FC Cartagena 1-0 FC Jumilla

El FC Jumilla, al igual que hizo el Recreativo hace quince días, no se lo iba a poner fácil al FC Cartagena para ser doblegado. Si en aquella oportunidad el conjunto entrenado por Salmerón arrancó un punto del Cartagonova, en esta oportunidad el tanto de Mauro Lucero, a poco menos de media hora para el final, dio el aire que necesitaba el conjunto albinegro para sumar los tres puntos en casa y ante su afición.
El conjunto jumillano, bien dirigido por Leonel Pontes, apenas dejó al Cartagena que generara peligro. Ya lo explicó su técnico tras el encuentro. No se puede salir en el Cartagonova a tumba abierta, porque puedes ser goleado. Lo mejor era nadar y guardar la ropa. Con dos líneas muy juntas de nueve futbolistas, el bloque del Altiplano defendía con orden y sin apenas dificultades en el área defendida por Simón.
El gol llegó en una jugada embarullada, con un remate de Mauro tras otro rechace anterior, que supuso abrir la escotilla cuando a los de casa les costaba salir a la superficie a tomar oxígeno.
El equipo entrenado por Munúa salió con un once inédito, debido a la lesión de dos de sus centrales y a la sanción del otro. Así pues, Orfila y Josua saltaron de inicio, al igual que lo hizo Fito Miranda. El técnico no convocó a Moyita, que tenía algunos problemas físicos, y prefirió ser prudente y no arriesgar. Cordero, por segunda semana consecutiva, se quedaba en el banquillo y Rubén Cruz saltaba de inicio en puesto de Aketxe.
El bloque visitante ofreció una primera parte de la que no se salió ni un ápice de lo que podía estar estipulado o preparado con anterioridad. Eso sí, tal y como reconocía Pontes, cuando recuperaba el balón, lo perdía con demasiada rapidez, algo que suponía no intimidar apenas al cancerbero luso Joao Costa.
El Jumilla defendía con una zaga a mitad de su campo y una segunda línea por delante, a tan sólo 8 metros. El modelo sobre el campo fundía las propuestas del Cartagena. Es cierto que los albinegros se han acostumbrado a que los oponentes les planteen una forma de jugar en su campo muy parecida, por lo que no se ponen más o menos nerviosos cuando, en este caso el Jumilla, se coloca para defender más que para atacar.
Rubén Cruz a punto estuvo de romper la lata casi a las primeras de cambio, lo que seguro que hubiera cambiado el planteamiento inicial de unos y de otros y el público habría visto otro partido bien distinto. Su testarazo se marchó fuera por poco cuando tan sólo habían transcurrido cinco minutos de partido.
El Jumilla no se acercaba al área local ni a la contra ni en acción elaborada, por lo que tenía que intentarlo en aquellas oportunidades que se le brindaran a balón parado. En este caso, el centrocampista visitante Manu Miquel probó suerte en el minuto 17 con un libre directo que se marchó a la barrera.
Con tanto futbolista metido en poco más de diez metros, era muy difícil que el Cartagena encontrara fútbol combinativo, paredes interiores, acciones para ganar la espalda al oponente y remates en el área. Andaba algo estrujado y, por momentos, maniatado a manos de un Jumilla que se sentía feliz así.
En una acción con salida rápida de balón Santi Jara abría a Óscar Ramírez, que probó suerte con un duro zapatazo con la derecha. El disparo se marchó alto. Luego fue Julio Gracia quien lo intentó con un balón que tras tocar y tocar a unos y otros jugadores, le llegó al sevillano. Controló, dribló y se acomodó el balón para chutar ajustado al palo opuesto al que se encontraba. El esférico salió muy cerca de la portería de Simón, pero se marchó fuera.
Poco más pudo hacer el Cartagena en la primera parte. El oponente había jugado bien sus cartas y debía seguir así y esperar una opción para dar un zarpazo en el Cartagonova.
La mala suerte para Josua Mejías en el minuto 54 fue, al final, un golpe de fortuna para su equipo. El venezolano se marchó lesionado -puede ser en el recto femoral del muslo derecho-, algo que ya padeció en su etapa en el Nástic a principios de temporada y Munúa no tuvo más remedio que dar entrada a Mauro Lucero, un joven jugador del Cartagena B que, a pesar de haber estado en alguna que otra convocatoria, no había tenido la oportunidad de debutar con el primer equipo.
El alicantino fue llegar y triunfar. En el minuto 63 logró poner el 1-0 en el electrónico al mandar al fondo de la red un balón que había salido ya rebotado de un balón botado al área de falta. Con su zurda la envió lejos de Simón y puso a su equipo por delante.
Con este resultado no cabía otra para el Jumilla que dar muchos pasos adelante para contrarrestar el marcador. Bouba, que saltó en el 56 por Óscar Rico, fue el más incisivo de los jumillanos.
En el minuto 73 mandaba un remate, tras saque de esquina, fuera por poco, al tocar un defensor. Tres minutos más tarde, un cabezazo suyo lo repelía Costa en una providencial intervención, aplaudida por el público, que veía cómo el Jumilla podía empatar casi en el tramo final del partido.
Los albinegros aguantaron a pesar de que Santi Jara, también lesionado, tuvo que jugar esos minutos cojo ante la falta de cambios.

