Villareal CF B 1-0 FC Cartagena

El Fútbol Club Cartagena sigue en caída libre. Pero lo peor de esta caída es que ha destapado la ruptura entre la nueva directiva -que no ha podido empezar con peor pie- y el vestuario. Puede que Alejandro Arribas y Javier Hernández no confeccionaran esta plantilla ni escogieran a Javi Rey como entrenador. De hecho, ni siquiera se había escuchado aún su nombre en la ciudad portuaria cuando el técnico gallego firmó por el cuadro albinegro. Pero la transición podría haber funcionado si los resultados hubieran sido otros. 

El equipo no gana y eso genera nervios y frustración. Lo que antes funcionaba ya no lo hace y los cambios, por ahora, están siendo a peor. Principalmente, porque ha prescindido el club de cinco futbolistas sin poder realizar ningún fichaje. Una decisión que Javi Rey tilda de incoherente y que ha acabado con la concordia en la caseta albinegra. Léase la rueda de prensa del entrenador. 

Viajó el Cartagena a Villarreal con catorce futbolistas de la primera plantilla. Entre ellos, dos guardametas y Luismi «tocado». Por eso tuvo que inventar Javi Rey un nuevo sistema que volvió locos a los futbolistas. Tres centrales, dos carrileros, un único pivote, dos interiores y dos delanteros. Lo que podría ser un 5-3-2. Pero con varios jugadores fuera de su posición habitual. 

El lateral Nil Jiménez se unió a Rubén Serrano e Imanol Baz como tercer central. Irónicamente, fue el mejor defensa del Cartagena en una tarde horrible para los únicos centrales naturales de la plantilla. Falló Baz en salida de balón y permitió el gol que condenó a los suyos. Después falló Serrano, pero se libró del penalti por un favor incomprensible de Alexandre Alemán. En otra época también habría sido roja directa. Ni con el FVS vio el colegiado el clamoroso empujón del zaguero sobre Álex Rubio dentro del área. No es menos cierto que el delantero también debería haber sido expulsado por una plancha minutos antes. El árbitro tampoco tuvo su día.

No funcionó la defensa de cinco. Tampoco De Blasis de pivote único. Por delante se colocaron Fidalgo y Edgar Alcañiz, que se estorbaron entre ellos. Kevin entró bastante en juego en la doble punta, pero Chiki no aportó nada más que una primera jugada que ilusionó a la parroquia albinegra que seguía el partido desde el estadio y desde casa.

Nada más lejos de la realidad. Cuando el Villarreal agarró la pelota, pasados los primeros cinco minutos, tuvo mucha más posesión y criterio en su juego. Eso sí; le costó mucho llegar al área de Iván Martínez y el primer disparo a portería, de Albert García, no llegó hasta el cuarto de hora de partido.

Encaraba el choque el ecuador de la primera mitad con mucha lucha en la medular y pocas ocasiones cuando una jugada marcó el partido. Álex Rubio cometió falta con la plancha sobre Marc Jurado, pero el cuerpo técnico albinegro no quiso utilizar su revisión. No tardaría en arrepentirse.

En el minuto 26 se adelantó el Villarreal B tras un error clamoroso de la zaga albinegra en salida de balón. Imanol Baz quiso ceder a su portero. Rubio, en la presión, le arrebató la pelota y llegó hasta línea de fondo escorado a la izquierda, desde donde puso el pase atrás. El central del Cartagena, que había cometido el fallo, volvió a fallar en su despeje, dejando el balón muerto para que Cheikh Thiam fusilara a portería abierta. 

Descuento enloquecido 
Tras el tanto local, los visitantes no reaccionaron y en el tramo final del primer acto enloqueció el partido. Otro error defensivo del Cartagena en el repliegue pudo sentenciar el partido. Serrano, que perseguía a Álex Rubio, le empujó con ambas manos sin posibilidad de jugar el esférico y el delantero cayó sobre Iván Martínez, que atrapó el balón dolorido. 

Alexandre Alemán señaló en primera instancia falta del delantero, por lo que David Albelda solicitó la revisión por posible penalti. Incomprensiblemente, una jugada que parecía clara y meridiana, se acabó resolviendo con el balón a tierra para beneficio del Cartagena. Tras la absoluta confusión en el terreno de juego, a punto estuvo de poner el empate el cuadro portuario, que no había realizado una buena primera mitad.

Hasta en dos ocasiones la tuvo el conjunto albinegro. En ambas jugadas la sacó Eneko sobre la línea para salvar a los suyos.

