahonda, Extremadura y Ponferrada ya son historia y son reemplazadas por las de alegría que anoche recorrieron las mejillas de los miles de aficionados albinegros que vibraron con la victoria, la celebración y la vuelta de su equipo al fútbol profesional. La Rosaleda, Málaga y esta plantilla entran con letras de oro en la historia del fútbol cartagenero y se le pone así la guinda al pastel que comenzaron a cocinar Paco Belmonte y Manuel Sánchez Breis allá por 2015. Mucho trabajo, dedicación y sufrimiento que se –por fin- se ven recompensados.
En un estadio La Rosaleda completamente vacío, impropio de una final por el ascenso, Borja Jiménez optó por sacar un once bastante acorde a lo que cabía esperar. Marc Martínez en la portería estuvo flanqueado por Diegui Johannesson, Andújar, Forniés y un Álex Martín que dejó en el banquillo a Carlos David completando así el centro de la zaga. En la medular, Cordero y Carrasquilla estuvieron acompañados de Lucas de Vega, que apareció en el medio y terminó jugando los 120 minutos y siendo clave también en la tanda. Por su parte, Cayarga dejó en el banco a Elady, que salió en la segunda parte. Acompañando al ex del Racing, William y Vinicius Tanque completaron el once.
El Atlético Baleares, por su parte, salía con el esquema y los futbolistas que se podía prever antes del encuentro. Peris dejó fuera a Aurtenetxe en el lateral izquierdo, mientras que Samu Sashoua sentó a David Haro. Gabarre era la gran amenaza.

Respeto y miedo excesivo

El partido comenzó con ambos equipos más pendientes de no cometer errores que de plasmar sobre el terreno de juego todo lo ensayado durante las semanas de preparación. Unos primeros minutos sin dominador en el juego y sin oportunidades. De hecho, el primer disparo del encuentro no llegó hasta que pasaron los 10 minutos de juego. Jorge Ortiz inquietó por primera vez a Marc con un disparo desde fuera del área que el arquero repelió sin problema. Le costó al Cartagena empezar a encontrar sensaciones. Algo que consiguió a partir del minuto 15, que fue cuando tuvo la primera y más clara ocasión. Vincius Tanque recogía un pase de Cayarga dentro del área tras una jugada enredada, pero el remate del delantero brasileño salió flojo y raso y terminó rechazado por Manu Herrera. Desde ese momento el Cartagena empezó a encontrarse más cómodo y tuvo sus mejores minutos, viéndose esto traducido en algún acercamiento. Una buena jugada entre Diegui y William acababa con el centro del extremo y el remate del lateral desde el interior del área, pero era repelido por la defensa.
No iba a amedrentarse, sin embargo, el conjunto balear. De nuevo con Jorge Ortiz haciendo daño por banda izquierda, iba a ser Samu Sashoua el que iba a recibir un pase de este y a lanzar un centro que no encontraba rematador. A partir de ahí, el partido volvió a ser el de los primeros minutos. Ni siquiera la pausa de hidratación y las primeras cartulinas amarillas hicieron que se abriera el encuentro. Solo una carrera de Carrasquilla que no desembocó en nada, puso algo de picante al último tramo del primer tiempo.