Los tres puntos se quedaron en casa y el equipo sigue firme.
LaOpinión

UCAM Murcia 1-3 FC Cartagena

El FC Cartagena le ha dejado claro al UCAM Murcia el motivo por el que es líder del Grupo IV de Segunda División B, después de derrotarlo en La Condomina por 1-3. La firmeza y contundencia exhibida en la primera parte y su adaptabilidad a las circunstancias adversas de la segunda hacen de este equipo el mejor de los 20 que tiene este grupo por quinta semana consecutiva.
El duelo no podía reunir más atractivos para el buen aficionado al fútbol, ya que el aspirante pretendía arrebatar el liderato apelando a su regularidad en casa. El bloque dirigido por Munitis llegaba a este encuentro con un fantástico bagaje de siete encuentros consecutivos ganados en su campo. Es por eso por lo que el UCAM Murcia había ganado muchos enteros antes incluso de iniciarse el choque. Su tremenda fiabilidad le hace ser un equipo pleno de confianza cuando le toca jugar ante su afición, aunque el FC Cartagena tiró por la borda todas estas expectativas generadas alrededor de los universitarios.
El bloque cartagenerista ofreció una más que convincente imagen en la primera parte, al ganar la partida sobre el césped al adversario. La salida presionante de los de Munúa supuso un mensaje intimidatorio a los locales, que no eran capaces de conectar con su medio campo, quizá el arma más desequilibrante de este UCAM Murcia.
Los albinegros presionaban con muchos hombres arriba, lo que obligaba a los de casa a sacarse el balón de encima lo más rápido posible, para evitar que un error pudiera resultar fatídico.
Las amenazas constantes con el balón controlado y la situación de partido bajo sus botas, debilitaba al ataque del UCAM Murcia, que no era capaz de encontrar a sus jugadores en los costados: Collantes se quedó sin campo ni desborde al estar muy bien sujeto por Jesús Álvaro y Elady. Migue García, por su parte, lo intentaba con más éxito por la banda izquierda, pero el bloque universitario se diluía en ataques sin demasiado fundamento futbolístico.
Un disparo de Collantes desde el borde del área, que se marchó fuera, era la única aportación de un equipo que se encontraba demasiado incómodo por ese fútbol pegajoso que ponía en práctica su oponente.
Tras un primer disparo de Aketxe en el minuto 7, que atajó Germán sin dificultad y un colocado pero flojo chut de Santi Jara a la escuadra -también desviado por el meta del UCAM Murcia-, el FC Cartagena llegó en dos rápidas acciones, que a la media hora ya le daban una ventaja de 0-2.
El primer tanto acabó culminándolo Moyita gracias a una bonita acción de ataque del Cartagena desde la izquierda. La llegada de Álvaro a la zona de tres cuartos supuso un balón para Elady en el pico del área grande. El jienense centró al punto de penalti y Aketxe, con el pecho, ofreció un preciso pase para Moyita, que marcó cruzando pegado al palo y lejos del alcance del cancerbero.
El Cartagena se puso por delante en el marcador, una situación que le suele ser casi siempre favorable en los encuentros para llevarse los tres puntos. Casi sin tiempo para pestañear llegó el segundo. Una falta botada por Santi Jara al área la recibe Elady en el segundo palo. Éste cede al meollo del área pequeña, donde espera solo Antonio López para mandar el balón de nuevo a la red.