Así se marchó el partido al descanso y en la reanudación volvió mejor el Cartagena. Quiso volcarse sobre la portería contraria y llegó con dos acercamientos en los primeros instantes. De Blasis y Nil Jiménez finalizaron jugada sin precisión desde fuera del área, pero avisaron de las intenciones del cuadro cartagenero. 

Se quedó en eso. En intenciones. No supo el Cartagena elaborar jugadas ni llegar con peligro en la segunda parte. Se estrelló una y otra vez con un centro del campo mejor formado y con una defensa expeditiva. Quiso cambiar algo Javi Rey, pero no tenía demasiado en el banquillo. Entró Nacho Martínez por Perejón y Ortuño por Edgar, pero mantuvo Rey la defensa de tres centrales y dos carrileros.

A la desesperada
Sólo prescindió de su idea con la entrada de Diego Gómez, con un pie fuera del equipo. Volvió al 4-4-2 a falta de diez minutos, pero con el equipo completamente roto tuvo más ocasiones el Villarreal B para sentenciar que el Cartagena para empatar. Los jugadores del Cartagena terminaron sin saber qué lugar ocupaban en el campo.

Así llegó el final del partido que deja octavo al cuadro portuario y con muchas incógnitas que resolver.

Javi Rey: "Si el club decide cesarme, esto es fútbol"
El entrenador del FC Cartagena, Javi Rey, atendió a los medios de comunicación a la finalización del encuentro frente al Villarreal B para valorar el partido de los suyos y sus decisiones durante los noventa minutos. Mostró el entrenador cercanía con sus jugadores, a los que agradeció el «enorme esfuerzo», y distancia con la nueva directiva. «Creo que el equipo compitió bien, estoy muy orgulloso del partido que han hecho mis futbolistas. Hemos hecho muy buen partido», comentó en primera instancia el técnico gallego, que cree que sólo le ha faltado el gol. «Estoy fastidiado por la derrota, pero contento por como ha competido el equipo», añadió.
Explicó Javi Rey el porqué de su cambio de sistema y ahí ha sido cuando mostró mayor crítica a la cúpula directiva. «No tenemos extremos. No viajaron por decisión del club y tuvimos que jugar con cinco defensas porque no tenía jugadores de banda», expresó. Se ha explayado el técnico ante la decisión de prescindir de futbolistas. «Es un poco contradictorio. Yo soy trabajador del club y respeto las decisiones que toma el club. Las acato, pero es difícil venir con 14 jugadores contra uno de los mejores filiales de España», afirmó.

Por último, Rey opinó sobre su posible destitución. «Es una decisión del club. No estamos en un buen momento. Lo que tenga que pasar, que pase. Tengo la conciencia tranquila y así me voy a dormir todos los días. Creo en el trabajo que le echamos a esto y si el club decide cesarme, esto es fútbol».

La Opinión

FC Cartagena 1-4 UD Ibiza

A las doce de mediodía comenzó el primer partido en casa de 2026 para el FC Cartagena.También el primero para Alejandro Arribas como presidente de pleno derecho en el palco del Estadio Municipal Cartagonova. Ninguna de las dos circunstancias fue motivación suficiente para cambiar la dinámica de un equipo que cae en picado desde inicios de noviembre. Que ha tenido repuntes como las victorias frente al Teruel, Betis Deportivo o Torremolinos, pero que a todas luces expresa desde hace tiempo un fútbol mediocre y falto de calidad, actitud y determinación para luchar por el objetivo que se marcó a principio de temporada.

Pidió Javi Rey el apoyo de su afición, por aquello del horario y la fuerza que aporta a los jugadores. No se produjo ni una cosa ni la otra. Ni acudió la parroquia albinegra a la llamada de su entrenador, ya que apenas se superaron los 4.000 aficionados de los más de 6.000 abonados, ni apoyó al equipo. El respetuoso minuto de silencio guardado por la memoria del exalbinegro Fernando Martín y por el abonado Lázaro Luis Sánchez Campillo antes del inicio del choque se extendió al resto del partido. Poco o nada acompañó la afición al equipo. Tampoco le dieron motivos los jugadores.

Tuvo un espejismo el cuadro cartagenerista en los primeros minutos del partido, pero pronto se desvaneció. Y tampoco es que se viera forzado por el rival. Un rival que había ganado un partido desde octubre, que se encontraba en plena crisis de juego y resultados y que despidió esta misma semana a cuatro nombres importantes de la plantilla. Cualquier evento negativo habría deshecho al Ibiza, en cambio, el Cartagena le dio alas. Le dio campo y metros para correr.