El segundo acto comenzó con el conjunto albinegro mucho más metido en el partido. No solo con el balón, sino también llegando y pisando el área contraria, aunque sin generar demasido peligro. No obstante, no tardó el Atlético Baleares en revolverse y comenzar a generar acciones de ataque. Un disparo de Jorge Ortiz detenido por Marc, una combinación entre Sashoua e Iturraspe y un doble disparo de Gabarre inquietaron a Marc Martínez. El Cartagena quería recuperar de nuevo el control y las llegadas. Un disparo mordido de Lucas de Vega fue el preludio de la más clara de los de Borja en la segunda parte. El balón le caía en la frontal a William y el disparo del brasileño se marchaba rozando el poste de la portería de los isleños. También del Cartagena iba a ser la más clara en los últimos minutos. Andújar filtraba un gran balón y el disparo de Diegui era detenido por Manu Herrera en una de las últimas acciones antes de la prórroga. En el tramo final terminó entrando Elady Zorrilla sustituyendo a William de Camargo, que a la postre terminaría siendo uno de los encargados de lanzar una de las penas máximas de la tanda.
Con el tiempo reglamentario finalizado, la tónica de la prórroga fue aún más conservadora que la de los noventa minutos. Miedo y tensión en ambos conjuntos que ni siquiera dejaron acercamientos a la portería contraria.
Antes del pitido final y aprovechando un parón por lesión, Mandiola realizó un cambio que seguro que traerá cola en las islas. El técnico vasco decidía dar entrada a Ginard, portero suplente, para que estuviera en la tanda. Manu Herrera no escondió su enfado y se marchó lanzando incluso un botellazo contra el césped.
Fue lo inmediatamente anterior al pitido final y a una tanda de penaltis en la que se decidiría todo.
Agonía y gloria en once metros
Llegado el momento de la verdad tocaba decidir quién lanzaría los penaltis que podían devolver al Cartagena al fútbol profesional. En el corro de los albinegros, fueron alzando la mano uno por uno los futbolistas y tras el sorteo, los dos equipos se fueron al centro del campo.
Para abrir la tanda, ambos entrenadores optaron por la experiencia. Lekic fue el encargado de convertir la primera pena máxima engañando a Marc Martínez, mientras que Verza puso la igualada en el marcador. Posteriormente, Peris con un gran lanzamiento con la izquierda y Elady dándole la pausa y tensión habitual que le suele poner, hicieron el segundo para cada uno de los equipos. Alberto Gil volvió a engañar a Marc y Lucas de Vega puso de nuevo la igualada. Se acercaba el momento crucial y el que fallara iba a pagarlo caro. Samu Sashoua envió su lanzamiento por encima del travesaño y Caballero transformó el que ponía en ventaja al Cartagena. En el quinto penalti de los baleares, Marc se vistió de héroe deteniendo el lanzamiento de Jorge Ortiz.
De esta forma el Cartagena logra el ascenso que se le resistía desde que descendió a la categoría de bronce allá por 2012. Ocho años en Segunda B en los que, después de rozar el descenso a Tercera en una ocasión y tocar con los dedos el fútbol profesional en otras tantas, consigue poner de nuevo al club y a la ciudad en el panorama nacional. Miles de cartageneros amanecen hoy sabiendo que lo vivido anoche tardarán mucho tiempo en olvidarlo. Ellos son, precisamente, quienes más lo merecían y, por supuesto, quienes más lo van a disfrutar. Porque hoy por fin podemos escribir que el Cartagena es de Segunda División.
La Opinión

