El tanto de Raúl Dacosta en el 34 adelantó al Cartagena tras un auténtico jugadón. El Rayo creyó demasiada penalización para lo que estaba haciendo y decidió empatar en el 40 por mediación de Manín. La segunda parte, sin goles, no fue menos interesante. Perejón chutó a la madera y el Rayo desperdició varias ocasiones para llevarse el partido. Al final, empate y gracias del Cartagena que suma su quinto punto en tres jornadas.
En los primeros minutos se reconocieron los equipos. Sorprendió la ofensiva local que, sin complejos, se echó encima del Cartagena y lo encerró en su campo. Una primera jugada advirtió del peligro y el conjunto albinegro trató de reaccionar. Se conectaron Raúl Dacosta e Ibán Ribeiro y mostró el cuadro portuario sus cartas.
La intensidad del primer cuarto de hora fue tremenda por parte de los dos equipos, no obstante, Dani Perejón no pudo subirse a ese tren que iba a más de cien kilómetros por hora. El lateral que entró por la lesión de Marc Jurado acusó la falta de minutos y el rival lo notó. Volcó el Rayo el juego por la izquierda de su ataque y pronto obtuvo frutos.
Sobre el minuto nueve Jeremy José, incisivo por la izquierda, regateó y se abrió para disparar con la derecha al palo largo. Lucho García no estuvo bien y rechazó cerca del área pequeña, donde Yoshimura le pegó adentro de la portería. No obstante, Manín incurrió en falta en la búsqueda del rechace sobre Nacho Martínez y el colegiado se percató. Ni siquiera hubo revisión del tanto anulado.
Fue un serio aviso del potencial majariego antes de cumplirse el décimo minuto de juego. Los locales continuaron presionando arriba y ganando duelos. Como consecuencia, Manín cayó en el área en un choque dudoso con Baz. Tuvieron varios en la priemra parte. El antídoto del Cartagena fue darle al Rayo de su propia medicina.
La presión como solución
Comenzó a presionar muy arriba el equipo de Íñigo Vélez y metió en apuros a la zaga contraria, que cometió varios errores cerca del minuto 20. Dio así un paso adelante el cuadro portuario y empezó a entrar mucho más en juego Dacosta con su brillante regate. En la primera que tuvo centró y no encontró rematador, pero continuó intentándolo.
Otro error dejó sólo a Marcos Moreno en la frontal, pero su remate buscando la escuadra más alejada se marchó arriba. También se pasó de potencia Ribeiro tras otra gran jugada de Dacosta dentro del área. Esta, rozando el larguero. A la siguiente que tuvo Raúl Dacosta no se lo pensó: se la guisó y se la comió. Recibió casi en la línea de fondo, se metió entre dos defensores y perfiló el cuerpo para pegarle ajustada al palo largo, casi sin ángulo. Uno de los goles de la jornada para el 0 a 1 en el 34.
A pesar de adelantarse en el marcador, no se vio nunca del todo cómodo al Cartagena. El centro del campo, compuesto por De Blasis y Clavería, no ganaba duelos ni conseguía el espacio necesario para hacer circular el balón. Ganó la batalla el Rayo Majadahonda y cimentó el empate.
Gran respuesta rayista
En el 38 salvó Lucho el gol de Manín de cabeza sobre la línea con un paradón. Se mantienen los problemas de córner de un equipo en el que sólo Luca Lohr 'da la talla'. Se podía oler el empate y finalmente llegó. Tras un centro mal despejado por la zaga albinegra, el balón llegó a Manín, que le pegó de volea contra el césped para colarla por la misma escuadra de la meta de Lucho en el 1 a 1 a los 40 minutos.
Álex Guti, que no estuvo demasiado bien, se conectó en una única jugada en la que pudo hacer el segundo en el 45, pero le salió centrado el tiro justo antes del descanso. El silbato del árbitro fue un alivio para los jugadores, en medio de un despliegue físico enorme. Tras quince minutos, las fuerzas estaban repuestas y la intensidad regresó. Pudo hacer el Rayo el segundo gol en una contra de 3 contra 2 tras un córner albinegro.
Se equivocó Yoshimura en otra superioridad numérica y el Rayo siguió mejor. El Cartagena sólo tuvo a Dacosta como argumento ofensivo con salidas en velocidad que terminaban siempre en falta. De forma puntual, Perejón estuvo a punto de marcar en un balón suelto en la frontal. Le pegó con el alma a la madera.
Después de una hora de partido, los tres puntos podían caer para cualquier lado. Pero desde entonces hasta el final del partido solo hubo un color. El rojiblanco del Rayo. Jeremy marcó otro golazo que también fue anulado. Esta vez, por fuera de juego tras conectar el extremo con tres compañeros en paredes dentro del área.
Sin brillo y sin luz
Vélez buscó soluciones con Jean Jules y Ajenjo, quien casi marca en la única clara del Cartagena en la segunda parte. En el 76, tras una ocasión clarísima fallada por Manín, una torre de luz se apagó y el partido tuvo que detenerse durante 6 minutos. No obstante, se reanudó con menos luminosidad tras el consenso del colegiado con los entrenadores y capitanes.
Las tuvo de todos los colores el Rayo. Con centros, disparos, remates de cabeza... Pero se salvó el Cartagena. No llegaron los intentos a llevar el peligro necesario, pese a la insistencia. Entraron Benito Ramírez y Abdel Lah en los últimos minutos sin impacto en el partido.
Pese a la superioridad contraria, el Cartagena nunca se fue del partido y pisó área en el último minuto sin éxito. El final del encuentro confirmó que los albinegros dan un paso atrás con respecto a sus dos primeros partidos. Suma el cuadro portuario su quinto punto en tres jornadas: una victoria y dos empates. Pierde dominancia el equipo de Vélez ante un equipo que sólo había perdido hasta el momento.
La Opinión