Así se fue echando atrás el equipo local y adelante el visitante. Y la calidad del Ibiza comenzó a aparecer. Esa sobre la que avisaba precisamente Rey en la previa. Bebé comenzó a encontrar espacios y líneas de pase hacia el área. Encontró a Davo, pero le cogió a contrapié el primer balón de la tarde y erró la oportunidad sobre la línea del área pequeña. No volvería a desaprovechar un acercamiento y le dio el día al Cartagena.

Sorprendió la aparición de Ander Martín en el once, así como la continuidad de Marc Jurado en detrimento de un Dani Perejón que parecía haberse hecho con el sitio. No obstante, el lateral derecho fue el mejor de los albinegros. El único que se salvó de la quema. Sus subidas por banda fueron el mejor argumento de ataque y de sus pies nació lo único positivo en clave local. Por contra, el extremo volvió a decepcionar. Apenas creó peligro y fue sustituido al descanso evidenciando el error del técnico con su elección en el equipo.

El resto de los elegidos es lo mejor que tiene Javi Rey. Ahí está también la clave del bajón de rendimiento. No tiene fondo de armario el Cartagena y depende del momento de forma que atraviesan sus jugadores diferenciales. Los Luismi, Kevin, Larrea o Chiki no están para nada y eso se ve reflejado inevitablemente en el rendimiento general. 

Susto sin consecuencias
Por si las malas sensaciones no estuvieran siendo suficiente, Luismi Redondo, la esperanza de este Cartagena que languidece, dio el susto cuando obligó a detener el partido por un dolor en la rodilla. Si con su presencia no le da al Cartagena para ganar, sin él podría olvidarse el cuadro portuario de cualquier opción. Sin embargo, pudo continuar tras abandonar por unos segundos el rectángulo de juego.

El Cartagena estaba peor y lo que se barruntaba en el Cartagonova acabó ocurriendo. La segunda vez que se acercó el cuadro ibicenco terminaría marcando el primero en una jugada marcada por la pasividad defensiva local.

Disparó Davo desde lejos y palmeó a un costado Iván Martínez. En la segunda jugada centró Bebé para José Albert, que entró en carrera y se topó con el pie del meta albinegro. El rechace cayó a Del Olmo, que le pegó contra el cuerpo de Rubén Serrano, pero el rebote fue franco para el disparo de Davo, que no perdonó y batió la portería cartagenera, donde se agolpaban jugadores y portero. Primero dentro y merecido.

El 0 a 1 fue un jarro de agua fría para el Cartagena, que lejos de reaccionar, siguió empeorando. La situación trajo los primeros pitos al equipo desde la grada buscando un cambio, pero se mantuvieron dormidos los hombres de Javi Rey, que pudieron recibir el tercero y el cuarto de haber estado más acertado el Ibiza.

Ligero despertar albinegro
A la media hora tuvo un ligero despertar el Cartagena que le sirvió para empatar el choque con una acción brillante. Marc Jurado subió la banda para centrar a media altura. Ortuño, que falló en un mano a mano minutos antes, controló en carrera y definió ante el portero con un buen disparo que puso el 1 a 1. Parecía que el gol significaría la remontada, pero fue todo lo contrario. 

No pasaron ni cinco minutos hasta que volvió a encajar. De nuevo por su poca contundencia en área propia. La defensa dio espacio a Bebé en la frontal y su disparo lo sacó el portero con una buena estirada, pero volvió a dejar el balón muerto en el área. Davo no tuvo más que empujarla ante la pasividad de Imanol Baz para hacer el 1 a 2 antes del descanso.

En los cinco minutos restantes, y el largo añadido por una primera parte muy accidentada, el Ibiza pudo ampliar su ventaja. Del Olmo disparó rozando la escuadra. José Albert remató sólo un córner en el primer palo y Bebé casi encuentra el hueco por el palo corto. De milagro se marchó el choque al descanso con un único gol de ventaja para los visitantes.

Lo normal era la goleada de los ibicencos y esta llegó en la segunda mitad. No se hicieron esperar los goles ante un Cartagena que no reaccionó tras el descanso. En el 57 llegó el tercero que, prácticamente, sentenció el encuentro. Bebé se internó en el área y encontró la carrera de Fran Castillo, que recibió sólo y definió arriba para el 1 a 3. Ni los cambios ni el paso atrás del Ibiza fueron suficientes para recortar distancias. 

Tuvo algunas ocasiones a balón parado el cuadro portuario, pero otra desconexión en defensa provocó el cuarto y definitivo. De penalti tras la infracción de Rubén Serrano. El delantero definió a la perfección para sentenciar el partido con el 1 a 4.

