FC Cartagena 1-0 CD Badajoz

El FC Cartagena conseguía en el tiempo añadido meterse entre los cuatro primeros clasificados por vez primera esta temporada, gracias al tanto anotado de penalti por Rubén Cruz. El bloque albinegro logró una sufridísima victoria frente al CD Badajoz en un partido flojo de los albinegros, en el que la disposición defensiva del oponente supuso un auténtico quebradero de cabeza para el ataque local.
Elady, que saltó en la segunda parte, se convertía en uno de los grandes protagonistas del encuentro. Evitó el gol de los pacenses al sacar casi bajo palos un disparo de un atacante del Badajoz a la hora del partido y cuando se habían cumplido dos minutos de tiempo añadido fue objeto de penalti, cuando todo hacía prever que el choque se quedaría en empate.
Los tres puntos suponen una auténtica inyección de moral para un equipo y una afición que vivirán con mucha más intensidad si cabe esta semana del derbi y, de paso, mete dos puntos de diferencia al Real Murcia en este singular duelo regional, que se convierte cada temporada en lo más esperado para ambas aficiones.
Muchas novedades propuso el preparador de inicio. La baja obligada en el lateral izquierdo de Jesús Álvaro la cubría Luis Mata, con menos desborde y velocidad que su compañero canario. Cordero se plantó solo en medio campo, ya que Munúa decidió poner a Carrillo y Santi Jara como jugadores adelantados al sevillano, lo que supuso que el bloque albinegro no tuviera siempre el control del partido, o al menos no el dominio del mismo al que nos tiene acostumbrados.
Igor Paim en la izquierda fue otra de las novedades en el once. El brasileño, hasta ahora jugador de segundas partes, tenía la obligación de demostrar el porqué de su contratación, ya que los destellos ofrecidos hasta ahora habían convencido poco.
A los albinegros se les resistía el fútbol que han ofrecido en otras ocasiones en casa. El Badajoz no es un equipo que empujara en exceso o que quisiera tomar la iniciativa en el marcador. Apretó la salida del Cartagena en momentos muy puntuales y salió a la contra en esporádicas ocasiones, casi todas ellas sin demasiado peligro, por lo que al Cartagena le tocaba apretar los dientes en un encuentro demasiado atascado y con falta de velocidad en los costados, pases interiores y llegada.
Dominaba pero sin profundidad este Cartagena novedoso, al que el camino se le empinaba cuando tocaba crear. El equipo necesitaba más fútbol interior y fue donde Carrillo ofreció más sensación de peligro. En dos pases interiores, el primero de Moyita y el segundo de Carrillo, fue cuando los locales generaron inestabilidad en la pedregosa defensa visitante.
Ambos balones cayeron en los pies de Rubén Cruz, uno en el costado derecho y otro en el izquierdo. En el primero el delantero cartagenerista tuvo tiempo de armar la pierna y disparar a media altura, pero Kike Royo, bien colocado, mandó con su guante el balón a línea de fondo. En la segunda, tras servicio de Carrillo, el atacante se encontro con la pierna de un defensor, que también envió el esférico a línea de fondo.
Los cartageneristas fueron cogiendo más velocidad en el tramo final de la primera parte, probablemente en los apoyos lograron coger más descolocada a la zaga pacense. El Badajoz colocaba a cinco hombres atrás cuando le tocaba defender y esta barrera se hacía infranqueable para los albinegros.
Poco ofreció el Badajoz de Nafti, más preocupado en los primeros cuarenta y cinco minutos de partido de defenderse bien que de intentar anotar.
En la segunda parte el Cartagena saltó al campo más dormido que el oponente y los de Nafti dieron un paso adelante, buscando más repercusión arriba. A los cuatro minutos Eder lo intentó de volea, pero su disparo se marchó fuera por poco.
La réplica llegó de los pies de Santi Jara en el minuto 54. El atacante albinegro recibió caído a la izquierda de Rubén Cruz. Se deshizo de un rival y mandó el balón al otro lado. Ajustó tanto que el esférico se marchó al palo.
Tres minutos más tarde la oportunidad fue para Moyita. Una gran acción del Cartagena por banda izquierda, con centro de Luis Mata y mal remate de Moyita cuando tuvo tiempo de bajar el balón y colocarlo.
El entrenador había dado entrada a Julio Gracia y a Elady y el Cartagena empezaba a tener más argumentos arriba. Gracia es un jugador con buena visión, que sabe mover el balón de un lado a otro y Elady aprovechó su manejo del balón con los pies y la verticalidad para lanzar al equipo.
No obstante, en el minuto 61 Elady tuvo que achicar agua en la mejor ocasión del Badajoz. Un remate dentro del área de un atacante visitante lo repelía en el último instante el albinegro evitando el gol que parecía cantado.
El Cartagena no lograba encontrar la fórmula para generar más peligro. Tocaba y tocaba de un lado a otro y la afición se desesperaba por la poca verticalidad del equipo.

