Algeciras CF 2-2 FC Cartagena

Los dos buscaban el play off. Los dos debían ganar. Pero el partido fue una competición por dar facilidades al contrario. Empezó el FC Cartagena, concediendo dos goles en veinte minutos por puras desconexiones defensivas. Le siguió el Algeciras, permitiéndose empatar con un error de cálculo de su portero y un penalti por mano. Con todo igualado, Ander Martín se fue expulsado antes del descanso. 

A la vuelta no hubo más goles, pero sí tres expulsados más de jugadores sobre el césped y otros tantos del banquillo local. Porque el Algeciras se desquició con la roja directa a Carlos Arauz y Tomás siguió su mismo camino para dejar a su equipo con 9 entre protestas. Cuando podía aprovechar el Cartagena, Fidalgo cometió un pisotón por detrás que le mandó fuera. Coste altísimo del duelo en el Nuevo Mirador para los dos equipos. Y empate insuficiente que aclara la promoción a Europa y Villareal B.

Consciente de su obligación de ganar, el Fútbol Club Cartagena saltó al césped del Nuevo Mirador con actitud, pero sin concentración. Cumplió el Europa frente al Alcorcón y no le quedaba más remedio al cuadro albinegro que vencer para mantener vivas sus opciones de play off. En ello parecía tener la cabeza el conjunto albinegro, que se olvidó de su propio partido y lo pagó muy caro en el tramo inicial.

Pronto se torció la noche del viernes. El primer acercamiento fue del Algeciras en un disparo que detuvo sin problemas Lucho. Un aviso antes del vendaval. Adelantó líneas el equipo de Íñigo Vélez buscando el gol que le pudiera dar los tres puntos -así había sido en cinco de las seis victorias por 1 a 0 del técnico vitoriano- pero sus dos saques de esquina seguidos a los cuatro minutos no intimidaron al equipo local.

Se hizo con el control del balón el Algeciras y en la grada comenzó a olerse el primer gol. Se instaló en campo rival, movió al Cartagena de lado a lado y encontró un hueco que confirmó el despiste portuario. Juanma García se dejó caer a la banda derecha en el 13 y allí le hizo un traje a Imanol Baz, quien sumaba muchos encuentros sin una desconexión de ese calibre. Dejó al central atrás, recortó dentro del área sobre la entrada de Pablo Larrea y la puso atrás para que Isaac Obeng fusilara a portería. Contra todo pronóstico, Lucho sacó el primer disparo, pero no pudo hacer nada con el segundo. 

La jugada dejó retratados a varios defensores albinegros, muy permisivos en el cuerpo a cuerpo: Baz permitió girar al delantero. Larrea fue demasiado inocente ante el regate y Nil Jiménez perdió la posición tras el primer remate. La acción definió el estado psicológico del Cartagena en tierras andaluzas. Fuera de sitio. Ido.

No sería la única distracción de los albinegros en la primera parte. De hecho, el segundo tanto de los locales llegaría seis minutos después. Esta vez fue Aridane Hernández quien salió en la foto tras picar el anzuelo de Joseca. Le buscó en carrera y le ‘rompió’ con un cambio de ritmo en el que se quedó clavado el defensa. Tras pisar área, centró para Rastrojo, que con el control orientado se deshizo de Dani Perejón para definir a un lado ya en el área chica. 

Dos goles en veinte minutos. Mucho más de lo que hubiera imaginado el Algeciras en un duelo que le convertía en contendiente al play off. Mucho más de lo que había permitido hasta el momento el Cartagena de Vélez. Se vio vencedor el conjunto local y quiso dormir el partido. Tan evidente fue su intento que el colegiado sancionó con saque de esquina una pérdida de tiempo del portero con el balón en las manos antes de la media hora. Craso error que metió en el partido a un Cartagena que estaba en otro mundo.

De Blasis, el único metido, abroncó a sus compañeros por no acudir al córner con velocidad y dos goles por detrás. Sabía que era una oportunidad de oro. Y más en sus pies. Centró el argentino y arregló Aridane lo que había errado minutos antes con un testarazo que puso el 2 a 1 cuando menos lo esperaba el cuadro portuario.

Aún cometería el Cartagena otros errores clamorosos. Lucho regaló un balón en el área ante la presión rival que casi supone el tercero e Imanol Baz agarró a un rival en una acción que pudo ser penalti, pero el colegiado Federico Javier Sáiz no lo apreció así a pesar de la petición de revisión local.

No aparecía nadie de los de arriba. El nuevo ataque conformado por Kevin, Rahmani y Ander no participó en toda la primera mitad. Sin embargo, dos de ellos serían protagonistas decisivos en el devenir del encuentro justo antes del descanso. Uno positivo, con el empate; y otro negativo, con su expulsión.

Un centro sin peligro rematado por Rahmani muy lejos de la portería se convirtió en el penalti que puso las tablas. Muy riguroso, incluso tras la segunda revisión del FVS por parte local que dejó a Javi Vázquez sin tarjetas azules. Yanis definió ajustado al palo para hacer su quinto gol en quince partidos.

Se marchaba el partido al descanso tal y como había comenzado. Con empate tras una primera parte loca. Pero no lo tuvo a bien Ander Martín, que cometió la enésima desconexión albinegra. Con amarilla por una primera falta en un choque, agarró a un contrario innecesariamente para ver la segunda cartulina amarilla y la roja. 

Todo al rojo
El escenario era desalentador. Tras remontar dos goles, afrontaba el Cartagena 45 minutos con un hombre menos. A ello se sumó la lesión de Dani Perejón. No obstante, no lo aprovechó el Algeciras, que terminó desquiciado con el arbitraje de Federico Javier Sáiz. Tanto fue así que no solo igualó la contienda con la expulsión de Carlos Arauz, sino que la volvió a desequilibrar protestando. Tomás también se fue a la ducha antes de tiempo y abrió la puerta al Cartagena a veinte minutos del final.

 Tampoco la aprovechó el equipo de Vélez en esta competición por no ganar el partido. A punto estuvo de marcar Rahmani en un remate que sacó el meta sobre la línea. Fue la única ocasión contra 9. Después volvió a igualar Fidalgo al parar con un patadón por detrás una contra rival. Cuarta roja directa.

Tras siete minutos de añadido de los que se jugaron seis, el colegiado dio por finalizado el esperpento. El suyo propio y el de los jugadores. Mucha bronca, lanzamiento de objetos al campo e incluso un conato de tangana iniciado por un actor del conjunto local frente a Yanis Rahmani. No fue a mayores. El Cartagena se despide prácticamente de sus opciones de play off esperando un milagro en el partido del Villarreal B este domingo.

La Opinión

No hay comentarios:

Publicar un comentario