Sin reacción, con bronca y desfile de los aficionados albinegros se llegó al final de un partido desastroso del Cartagena. Unos primeros minutos buenos y el gol del empate fueron lo único que ofreció el cuadro portuario en su primer partido de 2026 en casa ante un rival que sólo había ganado un partido desde octubre. Termina la primera vuelta el Cartagena con 27 puntos. 

Javi Rey: "Me equivoqué en las decisiones y en el plan de partido"
El entrenador del FC Cartagena compareció ante los medios tras el encuentro de su equipo frente a la UD Ibiza para valorar lo visto sobre el terreno de juego. El técnico se mostró «triste por el partido que hicimos» y admitió la inferioridad de los suyos. «Hemos sido inferiores en los 90 minutos. La imagen no es buena y asumo el cien por cien del resultado y de la imagen», expresó. «Es un momento complicado por la manera de perder», añadió más tarde. 

En una valoración más profunda, el entrenador señaló la forma de encajar los goles. «Me equivoqué en las decisiones del plan de partido. El primer gol hay una pasividad tras tres intervenciones de Iván. El segundo se da tras una transición y pasividad...o hemos realizado nuestro juego, nos faltaron piernas y profundidad», indicó como los motivos de la derrota. 

Quiere ver la derrota Javi Rey como un «accidente» que no refleja el estado del equipo. «Vamos a ser optimistas y pensar ha sido un accidente. Es un pequeño lunar en la trayectoria del equipo. Vamos a corregir lo que hemos hecho mal, aunque entiendo el enfado de la afición y delante de tu gente es difícil de digerir», comentó.

Por último, el gallego expresó que el equipo no ha cumplido sus expectativas de puntuación y que tendrá que mejorar en la segunda vuelta. «El objetivo era terminar con 30. Es una liga muy igualada y cuesta ganar cada partido. Tenemos que hacer mejor puntuación en la segunda vuelta», concluyó.

La Opinión

AD Alcorcón 1-1 FC Cartagena

«El empate es justo, creo que la primera parte estuvimos mejor que el Alcorcón», apuntó Javi Rey sobre el partido de su equipo en Santo Domingo, en la rueda de prensa posterior.

El gallego no vio la primera parte tan desigual, reduciendo el control local a los últimos compases del primer periodo. «Teníamos el partido controlado y sí que los últimos 10 minutos de la primera parte el Alcorcón nos aprieta. Sabíamos que esos arreones que pega el Alcorcón aquí en Santo Domingo teníamos que pasarlos». El técnico añadió que «volvimos a ser nosotros, un equipo que juega bien al fútbol, un equipo que defiende bien, ordenado. Estuvimos a buen nivel, fuimos capaces de generar tres o cuatro ocasiones de gol en un campo difícil como es Santo Domingo y supimos contrarrestar bien al rival. Las sensaciones con las que me voy son positivas y eso me ilusiona y me motiva a seguir trabajando. Volvimos otra vez al camino correcto que necesita este equipo para estar en la parte alta de la clasificación». 

Rey confirmó que la lesión de Vélez es muscular y en los próximos días «veremos el alcance». Alabó la actuación de Ortuño, con la que no se queda solo con el gol. «Cada vez que jugábamos directo sobre él, se las quedaba y nos permitía salir», sentenció el míster.

La Verdad

FC Cartagena 3-0 Juv. Torremolinos

La mala racha del Fútbol Club Cartagena terminó ayer con su victoria sobre el Juventud de Torremolinos (3-0). Victoria balsámica y muy necesaria para calmar las aguas en el Cartagonova. Después de las dos últimas derrotas, los ánimos no eran los mejores. El derbi y el esperpéntico partido de Tarragona habían confirmado el mal momento del cuadro portuario, pero el partido de ayer llegó para cambiar la cara de la parroquia albinegra.

Venció, aunque no convenció el cuadro albinegro. Porque quedó evidenciado que necesita fichajes el Cartagena. Que con lo que tiene no le da para ascender. Ganó bien por las facilidades del rival, pero falló demasiadas ocasiones y concedió demasiado a un Torremolinos flojo. Por el momento, la victoria servirá para pasar una feliz Navidad.

Ya chispeaba sobre el césped del Estadio Municipal Cartagonova durante el calentamiento de los equipos, pero se intensificó la lluvia antes del pitido inicial de David López. Aguantaron el chaparrón los veintidós protagonistas unidos en el centro del campo, durante el minuto de silencio que se guardó por Manuel Ponce, abonado 1.574 de la Peña Submarino Albinegro.