Cordoba CF 0-2 FC Cartagena

Necesitaba el FC Cartagena un triunfo como este, un triunfo absolutamente convincente, en una plaza de prestigio en la categoría. Y al fin la consiguió en El Arcángel, ante un Córdoba que llegaba asomándose a los puestos de honor y que se vio totalmente superado por un Cartagena de sobresaliente. Sin apenas conceder ocasiones y con un manejo total del esférico, el equipo de Borja Jiménez se aprovechó del acierto de Andújar en dos acciones a balón parado para encarrilar el partido y gobernarlo a su antojo durante la segunda mitad.
Los albinegros no se sintieron intimidados por el ambiente de El Arcángel. El Córdoba, ocasionalmente en la división de bronce, sigue teniendo una afición de primera que acabó silenciada por los aficionados albinegros que se desplazaron.
Tampoco amedrentaron al Cartagena las bajas. Recordamos que llegaban a Córdoba sin Andújar, Sergio Ayala, Cordero ni Quim Araujo.
Enfrente, el Córdoba sacaba toda su artillería. Se veían las caras dos de las mejores plantillas del grupo IV, con permiso del Marbella y del Badajoz. Pero el equipo de Raúl Agné no encontró en ningún momento a su futbolista más determinante, Miguel de las Cuevas, totalmente desaparecido durante los 90 minutos. Solo en algunos destellos apareció el italiano Piovaccari, ex del Eibar, que siempre se encontró con un más que fiable Marc Martínez.
Era un partido en el que el trabajo colectivo destacaba por encima de las individualidades. Y ahí el Cartagena fue un bloque. Desde el pitido inicial, hicieron una presión asfixiante por momentos ante la salida de balón del Córdoba y obligaron al rival a correr durante muchos minutos detrás de la pelota.
En el once inicial figuraban de nuevo William y Berto Cayarga, eclipsando a los ases de la temporada pasada, Santi Jara y Elady, que solo tuvieron unos minutos en la segunda parte. Como referencia en ataque, de nuevo el brasileño Vinicius Tanque, menos inspirado de cara a puerta que otros días pero completando un trabajo sensacional con su juego de espaldas.
En el primer tramo de partido, se veía un juego muy táctico, con poco espacio para la sorpresa. Lo intentó Javi Flores en un disparo a la media vuelta que se escapó alto. Tenía algo más de presencia el Córdoba en esos primeros instantes, con el ánimo que les insuflaba una afición muy metida en el encuentro y que confiaba en ver ganar a los blanquiverdes tres semanas después.
Pero en el minuto 20 de juego llegó el primer zarpazo visitante, con una cierta dosis de fortuna. El córner lanzado desde la izquierda lo despejó la zaga en primera instancia, le cayó a José Ángel Jurado para que disparara un tanto forzado. El balón rebotó en Iván Navarro y Andújar lo cazó con la bota para anotar su primer gol en toda la temporada.
Fue un gol importantísimo para el Cartagena, que venía de hacer un buen partido contra su más directo competidor, el Marbella, pero sin ser capaz de anotar en los noventa minutos.
Transcurría el partido y cada vez el Cartagena estaba más suelto. José Ángel y Carrasquilla dominaban con temple la posesión del balón, con el apoyo de Lucas de Vega y buscando las incorporaciones de Johannesson y Forniés por los costados.
Sobre la media hora de juego, el estadio se echó encima del colegiado por no pitar un posible penalti de Forniés sobre Carlos Valverde. Lo cierto es que el contacto era muy leve, y Román Román no lo consideró punible.

Andújar coloca el 2-0

Al descanso el Cartagena ya sabía que el Marbella no había pasado del empate en el Nuevo Colombino, y que mantener el triunfo significaba regresar a la primera posición del grupo IV. Y no solo conservaron la ventaja sino que la ampliaron nada más volver al césped. Otra vez a balón parado, y otra vez Andújar. La colgaba José Ángel en una falta lejana y un tanto frontal, y Andújar se anticipaba en carrera para enviar el esférico a la red. El central no había marcado un gol en toda la temporada y en la tarde de ayer firmó un doblete en una de las citas más señaladas del calendario.
El gol terminó de encender los ánimos en El Arcángel. Al Córdoba le entraron las prisas, viéndose de nuevo fuera de posiciones de play off y quedando descartados de la lucha por el liderato (el Cartagena ya les aventaja en 9 puntos). Y el equipo de Borja Jiménez, con viento a favor, supo manejar el segundo tiempo con una tremenda tranquilidad. El equipo le metió cloroformo al partido y el centro del campo tocaba la pelota con más criterio que nunca. Liderados por Carrasquilla, los de Borja siempre encontraban al hombre libre, siempre encontraban el espacio adecuado para seguir mareando a un Córdoba totalmente desconocido.
Más allá de dos disparos asequibles para Marc Martínez de Thierry Moutinho y de Pivoaccari, en un arreón momentáneo, el Cartagena sufrió muy poquito para llevarse los tres puntos de El Arcángel. Y los verdiblancos dejaban espacios en defensa, escenario idílico para la velocidad de William de Camargo y para la habilidad de Berto Cayarga.

Ocasiones para la sentencia

En el centro del campo siempre había superioridad del Cartagena, que interpretó bien los pasillos interiores, y el Córdoba se desordenó en defensa, concediendo ocasiones para que llegara la sentencia. Sin embargo, a los de Borja les faltó tomar buenas decisiones en los últimos metros.
Perdonó Carrasquilla en una jugada en la que lo hizo todo él. Recuperó el balón en medio campo, arrancó con potencia en dirección portería y chutó, cuando Cayarga y Vinicius esperaban su asistencia totalmente libres de marca. Isaac no tuvo problemas para detener el lanzamiento del panameño, que, en cualquier caso, sigue a un nivel excepcional.
José Ángel y Carlos Valverde chocaron en el interior del área, en una disputa en la que los dos iban a por el mismo balón y solo encontraron la pierna del adversario.
Salió Elady en los últimos minutos, y pecó de lo mismo. Se le vio un poco individualista, pero su verticalidad sirvió de amenaza para un Córdoba que entregaba sus armas. Un disparo de Moutinho que paró Marc y otro tiro cruzado de Fidel Escobar (el otro panameño del partido) fueron las últimas opciones del Córdoba.