En dos fogonazos el Cartagena decantaba claramente el encuentro para su lado y el UCAM Murcia apenas había conseguido desperezarse. Los de Munitis se habían visto desbordados por un oponente más intenso, más despierto en las ayudas y, sobre todo, mucho más efectivo.
Transcurrida la primera media hora, a los de casa no les tocaba otra cosa que estirar sus líneas para encontrar un resquicio con el que poner en apuros a Joao Costa. El UCAM Murcia se espabiló, el Cartagena bajó la intensidad y Titi lo intentó con un disparo de cabeza que se fue alto.
A tres minutos para el final Aketxe lo intentó con un libre directo al borde del área. El chut se fue demasiado centrado y aunque le puso velocidad y dureza, Germán estaba bien colocado para evitar el susto y el tercer tanto de la mañana.
Luego el larguero jugó a favor del Cartagena cuando en el minuto 43 un balón tocado por Antonio López impactó en la madera. El UCAM Murcia estuvo a punto de encontrar la esperanza de remontar en una acción que resolvió finalmente el portero albinegro.
En el arranque de la segunda parte, el UCAM Murcia dio un paso adelante, motivado por el retroceso del oponente. Los locales ganaron más presencia en medio campo, lograron saltar la barrera central para filtrar pases a los que antes no llegaban porque el Cartagena no les había dejado combinar con comodidad. Ahora Luis Fernández tenía más espacios, Arranz se hacía más grande en su posición recuperando balones y Killian y Titi tenían más opciones de pase o recepción que antes.
En el minuto 51 Luis Fernández aprovechó una recuperación en medio campo para marcharse a portería y mandar un zapatazo duro y seco que impactó en la madera de la portería de Joao.
Los de Munitis andaban más compensados y empezaban a dar el calibre real de lo que eran capaces de hacer. Cuando se cumplió la hora de partido llegó un gol anulado por fuera de juego y unos minutos más tarde el UCAM Murcia aprovechó una acción iniciada por Luis Fernández, que abría perfectamente al hueco por la izquierda para que Migue García diera un pase al área y, tras un rechace del portero, Killian mandó el balón a la red.
El encuentro no se podía poner más interesante, porque los de casa reaccionaron y parecía que podían tener tiempo suficiente para igualar el resultado.
El Cartagena se había perdido ante la superioridad momentánea de su oponente. Ya no encontraba con tanta facilidad a sus peloteros, ni tampoco al estilete en el que se había convertido Aketxe.
Joao Costa evitó el empate a veinte minutos para el final, cuando los de Pedro Munitis afilaban sus armas. Un remate a bocajarro de Britos lo sacaba con los pies el cancerbero portugués del Cartagena.
El partido dio un golpe de timón con la expulsión de Titi, que tras un encontronazo con un albinegro le dijo al árbitro 'cómo eres tan malo', que supuso su expulsión.
Con un cuarto de hora por delante el Cartagena ensanchó el campo, pero no pudo evitar que de nuevo Luis Fernández tuviera su ocasión para disparar al borde del área un balón que se fue alto.