Como era de esperar, la asistencia no fue la mejor. Apenas superó las 2.500 personas. La coincidencia con las actividades navideñas en la ciudad y la climatología jugaron en contra. Los que fueron, se refugiaron bajo el anillo superior. Iniciado el choque, el Cartagena entró mejor al partido. Como se le había pedido en los dos compromisos anteriores, contra el Real Murcia y el Nàstic, y no hizo.

La aparición en el once de Fran Vélez y Nil Jiménez fue positiva. Uno dio orden a la defensa y juntó al equipo. El otro protagonizó las primeras acciones de peligro con buenas incursiones en ataque. La nota negativa estuvo en la tarjeta amarilla que vio el lateral a los 7 minutos de juego. A pesar de ello, continuó mejor el Cartagena atacando también por la derecha con un Dani Perejón que ha sepultado a Marc Jurado.

Las rotaciones también aparecieron en el medio, donde Alcañiz cerró los espacios y Larrea controló el ritmo del juego albinegro. En los extremos, Kevin y Ander tuvieron movilidad y libertad, cambiando sus posiciones con Ortuño en la presión de primera línea.

No necesitó Ortuño más de dos ocasiones para marcar. En la primera se hizo un lío, pero en la segunda marcó el futbolista yeclano el 1 a 0. Con la misma partitura tocó Dani Perejón, condujo con velocidad, la puso desde lejos y Ortuño la prolongó de espuela al segundo palo. Luismi fue el encargado de recogerla para pegarle contra el portero, que evitó el gol sacando el pie. El rechace volvió a caer a Luismi, ahora en una posición más escorada, que la puso atrás para Alfredo. Su disparo, que iba centrado, dejó a Fran Martínez inmóvil cuando tocó en la pierna de un defensor y se coló en la portería llorando.

Revisó el árbitro el tanto, a la llamada del cuarto árbitro, debido a la justa posición del delantero en la primera jugada. No obstante, no había fuera de juego. Se aseguró David López con la imagen en el FVS y dio validez al gol que adelantaba al Cartagena.

El plan estaba saliendo según lo previsto. Con todos los respetos para el Juventud de Torremolinos, este era un partido que el Cartagena ‘tenía que ganar’, tal y como definió Javi Rey en la previa. Y más después de las dos derrotas seguidas. El punto negativo estuvo en la gestión de la ventaja. Bajó su intensidad el cuadro portuario, pensando que el trabajo estaba hecho, y el equipo de Antonio Calderón disfrutó de sus mejores minutos.

A partir del ecuador de la primera mitad mejoró el conjunto malagueño. El Cartagena comenzó a cerrarse cada vez más cerca de su área y tuvo que bloquear hasta tres disparos en una misma jugada. Prefirió poner el muro el cuadro portuario en lugar de mantener la posesión de la pelota y el equipo de Calderón se instaló en su campo. A punto estuvo de encontrar el empate Usseyn Diao tras un rechace de Iván Martínez. La estrelló en el palo.

Volvió a controlar el ritmo del partido el Cartagena en el tramo final del primer tiempo, se marchó por delante al descanso y en la vuelta intentó dormir el choque. Lo consiguió durante un tiempo, pero un obligado Torremolinos adelantó líneas.

No lo pasó mal el Cartagena, pero se vio apurado en ciertos momentos donde necesitó de varias buenas intervenciones de Iván Martínez. El Torremolinos encontró ocasiones al contragolpe, pero Imanol Baz y el portero mantuvieron la ventaja hasta que Luismi sentenció el encuentro con el segundo. Le pegó al palo largo desde la frontal tras una gran combinación cerca del área.

Con el 2 a 0, el rival se volcó y se desordenó, permitiendo más llegadas albinegras. Desaprovecharon Calderón y Luismi las dos mejores para el tercero, pero terminó llegando tras un saque de esquina que se enredó en el área pequeña. Nil Jiménez acertó a ceder atrás casi en la línea de fondo y Baz culminó su gran partido metiendo la cabeza para el 3 a 0.

Logra el Cartagena la victoria tras dos derrotas consecutivas y se coloca en quinta posición, de nuevo en play off, con 26 puntos. Volverá el Cartagenaya en 2026.

La Opinión

Nastic Tarragona 2-0 FC Cartagena

Javi Rey no buscó atajos ni excusas tras la derrota del FC Cartagena en el Nou Estadi. El técnico albinegro compareció con un discurso directo y contundente, asumiendo la mala imagen de su equipo y reconociendo la superioridad del Nàstic de Tarragona de principio a fin. «El análisis es muy sencillo, el Nàstic fue muy superior del minuto 1 al 90. Cuando un equipo es tan superior no hay que analizar mucho, hay que felicitar al rival», afirmó nada más comenzar su comparecencia.