Pero en el tiempo añadido, Cruz tocaba un balón de cabeza en un salto y Elady logró avanzar hasta dentro del área, donde fue derribado por Mario Gómez. El árbitro pitó penalti; Rubén Cruz cogió la pelota y la puso dentro y la afición se marchó tan contenta y se olvidó de todos los pesares sufridos durante los 90 minutos.
La Opinión

CF Villanovense 1-1 FC Cartagena

El Cartagena se llevó del Municipal de Villanueva un premio menor tras ver cómo el equipo rival le empataba el encuentro a cinco minutos para la conclusión del choque. El bloque albinegro se las veía ya con los tres puntos en el bolsillo, pero un error fatal de la zaga lo evitó, lo que dejó a los jugadores con cara de circunstancias y al entrenador abatido por el esfuerzo de su equipo.
Y es que el conjunto albinegro había tenido que luchar, también ayer, con las circunstancias sobrevenidas de un lamentable estado del césped que, tal y como criticó el entrenador al término del encuentro, le habían impedido poner en práctica su fútbol.
Julio Gracia adelantó a los cartageneristas cuando se cumplía la hora de partido, pero Pajuelo ponía el 1-1 en el marcador a seis minutos del final.
Aún así, el Cartagena sumaba un punto en su particular escalada hacia los puestos de play off.
El choque entre el Villanovense y el FC Cartagena fue un partido entretenido, sobre todo en la segunda mitad, en la que el conjunto blanquinegro desaprovechó su ventaja inicial tras no cerrar el partido y acabó cediendo el empate a los locales en el tramo final.
En los primeros 45 minutos, ninguno de los dos equipos fue capaz de controlar el partido ni imponer su juego. Gustavo Munúa repitió el once inicial de la victoria ante el Sanluqueño la pasada jornada, pero esta vez no funcionó para llevarse los tres puntosde tierras extremeñas. Mientras que, en el lado local, Julio Cobos se veía obligado a introducir novedades tras una semana cargada de partidos, el último, en Copa del Rey ante el Sevilla.
Tras varios disparos de fogueo, la primera ocasión de peligro fue para el Cartagena tras un centro de Santi Jara desde la derecha, pero la jugada quedó invalidada por fuera de juego de Aketxe. El Villanovense sufrió mucho en estos primeros compases y hasta casi la media hora de juego no se acercó hasta la portería de Joao Costa, con un remate forzado de Xiscu que se marchó fuera por poco.
En el 26, era Tapia el que colgaba un buen balón desde la banda izquierda que Raíllo cabeceaba fuera. Respondía el Cartagena, con una internada de Elady por la izquierda para meter el balón al área, pero su centro se paseó sin encontrar rematado. Minutos después, Elady lo intentaba de nuevo con un centro chut que se marchó también lejos del marco de Isma Gil. No estaba siendo una buena primera mitad.
El Cartagena trataba de sacar el balón jugado desde atrás, mientras los de Julio Cobos insistían en la presión alta, sin éxito, y balones en largo en ataque para buscar a Raíllo.
Como alternativa a eso, Poley probó fortuna antes del descanso con un disparo lejano que se marchó muy desviado. El guion de la segunda mitad iba a ser similar al principio, aunque el primer movimiento de Munúa desde el banquillo iba a cambiar el signo del partido.
La entrada de Julio Gracia en el 57 fue clave, pues sólo dos minutos después el mediocentro sevillano aprovechaba un balón suelto en el área para poner por delante al Cartagenaaún con media hora de partido por disputarse (0-1). En esa media hora, el conjunto visitante pudo asestar el golpe definitivo al Villanovense, pero la falta de acierto acabó costando cara al Cartagena. Primero la tuvo Elady, en el 63, mandando un balón al larguero. Y, cinco minutos después, de nuevo disparaba fuera tras una buena internada.
En el 75, era Jesús Álvaro el que tenía otra ocasión clara para hacer el 0-2 pero sudisparo se marchó a córner tras rozar en un jugador rival. Tras superar esos malos minutos, los de Julio Cobos resucitaron con varias ocasiones.
En el 77, era Xiscu el que montaba la contra bien cortada por la zaga cartagenera y, acto seguido, de nuevo lograban taponar un disparo de Raíllo.
Ya en el 79, Poley buscó sorprender desde el saque de esquina con un gol olímpico que sacó bien de puños Joao Costa. Este arranque ofensivo serón iba a culminar con el gol bien anulado a Carrasco por fuera de juego, pero que era el presagio de lo que ocurriría en el 84, cuando el empuje del Villanovense encontró resultado en un remate de Pajuelo que acabó en el fondo dela red tras rebotar en un jugador del Cartagena en la maraña defensiva que había en el interior del área (1-1).
Sólo quedaban seis minutos por delante, un tiempo en el que los dos equipos tuvieron ocasiones para llevarse el partido. Las más claras para el Cartagena, en el 90 con undisparo a bocajarro de Moyita, ex del Villanovense, que salvó un magistral Isma Gilbajo palos.
La última fue para los locales, en un disparo mordido de Raíllo que atrapó el meta visitante sin problemas para certificar el reparto de puntos.

