R Murcia 1-2 FC Cartagena

Tanto Real Murcia como FC Cartagena necesitaban ganar el duelo regional para coger fuerzas en plena crisis. Cinco jornadas sin ganar sumaba el Real Murcia, más animado podría haber estado el conjunto albinegro después de su triunfo ante el Marbella, pero todo lo vivido alrededor del banquillo en esta semana, con Alejandro Arribas firmando una chapuza para la historia, había dinamitado el buen sabor de boca del triunfo anterior. De ahí la importancia de salir vencedores del derbi para unos y otros.

Pues, después del duelo en Nueva Condomina, el chute de energía se lo llevó el FC Cartagena, porque el FC Cartagena ganó de forma merecida a los de Adrián Colunga. Y lo hizo remontando. Porque con Íñigo Vélez estrenándose en el banquillo, los cartageneristas fueron capaces de sacar su mejor versión para reponerse al gol de Joel Jorquera cuando apenas iban tres minutos de juego. Empezó marcando el Real Murcia, pero, mientras el Real Murcia se vino abajo, como viene siendo habitual; el FC Cartagena se lo creyó. Y pasito a pasito, lograba empatar antes del descanso gracias a un gol de Rahmani, para dar la machada en la segunda parte con un tanto de Nil.

Gol a los tres minutos
Llegaba el Real Murcia al derbi en plena sequía goleadora. Llevaban los granas 437 minutos sin marcar un gol. Pero ante el FC Cartagena, el Real Murcia solo necesitó tres minutos para adelantarse en el marcador. A las primeras de cambio su intensidad tuvo recompensa. Salió mejor al campo, asustó a los albinegros con un córner en el minuto 1 y a los tres Joel Jorquera aparecía para batir a Lucho García. No podía empezar mejor el derbi para los de Colunga, no podía empezar peor el duelo regional para el FC Cartagena, un FC Cartagena que seguía sumando golpes después de una semana para olvidar en los despachos.

Pero mientras que cualquier otro equipo sería capaz de hacer valer ese gol en el minuto 3 para llevarse los tres puntos, nadie podía confiar al 100% en el Real Murcia. Y eso fue lo que sucedió. Y es que, aunque los de Colunga se adelantaron en el marcador, analizando el primer tiempo, el FC Cartagena dejó mejores sensaciones con el balón, sensaciones que permitieron a los de Íñigo Pérez meterse en el partido gracias a un tanto de Rahmani en el 39, un tanto que significaba el empate con el que se llegó al descanso. Aunque lo cierto es que el Cartagena tuvo incluso la oportunidad de dar la vuelta al marcador. Si no lo hizo fue por culpa de Piñeiro. El meta grana, tan cuestionado después de su error ante el Alcorcón, se vistió de héroe en el minuto 17 para, con una gran mano, evitar el gol de Chiki. 

Otra vuelta de tuerca al once grana
Si mirábamos los antecedentes, estábamos posiblemente ante el derbi más descafeinado. Con granas y albinegros más cerca del descenso que del play off, el duelo regional se antojaba fundamental para poder sobrevivir. Y pareció entenderlo mejor el Real Murcia, un Real Murcia que comparecía con novedades en su once. Algo que ya se ha convertido en habitual. En esta ocasión, Colunga volvió a recurrir a futbolistas como Isi Gómez y Pedro Benito, aunque las principales novedades fueron la presencia de Alberto González, de vuelta tras superar su lesión, y la inclusión de Antonio David en el medio, un Antonio David inédito durante muchas jornadas. Lo que no cambiaba era la titularidad de Ortuño y la suplencia de Flakus.

No hubo tiempo ni para saber si Colunga había acertado. Y es que a los tres minutos el Real Murcia ya iba por delante en el marcador. Un pase al hueco de Víctor Narro encontraba a Pedro Benito, que tras aprovechar la debilidad de Imanol Baz servía a Joel Jorquera para que el extremo grana batiera a Lucho. No escapó de la foto de la debilidad defensiva de los locales el otro central albinegro, Rubén Serrano.

En solo tres minutos el Real Murcia había conseguido olvidar su sequía goleadora a la vez que echaba un poco más de tierra sobre un FC Cartagena que venía de vivir una semana que desquicia a cualquiera, semana que acabó con Íñigo Vélez en el banquillo, un Íñigo Vélez que debutaba en Nueva Condomina viendo cómo su equipo ya perdía nada más empezar. 

Pero el inicio exitoso del Real Murcia no tuvo nada que ver con lo que ocurrió a continuación. Y es que, conforme pasaban los minutos, el FC Cartagena demostraba tener mucha más identidad sobre el césped que los granas. Mientras los murcianistas decepcionaban una vez más a los suyos, que se tenían que conformar con lo que reflejaba el marcador, los albinegros iban sintiéndose cada vez más cómodos. Les favorecía los numerosos balones perdidos por los de Colunga al intentar iniciar la jugada.