El entrenador del Cartagena explicó que la diferencia entre ambos equipos fue evidente en todos los registros del juego. «El Nàstic nos superó en todas las fases del juego, a nivel defensivo, a nivel ofensivo, en las transiciones, en ABP. Cuando en las cinco fases del juego el rival es superior, pues poco puedes hacer», señaló.

El técnico gallego contextualizó el momento del equipo tras encadenar dos derrotas dolorosas ante rivales directos como el Real Murcia y el propio Nàstic. «Evidentemente venimos de dos derrotas complicadas contra dos rivales directos, pero hay que seguir», explicó.

Más allá del resultado, Rey reconoció que lo que más le preocupa es la imagen ofrecida por su equipo. «Puedes perder perfectamente en este campo porque es de los más complicados de la categoría, pero tienes que competir mucho más», aseguró. El entrenador fue especialmente crítico con la falta de competitividad mostrada durante todo el encuentro: «Puedes competir de tú a tú contra el Nàstic y que el Nàstic te gane, pero cuando no estás en partido durante 95 minutos es que algo hicimos mal».

En ese sentido, el técnico albinegro asumió su responsabilidad como primer responsable del equipo. «Yo soy la persona más autocrítica conmigo mismo, el primero yo, y después tenemos que analizar el resto», afirmó, antes de volver a felicitar al rival: «Lo único que nos queda es felicitar al Nàstic porque fue muy superior de principio a fin».

Javi Rey también explicó las decisiones técnicas tomadas durante el partido, especialmente el cambio en la portería y las variaciones en el centro del campo. «El cambio de la portería es una decisión técnica», aclaró, confirmando además que «Larrea no tiene ningún problema». El entrenador detalló que Pablo de Blasis arrastraba molestias y pidió el cambio al descanso, lo que provocó la entrada de Alcañiz. «Metimos a Edgar para tener un poco de piernas y energía porque no estábamos dominando el centro del campo», explicó.

Cuestionado por si la derrota podía estar relacionada con un problema anímico tras las últimas semanas, Javi Rey fue tajante. «Algo futbolístico. No me gustan las excusas cuando pierdes los partidos y cuando eres superado por el rival», afirmó. El entrenador rechazó buscar justificaciones externas y apostó por la autocrítica. «No ganamos un duelo, no ganamos un segundo balón, no estuvimos bien, el plan de partido no fue el acertado», reconoció.

Para cerrar, Javi Rey dejó un mensaje de unidad y fortaleza en un momento complicado de la temporada. «El momento ahora mismo de resultados, de juego y de sensaciones no está siendo bueno, hay que analizarlo. En una temporada de diez meses todos los equipos pasan por estos momentos, hay que estar fuertes, hay que estar unidos, hablar las cosas, corregir errores y seguir trabajando para cambiar la dinámica y la situación», concluyó.

La Opinión

FC Cartagena 0-1 R Murcia

Faltaban más de cuatro horas para el pitido inicial de Rubén Ruipérez y Cartagena ya respiraba ambiente de fútbol. De partido grande. El que ha estado en pausa por más de seis años y revivía haciendo aún más festivo el día de la Inmaculada Concepción. El que colgaba el cartel de ‘no hay billetes’. En el Parque de Los Juncos, la afición murcianista que adelantó su llegada; en la Alameda, los albinegros que se iban congregando con más calma, como quien controla la situación y los tiempos.

Se fue acercando la hora del partido y llegó la expedición del Real Murcia al estadio con mucha antelación. A las cuatro de la tarde desembarcó el conjunto murciano en Cartagena, bajo el escrutinio de algún centenar de aficionados que esperaba a los suyos. Entre los improperios, llamó la atención el de un aficionado que recordó el reciente pasado albinegro de Juan Carlos Real: «¡Mira el escudo que llevas en el pecho!».

Con relativa calma accedió el Real Murcia al campo, acompañado de los lesionados que no entraron en convocatoria, pero acompañaron al grupo. Algunos pisaron el césped antes de entrar al vestuario y otros se relajaron en el banquillo. «Es un partido más», ironizaba entre risas nerviosas una voz de la expedición grana. La tensión ya era palpable.

Media hora más tarde, sobre las 16.30 horas, apareció el autobús del Cartagena, aunque sin rotulación debido al accidente que sufrió la temporada pasada. Poco importó que tuviera o no distintivos del equipo. Los miles de aficionados que ocupaban el puente se unieron al corteo de otros miles para recibir entre botes de humo, cánticos y banderas a los jugadores que les iban a representar sobre el césped.