De esta manera, el bloque entrenado por Munúa se mantiene en la quinta posición en la clasificación, con 18 puntos en su casillero y a uno del cuarto clasificado, que es el Talavera. El Cartagena perdía una ocasión de oro para ponerse a un punto del tercer clasificado y enfilar a los dos primeros clasificados, el Melilla y el UCAM Murcia, que ayer vencían con contundencia a sus dos rivales.
La Opinión

FC Cartagena 3-0 At. Sanluqueño

El segundo triunfo en casa del FC Cartagena llegó con otra goleada al Sanluqueño. El 3-0 del equipo albinegro trae optimismo para la afición cartagenerista, que si bien observa cómo el equipo funciona a la perfección a domicilio, en el Cartagonova le cuesta hasta ahora solventar los encuentros.
No obstante, en esta oportunidad el equipo dirigido por Munúa cuajó un buen partido, en el que dominó de principio a fin y en el que la figura de Aketxe destacó por encima del resto. Un doblete del ariete vasco, el segundo en lo que va de temporada, y otro bello tanto de Julio Gracia sentenciaron a un rival escaso de recursos y errático a la hora de defender las acciones a balón parado.
El equipo cartagenerista no dio opción en ningún momento al oponente. Dominó el partido de principio a fin y salió con un 'chute' de moral que le catapulta a la quinta posición, a un punto del Real Murcia -en puesto de play off- que es cuarto.
Lo que demostró el Sanluqueño es que las acciones a balón parado le cuesta muchísimo defenderlas. El Cartagena generó hasta cuatro oportunidades de gol con balones colgados al área y solo en una de ellas en la primera parte anotó, aunque cualquiera era opción manifiesta para anotar.
El equipo albinegro cogió el balón tal y como nos tiene acostumbrados en la competición cuando juega en casa. En esta ocasión con la ausencia de Vitolo por lesión, el entrenador apostó por meter a dos jugadores por delante de Cordero: Carrillo y Moyita, mientras que Elady regresó a la banda izquierda y Santi Jara se dejaba caer por la derecha. Aketxe fue de nuevo titular y cuajó una excepcional primera parte. Se batió bien con los dos centrales, mandó un balón al palo y anotó un gol.
Aunque el primero en tener la oportunidad de marcar fue Elady cuando en el minuto 7 se encontró un balón perfectamente medido por Óscar Ramírez al centro del área. El jienense lejos de rematar con la cabeza lo intentó con el pecho, pero no llegó y el esférico se marchó a línea de fondo.
El bloque visitante lo intentó cada vez que tenía la posibilidad con balones rápidos a la contra. Mawi fue el jugador que más inquietó a los centrales, pero la defensa estuvo bien situada para evitar cualquier despiste.
Antes de alcanzar los veinte minutos era Aketxe quien mandaba al palo un balón que le llegaba centrado por Santi Jara desde saque de esquina. El vasco entró solo pero el esférico no terminó de ir orientado.
Elady volvía a ser protagonista en el minuto 26 de partido con una ocasión quizá más clara si cabe que la anterior. Se encontró con un balón casi en el área pequeña tras error clamoroso del meta visitante. El delantero albinegro controló, pero quiso ajustar tanto que se marchó el esférico fuera. Se lamentó el futbolista porque ya podía haber puesto por delante a los suyos al menos en dos ocasiones,
Un error de Moyita en el centro del campo propició una contra del Sanluqueño, que acabó con una falta en el borde del área del Cartagena. La acción era peligrosísima y Abel Gómez lanzó el esférico ajustado al palo izquierdo pero fuera.
El que no falló en su segunda clara ocasión fue Aketxe en el minuto 41 en otro centro desde la línea de fondo de Santi Jara y remate, solo, al fondo de las mallas. El Cartagena obtenía, por fin, el premio al buen juego y a las ocasiones que había dispuesto.
Tímida la presión del Sanluqueño en el arranque de la segunda parte. El Cartagena no lograba en los primeros minutos de este periodo terminar de plantar el balón y salir con él controlado, lo que provocaba pérdidas en medio campo o falta de conexión con los jugadores de arriba.
El equipo de Munúa volvía a jugar con fuego, ya que un resultado tan corto hace peligrar la victoria y de eso ya saben los jugadores en su campo.
Falete, entrenador del Sanluqueño, dio entrada a Dani Güiza para que éste aprovechara su experiencia a la hora de encontrar el sitio adecuado para embocarla.
Pero el exinternacional no tuvo tiempo casi de pestañear cuando Aketxe, en una jugada muy parecida a la de la primera parte, mandaba el balón al fondo de las mallas en el minuto 67. De nuevo centro desde saque de esquina de Santi Jara y otra vez la cabeza del delantero albinegro para mandar el esférico a la red.
Con 20 minutos por delante la victoria ya pintaba mucho mejor y el Cartagena no tuvo más problemas a la hora de tocar y hacer más largo el partido.
Nadie era capaz de toser al bloque albinegro y el oponente casi había bajado ya los brazos ante la inoperancia mostrada hasta ese instante. Pero a falta de un cuarto de hora para el final llegó el tercero, obra de Julio Gracia, recién salido al campo. Apertura de Aketxe a la izquierda y el centrocampista dribla, se mete para adentro y cruza al ángulo largo. El cancerbero Diego se estira pero no puede hacer nada para evitar el gol del futbolista cartagenerista.