Mejías debutó tras lesionarse Antonio López en defensa y en el 84 una contra guiada por Moyita la culminó Elady, que, con un disparo duro dentro del área imposible de parar para Germán, sentenció el encuentro.
La Opinión

FC Cartagena 0-0 Rtv. Huelva

El FC Cartagena no pudo alcanzar la séptima victoria consecutiva porque se encontró en su camino un muro llamado Recreativo de Huelva que se lo impidió. El equipo albinegro dominó y propuso, pero el casi impenetrable sistema defensivo que decidió poner sobre el campo José María Salmerón hacía imposible alcanzar con cierta claridad la portería de Marc Martínez.
El empate sin goles supone una piedra en el camino de las aspiraciones de este Cartagena para acabar la temporada en primera posición, aunque nunca tiró la toalla ni hipotecó su modelo de juego a pesar de los obstáculos que se encontró en esta oportunidad en el camino.
Acabó metiendo al Recreativo de Huelva atrás. El preparador del equipo onubense apostó por un sistema con una línea de cinco jugadores y otra de cuatro con una separación entre ellas de apenas diez metros. La zaga jugaba adelantada y estrangulaba cualquier posibilidad de combinación de los locales. Es por eso que futbolistas con mucha capacidad de asociación como Julio Gracia, Elady, Santi Jara o Aketxe se estrellaban una y otra vez contra la pared del Recreativo.
Apretaban al jugador con el balón y fijaban al ataque, lo que mostraba un partido con pocas ocasiones de gol, apenas llegada al área y, como consecuencia, imprecisiones en los pases o las transiciones.
El entrenador decidió que Moyita entraría en esta oportunidad en la ronda de cambios y debería aguardar su oportunidad desde el banquillo. Por contra, regresaron al once Antonio López, debido a la lesión de Moisés; Jesús Álvaro, recuperado tras tres semanas de baja y Santi Jara, que la última jornada no estuvo de inicio.
El bloque entrenado por Salmerón buscaba el robo de balón para encontrar las espaldas de los centrales cartageneristas. Ródenas trataba una y otra vez de caer a banda para superar en carrera a Sergio Ayala. No obstante, el defensor cartagenerista estuvo siempre atento y evitó cualquier susto en el área de Joao Costa.
El viento suponía en la primera parte un contratiempo para los albinegros, que tenían que jugar en contra del mismo, aunque tampoco se aprovechó el Recreativo de esta circunstancia.
Cuando no se había cumplido el cuarto de hora Aketxe tuvo en sus botas la mejor oportunidad del partido para hacer el primer gol. Un defensor saca un balón parado por fuera de juego y lo golpea a su portero tan flojo que el atacante vasco se lo encuentra como caído del cielo.
Elige mal. Ve al cancerbero adelantado y decide elevarlo, pero su lanzamiento se va alto. La otra opción era encarar a la carrera, pero la decisión ya estaba tomada y nada podía cambiarla.
El nueve del Cartagena pudo ser objeto de penalti tres minutos más tarde, tras ser arrollado por un defensa cuando le tenía la posición ganada y el balón en los pies, pero el colegiado decidió no castigar la jugada.
El rival andaluz apenas ofrecía algo interesante de medio campo hacia arriba, aunque a diez minutos para el descanso pudo hacer el 0-1 con un testarazo de Iván González a saque de esquina, que se marchó alto. Luego fue Iago López desde la frontal del área el que lo intentó con un golpe seco que mandó fuera Joao. Con esas dos ocasiones se acabó cualquier aportación ofensiva del Recreativo en este partido.
En la segunda parte el Cartagena salió más dominador, más rápido con el balón y con la firme voluntad de buscar el gol. Sin embargo, el oponente no varió ni un ápice su sistema defensivo, lo que supuso una enorme losa que levantar para los albinegros.
Moyita saltó al campo en el minuto 63 por un Santi Jara que había pasado más desapercibido que nunca.
Una jugada con el portero Marc Martínez como protagonista encendió al público y animó al equipo local. El cancerbero cayó al suelo y se retorcía de dolor tras una discusión con Aketxe. El público le recriminó lo que consideró una actuación desproporcionada y el portero se encaró con los aficionados.
El Cartagena apretó los dientes para aprovecharse de esa sensación de animosidad que había en el ambiente, para poner contra las cuerdas al Recreativo. Elady lo intentó con un remate dentro del área que sacó un defensor y en el 72 encaró al portero tras una triangulación con Jesús Álvaro. El guardameta del Recre sacó con los pies el balón, quizá en la mejor ocasión de la segunda parte para los cartageneristas.
Luego fue Fito Miranda quien en el minuto 83 lo intentó con un disparo desde lejos y aunque su intención fue buena, erró en el chut, que se marchó demasiado alto.
El Cartagena acabó el partido sometiendo a un rival que tenía claro que atrincherarse era la mejor manera de llevarse algo interesante en casa del líder. Eso es lo que hizo el bloque andaluz. Nadar y guardar la ropa. Había trabajado a la perfección defensivamente como para tirar por la borda el trabajo en los instantes finales.

La afición premió con un aplauso el esfuerzo de los suyos, incapaces en esta oportunidad de hacer un gol. La última vez que dejaron de marcar fue hace siete jornadas, frente a El Ejido, aunque al menos en esta oportunidad se llevan un punto.
Este próximo domingo se disputa un espectacular duelo entre el primero y el segundo. El liderato se pondrá en juego en La Condomina.
La Opinión

