Todo ello, a pesar de que el equipo de Íñigo Vélez debió cumplir contra el Betis Deportivo y no lo hizo. Tenía que ganar y esperar resultados. Pero entiende la grada cartagenera, madurada a base de desengaños deportivos y de otra índole, que este equipo ha llegado hasta donde ha podido en un año difícil marcado por el cambio de propiedad del club.
Pasaron trenes más favorables. Podía haber dependido de sí mismo el Cartagena en la última jornada de haber ganado en Algeciras o en Ibiza. Aún así, la actitud de los jugadores con un hombre menos y la fe hasta el último suspiro frente al Betis Deportivo fueron motivo de orgullo en una tarde que acabó sin premio.
El tanto de Imanol Baz en el 95 reflejó el espíritu cartagenero de creer hasta el final por lejos que esté el objetivo. Dignificó la camiseta. Quedarse a las puertas de la gloria también representó la idiosincrasia de este joven club que escribe su historia. El FC Cartagena cierra la temporada con decepción, pero con honor, y jugará el año que viene en Primera RFEF.
Otro mal inicio
Saltó al campo el FC Cartagena con las ideas muy claras. Tanto fue así que los de Íñigo Vélez utilizaron el propio saque inicial para realizar una jugada ensayada que plantó a Luismi dentro del área. No obstante, pese a la fuerte presión albinegra en campo rival durante los primeros minutos, el que golpeó en el marcador fue el Betis Deportivo en su primer ataque.
No se habían cumplido cinco minutos cuando llegó el 0 a 1. Borja Alonso conectó con Ian Forns en la izquierda y este, desde el pico del área grande, encontró a Pablo García en el centro del área. De primeras, el delantero bético -que bajó desde el primer equipo para ayudar al filial- le pegó con el interior del pie izquierdo para estrellarla en el travesaño y ponerla dentro de la portería de Lucho García.
Fantasmas del pasado. Comenzaba fatal el FC Cartagena de nuevo en un partido de máxima exigencia. Otro gol tempranero que enfriaba al estadio y alejaba al equipo de su objetivo. No le quedaba otra al cuadro portuario que remontar y así lo entendió.
Kevin, en el rol de delantero centro, fue el primero en intentarlo en dos ocasiones frustradas. Al cuarto de hora quedó claro que el Cartagena volcaba el ataque por la izquierda con la reaparición de un Benito Ramírez que ha pasado más tiempo en la enfermería que en el césped. Mientras que un gol del Atlético Madrileño aseguraba la Copa del Rey para el cuadro albinegro llegó la acción que pondría el empate.
Un centro controlado por la defensa quedó en los pies del lateral Óscar Masqué. Nacho Martínez, que había quedado descolgado, le robó la cartera por detrás y el defensa le trabó dentro del área. En directo, el colegiado no señaló penalti, pero el capitán cartagenerista lo tuvo claro y pidió la revisión a su entrenador. Tenía razón. Daniel Clemente señaló la pena máxima y Rahmani, con un gran golpeo raso, puso el 1 a 1 a los 22 minutos.
La grada estalló en la celebración, pero el gran ambiente del Cartagonova pronto comenzó a decaer. Las noticias desde Barcelona no eran buenas. Y es que, al mismo tiempo que Rahmani recortaba distancias, el Europa se adelantaba al Ibiza con dos tantos en apenas siete minutos. La pausa de hidratación a la media hora no sólo enfrió a los jugadores, sino también al estadio.
Sucedió muy poco desde el tanto del empate. Kevin Sánchez pudo hacer el segundo en un mano a mano clarísimo que desperdició tirándolo a las manos del meta. Pero eso fue todo. Antes de la marcha a vestuarios, Jean Jules vería una amarilla que terminaría siendo decisiva a la vez que el Ibiza recortó distancias al Europa.
Montaña rusa de emociones
Tras el descanso, llegó la montaña rusa de emociones. Llegó la noticia del empate del Ibiza, que fue anulado segundos después, y al mismo tiempo era expulsado Jean Jules en el 50. Una torpe entrada teniendo amarilla dejó a su equipo con uno menos durante 40 minutos y decidió el encuentro. Tanto había esperado la parroquia albinegra al centrocampista y al final terminó marcando el partido de forma negativa.
Sufrió mucho el cuadro cartagenerista con un hombre menos. Trató de corregir Vélez dando entrada a Edgar Alcañiz por Benito Ramírez, el sacrificado por la expulsión. Se salvó en varias ocasiones el Cartagena mientras que el empate del Ibiza, esta vez válido, daba ánimos al cuadro portuario.
Había celebrado la grada del Cartagonova. Un gol le daba la clasificación, pero el equipo estaba en manos de su rival. Además, el 3 a 2 del Europa le alejó de nuevo del objetivo. Como un doble mazazo, en el 72 llegó el 1 a 2. Rodrigo Marina recibió de espaldas en el área pequeña, pivotó sobre Imanol Baz y la puso lejos del alcance de Lucho. Se salvaba el conjunto de Dani Fragoso gracias a su victoria.
Entraron Marc Jurado y Ortuño con el equipo ya muy desordenado. De hecho, el Betis Deportivo puso el 1 a 3, pero fue anulado por fuera de juego. A la desesperada, el Cartagena logró acercarse poco a poco mientras que Lucho García salvaba goles cantados. Igualadas las fuerzas en un saque de esquina magistralmente sacado por Nacho Martínez, Imanol Baz remató con un testarazo inapelable para poner el 2 a 2 que no servía para alcanzar el play off, pero que sí descendía a su rival en el 95.
Feo final
Subió el ánimo de la parroquia albinegra en busca del milagro y la desolación se leyó en las caras béticas. Hubo varios minutos añadidos sobre el descuento en los que los dos equipos, gracias al desorden, pudieron marcar el gol de la victoria. Nadie lo hizo.
El colegiado señaló el final del partido y las emociones provocaron una tangana. Saltaron al campo los jugadores no convocados del Cartagena y ambos banquillos se enzarzaron en empujones y agarrones. No fue a más el asunto y el cuadro visitante se marchó al vestuario como equipo de Segunda RFEF. El Cartagena agradeció el apoyo a su afición, Jean Jules volvió a pedir perdón y la temporada se terminó en el Cartagonova con una decepción mayúscula pese a que era lo más probable.
La Opinión
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