El 3-0 reflejó fielmente lo que se vio por el maltrecho césped del Cartagonova. El equipo suma tres nuevos puntos y acumula ya cinco victorias en los últimos seis partidos, lo que le hacen auparse hasta la quinta posición, con 17 puntos, a solo uno del Real Murcia, que es cuarto.
La Opinión

Sevilla At. 0-1 FC Cartagena

El FC Cartagena ha aprendido a solucionar las crisis de resultados que sufre en el Cartagonova muy lejos de su campo. Ayer, con la victoria en la Ciudad Deportiva del Sevilla, volvía a rebajar la tensión que originó la derrota en casa frente al Melilla.
Cada vez parece más claro que el plantel entrenado por Gustavo Munúa se siente más cómodo fuera. Al menos así lo ha demostrado tras ganar de forma consecutiva en las tres últimas salidas (Jumilla, Malagueño y Sevilla Atlético) y que contrasta con las derrotas en su casa ante Granada B, UCAM Murcia y Melilla. Todo lo que se deja en casa lo vuelve a recuperar fuera, lo que facilita que no se despegue del todo de los puestos altos de la tabla clasificatoria.
En esta oportunidad fue Rubén Cruz, que llevaba unos pocos minutos en el campo, el que embocó el balón al fondo de las mallas y daba la victoria al equipo albinegro en un partido nada fácil, ante un rival quizá algo candoroso, pero que dio la cara en el primer tiempo y tuvo sus oportunidades de marcharse con aglún tanto en su casillero.
Importante fue, en este periodo, la actuación de Joao Costa, que evitó con sus intervenciones que el filial hispalense se pusiera por delante en el marcador. En la segunda si bien el Sevilla Atlético fue a menos, el Cartagena supo esperar su momento con paciencia y encontrar el hueco en el instante preciso y con el protagonista necesario ahí para anotar y llevarse la victoria.
El entrenador albinegro, tal y como estaba previsto, decidió incluir en el once inicial algunos cambios. Algunos derivados de las lesiones del meta Mario y las sanciones como las de Antonio López. Además, el preparador incluyó en el once inicial a Óscar Ramírez, que no había participado en las últimas cuatro jornadas, en sustitución de Orfila, esta vez en el banquillo.
Así pues, además de Ramírez, fueron novedad también Carrillo, Moisés García y Aketxe.
En este equipo se puede pasar de no estar incluido en la convocatoria a pasar directamente al equipo de inicio de una semana a otra. Cuando la plantilla funciona, pocas críticas se le pueden hacer al entrenador, pero estaba claro que tras la imagen ofrecida ante el Melilla parecía más que obligado buscar otras alternativas.