La tensión se vivió poco después, cuando llegaron los veinte autobuses desde Murcia, sobre las cinco. La Policía dibujó un cordón de seguridad que no evitó el lanzamiento de algunos objetos que no causaron desperfectos. Los visitantes bajaron de los autocares en la parte más próxima al fondo norte y fue en el encuentro entre aficiones cuando más se caldeó el ambiente. A pesar de la valla que separaba a unos y otros, se sucedieron los insultos y las amenazas hasta que los agentes decidieron disolver a los locales para dar paso al estadio a los visitantes. Una pequeña carga crispó aún más el ambiente.

Poco a poco, el interior del estadio fue cogiendo color. Las gradas blancas pronto se tiñieron de grana y albinegro y la salida de los equipos generó opiniones divididas. Pitada para los visitantes, mientras muchos murcianistas aún no podían acceder al estadio. Ovación para los visitantes para trasladarles la importancia del partido, si es que alguien tenía dudas. Misma situación a la marcha a vestuarios.

Un ambientazo de otra categoría recibió a los dos equipos, ataviados ya con la equipación de juego. «No es tan sólo un derbi, es una cuestión de historia. En esta provincia siempre manda Carthago Nova», rezaba el tifo local. Con las cartas sobre la mesa quedó demostrado que es mucho más que un derbi. Cada falta, cada córner y cada acción de peligro hizo retumbar el Cartagonova tanto como el terremoto que se dejó notar en Murcia sobre las 18.45 horas.

Un cántico versionado por ambos bandos se repitió durante el inicio: «¡Es murciano el que no bote, eh!», que tiene su traducción murcianista en «¡Cartagenero el que no bote, es!». El cruce de mensajes dio paso a un silencio que se rompió con el grito murcianista en el primer gol del partido.

La red se infló con el testarazo de Héctor Pérez y el fondo norte explotó al unísono. El resto del estadio no pudo más que resignarse a remontar. No hubo más goles que celebrar en los primeros 45 minutos, pero sí mucha tensión y duelos que el colegiado resolvió bien. En la segunda parte, los futbolistas dejaron el protagonismo a la grada, que jugó su particular encuentro. El ritmo del encuentro bajó y las fuerzas empezaron a faltar.

Cada despeje se celebró desde el fondo norte como si de un gol se tratara. Desde el lado contrario se empujaba al Cartagena contra la portería grana. Pero no hubo manera. El marcador no se movió del 0 a 1. Con el pitido inicial volvió a estallar la grada murcianista y los aficionados locales desfilaron cabizbajos. La sensación general fue de desilusión y ya había quien apuntaba a las «dinámicas» para justificar el irregular momento que vive el FC Cartagena.

En el túnel de vestuarios se escuchó la música detrás de la puerta visitante. También gritos de congratulación de los jugadores y el cuerpo técnico del Real Murcia. Así se puso punto y final al primer derbi de la temporada, que revive con rivalidad y tensión controlada por la policía.

La Opinión

FC Cartagena 1-2 Valencia CF

Un inmerecido y cruel final de partido deja fuera de la Copa del Rey al FC Cartagena tras superar durante muchos minutos al Valencia, de Primera División. Un gol de Ortuño en la primera mitad puso en ventaja a los locales, que firmaron un gran encuentro. En la segunda parte, Carlos Corberán sacó todo su potencial ofensivo para poner el empate a diez minutos del final. Ya en la prórroga, el Cartagena dispuso de un penalti a un minuto del final, pero De Blasis erró desde los once metros y un minuto más tarde Jesús Vázquez logró con fortuna el tanto de la victoria. 

Se queda fuera de la Copa el Cartagena por pocos segundos. Vuelve a sufrir el Cartagena el mismo resultado que en los tres enfrentamientos anteriores contra el Valencia, 1 a 2. Javi Rey, que fue expulsado por protestar, estará frente al Real Murcia el lunes en liga. 

Salió el Fútbol Club Cartagena a disputar el partido al Valencia, tal y como adelantó Javi Rey en la previa, a pesar de la aparición por sorpresa de varios jugadores menos habituales en su once. Se demostró en la intención con balón y en la mordiente al contragolpe. El primero en acercarse fue el Valencia en una carrera de Danjuma que no metió el miedo en el cuerpo y un disparo manso de Ramazani. Esa fue la escasa demostración de fuerza del cuadro ché. 

Se quiso volcar el equipo de Carlos Corberán y entonces comenzó a contragolpear el Cartagena. La primera pudo suponer el primer tanto a los siete minutos, pero Ortuño se trastabilló con la pelota en su recorte sobre el último defensa cuando lo tenía todo a favor. No sólo supo contragolpear, sino también presionar la defectuosa salida de balón del rival. Así llegó otro clarísimo mano a mano de Calderón en el que cruzó demasiado su remate.

