Iba avisado el conjunto portuario del potencial ofensivo de su rival y de su fútbol de posesión. Intentó contrarrestarlo con atrevimiento y ataque desde el principio, pero se metió en una trampa: dejó espacios atras que provocaron desajustes y facilidades. Así recibió los cuatro goles: los mismos que había recibido en los ocho partidos anteriores. Segunda prueba a las aspiraciones albinegras que acaba con derrota tras la del Zaragoza. Segunda decantada por sus propios errores cuando más concentración se requiere.
El objetivo era arrebatarle la segunda posición al Villarreal B y no pudo el Cartagena con la presión que generaba la cita. Desde el principio se posicionó mal y dio demasiadas facilidades en defensa a un equipo con alto potencial ofensivo. Encajó en un mal repliegue defensivo en el 18 y, aunque respondió a la media hora con el tercer tanto de Marcos Moreno en dos partidos, la segunda parte fue una calamidad.
Tras la lesión de Toni Villa a los 33 minutos, el equipo se quedó sin presencia en campo contrario. Aunque quiso ir a por el 1 a 2, otro contragolpe provocó el 2 a 1 que ‘mató’ a los albinegros en el 53. De nuevo falló Jean Jules cerrando tras un balón parado con la colaboración de Imanol Baz. Tras una hora, el partido parecía sentenciado. Más aún con el 3 a 1 de Fofana ante la pasividad albinegra. El 4 a 1 en el descuento fue la puntilla de un partido muy mal competido.
Atrevimiento sin control
El encuentro en el Mini Estadi comenzó frenético. En los primeros instantes ya quiso el Cartagena instalarse en campo rival y amenazar el área contraria. Agarró el balón y mostró atrevimiento a pesar de su condición de visitante. Aunque pisó la zona de castigo el cuadro cartagenero, no logró finalizar jugadas con peligro y lo pagó al contragolpe, donde más peligro genera el conjunto dirigido por el exfutbolista David Albelda.
A los diez minutos tiró de orgullo el Villarreal B y le arrebató la pelota al Cartagena. Es la insignia del filial amarillo y clave del partido en la que tanto insistió Íñigo Vélez. Con la posesión controlada comenzó a generar peligro por la banda diestra el equipo local. Adrián Corral y Dacosta se vieron superados y fallaron las ayudas. A pesar de ello, la primera ocasión de gol fue para el Cartagena.
Primer golpe
Una gran jugada de Jean Jules, que encontró la pared de espuela de Dacosta y filtró al área para Marcos Moreno casi termina en gol. Lo evitó Kinareikin con una mano abajo. A la siguiente remató alto Moreno a centro de De Blasis. No obstante, el equipo se mostraba desordenado y permitió el tanto amarillo a los 18 minutos.
Botó varios saques de esquina el Villarreal B y Adri Corral salvó el tanto en boca de gol cuando Facundo Viveros ya remataba a puerta vacía después de un desajuste de saque de esquina. En la siguiente llegó el primer tanto. La perdió en la medular el Cartagena, se desordenó con la subida de Arnau Forés por banda diestra y dos pases al primer toque dentro del área encontraron el hueco para que Barattucci pusiera el 1 a 0. La basculación del centro del campo fue horrible y la defensa llegó tarde a cerrar.
Una de cal y otra de arena
El alto ritmo de partido beneficiaba al filial y el Cartagena supo verlo. Tras el tanto, mantuvo la sangre fría, bajó revoluciones a pesar de que ello pareciera contraproducente y mejoró. Poco a poco, volvió a combinar en campo rival y a merodear el área contraria. Le seguía costando finalizar, pero en su primer disparo a puerta encontró el gol. Un gran centro de Marc Jurado al punto de penalti encontró el desmarque en carrera de Marcos Moreno, quien dirigió el cabezazo a la escuadra más alejada, superando por alto al portero para hacer el 1 a 1 a la media hora.
Con el empate llegó la peor noticia del partido: la lesión de Toni Villa. Tras un esfuerzo en un uno contra uno, el ilorcitano se echó mano a la parte posterior del muslo y pidió el cambio. Richarte le sustituyó, pero el equipo perdió mucha presencia en campo rival. Dacosta y Ribeiro intentaron asociarse, pero no volvió a tener argumentos sólidos el Cartagena para pelear el partido.
Desaparición en la segunda
Antes del descanso, De Blasis rozó la escuadra de falta directa. Fue la última ocasión de gol albinegra. Tras el paso por los vestuarios, el equipo se cayó. Volvió con intención de ir adelante, pero esa misma intención le condenó. Dejó espacios atrás en una jugada a balón parado y recibió el 2 a 1 a la contra en una acción que ha sufrido por enésima vez esta temporada. Facu Viveros ajustició a Lucho con una vaselina tras el tropiezo entre Imanol Baz y Jean Jules en el cierre.
Con un Cartagena inerte sobre el campo llegó el tercero, de Fofana. De nuevo por la banda de Corral y con apenas dos pases, el Villarreal se plantó en el área. Imanol Baz midió demasiado al delantero y sucumbió al recorte. Le pegó Fofana con la diestra por encima de la cabeza de Lucho con potencia para hacer el 3 a 1. Lo más sorprendente fue la pasividad cartagenerista en la jugada.
No pasó prácticamente nada más hasta el último minuto de partido. Vélez dosificó fuerzas y dio entrada a Nacho Martínez, Rubén Serrano, Dani Perejón y Marcelo pensando ya en el encuentro de Copa del Rey del miércoles. En el 94 llegó el cuarto del filial amarillo por mediación de Bonafé.
Duro correctivo cuando luchaba el Cartagena por los primeros puestos de la clasificación. Se mantiene por tanto el cuadro albinegro quinto con 15 puntos y puede abandonar el play off. El miércoles volverá a la carga para asegurar el pase a los treintaidosavos de final de la Copa del Rey frente a la Minera.
Lo mejor: el tercer gol de Marcos Moreno
Tras su primer y segundo tanto de la temporada la semana pasada, Marcos Moreno vuelve a ver portería. Se ha destapado de cara al gol y se ha convertido en la única referencia goleadora del momento.
Lo peor: la falta de concentración
El FC Cartagena compitió y se pudo llevar el partido frente al Villarreal B hasta que falló en su concentración. Las ayudas y los repliegues requieren del orden de todo el equipo, lo que faltó.
La Opinión
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