El Cartagena quiso ser el dominador del encuentro casi desde el arranque. Lo consiguió por momentos porque si bien el Sevilla Atlético trataba de presionar, no siempre lo hacía bien, lo que originaba un hueco en medio campo a favor de los cartageneristas. Los jóvenes jugadores sevillistas apostaban entonces por buscar la espalda de los atacantes albinegros, o bien salir rápido a la contra. La habilidad de los hispalenses se hacía presente en las botas de jugadores como Pejiño, Diego García y, sobre todo, de Bryan, con un desparpajo propio de un joven de 17 años.
El Cartagena se acercó con peligro en el primer minuto. Moyita colocaba un pase interior para Aketxe, que encaró y desplazó el balón ante la salida del portero. Lucho arrolló al jugador y el árbitro señaló la falta en contra del Cartagena. La imagen demuestra la equivocación del colegiado, ya que la acción es igual a la pena máxima señalada hace una semana en contra del Cartagena, en este caso con Mario, portero albinegro, como triste protagonista. Pero seis minutos más tarde el mismo protagonista, Aketxe, vuelve a ser objeto de falta dentro del área, tanto o más clara que la anterior, pero tampoco el colegiado, cerca de la acción, la consideraba punible.
Antes de cumplirse el minuto 40 Carballo enganchaba un balón tras recoger un pase interior y Joao Costa salvó a su equipo de encajar un gol. En el minuto 20 fue una contra llevada por Miguel Martín que cedía a Pejiño para que éste, con dos compañeros a su lado, decidiera resolver con un chut que también repelía el portero albinegro. Joao Costa, sustituto de Mario, ayudó con sus paradas a que el partido quedara abierto.
El Cartagena lo intentó con menos claridad. Un remate flojo de Moyita, un disparo muy intencionado de Carrillo, quien se mostró muy participativo durante todo el partido, y otro chut duro desde lejos de Aketxe fueron las opciones de los de Gustavo Munúa en la primera parte.
En la segunda parte, la intensidad ofrecida en la primera se fue diluyendo ante el desgaste anterior. El Cartagena sufrió menos porque el Sevilla Atlético perdía velocidad, aunque lo que le ocurría también es que el bloque albinegro tampoco lograba dotar de profundidad a su ataque.
Jesús Álvaro fue el gran pulmón del equipo. Su vocación ofensiva ayudaba a desbordar por su banda. Un disparo suyo, con rechace al poste del portero, fue la mejor ocasión antes del gol.
En el minuto 70 Rubén Cruz susitituía a Aketxe y siete minutos más tarde mandó a la red un servicio de Moyita. El balón llegó de un buen desplazamiento de Carrillo sobre Jesús Álvaro y un centro de éste a Moyita.
El Cartagena aguantó perfectamente el resultado a favor y se llevó tres puntos que le vuelven a dar cierta tranquilidad.