FC Cartagena 4-0 CD Don Benito

En el Cartagena, cada pieza parece funcionar como si de un reloj suizo se tratara. El equipo albinegro goleó a un débil CD Don Benito y se mantiene, por tercera semana consecutiva, en lo más alto de la tabla clasificatoria. Solo el UCAM Murcia, que derrotó al Granada B, es capaz de aguantar este ritmo altísimo que ha puesto el bloque albinegro en el Grupo IV de Segunda B.
Las seis victorias consecutivas de los pupilos de Gustavo Munúa hacen de este FC Cartagena un rival casi intratable, que gana y convence en cada partido. El estado de forma parece infranqueable y no hay rival que se le resista ni dentro ni fuera de casa.
Desde el pasado 2 de diciembre, cuando cayó en casa del CD El Ejido, el FC Cartagena no ha hecho más que ganar partido tras partido y además sin encajar un solo gol. Munúa supera cada jornada un récord más. En esta oportunidad ha sido su portero, Joao Costa, el que ha alcanzado la friolera de 593 minutos sin recibir un tanto, por delante de otros como Trujillo, Víctor Ibáñez, que también alcanzaron cifras parecidas pero inferiores a las del portugués.
El bloque cartagenerista camina con paso firme por la categoría, con una solvencia y seguridad fuera de toda duda. Ya se disiparon hace muchas jornadas aquellas prisas y precipitaciones iniciales, que han dado paso a un fútbol sostenido por el toque y la efectividad. Basta ver que con 38 tantos es el segundo equipo más goleador -tras el Racing de Santander-, igualado al Athletic B.
Con los cuatro que anotó frente al Don Benito es la cuarta goleada de la temporada en casa -Almería, Sanluqueño, Ibiza y Don Benito- y además Munúa tiene en Elady un auténtico referente con la portería como punto de mira. El jienense ha anotado en las últimas cinco jornadas seis goles y alcanza ya los nueve tantos esta campaña. El centrocampista está en un momento óptimo y su equipo está sacando todo el provecho posible de su racha.
Tras dos semanas consecutivas jugando a domicilio, el equipo regresaba a casa y debutaba ante su afición en este 2019. La victoria ante el RB Linense hace dos jornadas le dio pie a asaltar un liderato que ha sabido mantener en su visita al Granada B y en casa frente al rival extremeño. El UCAM Murcia mantiene el aliento en el cogote de los albinegros, pero éstos no parece que se pongan nerviosos por este escaso margen de un punto entre ambos oponentes.
Ante el CD Don Benito, el Cartagena fue capaz de encarrilar el encuentro muy pronto, tanto como a los cuatro minutos de juego. La conexión entre Julio Gracia y Elady Zorrilla volvía a funcionar a la perfección y un pase del primero servía para que el segundo se plantara solo delante de Sebas Gil, que nada pudo hacer para evitar el remate y el tanto del goleador cartagenerista.
Solo fue el principio. Estaba claro que con la forma de afrontar los partidos de este Cartagena, el trabajo se le iba a acumular al cancerbero del Don Benito. Elady pudo hacer el segundo en el minuto seis, en otra acción con los mismos protagonistas, pero mal finalizada por el jugador albinegro. Luego lo intentó desde lejos con un disparo flojo. También probó Cordero, pero su disparo fue a las manos de Sebas Gil.
Munúa apostó por Vitolo adelantado a los cuatro defensores, mientras que Cordero ganaba espacio en los tres cuartos de campo y Julio Gracia era el último pasador.
El Don Benito tuvo su ocasión para haber puesto el empate en el minuto 19 con un balón en largo que recogía David Agudo, pero su remate, claro, se marchó muy cruzado. Por contra, en el minuto 20 una acción de ataque perfectamente ejecutada supuso el 2-0. Julio Gracia inició la acción con un balón interior a Elady. Éste vio la llegada por el carril derecho de Moyita y Aketxe dejó pasar el balón para llevarse con él al defensor. Moyita mandó el esférico arriba, imposible para Sebas Gil. El Cartagena lo estaba haciendo todo bien ante un oponente que apenas ofrecía resistencia.
No había discusión posible ante un equipo que ofrecía un nivel muy superior al de su oponente, antepenúltimo clasificado y con unos números paupérrimos fuera de su campo.
El arranque de la segunda parte fue similar incluso a la de la primera. En el minuto 51, con solo seis tras la reanudación, Elady volvía a anotar -seis goles consecutivos en las últimas cinco jornadas-. Un saque de esquina botado por Julio Gracia, que peinaba Moisés al área, era enviado a la red por el goleador de la noche, de cabeza.
A falta de 40 minutos para finalizar el encuentro, éste ya se había finiquitado. Más aún cuando Santi Jara, que acababa de salir al campo, hizo el cuarto en el minuto 59 de partido, gracias a una contra iniciada por él. Cedió el balón a un lado, donde esperaba Cordero. Ya en la línea de fondo, éste mandaba atrás para que el almanseño solo se limitase a empujar el balón al fondo de las mallas.
Aketxe, que ayer no tuvo la oportunidad de ver portería, sí que pudo hacer el quinto en el 63, cuando se encaminó a la meta y ante la salida del cancerbero, mandó el balón demasiado alto.
Los albinegros habían hecho todo el trabajo en la primera hora de partido. Quedaron treinta minutos que no tuvieron ninguna historia. El Cartagena bajó el nivel de exigencia, se limitó a dejar pasar el tiempo y el Don Benito se mostraba incapaz de poner en el más mínimo apuro a Joao Costa.