Así pues, el Cartagena vuelve a ganar lejos de su estadio (no lo hacía desde el 15 de enero en Badajoz) y se aúpa al liderato cuando solo quedan diez jornadas para que termine la liga. Lo hace derrotando a un rival directo, al que deja quinto a 9 puntos. Es decir, tres partidos de ventaja para asegurar la plaza de play off. Aunque el Cartagena que se vio en El Arcángel es un equipo que aspira seriamente a acabar primero y que jugando así es capaz de todo.
La Opinión

FC Cartagena 0-0 Marbella FC

Llegaba uno de los días más importantes de la temporada al Cartagonova. Lo era, al menos, de lo que se ha vivido hasta el momento en el actual curso 2019/2020. El primer duelo por todo lo alto en el que ambos equipos iban a disputarse el primer puesto del grupo IV. El Marbella llegaba al feudo albinegro como líder en solitario y aventajando en solo un punto al Fútbol Club Cartagena.
Tenían los albinegros, por tanto, la oportunidad dar un estacazo directo a su rival y quitarle –a algo más de dos meses para que termine el campeonato liguero- el trono en lo más alto de la clasificación. Los andaluces, por su parte, tenían ante sí la oportunidad de dar un golpe encima de la mesa y dejar a cuatro puntos a su más inmediato perseguidor en un duelo que estaba marcado a rojo en el calendario por ambos conjuntos.
El Cartagena llegaba al partido con bajas importantes. Especialmente relevantes eran en defensa, donde David Andújar era baja después de ser expulsado la jornada anterior en Algeciras. También fueron duda durante toda la semana Johannesson y Carlos Davis, aunque finalmente sí estuvieron en un once inicial donde Borja Jiménez volvió a optar por Vinicius Tanque en punta de ataque y por recuperar de inicio a Quim Araujo en detrimento de Lucas de Vega.
El Marbella, por su parte, tampoco se reservó nada de inicio. Davis Cubillo incluyó a los dos grandes fichajes del mercado invernal, Esteban Granero y Josemi Callejón, y al máximo goleador del equipo Manel Martínez, ex del Real Murcia. Comenzó el partido con el conjunto visitante tirando de galones, calidad y, sobre todo, de una posesión de balón que durante el primer tramo de partido le dio el control absoluto del juego.
El cuadro andaluz llevó la batuta en los primeros minutos, aunque no llegaron a incomodar a un Cartagena que tuvo que perseguir el esférico en campo propio. Fue, sin embargo, a partir del minuto diez cuando los albinegros comenzaron a despertar y cuando el balón empezó a pasar por las botas de los futbolistas de la medular albinegra.
Especialmente activo estuvo Cayarga, que trató de desequilibrar en numerosas ocasiones para llevar el peligro por banda izquierda. Precisamente, un córner botado por el ex del Racing y rematado alto por Carlos David fue la primera acción de ataque de los locales. A esta, le siguió la generada por Cordero tras un robo de balón en el medio, un gran pase filtrado para Johannesson y un balón atrás de este que no encontró rematador. Tampoco lo hizo el centrado por Elady después de una gram jugada el línea de fondo.
Fue después de ese arreón del Cartagena cuando el peligro comenzó a crearlo el Marbella. Y vaya si lo creó. Y es que los visitantes tuvieron en el último tramo de la primera mitad las dos ocasiones más claras. Primero con un balón centrado por Esteban Granero que fue rematado por Manel dentro del área y desviado de forma providencial por Marc Martínez. Después, con un fallo de Carlos David que permitió el centro lateral y el remate de Samu Delgado que se terminó estrellando en el palo. Fueron las últimas ocasiones de una primera parte que terminó a un ritmo frenético.