El Sanluqueño, el próximo domingo, es el siguiente obstáculo en casa.
La Opinión

FC Cartagena 0-2 UD Melilla

A pesar de que era el líder el que visitaba el Cartagonova, pocos se podían esperar que el Cartagena perdiera en casa por 0-2. El motivo es que el conjunto dirigido por Gustavo Munúa había mostrado en las cuatro últimas jornadas una asombrosa mejoría y los resultados -tres triunfos consecutivos- auguraban que este equipo empezaba a recobrar la confianza y mostraba de lo que es capaz de hacer en esta temporada bajo la batuta del preparador uruguayo.
El entrenador quiso huir en la previa del encuentro de las euforias y seguía ofreciendo el mismo mensaje con la búsqueda de la regularidad y el equilibrio de la que es consciente que no se ha alcanzado.
Está más claro para los que no estamos dentro del club -Munúa parece que es el más consciente de los desarreglos de este equipo-, que el FC Cartagena va a tardar más tiempo del que todos deseábamos para ofrecer una versión -si es que la tiene-, mejorada y aumentada de las jornadas precedentes.
Ante el Melilla dio una sensación muy diferente a partidos anteriores. El Cartagena navega en un mar tempestuoso, en el que no es capaz aún de defenderse como un marino avezado ante las tormentas que le llegan. El UCAM Murcia, sin ser superior, o mejor dicho siendo peor que los albinegros, se llevó el gato al agua por errores de bulto en la defensa cartagenerista; elGranada  B sacó rédito a la falta de cohesión de esta plantilla en la primera jornada y el Melilla se aprovechó de su buen estado actual, del gran trabajo de Menudo y de los desajustes defensivos -que siguen acumulándose- en la zaga albinegra.
El exjugador del Cartagena hizo los dos tantos de su equipo y la lió en un partido del que todos valorábamos como piedra de toque para medir el potencial de este bloque albinegro. El mismo entrenador recordó a la conclusión del choque que contra los tres aspirantes para estar arriba -GranadaB, UCAM Murcia y Melilla- sus chicos han pinchado en casa.
Además de los tres puntos que volaron de forma justa del Cartagonova, el entrenador se queda para el siguiente encuentro sin Elady, expulsado en el minuto 80 tras una patada que no venía a cuento, y sin Antonio López, también expulsado con doble amarilla. Para añadir un poco más de leña al asunto, Mario, el portero albinegro, se retiró lesionado -parece que con algún diente menos-, después de hacer falta a Óscar García en lo que fue el segundo gol, de penalti, de los melillenses.
Todo se torció en la segunda parte porque el Melilla apretó bien al Cartagena arriba para robar el balón en la línea de medios y atacar con sus hombres rápidos. El encuentro se rompió ahí, y el Cartagena no tenía el pegamento para unir las piezas y empezar de nuevo.
Antes, en la primera parte, el bloque albinegro y el azulino se respetaron demasiado. El fútbol brilló por no llegar al Cartagonova a tiempo, por lo que las únicas acciones que rondaban la portería de Barrio y Mario se producían a balón parado. Un cabezazo de Rubén Cruz flojo y un disparo de Santi Jara desde fuera del área era lo más importante de un Cartagena deslucido. Fallaba la conexión en medio campo. Los jugadores de segunda línea no aparecían y Rubén Cruz pasaba inadvertido. Moyita, Jara y Fito Miranda no conectaban, el juego estaba demasiado trabado y Cordero y Vitolo andaban muy lejos de la portería rival.
El Melilla no le perdía la cara al encuentro, aunque tampoco daba sensación de peligro.
En la segunda parte el Melilla aprovechó su momento. En el minuto 52 Fito Miranda da un mal pase en medio campo, interceptado por un jugador visitante, que cede rápidamente a Menudo, rápido por el carril del once. Encaró a Mario y lo batió por bajo.
El gol, tal y como estaba el partido, decía mucho de lo que podía hacer el Cartagena. El encuentro era gris y el marcador presagiaba malas noticias.
Tras el tanto Munúa dio entrada a Elady y Aketxe. Los cambios estaban preparados, pero el gol le sorprendió antes de efectuarlos.
Diez minutos más tarde llegó la sentencia con un claro error en la marca. El central del Melilla bota en largo para Óscar García. Un pase entre los dos centrales al que no llega ninguno y Mario mide mal, sale tarde y arroya al atacante. Así que penalti y encima un duro golpe para el portero en la cara, que tiene que ser sustituido por Joao Costa.
Menudo convertía la pena máxima y el Cartagena fue entonces una sombra de equipo. El Melilla controló bien, no dejó jugar, el partido se enmarañó y el que sale perdiendo normalmente suele ser el equipo que va a remolque.
Elady tuvo la posibilidad de recortar distancia en el 69. Recogió un balón dentro del área y quiso colocar, pero ajustó tanto que se marchó fuera por poco.
Sin el primero es imposible que llegue el segundo, por lo que los ánimos fueron decayendo y en la impotencia Elady dio una patada por detrás a un defensa y fue expulsado. Todo estaba finiquitado en un partido en el que el Melilla dio sensación de equipo con personalidad, que sacó provecho a los destellos que llegaron de las botas de Menudo y después controló a la perfección para llevarse los tres puntos.

El Cartagena acumula una triste racha de derrotas en casa: tres partidos perdidos de cuatro disputados es para hacérselo mirar.
La Opinión