Esta semana el equipo cartagenerista vuelve a jugar en casa. Lo hará el domingo a partir de las cinco ante un Recreativo de Huelva que llega en un gran estado de forma -cuatro victorias consecutivas- y que se ha metido entre los cuatro primeros clasificados.
La Opinión

Granada CF B 0-2 FC Cartagena

Se podría decir que el FC Cartagena atraviesa el momento más dulce de la temporada, porque la victoria que cosechó ayer ante el Granada B lo mantiene en lo más alto de la clasificación y porque acumula cinco victorias de forma consecutiva.
Pero es que el conjunto liderado por Gustavo Munúa ha logrado ir evolucionando poco a poco, para convertirse en un equipo con una voracidad insaciable, que le hace ser el conjunto más en forma de todos contra los que se enfrenta. Además, este FC Cartagena se ha convertido en un especialista a la hora de interpretar las diferentes circunstancias que debe afrontar a lo largo de un partido. Es paciente cuando debe y es ambicioso cuanto toca. De ahí que se haya adaptado de forma camaleónica a cada oponente con el que se enfrenta a domicilio y en su haber sume 24 puntos de los 42 que tiene en su casillero en los enfrentamientos lejos de casa.
Si la semana pasada derribó el muro del RB Linense que no había perdido aún en su campo, en esta ocasión ha sacado petróleo de un terreno de juego en el que el oponente se atrincheró casi de forma literal en su campo en la primera parte para impedir a los de Munúa penetrar por dentro o por fuera.
En esta situación, el Cartagena supo esperar su momento, aguantó con maestría y martilleó cuando tocó.
Destaca cada vez que puede el técnico uruguayo esa faceta de su equipo y la de ayer volvía a ser una buena prueba de que, en estas condiciones, pocos puntos deberían escapársele al Cartagena esta temporada.
Hay que añadir que hay dos jugadores actualmente que se encuentran en estado de forma fantástico y han dado un paso al frente para que su equipo sobresalga del resto: se trata de Julio Gracia y de Elady.
El primero ha encontrado por fin un hueco en este equipo. A pesar de la irregularidad que puede haber ofrecido, el jovencísimo centrocampista ha ganado en personalidad en este grupo y ayer volvía a ver portería. Si la semana pasada fue el encargado de asistir a Elady, para que el jienense anotara el tanto ante la Balona, en esta oportunidad es su compañero el que le brindaba la oportunidad, con un buen pase, para hacer gol en la Ciudad Deportiva granadina.
Elady, por su parte, estuvo excelso. Es, sin lugar a dudas, el mejor partido que ha hecho vestido de albinegro. Actuó ayer con una solvencia y madurez fuera de toda duda y a pesar de necesitar más tiempo que otros para alcanzar su nivel, ahora es un futbolista de goles y puntos para el Cartagena, crucial en el liderato de este equipo. Suma siete tantos, es el máximo goleador del plantel y ha anotado en las cuatro últimas jornadas -Marbella, Talavera, Linense y Granada B-.
Munúa no podría prever un Granada B tan defensivo como el que observó nada más comenzar el partido. Los andaluces acumulaban tres derrotas consecutivas, por lo que su entrenador decidió meter más gente por detrás -cinco jugadores en defensa-, e impedir el juego filtrado de jugadores como Jara, Gracia o Moyita.
Poca presión en la salida del balón y jugadores apostados de medio campo hacia atrás, lo que no facilitó en nada las cosas para los de Cartagena. El juego se volvía en un frontón pero el equipo visitante no podía penetrar ante este sistema defensivo bien propuesto, al menos en la primera parte.
El Granada B se acercaba a las inmediaciones de Joao Costa -ayer inédito hasta el minuto 92- solo en lanzamientos a balón parado. La defensa del Cartagena mostró de nuevo una contundencia a prueba de bombas. Ha encajado cuatro goles en los últimos doce partidos; o lo que es lo mismo, un gol cada cuatro enfrentamientos.
Luis Mata, que volvía a ser el relevo del lesionado Jesús Álvaro, ofreció un gran nivel y Ramírez regresó a su costado derecho en sustitución de Orfila. Ambos, al igual que Moisés y Ayala, rozaron la perfección.
Elady enseñó las garras en la primera parte en una bonita acción por el costado izquierdo. Se marchó de todos los defensores con calidad y cedió el balón a Santi Jara. El almanseño llegaba como una exhalación al área granadina, pero metió el pie demasiado abajo y el balón se marchó alto.
El bloque visitante dominaba sin tener que hacer mucho esfuerzo, pero le faltaba dar el susto, como hizo Jara.
Tras el descanso, el Granada B apretó al comienzo y empezó a deshilacharse conforme pasaban los minutos. El Cartagena olió la sangre y se fue a por el encuentro. Embotelló al oponente en su área, que ya ni siquiera intentaba salir a la presión, y buscaba con asiduidad la portería de Lejárraga.
Elady era el hombre del partido y para él estaban destinados todos los honores. Volvía a hacer otra magnífica jugada dentro del área del Granada B. Se marchó de tres oponentes, pero cruzó demasiado el balón. En la siguiente acción, con una buena combinación con Moyita, fue el portero el que desbarató la ocasión.
Pero en el 77 Elady remató al fondo de las mallas un balón sacado desde el córner y puso la primera piedra de la victoria. Luego, en el minuto 88, asistió a Julio Gracia con un pase a la carrera que éste culminó con un gran disparo cruzado.