Recomposición albinegra

Tras el paso por vestuarios, el partido dio un giro radical. El Cartagena pasó a ser dueño y señor del juego. El conjunto de Borja Jiménez consiguió anular la posesión del Marbella y llevar la iniciativa que le acercó a tener más llegadas al área contraria. Fue de nuevo a través de Cayarga cuando el conjunto albinegro consiguió generar más ocasiones. Sin embargo, fueron los visitantes los que, sin apenas general juego, estuvieron a punto de marcar.
Una internada por banda derecha acababa con un remate al palo de Granero que hacía volver a temblar a un Cartagena que ni mucho menos se echó atrás. Continuó el dominio de los albinegros y cerca estuvo de tener premio, porque el remate a la madera del conjunto marbellí fue respondido de forma inmediata. Carrasquilla ponía un base al hueco para la llegada de Johannesson, que ponía el balón desde la derecha para que Vinicius Tanque enviara el balón al larguero con el muslo. Fueron los mayores minutos de asedio del Cartagena que comenzó a diluirse cuando el partido entró en el carrusel de cambios. Uno de ellos fue la entrada de William, volvió a encender la chispa con una jugada individual que terminó sacando Wilfred.
Era el preludio de lo que se iba a vivir en los minutos finales. Al borde del minuto noventa Berto Cayarga fue derribado dentro del área y el colegiado señalaba la pena máxima. Los de Borja Jiménez tenían ante sí la oportunidad de dar un golpe al Marbella y ponerse líder, pero el guardameta visitante tenía otros planes. Jurado asumía la responsabilidad de tirar un penalti que los jugadores del Marbella se encargaron de atrasar lo máximo posible para desconcentrarle creando una trifulca antes del lanzamiento. Y le salió a la perfección, porque el centrocampista vio cómo Wilfred detenía el lanzamiento.
El Cartagena lo intentó hasta el final pero no pudo deshacer un empate que le mantiene como segundo clasificado a un punto del Marbella. De este modo los albinegros, que podrían haber salido dependiendo de sí mismos, tendrán que contar con los fallos del conjunto andaluz. Córdoba es la próxima parada y será otra gran prueba para el Cartagena.
La Opinión

Algeciras CF 1-1 FC Cartagena

Se plantaba el Cartagena en el Nuevo Mirador después de haber logrado la victoria en casa el fin de semana anterior ante la Balompédica Linense. Con sensaciones bastante más positivas que en las jornadas anteriores los de Borja Jiménez visitaban al Algeciras con la intención de volver a conseguir una victoria fuera de casa que no se lograba desde el debut del abulense en Mérida –hace más de un mes y medio-. Todo ello, además, tras conocer el pinchazo del Córdoba, rival de la próxima jornada, a quien podía dejar mucho más lejos de a pelea por el liderato en caso de conseguir la victoria.
Para ello, el técnico albinegro salió con un centro del campo de mucha calidad en el que volvieron a estar Cordero, Carrasquilla y Lucas de Vega. Arriba, como viene siendo habitual en los últimos encuentros, Berto Cayarga volvió a ocupar la banda izquierda. Elady, que volvía a la titularidad, ocupó la banda derecha, mientras que Vinicius Tanque debutó en el once inicial ocupando la posición de delantero centro. Una propuesta para tratar de dominar el encuentro desde el principio y llevar la iniciativa del juego que, sin embargo, no pudo ser llevada a la práctica durante la primera parte. Y es que poco tardó el Algeciras en dar el aviso de que no iba a salir ni mucho menos a echarse atrás. En la primera jugada del partido y cuando solo había dado tiempo a sacar de centro, Almenara recogía en la frontal un balón largo y buscaba la portería de Marc. Era este el reflejo de unos primeros minutos muy intensos en los que Andújar y Ayala vieron la amarilla. Precisamente este último, que no había sido titular, tuvo que entrar sustituyendo a Johannesson tras sufrir el lateral un choque con Marc Martínez que le impedía continuar sobre el terreno de juego. Todo ello en unos minutos en los que el conjunto local iba a disfrutar de las mejores ocasiones. Choco, tras una buena jugada de Karim Aboubacar por la derecha, y Almenara iban a gozar de las mejores oportunidades. Ambas, jugadas previas a la que desencadenaría el primer gol del partido.