At. Malagueño 0-2 FC Cartagena

Tres de tres para empezar la semana no está nada mal. Gustavo Munúa ha conseguido cambiar el gesto de los aficionados a base de victorias, las que ha cosechado de forma consecutiva el FC Cartagena tras perder en casa y contra todo pronóstico el pasado 16 de septiembre ante el UCAM Murcia. En aquel partido era complicado convencer a la afición de que debía tener paciencia después de sumar la segunda derrota seguida en casa y no haber ganado ni un partido de Liga.
Las victorias le cambian la perspectiva al más pintado y el equipo, a pesar de haber mostrado mejoría y ofrecer muy buena imagen, no olía los tres puntos con cuatro jornadas jugadas.
Pero todos sabemos que el fútbol funciona por sensaciones y hay que darle la razón al entrenador albinegro cuando pedía tiempo y paciencia. Tras ganar al Jumilla y al Almería B, el Cartagena había mostrado la evolución no solo en su fútbol sino en la contundencia. Ayer, ante el Malagueño se imponía la lógica y el equipo ganaba por 0-2, gracias al fondo de armario que el técnico posee esta temporada. Los dos goles llegaron de dos jugadores que saltaron desde el banquillo: Elady y Moyita.
Ambos futbolistas anotaron en los últimos instantes, minutos 87 y 92, cuando el rival apenas tuvo tiempo para reaccionar, y el Cartagena acumula, así, nueve puntos de nueve, un fantástico bagaje que le hace aproximarse a la zona noble del Grupo IV de Segunda División B.
Tiene más importancia el fondo que la forma, al menos en este partido, porque el bloque cartagenerista no ofreció un fútbol brillante, ni tan siquiera fue capaz de entretener a los aficionados que lo pudieran ver por la pequeña pantalla.
Los de Gustavo Munúa tuvieron casi siempre el partido controlado, pero no lograban hacerle demasiado daño al meta local, que apenas tuvo que intervenir hasta el momento del primer gol albinegro.
No hay que olvidarse, por otro lado, que una intervención de Mario, cuando el partido caminaba con empate a cero, fue determinante. El meta evitó el gol en una clara ocasión local, lo que supuso mantener vivas las esperanzas de victoria hasta el último momento.
No le vimos al Cartagena rápido en el movimiento de balón ni demasiado acertado a la hora de salir a la contra. Por dentro apenas hacía daño y por fuera solo las acometidas de Jesús Álvaro llevaban algún balón al área.
El entrenador apostó por Julio Gracia como hombre adelantado al centro del campo, pero su papel fue más que discreto. Rubén Cruz, como segundo punta, no tenía demasiadas oportunidades de mover a las bandas. El Malagueño apretaba sus líneas y no dejaba espacios, lo que supuso un dolor de cabeza cuando de atacar se trataba para las huestes cartageneristas.
Munúa decidió que Aketxe y Cruz salieran como tándem ofensivo, tal y como sucedía hace dos semanas ante el Jumilla, pero nunca encontraron la combinación por dentro, el pase por fuera ni el remate en el área para sacar su potencial.
En la primera parte el Malagueño no inquietó lo más mínimo. El Cartagena tenía el balón y además se anticipaba a la perfección cuando el rival trataba de salir rápido a la contra. Antonio López, debutante en Liga, dio una grata imagen en todos lo sentidos. Rapidez, buenas coberturas y ninguna duda dejó el exjugador del Lorca, que tras el golpe en la cabeza sufrido ante el Don Benito no había podido jugar ningún encuentro todavía.
Destacó como única oportunidad de peligro la acción llevada por la izquierda por Jesús Álvaro, sin duda el más incisivo de su equipo en la primera parte. Tras llegar casi a la línea de fondo, mandaba al área y Rubén Cruz, tras deshacerse de un rival, giraba para disparar demasiado ajustado y el balón se marchó fuera.
En la segunda parte Munúa hizo pronto los cambios: Fito Miranda salía al campo en el minuto 52 por Julio Gracia, algo desdibujado en esta ocasión.
Miranda, junto con Moyita y Elady, dio más opciones de medio campo hacia arriba. El Cartagena se había enredado en un encuentro sin ideas y necesitaba aires nuevos.
No obstante, tal y como antes relatábamos, el meta Mario evitó el 1-0 en el minuto 56. Un pase de Juan Cruz a Antoñín suponía una ocasión muy clara para los locales. El delantero malaguista encaraba solo ante el meta albinegro y de fuerte derechazo mandaba el balón entre los tres palos. El cancerbero logró adelantarse y evitar el gol local.
Luego fue Santi Jara quien lo intentó en el minuto 59 con el primer disparo a los tres palos del Cartagena, pero el portero mandaba a línea de fondo. Aketxe, de volea, estrellaba el balón al larguero en el minuto 60 de partido.
No daba demasiada sensación de que el Cartagena pudiera hacer algo más hasta que Elady enganchó un balón en el borde del área y ajustó al palo izquierdo, lo que supuso el 0-1 a tres minutos del final.
El Malagueño se fue arriba y descuidó la defensa, lo que aprovechó Moyita en el tiempo de prolongación para correr solo hasta la portería y con tiempo de cruzar al otro palo, lejos del portero.