El Cartagena ganó por convicción y calidad y cada jornada ofrece más crédito para que el ascenso pueda ser este año un hecho.
LaOpinión

RB Linense 0-1 FC Cartagena

El FC Cartagena se ha convertido en Campeón de Invierno gracias a la victoria en casa de la RB Linense con el tanto de Elady en el minuto 9 de partidoEl bloque dirigido por Gustavo Munúa ha remontado una distancia enorme respecto de Melilla y UCAM Murcia, para erigirse como nuevo líder del Grupo IV de Segunda B.
El triunfo en casa del equipo de la Línea de la Concepción se fraguó en la primera parte. Elady volvía a cobrar protagonismo para rematar a la red un pase interior filtrado por Julio Gracia.
Tras el gol, el equipo cartagenero pudo incluso hacer el segundo tanto con un gran disparo desde fuera del área de Moyita, pero el chut se fue al palo.
Julio Gracia se estaba convirtiendo en una pesadilla para la defensa del equipo andaluz y en otra acción del joven jugador el Cartagena gozaba de la tercera oportunidad clara del encuentro. En el minuto 15 se marchaba de cuantos rivales le llegaron para encarar al portero, pero un defensa interceptaba el balón en el momento del chut.
La RB Linense, que no había perdido hasta el momento en casa, se mostraba incapaz de ofrecer la más mínima oposición y sus acercamientos eran lejanos y sin apenas peligro. La defensa albinegra estuvo firme y seria en todo momento. Especialmente en la segunda parte, cuando el conjunto local apretó más porque necesitaba empatar cuanto antes.
Los de Jordi Roger tenían que tomar el control del partido, pero lo hacían mostrando la inseguridad de un equipo que no está acostumbrado a tener el balón demasiado tiempo. Los cartageneristas bajaron el pie del acelerador de medio campo hacia arriba y decidieron apostarse más en tareas defensivas. Moisés y Sergio Ayala fueron cruciales en este trabajo más ingrato pero tan efectivo.
El bloque local tuvo la gran ocasión para empatar el encuentro en el minuto 68. Kibamba remataba un balón lanzado desde la línea de fondo y Joao Costa sacaba con una fantástica intervención, evitando el gol.
Aún así, los de Munúa tuvieron también alguna oportunidad para hacer el segundo. Sergio Ayala lo intentó en una acción personal en la que llegó hasta la cocina. Su disparo raso lo repelía el portero local.
En los últimos minutos Munúa decidió dar entrada a un defensa más. Moisés se marchó lesionado y Antonio López lo sustituyó. Luego llegó el cambio de Óscar Ramírez, por lo que el Cartagena apostó por cinco jugadores atrás.

El bloque cartagenerista estuvo sereno, actuó con contundencia ante las oleadas de la RB Linense y se llevó los tres puntos en esta cancha tan complicada.
La Opinión