Error que propicia el primero

Carrasquilla recogía el balón dentro de su propio área en un córner y, mientras trataba de sacar el balón jugado, agarraba Karim de forma inocente, señalando el colegiado la pena máxima. Iván Turrillo era el encargado de lanzar el penalti y no iba a perdonar y adelantaba a su equipo.
Lejos de ir a aguantar el resultado, el Algeciras siguió creando peligro en el área del Cartagena. No obstante, tampoco iba a dejar de sufrir algunas llegadas del Cartagena. De hecho, en uno de los ataques de los locales, Cordero se anticipaba para robar y le daba el balón a Elady Zorrilla que lanzaba una contra rapidísima. Tras darle el balón a Cayarga y la devolución de este, el jienense no lograba concretar el remate a puerta.

Vinicius salió al rescate

Iba a ser inmediata la respuesta del Algeciras, que iba a tener el segundo en botas de Wilson Cuero que iba a terminar sacando Marc Martínez. Era este el preludio del gol del empate. Una larga jugada del Cartagena iba a terminar con un centro tenso de Forniés desde la izquierda y un remate de cabeza de Vinicius Tanque ante el que nada iba a poder hacer Javi Jiménez. El brasileño conseguía anotar su segundo gol con la camiseta albinegra en solo dos partidos, logrando de esta forma el empate.
Tras el paso por vestuarios, la tendencia del encuentro iba a ser bien distinta. El Cartagena iba a dar un paso adelante e iba a salir desde el principio a por el partido. Producto de ello, comenzó a verse al conjunto de Borja con más confianza y tratando de ir a por el segundo. Un tanto que pudo llegar cuando aún no se habían alcanzado los diez minutos de juego de la segunda parte. Elady recibía de espaldas dentro del área y a la media vuelta lanzaba un zapatazo con la izquierda que se estrellaba en el travesaño y botaba muy cerca de la línea de gol. Los jugadores del Cartagena pedían gol en una acción en la que el balón parecía estar dentro y en la que el colegiado no señaló gol. A pesar del dominio del Cartagena, también iba a tener ocasiones para adelantarse. Sobre todo iban a ser Ñito González y Almenara los que más cerca iban a estar de romper el empate.
Sin embargo, ese dominio de los albinegros iba a desaparecer cuando sufrían el contratiempo que les iba a dejar con uno menos. Andújar veía le segunda cartulina amarilla por golpear a Karim con el codo cuando disputaba un balón por alto. El central era expulsado a partir de ahí el Algeciras recuperaba el dominio del encuentro y poco a poco iba a ir encerrando al Cartagena, aunque no iban a aprovechar esa superioridad numérica con claras ocasiones. De hecho, las fuerzas se iban a volver a igualar cuando, a falta de cinco minutos para el final, Yago Pérez iba a ser expulsado –también por doble amarilla- e iba a frenar ese ímpetu local durante los últimos minutos. Precisamente en el saque de la propia falta iba a tener Vinicius Tanque la oportunidad de hacer el gol de la victoria con un remate desde muy lejos con la cabeza que era repelido por Javi Jiménez. En los últimos instantes del encuentro el Algeciras iba a terminar buscando el gol en el área del Cartagena. Iban a ser las últimas acciones de un encuentro en el que el Cartagena se volvía a dejar dos puntos.
Son ya cuatro salidas consecutivas en las que los albinegros no consiguen ganar y se presentan con bajas importantes ante un decisivo tramo de la temporada como el que viene por delante. Este fin de semana el Marbella visita el Cartagonova en la lucha por el liderato y posteriormente toca viajar a Córdoba.
La Opinión