Premio a la insistencia 
Con criterio, con paciencia, combinando, el FC Cartagena fue acercándose al área de Piñeiro. La tuvo Chiki, tras un pase de De Blasis, pero apareció el meta murcianista para, con un paradón, dejar con la miel en los labios a los visitantes (17). Serrano, Ralhmani y Kevin siguieron metiendo un poco de miedo a una afición local que no entendía el paso atrás de los suyos. Y el golpe definitivo para los de Colunga llegó en el 39. En una acción por banda, medio a trompicones, en la que el balón parecía no querer ser acariciado por nadie, Rahmani apareció para golpear prácticamente con el alma, enviando la pelota a la red. 

Acabó el Real Murcia la primera parte como un fantasma. Pero en una cabalgada de Mier, el lateral cae en el forcejeo con Kevin y Colunga pide que se revise al considerar que había penalti. Pero ni el VAR se alió este domingo con el Real Murcia. Por muchas repeticiones que vio el colegiado, la acción no era nada clara, y ante la falta de claridad, el árbitro mantuvo su decisión, dando por terminada una primera parte en la que el marcador reflejaba empate, pero en la que las sensaciones presagiaban que los albinegros estaban en condiciones de plantar su bandera en el césped de Nueva Condomina.

El Cartagena da el gran golpe
Lo peor es que Adrián Colunga tampoco veía nada claro. Lo peor es que no hay partido en el que el técnico del Real Murcia no deshaga su apuesta a las primeras de cambio. Porque, como tantas veces atrás, a la vuelta del descanso los granas aparecían con dos caras nuevas. Flakus entraba al campo por Ortuño y Ekain dejaba fuera a Pedro Benito. Dos cambios que poco tenían que ver con los verdaderos problemas del Real Murcia, un Real Murcia sin ningún juego en el centro del campo. De hecho, solo hay que ver que los cambios no sirvieron de nada. Solo hay que ver que el dominador seguía siendo el FC Cartagena. Solo hay que ver lo que ocurrió en el 53, cuando los albinegros confirmaban la remontada con un gol de Nil después de una acción en la que Luismi Redondo le gana la partida a Óscar Gil.

Le podían salir las cosas mejor o peor al FC Cartagena en Nueva Condomina, pero lo cierto es que los albinegros obtuvieron el premio a su valentía, a no venirse abajo tras el golpe inicial, a tener paciencia e insistir en la portería contraria. Todo lo contrario sucedió en el Real Murcia. Adelantarse en el marcador no dio alas a los de Colunga. Adelantarse en el marcador solo fue un golpe de suerte. Una vez más sin criterio en el centro, sin ideas, con pérdidas constantes, sin ganar las segundas jugadas, y dando demasiadas facilidades atrás, el Real Murcia estaba condenado a irse de vacío.

Ni verse con cero puntos tras el gol de Nil cambió la actitud del Real Murcia. Da igual las vueltas de tuerca que le dé Colunga al equipo, los cambios que haga, porque siempre es lo mismo. Ni una ocasión fue capaz de generar el cuadro murcianista y eso que tras el 2-1 quedaba más de media hora por delante. Una nueva revisión, por un posible penalti de Ekain, ni dio esperanza, porque pocos confiaban en que el colegiado cambiara de opinión. 

Muchas tarjetas azules para hacer intervenir al VAR, pero poco fútbol, y sin fútbol, el Real Murcia es un cero a la izquierda, como se viene viendo, como se confirmó en el derbi. De hecho, el FC Cartagena, que en Nueva Condomina supo interpretar perfectamente cada tramo del partido, pudo incluso marcar un tercero. Fue Piñeiro el que volvió a salvar a los suyos, esta vez enviando a córner un remate de Rubén Serrano. 

Fuera de juego decisivo en el último suspiro
Muy serios en el centro del campo, y muy cómodos atrás, porque el Real Murcia nunca fue capaz de atacar la línea débil de los albinegros, los de Íñigo Vélez supieron defender el 1-2 como si fuera el objeto más deseado. Pero cuando muchos aficionados granas ya habían abandonado incluso el campo y cuando los seguidores albinegros celebraban los tres puntos, llegó una jugada que pudo cambiarlo todo. En una acción a balón parado, cuando el reloj ya marcaba el 96, Flakus batía a Lucho, sin embargo, el gol no subió al marcador. Señaló el asistente fuera de juego y lo confirmó el colegiado tras verlo por la pantalla, una revisión que se hizo eterna, una revisión que no dejaba nada claro de la igualdad, pero una revisión que volvió a caer del lado del FC Cartagena, que se aseguraba la victoria en el gran derbi regional.

Tres puntos que permiten alzar el vuelo a los visitantes, que encadenan dos victorias seguidas y que encuentran calma tras una semana movidita. Sensaciones contrarias las que quedan en el Real Murcia, un Real Murcia que no ha ganado en las últimas seis jornadas, un Real Murcia que se ha borrado del play off, aunque eso no es lo peor. Lo peor es que mira cada vez más cerca la zona de descenso.

La Opinión

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