FC Cartagena 1-0 CF Talavera

El Cartagena se marcha de vacaciones a un punto del primer y del segundo clasificado y después de volver a ganar en casa, en esta ocasión ante el Talavera por 1-0.
Elady, por segunda semana consecutiva, ve portería y ayuda a que su equipo sume una nueva victoria, la sexta en siete jornadas y la quinta consecutiva en el estadio Cartagonova.
La renta fue exigua y aunque el partido fue malo, el bloque entrenado por Gustavo Munúa tuvo al menos seis ocasiones muy claras para anotar y solo vio portería en una de ellas. Aketxe, ya en el tiempo añadido, pudo hacer el segundo de penalti, pero su lanzamiento se marchó al poste.
Tan fría como la tarde estuvo el Cartagena en la primera parte. Le costó mucho mover el balón de un lado a otro. Era Cordero quien se metía por medio de sus compañeros en defensa para sacar el esférico, pero sus opciones se diluían en medio campo. A los albinegros les faltaba movilidad, rapidez y provocar situaciones de dos contra uno para habilitar espacios y llegar con cierta fluidez al ataque.
Munúa decidió alinear a Rui Moreira por un Vitolo convalenciente tras ser operado de la nariz y el portugués estuvo tan incómodo como el resto de sus compañeros. Poco presente, nada participativo y demasiado lento con el balón en los pies, facilitaba mucho el trabajo de un Talavera que no sufría demasiado las acometidas locales.
Julio Gracia tampoco era ese futbolista que en ocasiones de desatascar, se va con facilidad del rival, y a Elady, uno de los más activos de la tarde, apenas le llegaba el balón.
El ataque lo lideraba un Rubén Cruz demasiado desasistido y algo frío en la ejecución. Se llevó más de un reproche del público por esa falta de definición que ofreció en los pases, controles o remates a portería.
El Cartagena no daba con la fórmula y de ahí que el partido fuera aburrido en la primera parte, escasísimo de ocasiones y susceptible de perjudicar más que beneficiar a los locales. A pesar de la monotonía que se plasmaba sobre el césped del Cartagonova, el equipo local llegó en tres ocasiones con claridad al marco de Gianni. La primera la protagonizó Elady con una galopada desde la izquierda y pase final a Rubén Cruz, que tuvo mucho tiempo para acomodar el cuerpo, pero su chut se marchó directamente al cuerpo del guardameta talaverano. Transcurría el minuto 18 de partido y hubo que esperar otros 18 minutos para que el Cartagena pusiera el 'uy' en las gradas. Fue el central Antonio López -ayer el titular por Moisés-, quien, de un testarazo, mandó picado a portería el balón, pero un defensa sacó bajo palos lo que parecía el primer tanto de los cartageneristas.
Antes del descanso, cuando el partido se consumía en los minutos de prolongación, una bonita combinación iniciada por Rubén Cruz y que tuvo como protagonistas a Jara y Elady se convertía en el primer y, a la postre, único tanto de los locales.
El almanseño triangulaba con Elady y dejaba con su último pase el esférico al jiensense, que ante la salida del portero disparó con la punta del pie raso y pegado al palo, lejos del meta visitante.
El equipo albinegro había hecho poco, lo justo quizá para marcharse a los vestuarios con el marcador a favor ante un oponente que tuvo en un remate fuera de Laerte en el minuto 39 la oportunidad más clara en los primeros 45 minutos.
En la segunda parte, el Cartagena tuvo los mismos problemas en defensa, es decir, pocos. Solo un despiste, un error claro o un rebote podía poner a los de Fran Alcoy en el partido.
Nandi tuvo la que fue la mejor ocasión de su equipo a balón parado con un cabezazo ajustado al palo que Joao Costa sacó perfectamente con la man0pla. El portero portugués ha aportado una seguridad a prueba de bombas a la portería del Cartagena y se ha ganado el favor de la afición. Lleva cuatro goles encajados en diez jornadas y dos de ellos son de penalti.
A los de blanquinegro se les estaba haciendo demasiado largo el partido. Probablemente el esprint que han experimentado desde la quinta jornada y las vacaciones a la vuelta de la esquina les hicieron estar algo más espesos que de costumbre y no conseguían afinar como suelen hacer en casa esta temporada.
Rubén Cruz tuvo antes de marcharse a la caseta la oportunidad para redimirse de un partido tosco, con un remate dentro del área tras rechace del cancerbero, que finalmente se marchó fuera, a saque de esquina. El chut había sido de Julio Gracia, que también encaró en esta segunda parte el camino de los vestuarios.
El público celebró con júbilo la vuelta de Aketxe a un cuarto de hora para la conclusión del encuentro. El vasco gozó de la penúltima oportunidad de poner a los suyos con el 2-0 en el marcador. Lanzó un penalti cometido sobre Santi Jara en el tiempo añadido, pero el goleador ajustó tanto al palo que éste repelió el esférico para infortunio del albinegro.
La pena máxima llegó gracias a una nueva acción del manchego desde la derecha. Recogió un balón largo con el Talavera volcado en el ataque albinegro y se fue del defensa, que no tuvo más remedio que sujetarlo de la camiseta. Santi Jara acaba en estado de gracia este 2018, en un gran estado físico y mostrando un nivel que hace un poco más grande a su equipo.
El bloque talaverano se desesperaba con lanzamientos arriba buscando a Laerte. El atacante estuvo a punto de dar el susto cuando se encontró que Joao Costa se resbalaba al tratar de recortar. El cancerbero reaccionó rápido, pero metió el miedo en el cuerpo a todos por su osadía.
En el último tramo Munúa había dado la oportunidad de su regreso a Queijeiro, que se lesionó en el primer partido del Liga.Jugó 12 minutos y a punto estuvo de anotar con un remate ajustado al palo que mandó a córner Gianni.

El 1-0 supone echar el aliento a Melilla y UCAM Murcia y avisarles de que un despiste más de cualquiera de ellos puede desbancarlos de los dos primeros puestos.
La Opinión