FC Cartagena 0-2 CSKA Moscú

En circunstancias normales –y cuando digo normales quiero referirme a las circunstancias que se han presentado otros años- uno tendría que estar escribiendo esto en marga corta después de un día de playa en el que la temperatura no baja de los 30 grados a la sombra. Con un Cartagonova que estaría unos meses parado, sin que los tacos de las botas de los futbolistas pisasen el césped del feudo albinegro, el Carabela de Plata se estaría disputando en pleno mes de agosto. Pero eso es, repetimos, en circunstancias normales. Este año los acontecimientos nos llevaban a presenciar el torneo por excelencia del fútbol cartagenero en el mes de febrero debido al mal estado que presentaba el césped del estadio durante el pasado verano.
Las condiciones en las que se encontraba por entonces obligaron a ir retrasando la fecha de su celebración. Los diferentes compromisos que ha ido teniendo el Cartagena –entre los que contamos la competición liguera, la Copa del Rey e incluso el amistoso que se disputó frente al Fútbol Club Barcelona para recaudar fondos para los afectador por la Dana del mes de septiembre- han hecho que febrero sea el mes en el que se dispute. Un trofeo que la temporada pasada se disputó frente a un recién ascendido CD Castellón, al que el Cartagena terminaría venciendo en la tanda de penaltis tras el empate a uno en los noventa minutos reglamentarios.
Lo que sí se repetía era el rival con el que se enfrentaba el Cartagena el año pasado en estas fechas. De hecho, fue exactamente el mismo día (19 de febrero) cuando el conjunto entonces dirigido por Gustavo Munúa se enfrentaba en un amistoso a uno de los grandes equipos de la liga rusa y, por qué no decirlo, un histórico en el fútbol europeo. El equipo ruso se encuentra como cada año por la zona del sureste español con motivo del parón que la liga rusa hace en los meses de invierno. Desde el pasado 14 de enero, y tras ser eliminado de la Europa Leage en fase de grupos en el mismo grupo del Espanyol, el conjunto ruso se encuentra en España, periodo en el que habían disputado nueve amistosos. Y al igual que sucedió hace exactamente un año, el partido servía para recaudar fondos que serán destinados a la AFCT (Asociación de Clubes de Fútbol de Cartagena y Comarca).
El Cartagena afrontaba el encuentro sabiendo que era un rival de categoría muy superior el que tenía enfrente. Es por ello que Borja Jiménez aprovechó los noventa minutos de partido para continuar probando a jugadores en diferentes posiciones. También hizo uso el técnico abulense de algunos jugadores del filial que tuvieron la oportunidad de mostrarse frente a la afición albinegra. Destacados los nombres de Uri y Leomar, que disputaron los noventa minutos y dejaron muy buenas sensaciones. También destacada fue la presencia de Esteve en portería y las vueltas de Santi Jara y Jovanovic, que llevaban varios partidos sin disputar ni un solo minuto. El CSKA, por su parte, no reservó a ninguno de sus grandes jugadores. Akinfeev, Dzagoev o Sigurdsson disputaron toda la primera parte.
Una primera mitad en la que el Cartagena trató de llevar la iniciativa del juego durante los primeros compases del encuentro. Los de Borja Jiménez llevaron la iniciativa, tuvieron el balón y consiguieron incomodar, aunque sin apenas peligro al conjunto ruso. Sin embargo, fue cuando pasó el minuto veinte cuando el CSKA comenzó a quitarle el balón al Cartagena y a crear peligro. Especialmente cuando los hombres de mitad de campo en adelante conseguían combinar entre ellos. La velocidad del juego de los rusos se disparaba y a l Cartagena le costaba reducir los espacios por los que sí entraban los visitantes. En una de esas acciones iba a llegar la peor noticia para los albinegros. Un intento de remate de Vlasic en el que Verza se lanzaba al suelo para cortar el disparo terminaba con el alicantino doliéndose en el suelo. De hecho tuvo que pedir que fueran a atenderle las asistencias y terminó retirándose en camilla. Fue el preludio del primer gol del encuentro. El propio Vlasic conseguía llegar a la frontal del área sin apenas oposición y con un disparo seco y bajo lograba batir a Esteve. Fueron los mejores minutos de un CSKA de Moscú que terminó dominando.
Tras el paso por vestuario y la revolución de cambios en los rusos, no tardó en llegar el segundo. Maradishvili cazaba un rechace dentro del área tras una gran jugada dentro del área y ponía tierra de por medio en el marcador. El Cartagena trató de reaccionar y maquillar el resultado. Y pudo hacerlo en dos acciones consecutivas. Primero, con un disparo raso del canterano Nacho Pais, que nada más saltar al terreno de juego probó suerte. Después, con un remate de Uri que se estrellaba en la madera a la salida de un córner.

Finalmente el CSKA venció por 0-2 y se llevó el trofeo Carabela de Plata convirtiéndose en el segundo equipo internacional en conseguirlo después del PSV Eindhoven. El Cartagena, por su parte, piensa ya en el compromiso del domingo ante el Algeciras.
LaOpinión