FC Cartagena 1-0 Nástic Tarragona

Conocía el Fútbol Club Cartagena la importancia del partido. Sabía, además, el resultado del encuentro de su rival en la carrera por el play off. El Europa había perdido horas antes frente al Real Murcia en casa y los albinegros debían aprovechar ese traspiés para meter presión. No obstante, ese coctel de circunstancias sacó la peor cara del conjunto portuario en la primera mitad frente al Nàstic: lento, previsible, impreciso y temeroso.

La solución que probó Íñigo Vélez para mejorar el ataque de los suyos -el menos goleador de la zona alta- fue colocar a Willy Chatiliez de inicio, desplazar a Yanis Rahmani a la mediapunta y sacar de la ecuación a un Luismi que venía poniendo la calidad desde el carril central. Se equivocó el vitoriano porque Willy no la olió y Rahmani anduvo perdido durante unos primeros 45 minutos muy malos del equipo.

Algo pasó en el vestuario al descanso. El equipo salió con otra cara y Vélez deshizo su ‘invento’ a los diez minutos dando entrada a Luismi por el chileno. Con el de Plasencia mejoró el equipo. Fue más rápido, más vertical y encontró los espacios. Las tuvo para marcar. Rahmani, Aridane y Chiki no aprovecharon las suyas. Kevin, lejos del gol, fue el mejor.

Al final tuvo que entrar Benito Ramírez para poner un centro magistral a la cabeza de Pablo de Blasis, el más pequeño sobre el campo, para dar la victoria al Cartagena cuando ya muchos habrían desistido, pero no este equipo que cree hasta el final.

Recorta tres puntos al Europa y se coloca a una unidad del quinto puesto. Además, mete al Nàstic en descenso y hace un favor al Real Murcia. Cuatro partidos restan hasta el final de temporada con las espadas por todo lo alto en el grupo 2 de Primera RFEF.

Denso inicio 
Trató de llevar la iniciativa el FC Cartagena en el inicio del partido, pero desde el primer minuto se notó que le iba a costar a los de Íñigo Vélez generar peligro. El cambio de Willy Chatiliez por Luismi en el once, que llevó a Rahmani a la mediapunta, no iba a funcionar como esperaba el técnico vitoriano en el primer tiempo. El francoargelino estuvo desaparecido y el chileno tampoco encontró las jugadas por la banda diestra.

La primera ocasión del partido iba a llegar en clave tarraconense. Un centro a media altura llegó a Baselga en el primer palo, pero su remate se marchó fuera. La segunda también iba a ser para los visitantes cuando, de nuevo Baselga, se plantó sólo ante Lucho a los quince minutos. El meta colombiano salvó a los suyos metiendo la mano ante el avance del rival y sacándole el balón de los pies.

Fueron las más claras para el conjunto catalán, que pidió una revisión por posible roja tras una plancha de Chiki que no fue a más. Desde el ecuador del primer tiempo, el partido se enredó en faltas e interrupciones para hacer del juego algo difícil de presenciar. Le convenía a los visitantes, que defendieron lejos de su área y sin pasar apuros. Sólo algunos tímidos disparos de Kevin y De Blasis desviados obligaron a Dani Rebollo a mantenerse en la portería.

A pocos minutos para el descanso tuvo el Cartagena su única ocasión del primer acto cuando Kevin, que fue el mejor argumento ofensivo albinegro, regateó sobre la línea de fondo y encaró portería. La puso atrás, pero Willy se adelantó demasiado. Aunque corrigió y disparó, la ocasión fue perdiendo fuerza. El rechace lo cogió Chiki para pegarle contra el portero.

En el global, el cuadro portuario tuvo más balón, pero con muy poco impacto. El Nàstic, por su parte, fue más vertical y se plantó en campo rival con facilidad. Por momentos fue incluso el cuadro catalán el que dominó y encerró al Cartagena en su campo. 

Otra cara tras el descanso 
Muy pocos motivos dio el Cartagena a su afición para animar por lo visto hasta el descanso, pero la nueva ubicación de la grada de animación se dejó notar con mucho ruido. Así continuó siendo también en la segunda mitad, pero con un mejor Cartagena sobre el césped del Cartagonova. Salió más decidido el equipo de vestuarios y las tuvo para marcar el gol de la victoria.

La tuvo Rahmani pocos minutos después de la reanudación. Kevin, veloz y regateador, llegó a línea de fondo para centrar sobre la carrera de Yanis al primer palo. La dejó pasar bajo sus piernas el extremo y le pegó de espuela para encontrar el paradón de Dani Rebollo. También golpeó el palo ese balón. 

Se percató Vélez de que su invento en el ataque no daba resultado y retiró del campo a Willy por Luismi. Con el de Plasencia por el centro mejoró la velocidad del equipo, aunque Rahmani siguió desaparecido tras esa ocasión. Entonces comenzó a aprovechar mejor los espacios el Cartagena y tuvo opción de centrar el balón.

Así estuvo a punto de marcar Aridane, de nuevo firme en defensa, aunque con menos exigencia. Rebollo hizo un paradón. También pudo marcar Chiki en otro centro de Kevin bombeado, pero la cruzó demasiado de cabeza. Estaba rondando el gol el equipo local, pero no encontraba la forma de poner la pelota dentro de la portería.

Las ideas comenzaron a agotarse. El cansancio se dejó notar y las imprecisiones se sucedieron cuando el Cartagena llegó a tres cuartos de campo. Cuando disparaba, tampoco tenían precisión los intentos de Luismi, De Blasis o Chiki. Los siguientes cambios llegaron por refresco, con la entrada de Nacho y Larrea por Nil y un desacertado Fidalgo. 

Más impacto tuvieron los últimos movimientos de Vélez desde la banda. Agonizaba el partido y el técnico dio entrada a Benito Ramírez y Ortuño para el descuento. Parecía que el gol se desvanecía y, con él, las opciones de play off. Pero una larga jugada -que sería revisada una y mil veces por el colegiado a posteriori- permitió el tanto albinegro en el último suspiro. El balón llegó a Benito y su centro con música lo interpretó De Blasis a la perfección. De cabeza la puso dentro el argentino para el estallido de felicidad del Cartagonova en el 91. 

Los cinco minutos añadidos se perdieron entre la revisión del tanto solicitada por el cuarto árbitro y otra revisión adicional pedida por Pablo Alfaro. Una situación esperpéntica que llevó el partido al minuto 101. No pasó nada porque el Nàstic estaba fundido y el Cartagena se defendió sin problemas.

Así llegó la victoria albinegra que le acerca al play off. La ilusión se mantiene y el equipo va a más en materia de motivación. No obstante, los argumentos ofensivos del cuadro cartagenero son escasos y el esprint final se puede hacer muy largo si no encuentra Íñigo Vélez más mecanismos para hacer gol.

La Opinión

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