El 0-2 es otro impulso más para la moral de los cartageneristas antes de recibir al Melilla.
La Opinión

FC Cartagena 4-1 UD Almeria B

Ha sido a la tercera, pero también de la mejor manera posible, con goleada y con tantos de gran factura todos y cada uno de ellos. El FC Cartagena se exhibía por fin con un partido redondo tanto por el potencial ofensivo mostrado ante el Almería B como por el control del encuentro ante un oponente que acabó empequeñecido por la superioridad del conjunto albinegro.
Munúa, entrenador del conjunto albinegro, decía tras el encuentro que el equipo no jugó mejor que contra el UCAM Murcia, aunque los goles puedan hacer cambiar el parecer de algunos. Pero lo cierto es que para que la valoración final de un equipo sea positiva  la puntería juega gran parte de responsabilidad en este examen y está claro que este Cartagena fue netamente superior al de hace dos semanas contra al equipo universitario.
Además, el conjunto cartagenerista dominó de cabo a rabo al oponente. Incluso cuando el Almería B acortó distancia con el tanto en el minuto 52, el Cartagena no dudó ni un instante en volver a coger el mando del encuentro y defenderse del resultado con el balón en los pies. El nerviosismo le duró poco, porque los albinegros lo tuvieron siempre claro, quizá porque los entendidos dicen que los equipos crecen desde los triunfos. La confianza que les dio la victoria de la semana anterior en Jumilla les ha servido ésta para ser un bloque mucho más seguro tanto en defensa como en medio campo.
La no titularidad de Aketxe, tras el partidazo en el Uva Monastrell, fue la nota más destacada en el once que saltó al Cartagonova. Moyita volvía a ser titular en un equipo que recuperó también a Cordero en medio campo.
Hay unos cuantos protagonistas en este encuentro, pero el centrocampista jerezano sobresale por delante de casi todos ellos. No solo porque marcó un gran gol, sino porque enseñó lo que es calibrar la anticipación, la destreza y la ubicación en medio campo. Está claro que la llegada de Vitolo le ha ayudado mucho a soltarse y a mostrar sus capacidades, mermadas el año pasado por la función defensiva que le tocó asumir.
De sus botas nació el primer gol con un desplazamiento de una banda a otra para que Fito Miranda controlara y cediera en corto y rápido a la llegada de Jesús Álvaro. El lateral izquierdo golpeó con la derecha seco, bajo y al palo más cercano para batir a Guille Lara.
No podían comenzar mejor las cosas. Ya hace dos semanas ocurrió lo mismo ante el UCAM Murcia, aunque el equipo adoleció de acierto y lo acabó pagando.
En esta oportunidad no fue así, porque insistieron con un fútbol incisivo y vertical. Moyita probó en un par de ocasiones con dos disparos desde la frontal que se marcharon uno alto y el otro a las manos del portero (16' y 23').
Antes de llegar a la media hora volvía a aparecer Cordero para enganchar un zapatazo con la derecha y mandar el balón al palo largo, lejos de las manoplas de Guille Lara.
El partido no se podía encarrilar mejor. El equipo agradaba y además anotaba.
Fito Miranda estuvo a punto de anotar el tercero, aunque tras rechazar su disparo en un defensa, el cancerbero del Almería B mandaba el balón a línea de fondo. Luego fue Santi Jara quien lo intentó de libre directo pero su chut se fue rozando la escuadra.
Tras el paso por los vestuarios, el Almería B cogió un punto más de velocidad. Se había llevado la reprimenda de Esteban Navarro, su entrenador, por haber 'tirado', según sus palabras, el primer tiempo por la borda.
Lo cierto es que apretaron el marcador con el 2-1, obra de Navas en un saque de esquina. El lateral remató y se llevó para adelante a Moisés, que se tuvo que ir a los vestuarios por un fuerte golpe en la cabeza.
Tocaba de nuevo sufrir con ese marcador ajustado. El equipo andaluz se acercaba y se crecía.
Pero todo fue un espejismo, porque los albinegros controlaron el partido con el balón en su poder. La falta de presión del oponente facilitaba además las cosas a los locales, que movían el balón esperando su oportunidad, pero sin prisa por anotar.
Algún que otro aficionado reprochó la actitud del equipo, pero los silbidos se convirtieron en aplausos cuando llegaron dos nuevos goles.
Elady se convertía en la estrella del partido con solo trece minutos en el campo. En el minuto 84 hizo el 3-1 en la que se denominó 'conexión exmurcianista'. Gran jugada de Santi Jara en el centro del campo, que se fue por habilidad y velocidad de los rivales que le salen en suerte y pase filtrado a Elady, que gana la espalda al defensor y define a la perfección. Elady necesitaba esa vitamina para recuperar el vigor perdido.
No fue todo, porque de nuevo Elady iba a hacer otro gol, su segundo tanto en la cuenta personal y el cuarto del equipo. Otro gran pase, en esta ocasión de Rubén Cruz, que vio el desmarque de su compañero. Si bueno fue el pase, mejor el control de Elady, que con el primer toque dejó descolocado al defensa. Encaró y anotó ante la salida del portero.

El partido no podía tener mejor desenlace. El Cartagena volvía a golear. Suma siete tantos en dos partidos y empieza a ver la vida de otro color.
La Opinión