Sin complejos 
Sólo habían pasado diez minutos y el ‘susto’ lo tenía el conjunto de mayor categoría. Chuca también se animó desde la frontal tras un rechace de la zaga y, después del primer cuarto de hora, el Cartagena ya jugaba en campo contrario. Desaprovechó la tercera para adelantarse con otro disparo de Ortuño desde dentro del área que Dimitrievski sacó con el pie. No desperdició la siguiente un Alfredo Ortuño que ya había avisado demasiado a su víctima copera favorita. 

Apretaba el cuadro portuario arriba cuando Danjuma erró en su pase atrás. Ander Martín se interpuso para robar con una defensa descolocada y se la dio a Ortuño en el momento justo. Controló el yeclano dentro del área, acomodó el cuerpo y definió al palo corto por alto. Se vio favorecido por el toque de Santamaría y puso el balón en el fondo de la red, haciendo el 1 a 0 a los veinte minutos de partido. 

Tras el tanto albinegro, continuó mejor el Cartagena y el Valencia no se encontró más que a chispazos. Danjuma y Ramazani pusieron lo mejor por el lado valencianista, pero fue insuficiente hasta el descanso. De hecho, la más clara del cuadro rival llegó tras un toque fortuito de Alfredo Ortuño en su propia área que salió rozando el palo. Destacó un Fidalgo fuera de sitio que dio salida a su equipo y equilibrio sin balón.

Tan cómodo estaba el Cartagena que no tuvo que tocar nada Javi Rey a la vuelta de vestuarios. Ni siquiera para refrescar a su equipo, que fue solidario en el esfuerzo durante el primer acto. Sí cambió Corberán, que dio entrada a Hugo Duro por Ramazani. Continuó bien ordenado el equipo local ante el aumento de frecuencia de los ataques visitantes, pero tuvo que mover el banquillo Javi Rey para mantener la intensidad cuando el partido llegó a la hora de juego.

El Valencia llegaba al área cartagenera cada vez con más facilidad y al Cartagena empezaba a hacerse largo el encuentro. Danjuma llevaba todo el peligro de los chés, con conducciones desde la izquierda. Una de ellas la finalizó con peligro Ugrinic fuera y la siguiente, tras fallo en la salida de balón albinegra, terminó en las manos de Iván. 

Toda la carne al asador 
Esos fueron los avisos para que el técnico gallego diera entrada a Diego Gómez y Luismi por Ander y Calderón en una primera ventana. También reaccionó Corberán, sacando a sus pesos pesados. Entraron Diego López, Luis Rioja, Thierry Correia. Su respuesta fue inmediata, pero se libró el Cartagena por un fuera de juego bien señalado por los colegiados.

Empate y hasta el final 
No llegó en el 66, pero sí en el 79. La calidad de los cambios valencianistas fue determinante. Luis Rioja generó dos jugadas idénticas hasta línea de fondo, su primer centro se paseó, pero el segundo topó en Iván Martínez, que la dejó muerta en el área pequeña. Lucas Beltrán estuvo vivo y, desde el suelo, se recompuso para marcar por el palo corto para poner el empate. 

Los diez últimos minutos del partido fueron de dominio visitante, que se imponía con el paso del tiempo. En el descuento, una dura entrada de Jesús Vázquez terminó con la expulsión de Javi Rey por protestar y en la primera parte de la prórroga estuvo más cerca de marcar el Cartagena. La tuvo Chiki frente al portero y Diego Gómez tras recortar sobre la media luna. 

Minuto fatídico
En la segunda parte de la prórroga salvó Iván Martínez el gol valencianista, pero la expulsión de Santamaría rompió el partido en su tramo final. El palo se alió con el meta albinegro en un latigazo de Luis Rioja y el fútbol dejaría una última ocasión para la venganza. Puso al ídolo albinegro a once metros de eliminar a un rival de Primera, pero acertó Dimitrievski la dirección del disparo, ajustado al palo derecho. 

Con un hombre menos se desató en ataque el Valencia y en el último córner se llevó la eliminatoria. Falta de contundencia, barullo y rebote para acabar con el sueño albinegro. En un minuto cambió la balanza de un lado al otro y dejó al Cartagena sin premio. La decepción en el césped fue mayúscula, pero el orgullo en la grada fue aún más grande. La afición ovacionó a un equipo que lo dio todo y que necesita recomponerse en tres días para luchar en el derbi regional.

La Opinión